Opinión
Estados Unidos en caída progresiva
Published
3 años agoon
Por Narciso Isa Conde
Estados Unidos, a la cabeza del sistema imperialista occidental, atraviesa por la peor crisis de su historia.
Esta crisis se ha tornado crónica e impacta severamente las economías, los sistemas políticos-institucionales, el medio ambiente, la salud, la educación, la alimentación y la propia vida del planeta y la humanidad.
Su guerra global a cargo del Pentágono y la OTAN, capítulo tras capítulo, ha sido desplegada a lo largo de 21 años; imponiendo terribles destrucciones y enormes sufrimientos.
Su dinámica neoliberal esencialmente neo-conservadora ha generado los más altos niveles de desigualdad social en la historia planetaria.
Elites capitalistas voraces han pretendido dominar, explotar y manipular al resto de la población mundial por siempre y para su insaciable opulencia: usurpando para sus fines egoístas los espectaculares avances tecno-científicos registrados en el curso de su largo, violento y ya decadente reinado.
A finales del Siglo XX las cúpulas de esa superpotencia llegaron a creerse que la única soberanía de las innumerables identidades nacionales era la propia y que podrían darse el lujo de jugar solos en la cancha.
Sin embargo, su crisis -especialmente la que estremece su centro estadounidense- ha asumido todas las características de una crisis sistémica, integral y de progresiva decadencia.
Es, a la vez, una crisis de hegemonía: su poderío declina en términos comparativos y su sistema global se fracciona y empantana.
· China y Rusia se fortalecieron con energías propias, sumando aliados pese a la intensa hostilidad de EEUU contra ambas súper potencias emergentes.
· El polo mundial de los BRICS, con China y Rusia en su centro, está en proceso de ampliación. Brasil apoya el ingreso de Venezuela, y Túnez, Turquía, Arabia Saudita, Emiratos Árabes y Egipto están en tren de ingresar.
· El Banco BRIC está en funcionamiento y la idea de una moneda propia del conjunto toma fuerza.
· La tendencia a la autodeterminación en la periferia dependiente de las potencias capitalistas norteamericanas y europeas, crece, se extiende.
· Europa Occidental se compromete cada vez más con el guerrerismo estadounidense y el fascismo ucraniano y le va mal, lo que ya provoca significativas disidencias.
· En EEUU rebrota la crisis interna con nuevos bríos.
· Pensaron que ampliando y fortaleciendo la OTAN, desatando la guerra contra Rusia, sacrificando a Ucrania, y amenazando a China, le iría mejor; y ha sido al revés.
· Rusia dosifica su poderío para vencer en territorio ucraniano el plan de la OTAN en su contra, con la lógica de prolongar la guerra, convirtiéndola en una guerra de desgaste del Imperialismo occidental, que acentúa lentamente las diferencias internas en el campo político-económico y militar adverso(EU-UE-OTAN); con la importante ayuda del crecimiento de la poderosa economía china, su fortalecimiento tecnológico y su expansión comercial en todos los continentes; algo que EU no logra contener, mucho menos revertir.
· La multipolaridad es un hecho difícil, sino imposible, de aplastar.
· En Nuestra América EU no logra detener la pérdida de control, ni el avance de los BRICS.
· La expansión comercial de China parece indetenible.
· Lula, por fin, ha metido de lleno a Brasil en la lógica de la independencia de esa potencia emergente Suramérica. La reunión de los 11 países sudamericanos en Brasil ha erosionado aún más el poder hegemónico de EEUU sobre la región.
· Los socios de EEUU en ese espacio, Lacalle de Uruguay y Gabriel Boric de Chile, quedaron de feo en ese debate, mientras avanza la influencia de los BRICS y la tendencia a la autodeterminación en el Continente.
· La Colombia de Petrus -todavía amarrada por 9 bases militares gringas y por la OTAN- estuvo presente en dirección positiva. El servilismo extremo de los Uribe y Duque quedó atrás junto a la hostilidad contra a Venezuela.
