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Fernández Domínguez: «Nunca, nunca se dio por vencido»
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13 años agoon
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LA REDACCIÓN
SANTO DOMINGO. «Juro, por mi honor, que seré como usted quiso que fueran los militares. Descanse en paz, que usted va al cielo y al Altar de la Patria». Arlette Fernández recuerda esas líneas, escritas en un pedazo de papel dentro del ataúd de su esposo el coronel Rafael Fernández Domínguez, gestor militar del movimiento constitucionalista que buscó el retorno al poder del profesor Juan Bosch y cuyos retos son llevados hoy al Panteón Nacional.
Ese temprano y anónimo honor a su esposo es una de los pocos recuerdos certeros que guarda del 20 de mayo de 1965, cuando acompañó su féretro desde Santo Domingo a la ciudad de Santiago. El día antes, el coronel Fernández Domínguez cayó abatido por las balas del ejército interventor norteamericano en el fallido intento de las fuerzas militares constitucionalistas de tomar el Palacio Nacional.
Pero no fue su muerte, como asegura doña Arlette, lo que lo convierte en referente para el país, sino su vida. «Una característica de Fernández Domínguez es que nunca, nunca, se dio por vencido. Nunca dejó de trabajar. Siempre siguió adelante, siempre. No le importó nada, ni la distancia, ni las amenazas», recuerda doña Arlette.
Amor, admiración y compromiso
Arlette tenía 18 años cuando se casó en diciembre de 1955 con Fernández Domínguez. El tenía 21 años. «Realmente yo estaba muy enamorada, desde que lo conocí. Desde que nos conocimos nosotros nos enamoramos, pero yo realmente amé a mi marido y, además, lo admire, cosa que digamos dimensiona un poco el sentimiento», se confiesa.
Sus memorias fijan el recuerdo de un hombre familiar, amoroso con los cinco hijos que procrearon durante sus casi ocho años de matrimonio. También recuerda su cotidianeidad como joven militar, la manera en que creció en él un liderazgo «que asumió con tanta responsabilidad. Era un hombre diferente. De eso me di cuenta».
«Cuando Fernández Domínguez, siendo primer teniente, llegó a la fuerza aérea tenía una conducta tal, un carisma, basado en esa conducta intachable, respeto por los demás, una forma de ser que se fue formando a su alrededor aquel grupo de oficiales que lo querían y lo admiraban, que el trato que él daba a sus oficiales y compañero era un trato muy respetuoso».
Durante esos años, doña Arlette asegura que «al darse cuenta que tenía un liderazgo dentro de la joven oficialidad, sobre todo los jóvenes oficiales que comenzaban con esa mentalidad que empezaba a cambiar, con el tiempo comenzó a dejar cosas, digamos pequeñas inconductas. Por ejemplo, estar corriendo en el jeep. A veces tomaba tragos, y él decía ‘yo no puedo tomar tragos, a mí los tragos me hacen mucho daño y mi papá y mi mamá sufren mucho por eso’ «.
«Trato de evitarlo»
Mientras fue director de la Academia Batalla de Las Carreras, puesto que ejerció durante el gobierno de siete meses del profesor Juan Bosch, Arlette recuerda que los síntomas sobre un golpe de Estado eran palpables. Afirma que Fernández Domínguez trato de evitarlo.
«Recuerdo como hablaba con nuestro vecino, que era el doctor Rolando Haché, que fue uno de los grandes conspiradores. Éramos muy amigos del coronel Wessin (Elías), una persona que queríamos mucho. El pasaba por allá, jugaba con los niños. Recuerdo que él tenía ya muchos problemas. Aparecían letreros que decían «Abajo, Wessin». El iba a hablar con Rafael. No sé lo que ellos conversaban, pero recuerdo que a veces llegaba nervioso».
Asegura que cuando Fernández Domínguez se percató que Wessin estaba de acuerdo con el derrocamiento del gobierno constitucional de Bosch trató de que renunciara a la idea. «Él (Wessin) iba siempre y su esposa, una dama maravillosa, fuimos grandes amigos. Después la historia los dividió… y él, cuando se enteró que Wessin estaba de acuerdo con que se diera el golpe, como eran amigos, trato de convencerlo».
