Conecta con nosotros

Opinión

¡En defensa de la soberanía, el patrimonio natural y la vida!

Published

on

Por Narciso Isa Conde

En esta entrega decidí incluir el texto del Manifiesto de la Izquierda Revolucionaria, alianza en la que participa el Movimiento Caamañista (MC), de cuya Coordinación formo parte, elaborado colectivamente en ocasión de la situación que vive el país en las proximidades del 48 aniversario de la Revolución de Abril de 1965 y de la guerra patria con el invasor estadounidense, y de cara a la gran Jornada por la Soberanía y la Vida que está siendo programada en todas las regiones del país a propósito de los graves amenazas que se ciernen contra la seguridad ambiental y el derecho a la vida de todos los/as dominicanos/as.

Este texto reviste una singular importancia en vista de la evolución de las situaciones creadas por la Barrick, Xtrata Niquel-Falcondo y la invasión de corporaciones mineras, así como la IMPUNIDAD vinculada a los efectos del Paquetazo Tributario y a todas las expresiones de violencia de clase, de género, racista y policial… desplegada en el contexto de la actual dictadura neoliberal institucionalizada bajo la hegemonía de la partidocracia peledeísta, acompañada de las co-responsabilidades de las cúpulas del PRD y el PRSC.

Aquí va el Manifiesto de IR:

“El presidente Danilo Medina no ha tomado una sola medida en defensa del medio ambiente, de la soberanía nacional y de la vida, después descalificar como inaceptable el contrato firmado por Leonel Fernández con la Barrick Gold para explotar la mina de Pueblo Viejo. ¡Ni siquiera ha sometido a la justicia a los funcionarios que firmaron tal monstruosidad!

“Ante la indolencia e indiferencia oficialista la Izquierda Revolucionaria-IR asume como propia -y por tanto impulsará y participará en ella con todo el entusiasmo y las energías imprescindibles- la Jornada por la Vida y la Soberanía convocada por el Comité Nacional Contra la Mega-minería y el uso del cianuro para los días 23 y 24 de abril, mes emblemático de la lucha antiimperialista.

“Nos proponemos contribuir al máximo a su despliegue exitoso a todo lo largo y ancho del país, procurando convertir en clamor generalizado la nacionalización de la insolente, depredadora y saqueadora Barrick Gold; insistiendo, en consecuencia, en la necesidad de la plena recuperación de la mina de oro, plata y cobre de Pueblo Viejo de las garras malvadas de esa corporación transnacional.

“Nos movilizaremos con igual determinación por el urgente propósito de salvar Loma Miranda de la agresión mortal de Xrata Niquel-Falcondo, por la anulación de todos los contratos mineros que atentan contra la Cordillera Central, la soberanía y la vida del país; por el cese de la impunidad y la recuperación de los bienes públicos robados; por el fin del impacto empobrecedor del paquetazo tributario, por justos e impostergables aumentos salariales para civiles y militares, por la plena libertad sindical y la satisfacción de todos los reclamos del pueblo trabajador; por el ataque frontal a las causas de los femenicidios y la violencia de género.

Barrick Gold-Pueblo Viejo

“En el caso de la Barrick estamos enfrentados/as a muerte a un contrato viciado y nulo de origen, inconstitucional, leonino y perverso… no solo por la ridícula suma de dólares que ingresaría al Estado dominicano (dueño del oro, la plata y el cobre Pueblo Viejo), sino además –y sobretodo- porque desconoce la soberanía nacional y atenta contra la seguridad ambiental.

“Porque no admite la mayoría de acciones de parte del Estado representadas con creces en el valor de esos portentosos yacimientos mineros.

“Porque emplea la tecnología envenenante del cianuro (considerada de alto riesgo y prohibida incluso por la Unión Europea y otros países).

“Porque legaliza el robo del agua de la presa de Hatillo.

“Porque configura una especie de Estado dentro del Estado nacional.

“Porque como está planteada su explotación ocasionaría enormes e irreparables daños al suelo, al subsuelo y sobresuelo en esa importante región país, en el mismo centro de la isla.

“Porque está confirmado a escala mundial que esa poderosa y prepotente corporación es absolutamente funcional a la voracidad imperialista, sin reparos en daños ecológicos dramáticos

“Si, estamos de frente a una transnacional de larga historia escocida y criminal, dominada por la familia Bush y por los peores halcones del saqueo minero planetario.

