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Elecciones en Chile: cuál es el legado de Michelle Bachelet y por qué es más valorado en el extranjero que en su país
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9 años agoon
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LA REDACCIÓNMichelle Bachelet terminará su gobierno en marzo de 2018 y, según las encuestas, lo más probable es que su coalición pierda los comicios para elegir a su sucesor.
Algunos la ven, en el mediano plazo, como la primera mujer en la secretaría general de Naciones Unidas. Pero en su país, al menos en apariencia, muchos no la quieren ver ni en pintura.
Michelle Bachelet terminará su gobierno en marzo de 2018 y, según las encuestas, lo más probable es que su coalición pierda los comicios para elegir a su sucesor.
Este domingo los chilenos están citados a votar por alguno de los ocho candidatos que llegan a los las elecciones representando a una dirigencia política en crisis, desprestigiada.
De acuerdo a las últimas encuestas, Bachelet terminará su mandato con una aprobación de entre 20 y 25%. Su primer periodo, entre 2010 y 2014, lo acabó en 80%.
Esta vez la mandataria no saldrá en hombros, sino entre ataques viscerales de una parte de la población que la califica de “corrupta” e “incompetente” y tampoco se ahorra insultos personales cargados de una odiosidad pocas veces vista.
Pero es difícil saber cuántos chilenos piensan realmente así, porque ni siquiera ese 25% genera consenso y hay encuestas que estiman su aprobación en 40%.
La campaña ha profundizado las divisiones en Chile y la herencia de Bachelet, que no es candidata ni apoya a ningún candidato directamente, ha sido un tema importante.
Sin embargo, mientras en su país natal el debate sobre su legado genera división, en el exterior parece haber un consenso: su gobierno, dicen, cambió a Chile para siempre.
Prestigio internacional
Bachelet, considerada la mujer más poderosa de América Latina por la revistaForbes, tuvo ya un importante cargo en la ONU como directora de ONU Mujeres; es una de las figuras influyentes de Unasur; integró la comisión para el mantenimiento de la paz en Haití; y participó en las conversaciones y acuerdos de paz en Colombia con las guerrillas.
Según la encuesta que hace Ipsos a casi 300 líderes de opinión de la región latinoamericana, Bachelet tiene una aprobación del 69%.
Es la tercera mandataria con más aceptación, por debajo del argentino Mauricio Macri (69%) y el colombiano Juan Manuel Santos (78%), quien padece de una paradoja similar, porque en su país la gran mayoría (el 80%) lo rechaza.
Expertos con los que habló BBC Mundo coinciden que el gobierno de Bachelet se ve desde el exterior como un audaz proyecto de largo plazo para modernizar un país rezagado en lo institucional.
Y eso, aseguran, pudo haber chocado con los valores de una parte de la clase dirigente que es profundamente conservadora.
Además, explican los analistas, durante su gobierno se desaceleró el crecimiento económico, considerado por muchos chilenos como un sinónimo de bienestar individual, y algunos sienten que la mandataria sacrificó aspectos mundanos como el consumo en busca de aprobar sus reformas.
Reformas estructurales
Si algo caracterizó al segundo gobierno de Bachelet, dicen los observadores, fue su talante reformador.
La coalición de gobierno tuvo durante estos cuatro años una mayoría en el Congreso que, tras los cambios en el sistema electoral que se aplicarán por primera vez en los comicios del domingo, no parece repetible, por lo que muchos dicen que Bachelet sintió urgencia por aprobar las reformas: si no pasaban ya,apuestan, no sería nunca.
Entre otras cosas durante su segundo gobierno:
- Se aprobó una ley para el acceso gratuito a colegios y universidades en un sistema educativo que estaba entre los más caros y excluyentes de la región.
- Se promulgó una reforma tributaria que aumentó los impuestos a grandes compañías y eliminó un sistema que eximía a los empresarios de pagar impuestos por ingresos totales.
- Se acabó con el sistema electoral binominal que favorecía a la segunda minoría y en la práctica barría con los partidos pequeños o independientes.
- Se aprobó la unión civil entre homosexuales en un país donde ser gay fue ilegal hasta 1999.
- Y se legisló el derecho al aborto en tres casos especiales en una de las seis naciones del mundo donde dicha práctica era ilegal en todos los casos.