Tras el derrocamiento de Bosch, Fernández Domínguez fue destituido de su cargo en la Academia. «Fernández Domínguez era un gran obstáculo para los planes de los golpitas», considera Arlette y narra que luego de su destitución y antes de marcharse a España como agregado militar se entrevistó con el Rafael Molina Ureña, quien presidió el país por pocas horas luego del golpe de Estado, y que era representante de Bosch, al que dijo que estaba dispuesto a luchar por el retorno de Bosch.
«Entonces le dijo Molina Ureña que no, que el profesor Bosch no quiere sangre. «Pues díganle a él que yo estoy listo y que espero su orden», le dijo pero como no recibió la orden se tuvo que ir».
Arlette asegura que se marchó luego de ser convencido por compañeros militares, familiares y «el mismo Juan Bosch, ya que «él dijo que iba a renunciar y se iba a clandestinizar y al estar clandestino seguir trabajando para derrocar ese gobierno y reponer el gobierno de Bosch, todo eso a días del golpe, pero entonces le dijeron que si no renunciaba no había líder que los dirigiera».
En España, apunta Arlette, siguió trabajando por la causa a favor de Bosch y buscaba la manera de regresar al país. Luego fue enviado a Chile y de allí paso a Puerto Rico. Ella y sus cinco hijos le acompañaron siempre.
El regreso y su muerte
El coronel Fernández Domínguez regresó el 14 de mayo de 1965, enviado por Bosch, como portador de la «fórmula Guzmán», acordada entre Bosch y los representantes de Lyndon Johnson, presidente de los Estados Unidos.
La idea de tomar el Palacio Nacional no fue de Fernández Domínguez, asegura Arlette, sino de Juan Miguel Román, del Movimiento 14 de Junio, quien lo visita y se lo plantea.
«Y no fue como la gente dice, que fue un disparate, una locura. Ahí hubo muchos mapas, muchos trazos, mucho conversar. Hasta que decidieron tomar el Palacio porque consideraban que era un lugar estratégico, porque en unas negociaciones tú tienes que tener fuerza, algo de fuerza. Ellos consideraban que tomar el Palacio Nacional y llevar al gobierno constitucionalista, al presidente Caamañó, al Palacio Nacional era importante».
Arlette hace una pausa. «Entonces, nada, lo matan».
La memoria del héroe
Doña Arlette Fernández tiene recuerdos entre cortados de su viaje repentino al día siguiente para enterrar a su esposo. Recuerda el clamor de la madre de Fernández Domínguez frente a un cuadro de la Virgen de la Altagracia, las lágrimas de Jaime Benitez, presidente de la Universidad de Puerto Rico, quien la acompañó hasta tomar un avión militar; la indignación de Francisco Alberto Caamañó -presidente de la revolución constitucionalista-, la entrega de un bulto con las pocas pertenencias de su esposo; y los trozos de papel con notas en el féretro de su esposo.
Volvió a Puerto Rico. Regresó a República Dominicana con Juan Bosch el 25 de septiembre de 1965. «Esa mujer que vez con los espejuelos negros y el pelo hacia atrás soy yo», apunta. En la foto publicada en la página 393 de su libro «Coronel Rafael Fernández Domínguez. Soldado del Pueblo y Militar de la Libertad», Bosch baja de un avión y saluda efusivo. Debajo de la mano que señala y saluda de Bosch hay una joven mujer, vestida de negro, con lentes oscuros y sin ninguna expresión visible en su rostro.
«Participe activamente en los movimientos en contra de Joaquín Balaguer (en el período de los doce años 1966-1978), que siempre me respetó, aunque me allanaron», relata. «Nosotros escondíamos jóvenes. Fui secretaria general y tesorera de la asociación de amigos con Nicaragua, con Cuba…nunca me estuve tranquila, siempre participé. Ya después que don Antonio (Guzmán) fue Presidente fue que empecé a trabajar para dar a conocer a Rafael».
Creo la Fundación coronel Fernández Domínguez, a través de la que mantuvo con vida la memoria histórica de su esposo. En 1980 le toco pasar por otro momento difícil, la muerte de su hijo menor Rafael Tomás en un accidente automovilístico. «Es lo peor que me ha pasado, pero seguí adelante», dice.