“No basta en este caso, por tanto, demandar más ingreso para el Estado dejando a un lado la recuperación de ese patrimonio, la soberanía sobre nuestro territorio (suelo, subsuelo y sobresuelo) y las perspectivas y amenazas de una especie de catástrofe ambiental.

“El contrato con Barrick Gold es nulo y como tal el Estado dominicano debe ser obligado a reconocer su nulidad y proclamar su fin.

“La empresa en cuestión debe ser nacionalizada y la mina de Pueblo Viejo plenamente recuperada. Solo así la nación y el pueblo dominicano podrían decidir soberanamente cómo y de qué manera darle continuidad a ese proyecto dentro del exclusivo interés nacional de alcanzar el máximo de ingresos posibles, la máxima seguridad ambiental y el control de su gestión.

“Otra ruta -como la planteada por el presidente Danilo Medina- sería además de precaria y en extremo insuficiente, sumamente incierta y anticipadamente permisiva de la depredación y los graves riesgos ambientales denunciados.

“¡Barrick –Pueblo Viejo debe ser nacionalizada sin contemplaciones !

Loma Miranda

“Loma Miranda es un tesoro de agua y biodiversidad que debe ser preservado a toda costa y a como de lugar de la conocida voracidad de Xtrata Níquel Falcondo.

“Loma Miranda debe ser declarada área protegida, parque nacional, reserva ecológica de la nación. La vida que de ella emana es innegociable.

“A Loma Miranda la vamos a defender con nuestras propias vidas si fuera necesaria, independientemente de cualquier consideración del PNUD u otra instancia ajena a los intereses nacionales y populares.

“Soberanía y vida vuelvan a hermanarse en este combare trascendental.

Concesiones mineras inaceptables

“Un paquete creciente de concesiones mineras, plagas de vicios y dolo, amenazan nuestras fuentes de aguas y de vida animal y vegetal, mientras otras procuran controlar los nacimientos y cuencas de nuestros ríos desde una fuerte y abusiva impronta privatizadora y depredadora a cargo del gran capital.

“El patrón saqueador de la Barrick, Falcondo, Gold Corp., Uni Gold… se expande hacia San Juan de la Maguana, Restauración, Loma Mala, La Sierra de los Siete Picos, Juan López y otros puntos neurálgicos del territorio nacional.

“Se impone, pues, detener esa ominosa perspectiva y por eso nuestra Izquierda Revolucionaria (IR) proclama su determinación de contribuir a levantar progresivamente, junto a todas las fuerzas patrióticas del país, una resistencia multitudinaria frente a tan nefastos designios del gran capital privado en contubernio con funcionarios sin escrúpulos.

Otras agresiones a la dignidad humana: al derecho a comer, a vivir y a la libertad.

“Paquetazo tributario, intervención del FMI, policía criminal, impunidad de los delitos de Estado, violencia de género, sobre explotación, discriminación, represión patronal… se suman a todos los demás despropósitos contra la soberanía, la libertad  y la vida.

“Izquierda Revolucionaria (IR) ha decidido abrazarse a todos/as aquellos/as que combaten esos despropósitos y luchan por la felicidad colectiva. Abril y esa jornada patriótica-popular nos ofrecen una gran oportunidad para ampliar la unidad y la indignación nacional.

“IR con el ejemplo de Duarte en su bicentenario…IR con  el ejemplo de Caamaño…

IR con ejemplo de Abril…

“¡A las calles! ¡A las plazas! ¡A nuestros campos!

“A convertir la primera jornada  por la vida, la libertad y la soberanía en una memorable expresión de indignación ordenada, disciplinada, unitaria, diversa y hermosa.

“Abril y la defensa de la soberanía nos convocan a sembrar esperanzas y crear contra-poder popular.”

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

La Corte Penal Internacional y la Justicia Internacional (3 de 3)

Published

on

Por Rommel Santos Diaz

 Se tiene reportado el uso de 250,000 niños soldados en cerca de 50 países. Para completar el panorama, se estima que 20 millones  de niños han sido desplazados como consecuencias de las diversas guerras y catástrofes humanitarias, mientras que entre  8,000 y 10,000 niños mueren cada año como consecuencia de utilización de minas antipersonales.
Existen indicios de que la trata de  niños en zonas de conflicto es una tendencia que va en aumento y esta vinculada a redes de delincuencia transnacional organizada.

La Corte Penal Internacional es el primer tribunal internacional cuyo Estatuto y Reglas de Procedimiento y Prueba brindan a las víctimas la posibilidad de participar en todas las etapas del proceso.

