FILADELFIA, Estados Unidos.- Los jóvenes de ascendencia dominicana Yobranny Martínez Fernández y Hendrick Peña Fernández fueron condenados a cadena perpetua tras ser encontrados culpables del asesinato del oficial Richard Méndez en octubre de 2023 en el Aeropuerto Internacional de aquí.
La información en este sentido fue suministrada por el fiscal de distrito de Filadelfia, Larry Krasner, y la Unidad de Homicidios y Tiroteos No Fatales de la Fiscalía, que llevó el caso a juicio.
LOS HECHOS Y LOS CARGOS
El fenecido oficial Richard Méndez
El homicidio ocurrió la noche del 12 de octubre de 2023 cuando los oficiales Richard Méndez y Raúl Ortiz llegaron al estacionamiento del aeropuerto para iniciar su turno. Allí enfrentaron a cuatro jóvenes que intentaban robar un vehículo Dodge Charger.
Durante el enfrentamiento, Martínez-Fernández disparó cuatro veces contra el oficial Méndez, impactando mortalmente en el torso. El oficial Ortiz también resultó herido de bala en un brazo, pero logró sobrevivir.
En medio del tiroteo, otro de los implicados, Jesús Hernán Madera Durán, de 18 años y residente en Camden, Nueva Jersey, fue alcanzado por disparos realizados de manera imprudente por el propio Martínez-Fernández. Sus cómplices lo trasladaron al Hospital Infantil de Filadelfia (CHOP), donde murió poco después. Posteriormente, los implicados abandonaron el vehículo de escape en un almacén de Cranberry, Nueva Jersey, y le prendieron fuego.
Los fiscales adjuntos Cydney Pope y Christian Wynne sustentaron el caso con pruebas forenses, análisis de torres celulares, videos de vigilancia en Filadelfia y Nueva Jersey, ADN recolectado y testimonios presenciales.
CONDENAS IMPUESTAS
El juez Giovanni Campbell dictó sentencia este lunes 24 de noviembre de 2025, imponiendo:
A Yobranny Martínez-Fernández cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, más 25 a 50 años adicionales. Fue hallado culpable de asesinato de un agente del orden, agresión agravada, homicidio en tercer grado (por la muerte de Madera Durán), uso criminal de instalaciones de comunicación, hurto, posesión de instrumentos de delito, conspiración y robo.
A Hendrick Peña-Fernández, adena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, culpable de asesinato en segundo grado, conspiración criminal, robo, conspiración para cometer hurto, hurto y posesión de instrumentos de delito.
REACCIONES
El oficial Richard Méndez, de 22 años de servicio, era esposo y padre de dos hijos. Su viuda, Alexandra Carrero, expresó tras el veredicto: “Nada traerá de vuelta a mi esposo, pero hoy se hizo justicia. Mi esposo era un ser humano increíble y no merecía perder la vida de esta manera”.
NUEVA YORK.- Un dominicano que presuntamente traficaba con fentanilo fue arrestado en un edificio de El Bronx donde operaban dos guarderías.
Antonio Cabrera supuestamente arrojó una sustancia en polvo por la ventana de un apartamento durante un operativo antidrogas que obligó a evacuar a 14 niños.
Cuando los agentes ingresaron a la vivienda, alrededor de las 2:30 de la tarde del lunes, Cabrera intentó deshacerse de la droga arrojándola desde una ventana del tercer piso, en la avenida Morris, cerca de East Burnside, en la zona de Fordham Heights, según Bridget Brennan, fiscal especial de narcóticos de Nueva York.
Investigadores de un grupo especial antidrogas mantenían bajo vigilancia el apartamento desde hacía una semana, luego de que Mulk, un perro detector de la Policía de Nueva York (NYPD), alertara sobre posible presencia de narcóticos frente a la puerta.
Al escuchar ruidos en el interior, los agentes entraron y sorprendieron a Cabrera mientras trataba de eliminar evidencias.
La Unidad de Servicios de Emergencia y el equipo de Materiales Peligrosos (HazMat) del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) evacuaron a los 14 menores de las dos guarderías ubicadas en la primera planta del edificio.
«Es un milagro que ninguno de los niños de la guardería ni las personas que estaban en la acera resultaran heridas», afirmó la fiscal de distrito del Bronx, Darcel Clark.
En el allanamiento se ocuparon cerca de 4,5 kilogramos de fentanilo y equipos para procesar y empaquetar drogas. Las sustancias fueron enviadas a la DEA para análisis.