«¿Si usted en este momento tuviera una forma de ver a su esposo de frente, vivo, qué le diría?», le preguntamos a doña Arlette Fernández. Suspira y sonríe. «Te quiero, siempre te quiero, Rafael. No puedo dejar de quererte, Rafael, no importa la edad que tuviera. Yo amo a ese hombre, lo amé».
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Obispos se reunen con Abinader en la 64ª Asamblea Plenaria del Episcopado
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13 horas agoon
julio 3, 2026
Santo Domingo. – La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) en el marco de su 64ª Asamblea Plenaria, recibió este viernes la visita del presidente de la República, Luis Abinader, en un encuentro celebrado en la Casa Arquidiocesana María de la Altagracia, donde se abordaron distintos temas de interés nacional.
Durante su intervención, el mandatario destacó la importancia de mantener un diálogo permanente con la Iglesia católica, señalando que estos espacios permiten conocer de primera mano las necesidades de las diócesis y socializar las medidas adoptadas por el Gobierno.
“Siempre es bueno tener el contacto con los obispos, escuchar las necesidades de sus diócesis y también explicarles los grandes temas nacionales”, expresó.

El jefe de Estado agregó que estos encuentros se han convertido en una práctica habitual de su gestión, como parte de la relación de cooperación con la jerarquía eclesiástica.
El presidente fue recibido por la nueva directiva de la CED para el período 2026-2029, encabezada por el obispo de San Francisco de Macorís, Ramón Alfredo de la Cruz Baldera, quien asumió la presidencia de la institución.

También participaron el arzobispo coadjutor de Santo Domingo, Carlos Tomás Morel Diplán, en calidad de vicepresidente, y el obispo auxiliar de Santo Domingo, José Amable Durán Tineo, como secretario general.
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Garantía económica e impedimento de salida a “Onguito Wa”.
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13 horas agoon
julio 3, 2026
Santo Domingo, R.D.-Una garantia economica impone el Tribunal del Distrito Judicial de San Cristóbal de RD$200,000, impedimento de salida del país y presentación periódica al Ministerio Público contra el imputado Elvis Manuel Santos Alcántara (Onguito Wa), acusado de porte ilegal de armas de fuego, tras acoger de forma parcial la solicitud del Ministerio Público.
La decisión judicial se produce luego de que el procesado fuera arrestado en flagrante delito el pasado 21 de junio, cuando agentes de la Policía Nacional realizaban labores de patrullaje en la carretera Sánchez Vieja, en San Cristóbal.
Durante el operativo, el imputado se desplazaba en un vehículo Honda CR-V, color negro, junto a otra persona, y al ser registrado se le ocupó una pistola Glock, calibre 9 mm, con 17 cápsulas, sin documentación legal.

La magistrada Chadalis E. Rosario Melenciano, jueza suplente del Tercer Juzgado de la Instrucción y de la Oficina Judicial de Atención Permanente, ordenó además que el imputado deberá presentarse los días 29 de cada mes durante seis meses ante el Ministerio Público, como parte de las medidas impuestas.
Asimismo, el tribunal dispuso la notificación a la Dirección General de Migración (DGM) para garantizar el impedimento de salida del país, mientras que el Primer Juzgado de la Instrucción de San Cristóbal fue designado como tribunal de control del caso.
El Ministerio Público, representado por las fiscales Belkis Tejeda e Ingris Maribel Guerrero Polanco, había solicitado prisión preventiva por tres meses; sin embargo, el tribunal optó por medidas no privativas de libertad, al considerar parcialmente la solicitud.
El órgano acusador también obtuvo un plazo de seis meses para presentar el requerimiento conclusivo del proceso.
De acuerdo con el expediente, Santos Alcántara ya había sido condenado previamente mediante la Sentencia Penal núm. 523-2025-SSEN-00015 por violaciones a la Ley 63-17 sobre Movilidad, Transporte Terrestre y Seguridad Vial, lo que fue recordado por el Ministerio Público durante la audiencia.
Con esta decisión, el caso sigue bajo investigación judicial mientras el imputado permanece bajo estrictas condiciones de control.
