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Opinión

Frente al nuevo periodo del régimen Abinader-PRM en Rep. Dominicana

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Por Narciso Isa Conde

1.-El curso del proceso dominicano ha sido impactado por la crisis de decadencia del capitalismo imperialista.

El Estado y la sociedad dominicana ha estado sometidos al impacto de la multi crisis de decadencia del capitalismo imperialista, a sus derivadas neoliberales-privatizadoras (sumamente intensificadas) y a la perniciosa influencia del auge neofascista, con una alta dosis de populismo ultra conservador no debidamente contrarrestada.

Al paso del tiempo la multicrisis local muestra escandalosas desigualdades sociales y carencias que impactan todas las políticas públicas del régimen establecido.

Está en marcha un neocolonialismo extremo y un intenso intervencionismo económico, político, militar y cultural en el país y toda la isla.

El vecino Haití está bajo el impacto de una nueva intervención militar, que compromete a nuestro país y aumenta su vulnerabilidad frente a la estrategia de control militar de EEUU en el Caribe, como frontera imperial.

Crecen el racismo anti haitiano y demás ideologías pro fascistas, que infectan todas las instituciones de estado, sistema de partidos, jefaturas policiales y militares, y cúpulas empresariales

Crecen las privatizaciones, la proliferación de las alianzas Público-Privadas (APP) y Fideicomisos, con fuerte repercusión sobre el patrimonio natural del país, sobre su crisis ambiental, su recurso agua y la salud del país.

La crisis de salud se expresa con un notable incremento de las enfermedades, estimulado por una pésima alimentación (deficitaria en nutrientes y además tóxicas) y deformado por una alta dependencia de medicamentos con muchos efectos secundarios nocivos.

Prosigue la estafa parasitaria de las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS)y las Administradoras de Pensiones (AFP) privadas como mecanismos en favor de privatización de la salud y la seguridad social, Todo esto en el marco de un sistema que desprecia la prevención, fomenta el negocio y fracciona los servicios en lugar de integrarlos.

Alarma el avance de la educación confesional religiosa y del negocio privado en el sector, relegando la enseñanza laica y el carácter social del ejercicio de ese derecho.

Igual se ha impuesto una educación que niega el derecho a pensar, mutila y deforma la memoria histórica y reproduce tanto el pensamiento conservador como una cultura acrítica y banal.

El peso de dictadura mediática degradante impuesta por el gran capital y una programada alienación cultural de matriz ultra conservadora y promotora del consumismo y las banalidades, han provocado graves distorsiones en la manera de pensar y en el proceder de amplios sectores de las nuevas generaciones.

El turismo dependiente y depredador ha diezmado los manglares y violado impunemente innumerables áreas protegidas. Se habla de sus glorias, pero no de sus costosos daños.

La minería destructiva, la depredación de los ríos por los carteles de la construcción, las continuas violaciones a las áreas protegidas, han disfrutado de absoluta impunidad, con sus funestas consecuencias.

La crisis ambiental, con su vertiente de crisis de agua, se ha tornado en una amenaza contra la vida de la sociedad dominicana y de la isla.

La violencia de género y la negación de derechos a las mujeres dominicanas y las inmigrantes siguen siendo protegidas por el poder establecido y pretende ser reforzada en el nuevo código penal, junto a otras aberraciones conservadoras.

Las ideas que nutren el neofascismo avanzan en el estado y su gestión, en el sistema de medios de comunicación y en el sistema de partidos, y ameritan un estudio que posibilite una respuesta contundente y un plan para desmontarlas. Igual que la manera como las ultraderechas reemplazan la verdad sobre las izquierdas y como las estigmatizan para predominar

2.-Perspectivas del continuismo.

Estamos ante esta desastrosa realidad y ante la continuidad del régimen del Partido Revolucionario Moderno (PRM) presidido por Luis Abinader y controlado directamente por EEUU y las elites capitalistas, con perspectivas de una gestión gubernamental y estatal peor en todos esos aspectos.

La política exterior seguirá bajo el mando de la Casa Blanca y del PENTÁGONO-OTAN, con el extra que le puede imprimir un mayor despliegue de sus capítulos de guerra en la región y el auge de su fascistización de la política al interior de EEUU y la UE, y fuera de sus fronteras.