“Este fue el gobierno más importante que ha habido en Chile después de que se inaugura la democracia (en 1990)”, le dijo a BBC Mundo Manuel Antonio Garretón, un sociólogo, politólogo y ensayista celebrado internacionalmente, que estuvo vinculado a los gobiernos post-Pinochet de los años 90.
“Esto no significa que haya sido el mejor gobierno, o el que lo haya hecho más bien, pero significó un salto para una sociedad que no había dejado atrás la dictadura”, añadió, en referencia al sistema legal heredado del régimen militar de Augusto Pinochet.
Sin embargo, hay expertos que cuestionan incluso la idea de un legado.
Eugenio Guzmán, sociólogo y decano de la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo, en Santiago, es uno de ellos: “Bachelet prometió todas las reformas posibles, generó mucha expectativa, y no las rediseñó a medida que fueron generando escepticismo en la gente, sobre todo las clases medias, sino que insistió en ellas”.
El hecho de que la mandataria no tenga un candidato en la campaña, afirma el analista, muestra que “no logró constituir un carisma, un mensaje que siguiera su línea”.
“Jugar a construir legado no existe en la sociedad del escepticismo; ni siquiera (Barack) Obama lo logró; la posmodernidad no lo permite; y por eso más que las reformas, más que la cristalización de un legado, probablemente lo que se recuerde de este gobierno sea la improvisación“, concluye.
Desaceleración, corrupción y mala comunicación
Una de las críticas más duras que se le hacen al gobierno de Bachelet -y que es en parte la razón por la que la derecha al mando de Sebastián Piñera se proyecta como favorita en las presidenciales- es que el crecimiento se desaceleró:promedió 2% en cuatro años.
“Acá hay una imagen de que Bachelet se concentró en las reformas a costa de la economía, la infraestructura, los servicios públicos y lo cotidiano”, explica Eugenio Tironi, un reputado ensayista y consultor político.
Puede que buena parte de los chilenos le atribuyan a Bachelet la caída del crecimiento, pero internacionalmente existe conceso de que la caída del precio del cobre, la principal fuente de ingresos del país, y otros factores internacionales, también jugaron un rol importante en la desaceleración.
“En muchos lados (de Chile) aún existe la imagen de que Pinochet, más allá de los derechos, dejó bien la economía”, dice Ricardo Ffrench-Davis, un prominente economista, sobre las políticas neoliberales implementadas por el militar, que para muchos fueron el cimiento de varios años de extraordinario crecimiento económico cuando volvió la democracia en 1990.
“Pero es claro que esa imagen es equivocada”, opina el economista, que presidió el Comité de las Naciones Unidas de Políticas para el Desarrollo y asesoró a varios gobiernos de los 90.
“Porque (el crecimiento en Chile) es un proceso cíclico que depende del cobre y si algo ha impedido que se mantenga sin importar el precio del cobre son precisamente las políticas neoliberales, que afectaron la innovación”, sostiene.
Otro de los aspectos negativos que se atribuyen a Bachelet en el ámbito local es la sensación de que la corrupción aumentó, en parte porque se destaparon casos históricos de financiamiento político, malversación de fondos en la policía y el hijo de la propia mandataria estuvo vinculado a un escándalo de tráfico de influencias.
“Pero internacionalmente (…) esto no es adjudicado directamente a Bachelet, sino a la élite política que gobernó el país en los últimos 30 años”, explica el internacionalista argentino Federico Merkel.
El profesor de la Universidad de San Andrés, en Buenos Aires, añade que en países donde problemas como la corrupción y la caída crecimiento son muchísimo más graves -Argentina, Brasil o México- lo que ocurre en Chile “sigue siendo visto como un caso exitoso del que Bachelet se ve como una representante”.
Pero incluso desde La Moneda se ha admitido que hubo “problemas de comunicación”, en el sentido de que la urgencia, la pertinencia o el beneficio de las reformas no fueron explicados a los chilenos.
“Las reformas fueron comunicadas con las patas“, dice Ffrench-Davis. “Y los matices, los errores y los casos de corrupción nublaron la noción de que las reformas eran necesarias e importantes”.
Tironi, por su parte, añade que “vivimos en un momento muy difícil para la clase política y a la cabeza de ésta, durante el peor momento, estuvo Bachelet por ser jefe de Estado”.