· Maduro, después de volver trizas a los Guaidò y salir airoso de las confrontaciones con Trump y Biden, fortalece sus relaciones con Brasil y en el Continente, con China, Rusia, Irán y los demás países de polo anti imperialismo occidental.
· Bukele, caso singular, podrá ser todo lo atolondrado que aparenta, pero la realidad es que es potro difícil de domar.
· Fernández de Argentina, con muchas ambigüedades e inconsistencias, tampoco puede correrse totalmente para el otro lado.
· Cuba y Nicaragua enfrentan, con renovada firmeza antimperialista, la guerra de cuarta generación desatada por las agencias gringas contra ambas naciones y contra Venezuela. Bolivia por igual, luego de revertir el Golpe el Estado de Elon Musk y la Casa Blanca
· Las justas rebeldías de los pueblos de Perú y Haití colocan a sus gobiernos serviles e ilegítimos al borde de la ingobernabilidad.
· En Ecuador, la respuesta popular y congresual al ultra neoliberalismo pro-imperialismo de Guillermo Lasso, está en vía de desplazar su gobierno.
· En Honduras, Xiomara Castro asume una política exterior independiente, algo también presente en una parte de las pequeñas naciones del Caribe Insular.
· La nota más alta de independencia y antimperialismo la de López Obrador, desafiando la prepotencia gringa con una alta dosis de dignidad y solidaridad internacionalista.
· A escala continental crecen y se politizan cada vez más los movimientos sociales en lucha, a la vez que el neofascismo toma cuerpo en los Estados todavía colonizados y desde las nuevas derechas.
· La pérdida progresiva de hegemonía e influencia de EEUU en la región y el mundo han potenciado su esencia agresiva; mientras su crisis sistémica y sus carencias aumentan su voraz saqueo de la Madre Tierra y violenta contraofensiva.
· La lluvia de drones contra Moscú, raya en una locura sumamente peligrosa, porque desconoce el poder de sus adversarios y la existencia de un mundo multipolar.
· Tales reacciones, sin embargo, no han podido ni podrán variar su ruta decadente. La soberbia los traiciona y sus guerras, si bien resultan buenos negocios para su complejo militar-industrial-financiero, no logran detener su declive.
· Los países que se zafan de la tutela de EEUU sufren sus crueles represalias, mientras los retrocesos de derecha y ultraderecha duran poco.
· El tránsito hacia la nueva independencia y las transformaciones sociales asume las características de resistencias y ofensivas heroicas.
· En ese contexto, el progresismo, cuando está despojado del antiimperialismo y de poder reformador, es muy vulnerable y bastante inestable. Montado sobre las viejas instituciones se desgasta más fácilmente, que cuando auspicia procesos constituyentes o ciertas transformaciones estructurales.
· El abanico de esa corriente y de la llamada izquierda reformista es muy diverso y sus limitados resultados en la gestión, también. Coexiste con una izquierda transformadora anticapitalista, también diversa, pero todavía muy débil
· La contrapartida revolucionaria-transformadora es bastante embrionaria, en tanto no pocas de las fuerzas que han logrado por la vía electoral ser gobierno sin la bendición imperialista, a lo sumo asumen el antiimperialismo sin incorporar a su accionar de Estados las transformaciones anticapitalistas; lo que limita la profundidad de los cambios y la necesaria radicalización y consolidación de los procesos en marcha.
jpm-am
Por Rosario Espinal
¿Son estúpidas las mujeres? ¿Incapaces? ¿No les interesan esos cargos? Muchas veces se habla de igualdad, pero a la hora de la verdad, sobresalen las justificaciones para mantener la desigualdad.
No se dejen engañar, ni construyan ustedes la mentira de que hay igualdad, ni siquiera de oportunidad. Los hombres mandan en este país y en todos, y tienen más recursos que las mujeres.