Cabrera enfrenta cargos por posesión criminal de una sustancia controlada, imprudencia temeraria y posesión de parafernalia para drogas.
Tras declararse no culpable en un tribunal de Manhattan, un juez ordenó prisión preventiva sin derecho a fianza, de acuerdo con registros judiciales citados por el Daily News.
WASHINGTON.- Una dominicana se declaró culpable de participar en un esquema de fraude para obtener beneficios por desempleo mediante el uso de identidades robadas, informó la Fiscalía Federal del Distrito de Columbia.
Karin L. Contreras, de 45 años, admitió ante la jueza federal Beryl A. Howell su responsabilidad en un cargo de conspiración para cometer fraude electrónico. La lectura de sentencia quedó fijada para el 6 de noviembre de 2026.
Según documentos judiciales, entre junio de 2020 y marzo de 2021 Contreras conspiró con otras personas para presentar solicitudes fraudulentas de beneficios por desempleo utilizando nombres e información personal de terceros.
Como parte del esquema, los implicados recibían tarjetas de débito prepagadas cargadas con fondos de los programas de desempleo. La mayoría de las tarjetas fueron enviadas a una dirección en Washington D. C., ubicada cerca de la residencia de Contreras.
Las autoridades indicaron que Contreras y sus cómplices retiraban el dinero en cajeros automáticos, generalmente en transacciones de 1,000 dólares, el límite máximo diario permitido.
La investigación determinó que, entre el 1 y el 14 de julio de 2020, Contreras utilizó personalmente 12 tarjetas obtenidas de forma fraudulenta para retirar 23,000 dólares en efectivo. En total, los conspiradores obtuvieron más de 550,000 dólares, aunque las solicitudes fraudulentas presentadas superaban el millón de dólares.
La fiscal Jeanine Ferris Pirro afirmó que Contreras “llegó a nuestro país, obtuvo la residencia permanente y luego estafó al pueblo estadounidense”.
NUEVA YORK.- La ciudad de Nueva York contabilizó 4.991 personas sin hogar durmiendo en calles, parques o estaciones de metro durante su conteo anual, un alza del 11% frente a 2025 y la cifra más alta en más de una década, según datos oficiales publicados este lunes.
El registro corresponde al Estimado de Población en Situación de Calle por Alcance Social (HOPE), el relevamiento anual que mide a quienes permanecen fuera del sistema de albergues. En 2025 se habían contado poco más de 4.500 personas.
El operativo HOPE no incluye a quienes pasaron la noche en refugios. Ese universo supera las 82.000 personas por noche en el sistema municipal, lo que expone la escala de la crisis habitacional.
CAMBIO DE FECHA POR FRIO EXTREMO
El conteo HOPE, que por ley federal suele realizarse en la noche más fría del año, estaba previsto para enero pero se aplazó por temperaturas bajas y se llevó a cabo en marzo, en una noche más cálida de lo habitual. Autoridades y expertos señalan que el clima puede influir en cuántas personas permanecen a la intemperie y en su visibilidad durante el recorrido.
Aun con esa salvedad, el Departamento de Servicios Sociales (DSS) indicó que los resultados muestran una tendencia al alza de la población sin refugio.
MEDIDAS DE LA CIUDAD
La administración municipal sumó más de 430 camas en refugios Safe Haven, una alternativa de baja barrera para personas que no ingresan o no permanecen en albergues convencionales. También reanudó los operativos para retirar campamentos improvisados, ahora coordinados por el Departamento de Servicios para Personas sin Hogar (DHS) y no por la Policía.
Según el DSS, menos del 5% de la población sin hogar de la ciudad vive a la intemperie. En Los Ángeles o Portland, más del 60% duerme en calles o espacios públicos. La comisionada Erin Dalton afirmó que la prioridad es acercar vivienda y servicios de apoyo adaptados a cada caso.
CAMBIOS POR ZONA
Brooklyn y Manhattan registraron aumentos de personas en las calles, mientras que en el metro la cifra cayó a su nivel más bajo desde la pandemia de Covid-19. La ciudad atribuyó esa baja al trabajo de equipos de alcance social y a la expansión de programas especializados.
Solo en los primeros tres meses del año, más de 300 personas que vivían en la calle o en el metro accedieron a una vivienda permanente tras pasar por refugios Safe Haven, de acuerdo con el gobierno local.