“Pero por otro lado tienes que las expectativas de crecimiento y bienestar de la gente se han afectado, porque la oposición ha sido muy ágil en sus ataques al gobierno”.
“Y súmale que algunas de las reformas, como la de la educación, son vistas por la clase dirigente como agresiones, porque rompen con un sistema que parecía intocable y del que vivían muchos de los colegios y escuelas del sistema subvencionado”, afirma.
Ocurre lo mismo con las reformas del matrimonio igualitario y el aborto, que, dice Tironi, “implican cambios muy de fondo que serán difíciles revertir”.
Buenos o malos, los efectos de un gobierno transformador como el de Bachelet solo se van a notar en el mediano plazo.
Ella, en todo caso, estará pendiente de lo que pase con su legado desde su despacho en Naciones Unidas, en Nueva York, donde la espera un cargo en una Junta Consultiva de Alto Nivel sobre Mediación.
Latinoamericanas
Fuerza internacional intensifica ofensiva contra bandas haitianas y advierte que mantendrá sus operaciones
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23 horas agoon
octubre 27, 2026Por Efe
La misión multinacional reafirmó su compromiso de combatir a las organizaciones criminales pese a la emboscada contra cuatro militares salvadoreños, mientras autoridades haitianas realizan operativos y buscan reforzar sus fuerzas de seguridad.
PUERTO PRÍNCIPE, HAITÍ. – La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) aseguró que continuará sus operaciones contra las organizaciones criminales que mantienen bajo su control amplias zonas de Haití, pese a los recientes ataques contra integrantes de la misión internacional, incluido el incidente en el que desaparecieron cuatro militares salvadoreños.
Mediante una declaración difundida en la red social X, la fuerza multinacional reafirmó su determinación de contribuir al restablecimiento de la seguridad y la estabilidad del país caribeño, advirtiendo que las acciones violentas de las bandas no detendrán el cumplimiento de su mandato.
El pronunciamiento se produce en medio de una creciente tensión por la desaparición de cuatro integrantes del contingente salvadoreño, quienes fueron emboscados por hombres armados en las afueras de Puerto Príncipe el pasado 18 de octubre.
La GSF acompañó su mensaje con imágenes de sus operaciones, en las que aparecen vehículos blindados, militares de Chad y personal salvadoreño participando en actividades de vigilancia aérea.
Operativos contra grupos armados en Puerto Príncipe
Mientras la misión internacional mantiene su ofensiva, la Policía Nacional de Haití continúa desarrollando intervenciones en sectores considerados estratégicos para las organizaciones criminales.
Según informaciones difundidas por Radio Télé Galaxie, durante la noche del domingo se ejecutó un operativo en el barrio Bel-Air, en Puerto Príncipe, que habría dejado varios presuntos integrantes de bandas armadas muertos.
La intervención estuvo dirigida contra una organización que operaba en ese sector y que, de acuerdo con fuentes policiales citadas por el medio haitiano, estaría relacionada con numerosos secuestros registrados en la capital.
Las autoridades buscan recuperar espacios ocupados por estructuras criminales que han limitado la movilidad de la población y afectado las actividades económicas y sociales.
Haití busca incorporar miles de nuevos militares
Paralelamente a las operaciones de seguridad, las Fuerzas Armadas haitianas iniciaron un proceso de selección de nuevos integrantes para fortalecer su capacidad institucional.
Alrededor de 2,000 aspirantes participaron el domingo en evaluaciones intelectuales, de las cuales serán seleccionados aproximadamente 700 candidatos.
El proceso forma parte de un programa gubernamental que contempla incorporar 15,000 miembros a las Fuerzas Armadas durante los próximos tres años.
La iniciativa pretende ampliar la capacidad del Estado para enfrentar la inseguridad y respaldar las acciones desarrolladas contra las organizaciones criminales.
Persiste incertidumbre sobre militares salvadoreños desaparecidos
La situación de los cuatro integrantes del contingente salvadoreño continúa generando preocupación internacional.
La GSF informó que recibió restos humanos cuya identidad no había sido establecida y que inicialmente se consideró que podrían corresponder a los militares desaparecidos.
Sin embargo, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, cuestionó esa posibilidad, por lo que la identificación de los restos permanece pendiente de confirmación.
