Análisis Noticiosos
eonel ensaya regreso al Palacio Nacional
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12 años agoon
Por Juan Bolívar Díaz
El expresidente tiene amplias posibilidades de volver al gobierno en el 2016 si se mantiene dividida la oposición

Leonel Fernández en el despacho del su esposa
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El expresidente tiene amplias posibilidades de volver al gobierno en el 2016 si se mantiene dividida la oposición, dadas las dificultades que tendría Danilo Medina para superar el veto constitucional de la reelección consecutiva
Nadie puede llamarse a engaño, el doctor Leonel Fernández, con la oposición dividida, y aún con alta tasa de rechazo, tiene amplias posibilidades de retornar al gobierno en el 2016, con recursos económicos ilimitados y la lealtad de un amplio sector de su partido convertido en una corporación para el disfrute del poder.
La historia dominicana es de perpetuidad o inestabilidad, con siete presidentes que han gobernado dos tercios de los 170 años de la República, dos de ellos también dos terceras partes de los 53 años de la etapa democrática iniciada con el ajusticiamiento del tirano Rafael Trujillo Molina.
De vuelta a su casa
Tuvo repercusión la visita del expresidente Leonel Fernández al Palacio Nacional el miércoles 23, justo cuando unos 60 diputados de su partido y aliados lo proclamaban como próximo candidato a la presidencia de la nación, luego que su abogado Radhamés Jiménez asegurara que será escogido por aclamación y volverá al poder en el 2016. A principio del mes, 17 de los 31 senadores del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) también la proclamaron candidato.
Según declaró el propio Fernández, su visita al Palacio fue para conversar sobre potencial inversión extranjera, pero difícilmente un tema como ese agotaría una hora y cuarto. Más bien se cree que estuvo relacionada con el proyecto de ley para reconocer la nacionalidad de los dominicanos de ascendencia extranjera asentados en el registro civil antes de la polémica sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional. Es inminente su envío al Congreso, y se sabe que Medina y Fernández han establecido consenso para vencer resistencias de los promotores más radicales de la desnacionalización.
De cualquier forma, Leonel montó su espectáculo, con el histrionismo que le caracteriza, expresando nostalgia al volver a un lugar donde ha estado tanto tiempo, 12 años. Y luego, al referirse al despacio presidencial como si lo hubiese prestado, dijo que “el presidente Medina lo tiene muy bien cuidado, está bellísimo el despacho”.
Cuando los reporteros le preguntaron cuándo definiría sus aspiraciones presidenciales, el presidente del PLD, les aconsejó “estar pendientes de cómo sopla el viento”. Y cuando le mencionaron el respaldo de diputados y senadores, concluyó en que eso quiere decir que en las cámaras legislativas “los vientos están soplando”. Concluyó su recorrido triunfal visitando a su esposa Margarita Fernández, en su despacho vicepresidencial, donde ésta puso ingredientes al advertir que los vientos soplan, señalando el movimiento de su pelo suelto.
Apurando el paso
Es obvio que la mayoría de los fieles de Leonel Fernández anhelan su vuelta al poder, especialmente el entorno que ha acumulado fortunas multimillonarias, haciendo negocios y tráficos desde el gobierno, entre los cuales resaltan el muy cuestionado Víctor Díaz Rúa, exministro de Obras Públicas y tesorero del PLD bajo investigación judicial, y por el cual se ha pretendido revertir el derecho ciudadano a querellarse por corrupción. También su “casi hijo” Félix Bautista, otro blanco de grandes cuestionamientos, el constructor del metro Diandino Peña, Freddy Pérez y Mícalo Bermúdez, entre otros.
No se puede ignorar que Leonel sigue siendo dueño de un extraordinario carisma y capacidad comunicativa, lo que junto a su sagacidad y dedicación a la política, lo han constituido en lider de su partido y otros sectores sociales, especialmente los conservadores a los que ha dedicado grandes esfuerzos, heredando el apoyo que por décadas tributaban al expresidente Joaquín Balaguer.
Los tropiezos sufridos por Fernández en la reciente elección de nuevos dirigentes de su partido en aras del liderazgo del presidente Danilo Medina, y el que muchos llegaran a considerarlo en decadencia, determinó la ofensiva de más de la mitad de los legisladores, la reactivación de grupos de apoyo y el incremento de la publicidad en vías públicas proclamando que “Leonel y Danilo siempre juntos”, que “ya viene el líder” o “Acciona RD para que siga el progreso”.