A diferencia de las actuaciones de las víctimas en otros tribunales internacionales, limitadas a reforzar los argumentos de la defensa o el Fiscal, la Corte Penal Internacional les reconoce derechos que les corresponden por ser quienes han sufrido la grave vulneración de sus derechos humanos y tienen la mayor expectativa de que se haga justicia.

El principal reto de la Corte Penal Internacional será demostrar que sus investigaciones y decisiones no están guiadas por móviles políticos o intereses ajenos a la justicia y la represión de crímenes internacionales.

Finalmente, en  la medida en que este sistema se vaya consolidando, siguiendo los parámetros legales del Estatuto de Roma y de las Reglas de Procedimiento y Prueba, es posible que países hoy reticentes hacia la Corte Penal Internacional modifiquen su postura hacia una  de ayuda  y cooperación. Con esto se lograría tener un sistema penal internacional plenamente universal como complemento a las iniciativas locales por sancionar crímenes de genocidio, lesa humanida, guerra y agresión.

rommelsantosdiaz@gmail.com

Continue Reading

Opinión

Los políticos profesionales no roban

Published

on

Por Nelson Encarnación

El reciente escándalo de corrupción detectado en el Seguro Nacional de Salud (Senasa) ha acentuado la percepción o el convencimiento en algunos de que los políticos acceden a los cargos públicos con la intención de apropiarse de los recursos que manejan.

Ya en otras oportunidades se ha esparcido el mismo convencimiento, en ocasión de hechos judicializados que aún cursan en los tribunales sin sentencias firmes.

Estos y casos anteriores han servido de fundamento a quienes entienden que las formaciones políticas son nidos de bandidos con una amplia vocación hacia la depredación de los recursos públicos, dando lugar, al mismo tiempo, a la prédica contra los políticos y los partidos.

Sin embargo, existen argumentos y evidencias suficientes para desmontar la mala fama contra los políticos. Podemos afirmar, de manera categórica, que los políticos profesionales no roban.

Para remontarnos a los hechos más sonados de persecución a la corrupción, podemos referir el que ha sido, probablemente, el más sonoro de todos, es decir, el procesamiento judicial del expresidente Salvador Jorge Blanco (1982-1986), quien fue condenado a 20 años de prisión por hechos que, evidentemente, no cometió.

Jorge Blanco, que antes de ser político ya era un abogado prestigioso, murió en medio de precariedades materiales, una situación que no concuerda con quien supuestamente fue un corrupto.

Los hechos por los que se condenó al exmandatario no fueron cometidos por él ni por ninguno de sus seguidores con formación y compromiso político, sino por allegados que nada tenían que ver con el Partido Revolucionario Dominicano.

En el caso de los expedientes que todavía se ventilan en la justicia relacionados con hechos registrados—conforme las imputaciones del Ministerio Público—vinculan en primer plano a personeros relacionados al expresidente Danilo Medina, no a dirigentes conocidos del Partido de la Liberación Dominicana.

Y en el más reciente que ocupa la atención del país, es decir, el expediente Senasa, una simple identificación de los encartados permite concluir en que se repite el mismo patrón: los principales señalados no son políticos de militancia.

En consecuencia, si miramos los hechos con un sentido lógico y alejado de la intención de dañar a los partidos y sus dirigentes, podemos proclamar que los políticos profesionales, con formación en el servicio a la sociedad, con compromiso, no roban los fondos del erario. Ahí está la historia.

Continue Reading

Opinión

Honrar la Constitución o perder la República

Published

on

Por Isaías Ramos

Al despedir 2025 y abrir 2026, es fácil refugiarse en lo cómodo: deseos repetidos, frases bonitas, la ilusión de que todo cambiará solo porque cambia el calendario. Pero la República Dominicana no necesita otro brindis vacío. Necesita una sacudida de conciencia y un cambio de rumbo. Ese rumbo comienza cuando dejamos de mirar la política como un espectáculo ajeno y asumimos que la república —la casa de todos— se sostiene o se cae con la conducta diaria de su gente.

Durante más de tres décadas, una clase política dominante, reciclada en siglas, alianzas y narrativas, ha contribuido a degradar la vida pública. Se normalizó el privilegio. Se hizo costumbre la trampa. El clientelismo dejó de ser excepción y se volvió método. La impunidad dejó de ser temor y se volvió expectativa. El Estado, demasiadas veces, dejó de ser instrumento del bien común para convertirse en botín, refugio o escalera personal. Cuando lo público se vuelve mercancía, el daño deja de ser un asunto de élites y se convierte en una fractura moral, social y espiritual.