Las autoridades salvadoreñas han desplegado unidades especializadas para apoyar las operaciones de búsqueda y determinar el paradero de sus efectivos.
La emboscada representa uno de los acontecimientos más delicados enfrentados por la misión internacional en su lucha contra las organizaciones criminales haitianas.
Organización denuncia presuntos vínculos entre bandas y sectores de poder
En medio de las operaciones, la Red Haitiana de Periodistas contra la Corrupción (Rhajac) pidió al presidente salvadoreño actuar con cautela ante la compleja situación política y de seguridad de Haití.
La organización denunció la supuesta existencia de acuerdos entre el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, y dirigentes de organizaciones armadas, que presuntamente tendrían como propósito favorecer su permanencia en el poder.
También señaló alegadas relaciones de protección y colaboración entre bandas criminales y determinados integrantes de sectores políticos, empresariales y policiales.
Entre sus señalamientos, la organización mencionó presuntas complicidades relacionadas con miembros de instituciones policiales haitianas y dominicanas.
Estas afirmaciones constituyen denuncias de la Rhajac y no hechos judicialmente establecidos. La información difundida no aporta una determinación oficial que permita confirmar tales acusaciones ni atribuir responsabilidades individuales.
La recuperación territorial sigue siendo el principal desafío
La persistencia de las bandas armadas continúa representando uno de los mayores obstáculos para la estabilización de Haití.
Aunque las operaciones conjuntas han permitido recuperar algunos espacios y enfrentar determinadas estructuras criminales, las organizaciones armadas mantienen una considerable influencia territorial y capacidad de movilización.
La situación evidencia que las acciones militares necesitan complementarse con el fortalecimiento institucional, la interrupción del tráfico ilegal de armas y el combate contra las fuentes de financiamiento criminal.
Para la fuerza internacional, el desafío no consiste únicamente en neutralizar integrantes de las bandas, sino en contribuir a crear condiciones que permitan al Estado haitiano recuperar de manera permanente el control de las comunidades afectadas.
Mientras continúen los enfrentamientos y las denuncias sobre posibles redes de protección criminal, la estabilidad de Haití seguirá dependiendo tanto de los resultados de las operaciones de seguridad como de la capacidad de sus instituciones para restablecer el Estado de derecho.
Fuente: Agencia EFE, declaraciones de la GSF, informaciones de Radio Télé Galaxie y comunicado de la Rhajac, 27 de octubre de 2026.
Latinoamericanas
Misión internacional desafía a las bandas armadas de Haití y anuncia que mantendrá sus operaciones
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2 días agoon
octubre 26, 2026La desaparición de cuatro militares salvadoreños aumenta la tensión en el país caribeño, mientras continúan los enfrentamientos, las operaciones de seguridad y las denuncias sobre presuntos vínculos entre sectores de poder y grupos criminales.
PUERTO PRÍNCIPE, HAITÍ. – La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) aseguró que mantendrá su ofensiva contra las organizaciones criminales que operan en Haití, pese al recrudecimiento de la violencia y la desaparición de cuatro integrantes del contingente salvadoreño, cuyo paradero continúa sin esclarecerse.
La misión multinacional reiteró este lunes que las acciones intimidatorias y los ataques perpetrados por las bandas armadas no modificarán sus objetivos de contribuir al restablecimiento de la seguridad y respaldar a las autoridades haitianas.
El pronunciamiento se produce en medio de una creciente preocupación internacional por la capacidad operativa de los grupos criminales, que mantienen bajo amenaza a comunidades enteras y representan un desafío para las fuerzas nacionales y extranjeras desplegadas en el territorio.
La desaparición de los cuatro militares salvadoreños, ocurrida el pasado 18 de octubre durante una emboscada en Croix-des-Bouquets, en el área metropolitana de Puerto Príncipe, ha agravado la tensión y provocado nuevas interrogantes sobre las condiciones de seguridad en las que opera la misión.
Incertidumbre por militares desaparecidos
Uno de los acontecimientos que mayor preocupación ha generado es la recepción de restos humanos cuya identidad todavía no ha sido establecida.
La GSF informó que recibió, mediante una organización humanitaria, restos que inicialmente se consideraron relacionados con los cuatro militares desaparecidos. Sin embargo, hasta el momento no existe una confirmación oficial que permita establecer esa correspondencia.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, rechazó que los restos encontrados pertenezcan a sus compatriotas y explicó que las características observadas no coinciden con las de los militares buscados.