Para ilustrar, en este país nunca ha habido una mujer presidente. De una veintena de ministerios en solo dos hay ministras (una es de la Mujer). De 32 senadores, solo hay cuatro senadoras. De 158 alcaldes, solo 10% son mujeres. De 190 diputados, solo alrededor del 30% son mujeres (y eso es con cuota).
¿Por qué? ¿Son estúpidas las mujeres? ¿Incapaces? ¿No les interesan esos cargos?
Muchas veces se habla de igualdad, pero a la hora de la verdad, sobresalen las justificaciones para mantener la desigualdad.
Se argumenta que los hombres tienen más fuerza física, que es un designio de Dios, que son más racionales, menos emotivos.
A las mujeres las culpan hasta de que las violen. ¿Por qué estaba en la calle a esa hora? ¿Por qué se viste así? O se lo inventó.
¿Quieren los hombres perder el poder que tienen? ¡Jamás!
Entre los empresarios sobresalen los hombres. Unas cuántas mujeres, casi siempre por nombre de familia, adornan el escenario masculino-empresarial.
El poder de los hombres es ancestral y la inmensa mayoría de los hombres lo defienden a capa y espada, con distintos argumentos, con distintas estrategias, y también, con la ayuda de muchas mujeres que han sido socializadas (y socializan a sus hijos) para creer que los hombres mandan, y tienen derecho a hacerlo.
Veamos las religiones. ¿Conoce usted un Dios mujer en la tradición judeocristiana-islámica? ¿Ha habido un Papa mujer? ¿Sacerdotes mujeres? ¿Imanes o ayatolas mujeres?
Hay pastoras protestantes y evangélicas, pero la mayoría son hombres. Hay algunas mujeres rabinas en el judaísmo reformado, pero la inmensa mayoría de los rabinos son hombres. Hasta el corrector de esta laptop me marcó la palabra rabina incorrecta.
¿Quieren los curas, imanes, rabinos y pastores perder su poder para dar cabida a las mujeres en las estructuras jerárquicas que controlan? ¡No!
Si todavía usted no se ha dado cuenta de la desigualdad de género, vaya al oculista o deshollínese el cerebro.
La campaña en contra de la llamada “ideología de género” que promueven las religiones consiste en decir que no hay desigualdad entre hombres y mujeres, que hay diferencias biológicas por designios de Dios para cumplir distintas funciones en la sociedad.
Por siglos y siglos, los hombres han tenido el poder en todas las religiones, mientras las mujeres representan la gran feligresía y dicen amén. Es penoso que tantos utilicen a Dios para justificar las desigualdades.
En todo el mundo, las mujeres se encargan de casi todas las labores de cuidado doméstico, trabajan fuera del hogar (quieran o no) porque necesitan recursos para mantener sus familias, y muchas cuidan solas de sus hijos porque el padre los abandonó.
Y encima de todas esas cargas, ahora se proclama que las mujeres deben pagar la mitad de la cuenta, para aliviar la carga de los hombres que no tienen suficiente para invitar.
¡Por favor! La fiebre no está en la sábana.
Por Miguel Guerrero
Durante años he escuchado con fascinación a los dirigentes políticos pontificar que los problemas nacionales son de tal ancianidad y envergadura que se precisa de una acción conjunta de todas las fuerzas políticas y sociales para encararlos. Pero de ahí a los hechos ha mediado, como se dice, un largo e interminable trecho.
Las rivalidades partidistas se anteponen a ese enorme compromiso nacional, siempre pendiente.
Usualmente, los partidos se hacen la ilusión de que el fracaso de una administración les favorece y les allana el camino al poder. En ciertas circunstancias esa percepción es errónea y denota una escasa visión de futuro. Los tropiezos de un gobierno, cuando es legítimo, son de todo el país. Y si la oposición llegara a beneficiarse de ello, le tocaría un fardo de problemas como herencia.