No se trata de negar que existan servidores públicos honestos ni ciudadanos decentes. Precisamente por ellos —y por los jóvenes que merecen un país digno— no podemos resignarnos. Los datos aportan contexto a una percepción extendida: el Índice de Percepción de la Corrupción 2024 asigna a la República Dominicana 36/100 y la ubica en la posición 104 de 180 países. El Rule of Law Index 2025 del World Justice Project sitúa al país en el puesto 76 de 143, y en el factor “Ausencia de Corrupción”, en 90 de 143.

La experiencia cotidiana confirma esa brecha. El trámite que solo “camina” por la vía indebida. El contrato opaco. El expediente que duerme. La sanción que nunca llega. Ese desgaste produce algo peor que el enojo: produce resignación. Y cuando una sociedad se resigna, la corrupción no se frena; se perfecciona. Así es como una república se vacía por dentro, aunque conserve su nombre y sus símbolos.

La historia política lo ha advertido con claridad: cuando los ciudadanos se repliegan en el interés personal y abandonan la vida pública, el Estado se debilita y queda a merced de los peores. Cuando un pueblo ama su país, respeta las leyes y vive con sobriedad cívica, es posible avanzar hacia el bienestar compartido. Cuando se instala la indiferencia, el interés particular aísla y la república se convierte en un cascarón.

Si 2026 será un año de esperanza, esa esperanza no puede ser pasiva. Tiene que ser esperanza disciplinada: la que mira el abismo, lo nombra y aun así decide construir un puente. Ese puente se llama Constitución. No como símbolo ceremonial, sino como norma viva. El artículo 6 establece su supremacía y declara nulos los actos contrarios a ella. El artículo 7 nos define como Estado Social y Democrático de Derecho. El artículo 8 fija como función esencial del Estado proteger los derechos de la persona y respetar su dignidad.

Honrar la Constitución no es citarla: es vivirla. Es aceptar que no puede haber Estado de derecho con corrupción estructural; que no puede haber democracia con clientelismo; que no puede haber justicia con privilegios. Honrar la Constitución es convertir el servicio público en honor y no en negocio; proteger el dinero del pueblo como sagrado; poner el mérito por encima del padrino; transparentar compras, obras y nombramientos; y asegurar consecuencias reales a quien robe lo común. Esa es la frontera entre república y fachada.

Por eso, en 2026, el Foro y Frente Cívico y Social debe reforzar en todo el territorio nacional un despertar de conciencia sostenido y pacífico que convierta indignación en organización y esperanza en disciplina. No se trata de incendiar el país; se trata de iluminarlo. No de sustituir instituciones, sino de obligarlas a cumplir su rol constitucional con presión cívica legítima.

La ruta es concreta y verificable: formación cívica territorial, veeduría social continua y defensa constitucional práctica, acompañando denuncias, dando seguimiento público a los casos y exigiendo consecuencias sin selectividad.

Nada de esto se logra solo con organizaciones. Se logra con el ciudadano común. En esta semana de cambio de año, vale la pena asumir un pacto sencillo: renunciar a pagar sobornos, a pedir favores indebidos y a justificar privilegios; comprometerse a informarse antes de opinar, a exigir rendición de cuentas en lo local y a participar más allá del voto. Un país cambia cuando cambia lo que su gente considera “normal”.

Imaginemos, con realismo, la nación que podemos construir si ese giro comienza: una donde no se necesita padrino para un servicio; donde un contrato público no es lotería para unos pocos, sino obligación transparente; donde el funcionario teme más a la justicia y a la vergüenza pública que a la pérdida del cargo; donde el joven respeta al competente y no admira al tramposo. Que Dios —y la conciencia despierta de cada dominicano— nos guíe y nos exija verdad, justicia y rectitud; que el amor a la patria sea conducta diaria; y que la defensa de la libertad sea nuestro sentir y nuestro hacer.

Cerramos 2025 con una verdad incómoda: hemos permitido demasiado. Abrimos 2026 con una verdad poderosa: todavía estamos a tiempo. Honrar la Constitución o perder la República: esa es la elección de nuestro tiempo. Salvemos la patria.

¡Despierta RD!

Continue Reading

Edificio La República: Restauración No. 138, cuarta planta, Santiago, República Dominicana. Teléfono: 809-247-3606. Fax: 809-581-0030.
www.larepublicaonline.com  / Email: periodico@larepublicaonline.com
Copyright © 2021 Blue National Group