Operativos contra organizaciones criminales
Mientras continúa la búsqueda, las fuerzas de seguridad haitianas han intensificado sus intervenciones en sectores considerados de alta peligrosidad.
De acuerdo con informaciones difundidas por Radio Télé Galaxie, la Policía Nacional de Haití desarrolló una operación en Bel-Air, uno de los barrios de Puerto Príncipe afectados por la presencia de grupos armados.
Durante la intervención, realizada la noche del domingo, varios presuntos integrantes de bandas criminales habrían perdido la vida.
Las autoridades buscan debilitar la capacidad de organizaciones señaladas por su participación en secuestros, ataques armados y otras actividades delictivas que afectan a la población.
La GSF también difundió imágenes de sus operaciones, en las que aparecen vehículos blindados y miembros de los contingentes internacionales desplegados para apoyar las labores de seguridad.
Haití busca fortalecer sus Fuerzas Armadas
Paralelamente a las operaciones contra las pandillas, el Gobierno haitiano desarrolla un programa de fortalecimiento militar con el propósito de aumentar la capacidad de respuesta de sus instituciones.
Como parte de esa iniciativa, aproximadamente 2,000 aspirantes participaron el domingo en evaluaciones destinadas a seleccionar nuevos integrantes de las Fuerzas Armadas.
De ese grupo se escogerán alrededor de 700 candidatos, dentro de un proyecto gubernamental que contempla incorporar 15,000 efectivos durante los próximos tres años.
La medida forma parte de los esfuerzos por recuperar progresivamente el control territorial y reducir la dependencia de la asistencia internacional en materia de seguridad.
Denuncias sobre presuntas complicidades políticas
La crisis también ha generado cuestionamientos sobre la posible existencia de vínculos entre organizaciones criminales y determinados sectores de influencia política y económica.
La Red Haitiana de Periodistas contra la Corrupción (RHAJAC) solicitó al presidente salvadoreño actuar con cautela ante informaciones sobre supuestos acuerdos entre dirigentes políticos haitianos y líderes de bandas armadas.
La organización denunció la presunta existencia de mecanismos de protección y apoyo a grupos criminales desde determinados espacios de poder.
Sus señalamientos también alcanzan a sectores privados y a supuestos integrantes de organismos policiales haitianos y dominicanos.
Estas acusaciones constituyen denuncias de la organización y no hechos judicialmente demostrados. Por tanto, requieren investigaciones independientes que permitan determinar su veracidad y establecer eventuales responsabilidades.
La crisis haitiana mantiene en alerta a la región
La persistencia de la violencia en Haití continúa representando un desafío de seguridad que trasciende sus fronteras, especialmente por sus posibles repercusiones humanitarias, migratorias y territoriales.
Para República Dominicana, que comparte la isla de La Española con Haití, el deterioro de la seguridad del país vecino constituye un asunto de especial interés nacional.
La desaparición de militares extranjeros evidencia las dificultades que enfrenta la comunidad internacional para desarrollar operaciones en territorios donde las organizaciones criminales conservan una importante capacidad de acción.
Aunque la misión multinacional insiste en que continuará sus actividades, los acontecimientos recientes ponen de manifiesto la complejidad de enfrentar a estructuras armadas que desafían tanto a las autoridades nacionales como a las fuerzas internacionales.
El principal desafío sigue siendo transformar las operaciones militares en resultados sostenibles que permitan recuperar el control institucional, proteger a la población y crear condiciones para restablecer la estabilidad política y social de Haití.
Fuentes: Agencia EFE, comunicados de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), Radio Télé Galaxie y declaraciones atribuidas a la Red Haitiana de Periodistas contra la Corrupción.
Latinoamericanas
Bandas armadas consolidan su dominio en Haití y agravan la crisis de seguridad nacional
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5 días agoon
octubre 23, 2026Las organizaciones criminales fortalecen su control territorial mediante extorsiones, secuestros y el dominio de rutas comerciales, mientras persisten los señalamientos sobre sus vínculos con sectores políticos y económicos.