Venezuela, por ejemplo, pasa a ser escenario de una nueva fase de ese despliegue

Los acontecimientos recientes en ese hermano país dan inicio a un periodo más duro e intenso de la guerra integral contra los procesos de autodeterminación en la región y de empleo a fondo, por EEUU y sus aliados de la extrema derecha, especialmente del eje fascistoide a nivel continental: Milei, Noboa, Bukele, Bolsonaro, Buluarte, Kast, Murillo… A esa turbia misión se ha sumado el régimen de Abinader-PRM.

En otro plano, aquí continuará operando un sistema político-electoral con bases constitucionales, legales, reglas de juego y mecanismo que en sí mismos constituye un GRAN FRAUDE. Mientras las fuerzas de la represión están siendo sometidas una renovación tecnológica a cargo de EEUU e Israel

La mentalidad empresarial capitalista, lejos del humanismo y de la responsabilidad de satisfacer necesidades vitales de la sociedad, seguirá dominando la gestión del gobierno y del Estado

Un presidente empresario, una Vice también y los principales ministros por igual, gobierno y partido de gobierno asaltado directamente por el gran capital y sometido a la estrategia político-militar de EEUU…no pueden dar otro producto.

La carestía se ha tornado agobiante y tiende a agravarse.

El endeudamiento es una carga pesada y contraria al bienestar social que no cesa de crecer.

En nuestro caso la modalidad de la guerra de V GENERACIÓN tiene un fuerte énfasis mediático-ideológico débilmente enfrentado y va a ser empleada en mayor escala para agredir y limitar las potencialidades de cambio y de resurgimiento de fuerzas de vanguardia y transformadora. La misma habrá de intensificarse.

Ha crecido la desconfianza en el régimen, dadas las evidencias de sus fuertes parecido a los gobiernos anteriores.

Abinader, gobierno y PRM han entrado a una fase inicial de la caída de popularidad con actitudes cada vez más represivas. La reforma policial es una falacia.

Nada de eso va a cambiar, todo esto tiende a agravarse en este nuevo periodo.

Dentro de la actual órbita mundial y las coordenadas locales en que se mueve este gobierno, no son tiempos de reformas, sino de contra reformas.

Las habladurías sobre reformas es un gran teatro, otra farsa montada por los adictos al sistema y sus fantasías mercadológicas; o por los ingenuos que siempre fallan de buena fe. Desde el poder se habla de reformas para imponer nuevas contrarreformas.

A partir de las votaciones presidenciales y congresuales, el régimen de Abinader-PRM pasó a controlar absolutamente todos los poderes institucionales del estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, con una fuerte impronta ultra conservadora, reforzada en los contenidos de las recientes campañas electorales y en los resultados obtenidos.

La mayoría aplastante del PRM y sus aliados, no favorecen reformas sociales y políticas progresivas en vertientes como reforma fiscal, laboral, seguridad social, eléctrica, latifundio, monopolios, oligopolios, régimen de propiedad, soberanía y autodeterminación, medio ambiente, relaciones de género y derechos de la mujer, sistema electoral y de partidos, alimentación, salud y seguridad social, política exterior, sistema eléctrico, relaciones obrero-patronales, y vínculos con el resto del mundo… Miren el código penal !!

Existe una alta probabilidad que todo lo malo retenido por las exigencias populistas de la reelección, se despliegue a partir de la conformación de la “nueva administración”, muy parecida a la anterior.

Preparémonos para enfrentar esas perspectivas y crear poder popular y propuestas alternativas, potenciando los esfuerzos en dirección a un PROCESO CONSTITUYENTE que cambie todo lo que es imperioso cambiar.

Preparémonos también para contrarrestar las modalidades y expresiones de las guerras de IV y V GENERACIÓN en esta región y esta isla contra todo lo que sea ejercicio popular de autodeterminación y soberanía, así como sus despliegues preventivos destinado a reforzar el dominio neocolonial en todos los órdenes, incluido el militar.

La guerra en general es un componente permanente de la dominación capitalista-imperialista y de sus acciones, en constante mutación.

De ahí los diseños y desarrollos de las llamadas Guerras de Cuarta y Quinta Generación, centradas en las vertientes de baja y mediana intensidad y en la coordinación y combinación de una diversidad de guerras preventivas y ofensivas, antes de recurrir a las guerras convencionales de alta intensidad y a sus medios destructivos ultramodernos, incluida la guerra nuclear.