La potencialidad de Fernández determinó que Temístocles Montás, Reinaldo Pared Pérez, Francisco Javier García y Radhamés Segura se lanzaran a una muy temprana campaña por la nominación presidencial del PLD, mientras otros como Francisco Domínguez Brito y José Tomás Pérez esperan a ver también “cómo sopla el viento”. Aunque Montás tiene la capacidad y madurez necesarias y Pared la secretaría general del partido, casi nadie les concede posibilidad de ganarle al doctor Fernández, aun con el apoyo público o disimulado del presidente Medina.
En la tradición dominicana
Casi nadie duda que Leonel está atrapado por la fascinación del gobierno y la acentuada tradición y cultura dominicana de que “el poder no se declina”, lo que explica que sólo siete presidentes hayan gobernado dos tercios de la historia de la República: Pedro Santana, Buenaventura Báez, Ulises Heureaux, Horacio Vásquez, Rafael Trujillo, Joaquín Balaguer y Leonel Fernández. Y estos dos últimos acumulan también dos tercios del “período democrático” iniciado tras el ajusticiamiento del tirano Trujillo.
El campeón en dominio fue Trujillo, montado sobre una de las peores tiranías del continente, a veces colocando presidentes títeres, para un total de 9 períodos en 31 años. Balaguer gobernó 7 períodos y 23 años, el primero, heredado tras el ajusticiamento del tirano, el segundo impuesto por la ocupación norteamericana, l970 y 74 sin que pudiera participar la oposición y 1990 y 94 con fraudes electorales.
Leonel Fernández ha tenido sólo tres períodos pero por elección popular, aunque todavía demasiado condicionadas por el abuso del poder del Estado. Si lograra un cuarto período entraría a un exclusivo club de sólo tres que han gobernado más de tres veces por elección popular, José Velasco Ibarra, en Ecuador, Konrad Adenauer en Alemania y Felipe González en España. El ecuatoriano es el campeón mundial, pues ganó 5 elecciones en base a su carisma y tal vez porque fue derrocado 4 veces, en lo que también tiene récord universal, por lo que sólo sumó 13 años de gestión. Adenauer renunció ante de la mitad de su cuarto período y González adelantó en un año la elección para sucesor. Fernández ha dicho que su partido gobernará hasta el 2044 y se asume que él aspira a una cuota de los próximos 30 años.
Fácil sin oposición política
Sin posibilidad de que el presidente Medina pueda ser repostulado y sin una oposición que capitalice el rechazo que le marcan las encuestas, Leonel Fernández tiene el carril abierto para alcanzar la nominación del PLD y volver al despacho del Palacio Nacional. Absorbió el Partido Reformista y se le atribuye el patrocinio de la división del Partido Revolucionario Dominicano, a través del pacto que firmó en el 2009 con el ingeniero Miguel Maldonado cuando éste era sólo excandidato presidencial. Con este se repartió las altas cortes, lo que constituye su fuerza en la lucha interna del perredeísmo.
Sólo que se fortalezca el proyecto de Convergencia en que están envueltos los sectores mayoritarios del PRD, y que impacte con una candidatura presidencial de amplio consenso, que tendría más carácter anti-Leonel que contra Danilo, podría pesar el rechazo que le marcan las encuestas al presidente del PLD. Y si el actual mandatario mantiene una aprobación tan alta como por sobre del 80 por ciento, podría tomar vigencia una posibilidad reeleccionista.
Aún así sería casi imposible sin el apoyo de Leonel conseguir los dos tercios de cada cámara legislativa para modificar la Constitución. Quedaría la posibilidad de un candidato auspiciado por el presidente Medina, que reivindique la forma de gobernar que lo ha investido como nuevo líder peledeísta y con escaso rechazo nacional. En el camino podrían producirse sacudimientos internos de consideración en el PLD y en el mismo gobierno, cuya autonomía quedará limitada por las luchas por la candidatura presidencial del 2016, que se incrementarán a partir del 16 de agosto cuando la gestión de Medina apenas llegará a la mitad, que históricamente marca el inicio del declive popular de los presidentes.
El gran escollo de Leonel
Muy cercanos del expresidente Fernández aseguran que éste no tomará una decisión final de buscar la repostulación, hasta no ver un mejoramiento de su posición en las encuestas, lo que también dependerá de que no haya un proyecto opositor consistente.
Fernández terminó su último período con el astronómico déficit fiscal sobre 150 mil millones de pesos, sólo en el gobierno central, con imagen de dispendio y corrupción que le han ganado mucho rechazo. En la última encuesta Gallup-HOY publicada en febrero el 47.7 por ciento lo consideró el gobierno más corrupto del último medio siglo, más un 4.8 por ciento que señaló su primer período. Sólo el 19 por ciento del universo y el 23 por ciento de los peledeístas lo preferían como candidato presidencial para el 2016. Aunque ya mejoraba en relación a los porcentajes del 11 y 16 y del 15 y 18 por ciento respectivamente, en las encuestas de enero y septiembre 2013.