Puerto Príncipe, Haití.– La creciente influencia de las organizaciones criminales en Haití continúa debilitando la capacidad de respuesta de las autoridades y representa uno de los mayores obstáculos para restablecer la seguridad y el orden institucional en esa nación caribeña.
Las bandas armadas han logrado consolidar estructuras que les permiten controlar comunidades, establecer sistemas de vigilancia, imponer cobros ilegales y restringir la circulación de ciudadanos y mercancías por importantes vías del territorio haitiano.
De acuerdo con el investigador Diego Da Rin, especialista en resolución de conflictos de International Crisis Group, estas organizaciones han evolucionado hasta convertirse en estructuras con capacidad operativa, fuentes propias de financiamiento y un considerable dominio de determinadas zonas.
Durante una entrevista concedida a DW Español, el especialista explicó que los territorios ocupados por las bandas cuentan con mecanismos de vigilancia y posiciones estratégicas desde las cuales sus integrantes pueden detectar movimientos de las fuerzas de seguridad y dificultar las intervenciones policiales.
Control territorial y presión sobre la economía
Uno de los aspectos más preocupantes de la crisis es la influencia de los grupos armados sobre infraestructuras esenciales para el funcionamiento económico de Haití.
Según Da Rin, las bandas han extendido su presencia hacia instalaciones estratégicas vinculadas al abastecimiento de combustible y al transporte de mercancías, además de ampliar sus operaciones desde Puerto Príncipe hacia los departamentos de Artibonite y del Centro.
Esta expansión ha facilitado el establecimiento de peajes clandestinos y otras formas de extorsión contra comerciantes, transportistas y residentes de las comunidades afectadas.
Los cobros ilegales y los secuestros constituyen importantes mecanismos de financiamiento que permiten a las organizaciones adquirir armamento, mantener sus estructuras y sostener sus operaciones.
Corrupción e impunidad favorecieron su crecimiento
El investigador también advirtió que la expansión de las pandillas no puede explicarse únicamente por las condiciones de pobreza o las debilidades institucionales del país.
Durante años, determinados sectores políticos y económicos habrían utilizado grupos armados para ejercer presión sobre adversarios, intervenir en procesos electorales y promover intereses particulares.
Sin embargo, con el paso del tiempo, varias de estas organizaciones adquirieron mayor independencia y desarrollaron estructuras que dificultan incluso el control por parte de quienes anteriormente mantenían vínculos con ellas.
Da Rin considera que la corrupción, la impunidad y las relaciones entre grupos criminales y sectores influyentes alimentan un ciclo de violencia que obstaculiza cualquier solución duradera.
Desaparición de militares aumenta la preocupación internacional
La capacidad de actuación de las bandas volvió a quedar en evidencia tras la desaparición de cuatro militares salvadoreños durante un incidente ocurrido el pasado 18 de octubre en Croix-des-Bouquets, próximo a Puerto Príncipe.
Los uniformados formaban parte de una misión internacional de apoyo a la seguridad haitiana y, según las declaraciones atribuidas al presidente salvadoreño, Nayib Bukele, desempeñaban labores técnicas y de evacuación médica.
El mandatario exigió su liberación y advirtió sobre posibles medidas adicionales para lograr su recuperación.
Informaciones difundidas por medios dominicanos señalan que efectivos especializados de El Salvador fueron desplegados para reforzar las operaciones de búsqueda en sectores relacionados con la actividad de grupos criminales.
El incidente ha incrementado la preocupación sobre los riesgos que enfrentan tanto la población haitiana como los integrantes de las fuerzas internacionales que participan en los esfuerzos para restablecer la seguridad.
Un desafío que supera la respuesta militar
La situación haitiana evidencia que la recuperación del territorio no depende exclusivamente de operativos policiales o militares.
El fortalecimiento de las instituciones, la persecución de las redes de financiamiento criminal, el combate a la corrupción y la ruptura de los vínculos entre las bandas y sectores de poder aparecen como elementos esenciales para debilitar estas organizaciones.
Mientras persistan las fuentes de ingresos ilegales y las condiciones que favorecen su expansión, Haití continuará enfrentando graves dificultades para recuperar el control de sus comunidades y garantizar la protección de sus ciudadanos.
Fuente: Informaciones ofrecidas por Diego Da Rin, de International Crisis Group, a DW Español, y reportes periodísticos difundidos por elCaribe.