Nos referimos a las guerras financieras, económicas, comerciales, mediáticas, psicológicas, cibernéticas, biológicas, paramilitares… muchas veces combinadas; en la que se mezclan lo particular y lo integral con diversas intensidades, incorporando en su Quinta Generación la conquista de las mentes, el dominio del pensamiento individual, sectorial, grupal y colectivo.

Rescatemos todo lo acumulado en materia de análisis y propuestas alternativas a los contenidos ultra reaccionarios del Código Penal, al dominio patriarcal, a las causas de la crisis ambiental, a la descomposición del capitalismo imperialista y al sistema institucional y sus bases jurídica-políticas imperantes.
Para lanzarlo al escenario de las batallas de ideas

3.-Está en marcha un periodo de contrarreformas.

Todo indica que la orientación fundamental del continuismo contempla mantener el estatus quo esencial y tratar de imponer nuevas contrarreformas en dirección a una fase más drástica del dominio neoconservador.

Eso nos plantea la urgencia de acelerar la línea de reactivación y politización de los movimientos y de las luchas sociales, junto a una oportuna elaboración de propuestas de reformas puntuales alternativas y de transformaciones estructurales que enfrenten las contrarreformas

Las contrarreformas son favorecidas por las características ultraconservadoras y la profundización de la degradación ético-moral del pasado Congreso y del electo el pasado 19 de mayo, este último dominado aplastantemente por el PRM, su gobierno y sus aliados.

Eso no excluye algunos adornos para oxigenar el dominio opresivo, pero ya comenzaron a plantearse las contrarreformas, como lo revela el draconiano proyecto de Código Penal, aprobado en preliminarmente en el Congreso saliente; ya el FMI está acompañando las propuestas gubernamentales en el tema fiscal.

Esos vientos reaccionarios podrían ser reforzados en el seno del actual congreso en materias como la constitucional, fiscal, salud y seguridad social y código laboral. Vale, por tanto, insistir…HACIA ATRÁS, JAMÁS; HACIA ADELANTE, SIEMPRE, ¡NO MÁS DESIGUALDADES, PENURIAS Y NEGACIÓN DE DERECHOS Y SOBERANÍA! ¡A LAS CAL

Septiembre/RD

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Opinión

La inmunidad de altos funcionarios

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Por Rommel Santos Diaz

A  fin de garantizar el desarrollo de sus actividades, determinados funcionarios estatales gozan de una prerrogativa por medio de la cual no puede ser sometido a un proceso penal  si previamente el Congreso, u otra instancia no otorga su autorización.

La inmunidad, como lo ha señalado la doctrina, es una institución que fue establecida  con un objetivo concreto, cual es el de poner freno a las intenciones políticas de interrumpir el normal desarrollo de las actividades de una importante autoridad pública.

De acuerdo al Estatuto de Roma, esta prerrogativa de los altos funcionarios no constituye un impedimento para que pueda juzgarse a estas personas. Así lo establece el Art. 27 del Estatuto  de Roma.

El artículo 27 del Estatuto de Roma establece que el mismo será aplicable por igual a todos sin distinción alguna basada en el cargo oficial.

En particular el cargo oficial, el cargo oficial de una persona, sea Jefe de Estado o de Gobierno , miembro  de un gobierno, en ningún caso la eximirá de responsabilidad penal ni constituirá per se motivo para reducir la pena.

Las inmunidades y las normas de procedimiento especiales que conlleven el cargo oficial de una persona, con arreglo al derecho  interno o al derecho internacional, no obstan para que la Corte Penal Internacional  ejerza su competencia sobre ella.

La prerrogativa de la inmunidad se encuentra prevista en algunos casos en las normas constitucionales  o en las leyes. En este último caso, cualquier posible contradicción con el Estatuto de Roma puede solucionarse con la reforma de la legislación respectiva.

Sin embargo, cuando la inmunidad se encuentra  prevista en la constitución el asunto se complica,  ya que por su naturaleza , es una norma que exige para su modificación un proceso más rígido.

Rommelsantosdiaz@gmail.com

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Opinión

Treinta años de leyes. Casi dos generaciones esperando.

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Dr. Isaías Ramos

Durante casi treinta años, la República Dominicana ha recibido una advertencia tras otra sobre la calidad de su educación y la formación de sus ciudadanos.

Han cambiado gobiernos, programas, funcionarios y discursos.