Hay que advertir que en esas encuestas, aunque no se incluía el nombre del presidente Medina como tentativo candidato, por el impedimento constitucional, un alto porcentaje lo señalaban: 25, 48 y 49 por ciento del universo, y 28, 50 y 48 por ciento de sus partidarios, en las tres últimas encuestas. Nadie debe dudar que Fernández crecerá entre los peledeístas, que le agradecen inmensamente, si Medina no se constituye en actor. El problema con el universo de los electores es secundario mientras no haya alternativa real de oposición.-
Análisis Noticiosos
El mensaje equivocado de la elección presidencial en Latinoamérica.
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1 semana agoon
octubre 5, 2026Por José Cabral
La elección presidencial en los países latinoamericanos envía un mensaje preocupante, el cual consiste en que mientras más vínculos con el bajo mundo se tenga, mayores son las posibilidades de salir triunfante.
Este meta mensaje lo hemos vivido en Colombia, Honduras, Perú, Panamá y ahora en Brasil, lo cual quiere decir que para ser un buen candidato presidencial hay que tener vínculos con el bajo mundo, porque parece que la conducta ética no es apreciada por el votante latinoamericano.
Flavio Bonsonaro es buen ejemplo de la tendencia en este sentido, quien en las elecciones celebradas este domingo 4 de octubre en Brasil ha logrado quedar en primer lugar con una votación que llega casi al 50 por ciento.
Sin embargo, será el próximo 25 del presente mes cuando se celebre la segunda vuelta de los referidos comicios, en los que una serie de pequeños partidos han obtenido algo más del siete por ciento de la votación general, lo que de alguna manera representa lo que podría darle el triunfo a Bolsonaro, un hombre de derecha e imputado de una serie de irregularidades,
En Brasil se ha repetido la misma historia de otros lugares de Latinoamérica, donde el apoyo de Donald Trump a gente vinculada al bajo mundo logran imponerse en las elecciones presidenciales.
Este cuadro plantea si lo que ocurre en Latinoamérica significa que la lucha en contra del crimen transnacional carece de sinceridad y que se valora más al que anda en ese mundo que al hombre serio.
Son muchos los discursos en contra del crimen transnacional, pero todo parece indicar que esa narrativa no luce que sea sincera.
En consecuencia, me parece que el real mensaje que se envía es que meterse al lavado de activo y negocios ilícitos es la mejor vía para hacer política.
El triunfo de Bolsonaro y de otros elegidos en Latinoamérica no deja dudas de que el bajo mundo ha ganado la batalla e incluso entre los que dicen combatirlo.
Parece que no tiene sentido escoger el camino de la ética en la política, porque si bien hay quienes dicen combatir el problema del no respeto de la ley, pero en la práctica hacen todo lo contrario y el votante al final de la jornada también se inclina por esta tendencia.
Todo anda al revés de como lo plantea gente que busca cambios profundos en los países latinoamericanos, donde la ética parece importar muy poco.
Análisis Noticiosos
CARTA ABIERTA A LA CLASE POLÍTICA DOMINICANA
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2 semanas agoon
septiembre 27, 2026
Les hablo desde la responsabilidad ciudadana, no desde la trinchera partidaria. Les hablo porque la democracia dominicana atraviesa un umbral peligroso y pretender que todo sigue igual es una irresponsabilidad histórica.Análisis Noticiosos
La República Dominicana entre las estadísticas y la realidad de la delincuencia en el pais.
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3 semanas agoon
septiembre 23, 2026Las cifras oficiales presentan una supuesta tendencia descendente en los homicidios durante 2026, pero los robos, los hechos violentos de alto impacto y el temor ciudadano son el pan de cada día.
Por la redacción
La delincuencia sigue ocupando un espacio central en la conversación pública dominicana, pese a que las estadísticas oficiales hablan de avances en algunos indicadores, especialmente en la reducción de los homicidios, pero los hechos y la percepción de inseguridad continúa presente en la mayoria de la población.
Al 11 de septiembre de 2026, la Fuerza de Tarea Conjunta reportó una tasa acumulada de 7.41 homicidios por cada 100,000 habitantes, inferior a los registros de 2025, 2024, 2023 y 2022. Además, pero lo que se se observa no parece corresponderse con esas estadisticas.
Ese dato muestra una aparente tendencia favorable en materia de violencia homicida. Sin embargo, por sí solo no permite concluir que la inseguridad haya dejado de ser un problema de primer orden en la preocupacion de la gente.
En el reporte correspondiente al corte del 31 de agosto, las autoridades contabilizaron 4,402 robos, junto con 91 homicidios y 183 personas heridas. Esto evidencia que la criminalidad no puede analizarse únicamente a través de las muertes violentas.