Además de los temas coyunturales, como los que hoy se debaten, la nación tiene otros grandes retos, tal vez como pocas veces en el pasado. Y para alcanzar la mayoría de ellos se impone un compromiso nacional. Muchos de nuestros fracasos, lo que en cierta medida explica el atraso del que nos hablaba frecuentemente el profesor Juan Bosch, se derivan de la resistencia de los grupos de oposición a colaborar con la agenda del gobierno en aquellos temas que son prioridades nacionales, y, por el otro lado, de la prepotencia de dirigentes y funcionarios que creen que se bastan por sí solos.
Muchas de las fallas de esos programas, que pagamos después, se deben a la falta de respaldo político fuera del ámbito oficial y de la miopía de los gobiernos respecto al valor del rol de la oposición. Sólo un ambiente de respeto mutuo hará que un día gobierno y oposición se pongan de acuerdo para adelantar aquellos proyectos con los que usualmente están de acuerdo. En una democracia el valor de la oposición es tan importante como la del gobierno. Mientras no se la entienda de ese modo seguiremos a la deriva.
Por José Cabral.
Es muy bonito escuchar por la televisión y todos los demás medios de comunicación el tema de los derechos fundamentales, cuya realidad envía un mensaje distinto.
En más de una ocasión he planteado el serio problema en que está atrapada la sociedad dominicana en el contexto del sistema de justicia nacional.
Lo primero es que nadie, absolutamente nadie, respeta como debe ser la justicia constitucional, ni siquiera las cortes que tienen la misión de velar por ella mediante los recursos extraordinarios para la preservación y respeto de la constitución.
El primer ejemplo de lo que ocurre con la violación de la Constitución y con el no respeto de los derechos fundamentales, tanto a nivel del derecho interno como del externo, es la actitud del Ministerio Público, el cual destina al zafacón las denuncias y querellas presentadas por aquellas personas humanas víctimas de robos, asaltos a mano armada y de una gran variedad de actos delincuenciales.
El asunto es tan grave que cuando las victiman reclaman resultados de sus querellas o denuncias el fiscal procede con un archivo definitivo en virtud de lo que dispone el artículo 181 del Código Procesal Penal, pero peor aun cuando el perjudicado decide someter un recurso de objeción ante el juez de Instrucción, el cual regularmente lo que hace es ratificar lo decidido por el Ministerio Público.
En este caso no importa la violación que cometa el fiscal que ha manejado el caso, lo cual se constituye en una violación de la tutela judicial efectiva, el debido proceso y el derecho a la defensa, consignados en los artículos 68 y 69 de la Constitución.
Pero la cuestión se complica cuando hay que acudir mediante un recurso contencioso administrativo por las constantes y graves violaciones de los derechos de los administrados, cuyo desempeño de los jueces de esta jurisdicción, hermanita de padre y madre del derecho constitucional, actúa como una caja de resonancia del Procuraduría General Administrativa y ahora abogado del Estado.
Es frustratorio e imperdonable lo que ocurre en esta jurisdicción de la justicia, pero todavía la cuestión es mucho más preocupante con la emisión de una serie de sentencias que violentan los más elementales principios del derecho constitucional.
Sin embargo, lo más deprimente es cuando se somete un recurso de casación ante la Suprema Corte de Justicia, cuyo fallo se produce cuando ya los justiciables han muerto o de revisión de una acción de amparo o de una decisión jurisdiccional ante el Tribunal Constitucional, en cuyos órganos se concreta la expresión de que justicia tardía es justicia denegada, dado que los casos son decididos hasta 2, 3 y hasta 4 años después de haberse sometido.
Voy seguir con el tema, pero lo que he dicho hasta este punto indica que la Constitución dominicana y el neo-constitucionalismo que tanto se pregona es una forma de que el país esté a la moda con esta corriente, pero que la realidad está más asociada con la herencia histórico cultural del pueblo dominicano, en la que prevalecen una serie de antivalores como el amiguismo, el machismo, el patriarcado y el caudillismo, entre otros.
Sólo el pueblo dominicano puede superar la sociedad de las cavernas en que nos tienen sumergidos los partidos políticos y otros actores de la democracia de papel que se ha impuesto en la República Dominicana.