El uso, porte y tenencia ilegal de armas de fuego constituye uno de los delitos más vigilados por las autoridades judiciales y de seguridad en la República Dominicana, debido al impacto que tiene en la criminalidad, la seguridad ciudadana y la violencia urbana.
«En el país, este tipo de infracciones está regulado por la legislación penal vigente y por normativas específicas que establecen los requisitos para la adquisición, registro y porte legal de armas».
- En los últimos años, el Ministerio Público y la Policía Nacional han intensificado los operativos de prevención y persecución del porte ilegal de armas, especialmente en zonas urbanas y carreteras donde se registran mayores incidencias de delitos flagrantes.
- Estos operativos suelen incluir patrullajes, requisas selectivas y controles de vehículos, con el objetivo de reducir la circulación de armas no registradas.
El sistema judicial dominicano contempla medidas de coerción que pueden ser privativas o no privativas de libertad, dependiendo de la gravedad del hecho, los antecedentes del imputado y el riesgo procesal.
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Prisión preventiva solicitan para falso odontólogo tras causar graves lesiones en La Vega
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13 horas agoon
julio 3, 2026
Santo Domingo, R.D.-La imposición de prision preventiva como medida de coercion contra un acusado de ejercer la odontología solicitará el Ministerio Público en las próximas horas la imposición contra un hombre acusado de ejercer la odontología sin exequátur en La Vega en un caso de presunto intrusismo profesional que dejó a una paciente con lesiones permanentes en el rostro y daños neurológicos severos.
El imputado, identificado como Franklin José Almánzar Escarramán, de 51 años, habría realizado procedimientos odontológicos de alta complejidad sin la debida autorización legal en el consultorio de su hermano, ubicado en el Centro Médico V Centenario, en la provincia de La Vega.
Su hermano, William Radhamés Almánzar Escarramán, también fue arrestado por su presunta complicidad en los hechos, ambos tras entregarse a las autoridades policiales en cumplimiento de una orden judicial.

De acuerdo con la investigación del Ministerio Público, la víctima acudió el pasado 17 de enero a recibir atención odontológica y fue evaluada en el consultorio de los imputados, donde se le indicó la extracción de cuatro terceros molares mediante un procedimiento quirúrgico.
Según el expediente, durante la intervención, el imputado habría aplicado anestesia y posteriormente realizado maniobras violentas con instrumentos odontológicos, incluyendo golpes en la zona afectada, sin lograr completar la extracción tras varias horas de intento.
La paciente posteriormente presentó dolor intenso, inflamación facial y complicaciones severas, lo que la llevó a buscar atención médica especializada, donde se determinó la existencia de daños permanentes en su salud bucal, incluyendo nervios atrofiados, edema facial, trismo, parestesia mandibular y otras lesiones complejas.
La procuradora de corte de La Vega, Aura Luz García Martínez, explicó que el Ministerio Público procederá a solicitar la medida de coerción garantizando el debido proceso.
“Vamos a presentar la solicitud de medida de coerción ante la autoridad competente, garantizando el debido proceso y los derechos fundamentales de los imputados”, afirmó.
Las autoridades indicaron que el imputado principal ejercía la odontología sin exequátur, según certificación del Ministerio de Salud Pública, lo que constituye una violación a la Ley General de Salud 42-01 y la normativa que regula el ejercicio profesional odontológico.
- El órgano persecutor también sostiene que la actuación de los hermanos Almánzar Escarramán pudo haber tenido consecuencias aún más graves
- Incluso la muerte de la paciente, debido a la naturaleza del procedimiento realizado sin habilitación legal.
El caso ha sido calificado provisionalmente como violación a varios artículos del Código Penal dominicano y de la legislación sanitaria vigente, mientras el tribunal evalúa la solicitud de medida de coerción presentada por el Ministerio Público.
El ejercicio de la odontología y otras profesiones de la salud en la República Dominicana está regulado por un marco legal que exige la obtención de un exequátur y la debida habilitación profesional, con el objetivo de garantizar la seguridad de los pacientes y la calidad de los servicios médicos.
Estas disposiciones forman parte de las políticas sanitarias orientadas a prevenir el intrusismo profesional, una práctica que consiste en ejercer una profesión sin la autorización correspondiente.