Una cosa es la estadística y otra la experiencia cotidiana
El ciudadano no mide la seguridad solamente por la tasa nacional de homicidios.
La mide cuando sale de su casa, cuando utiliza su teléfono en la calle, cuando deja un vehículo estacionado, cuando abre un negocio o cuando un familiar regresa tarde de trabajar.
Por eso, puede existir una aparente reducción de algunos delitos y, al mismo tiempo, mantenerse una percepción elevada de inseguridad.
El problema se vuelve aún más visible cuando ocurren hechos violentos de gran repercusión mediática. Casos de homicidios, atracos, ataques dentro de viviendas o enfrentamientos armados generan un impacto social que va más allá de las estadísticas.
En septiembre, por ejemplo, la Policía ha informado sobre varios operativos vinculados a robos, atracos y homicidios, incluyendo casos en Boca Chica y Santo Domingo Norte.
Los robos siguen siendo parte importante del problema
Uno de los puntos que merece mayor atención es el comportamiento de los delitos contra la propiedad.
En apenas una semana, con corte al 4 de septiembre, el reporte policial registró 563 robos.
Aunque ese número necesita ser interpretado dentro del total nacional y comparado con períodos equivalentes, refleja que miles de ciudadanos continúan enfrentándose a situaciones relacionadas con sustracción de bienes, atracos y otros delitos patrimoniales.
Las propias autoridades han informado que, durante el primer semestre de 2026, los robos mostraban una reducción interanual de alrededor de 27 % frente a igual período de 2025.
La conclusión, por tanto, no es que los robos estén aumentando necesariamente, sino que siguen siendo numerosos y visibles, aun dentro de una tendencia oficial de esgrimir una narrativa de reducción del fenómeno..
El reto no es solo detener, sino prevenir
Otro elemento central del debate es la estrategia de seguridad.
La Policía ha intensificado patrullajes, operativos, allanamientos y ejecución de órdenes de arresto. A junio de 2026, las autoridades reportaban más de 1.7 millones de acciones preventivas, 3,220 órdenes de arresto ejecutadas y 845 allanamientos.
Pero una política de seguridad pública sostenible necesita ir más allá de la reacción policial.
Debe incluir prevención comunitaria, inteligencia criminal, control de armas ilegales, investigación de redes delictivas, persecución financiera del crimen organizado y fortalecimiento de la justicia.
También requiere atender factores sociales que, sin ser una causa automática de la delincuencia, pueden crear contextos de mayor vulnerabilidad: abandono escolar, falta de oportunidades laborales, consumo problemático de drogas, violencia familiar y presencia de estructuras criminales en determinados sectores.
La confianza ciudadana es parte de la seguridad
Existe otro desafío menos visible: la confianza en las instituciones.
Cuando una víctima no denuncia porque considera que “no vale la pena”, cuando teme represalias o cuando piensa que el expediente no avanzará, el sistema de seguridad pierde información esencial.
La lucha contra la delincuencia también depende de que el ciudadano confíe en la Policía, el Ministerio Público y los tribunales.
Una investigación bien realizada, un proceso judicial transparente y una sanción conforme al debido proceso pueden tener un efecto preventivo tan importante como el patrullaje.
Una realidad con dos caras
Los datos actuales permiten identificar una realidad compleja.
Por un lado, la tasa de homicidios presenta una tendencia supuestamente descendente: pasó de niveles superiores a 13 por cada 100,000 habitantes en 2022 a alrededor de 7.4 en septiembre de 2026, según las estadísticas oficiales, pero en la práctica no parece ser esa la realidad.
Por otro, los robos, los delitos violentos de alto impacto y la constante difusión de hechos criminales mantienen viva la preocupación social.
La cuestion es que eso explica por qué puede existir una diferencia entre lo que muestran las cifras y lo que siente la gente.
El desafío: que la mejoría estadística llegue a las calles
La verdadera prueba para cualquier política de seguridad no será únicamente reducir una tasa.
Será conseguir que esa reducción se traduzca en una experiencia cotidiana diferente.
Que el comerciante pueda cerrar su negocio con menos temor.
Que una persona pueda caminar por su comunidad sin sentirse permanentemente vulnerable.
Que una familia pueda confiar en que, si ocurre un delito, habrá una investigación seria y una respuesta institucional.
La República Dominicana muestra, de acuerdo a los informes oficiales, supuestos avances en algunos indicadores, particularmente en homicidios, pero el desafío de la seguridad ciudadana continúa siendo mucho más amplio: reducir el delito, fortalecer la justicia y lograr que la población también perciba esa mejoría en su vida diaria.