Lo que demasiado poco ha cambiado son los resultados.

Cada vez que llega una nueva evaluación repetimos el mismo ritual: alarma, titulares, explicaciones, promesas. Después pasa la noticia y continuamos.

Así llevamos demasiado tiempo.

La Ley General de Educación 66-97 definió con extraordinaria claridad el ciudadano que debía formar la escuela dominicana.

Su artículo 5 ordena formar personas libres, críticas y creativas; ciudadanos amantes de su familia y de su patria, conscientes de sus deberes, derechos y libertades, con profundo sentido de responsabilidad y respeto a la dignidad humana. También manda fortalecer la identidad nacional y educar en valores morales y éticos, solidaridad, trabajo productivo y servicio comunitario.

Desde 2010, la Constitución reforzó ese mandato: formación social y cívica, enseñanza constitucional, valores patrios y ciudadanos conscientes de sus derechos y deberes.

El mandato nunca faltó.

Después llegaron las advertencias.

El Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes, PISA, ha mostrado reiteradamente graves dificultades de nuestros jóvenes para comprender, razonar y aplicar conocimientos en lectura, matemáticas y ciencias.

El Estudio Internacional de Educación Cívica y Ciudadana, ICCS, reveló profundas debilidades en conocimientos y competencias cívicas.

Nuestras propias Pruebas Nacionales también han mostrado desempeños modestos al concluir la secundaria.

Y la Encuesta de Cultura Democrática volvió a encender alarmas sobre dimensiones esenciales de nuestra cultura ciudadana.

No fueron hechos aislados.

Fueron advertencias acumuladas durante años.

Es justo reconocer avances. Entre PISA 2018 y 2022 el país mejoró significativamente en matemáticas, lectura y ciencias. Pero en 2025 esos avances no continuaron: los resultados fueron estadísticamente similares a los de 2022.

Después de mejorar, nos estancamos.

Y ahí surge la pregunta que la nación merece responder:

¿cómo es posible que, después de tantos diagnósticos, no hayamos tenido la voluntad política, la determinación institucional y la continuidad necesarias para implementar plenamente los fines educativos que nosotros mismos convertimos en ley y mandato constitucional?

No faltaron normas.

No faltaron pruebas.

No faltaron diagnósticos.

Faltaron voluntad política, determinación institucional y continuidad para convertir la educación y la formación ciudadana en una verdadera causa nacional.

Y eso tiene un costo humano.

Ya no hablamos solamente de porcentajes y rankings.

Hablamos de casi dos generaciones de dominicanos que atravesaron el sistema mientras sabíamos que no estábamos formando las competencias académicas y ciudadanas que necesitaban para dirigir sus vidas y, algún día, conducir la República.

¿Quién responde por ellos?

¿Dónde está el gran programa nacional para recuperar y fortalecer a quienes ya salieron de las aulas con brechas académicas y cívicas que el propio sistema había identificado?

En 2025, el Consejo Nacional de Educación aprobó la Ordenanza 02-2025 para incorporar explícitamente la Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana. Hoy vuelve a discutirse legislativamente la obligatoriedad de esa formación.

Bienvenidas sean esas iniciativas.

Pero debemos hacernos una pregunta más profunda:

¿cuántas veces tendremos que escribir la misma obligación antes de convertirla en conducta?

Porque el verdadero problema dominicano no parece ser la ausencia de normas, sino la distancia entre lo que proclamamos y lo que cumplimos.

Ahí la calle compite contra el aula.

Le enseñamos al niño a respetar la ley, pero observa que violarla puede no tener consecuencias.

Le hablamos de mérito mientras contempla favoritismo.

Le exigimos puntualidad mientras normalizamos la impuntualidad.

Le hablamos de responsabilidad mientras ve autoridades incumplir sus propias reglas.

Y debemos comprender algo esencial:

cada autoridad también educa.

Cuando quien ejerce poder incumple una norma sin consecuencias, está impartiendo una clase de educación cívica en sentido contrario.

Por eso no necesitamos simplemente otra asignatura.

Necesitamos una Revolución Cívica que abarque escuela, familia, iglesias, comunidad, empresa y Estado; que alcance también a quienes ya dejaron las aulas; que convierta el cumplimiento en hábito, el mérito en estímulo, el buen ejemplo en norma y la responsabilidad en valor nacional.

No se trata de buscar culpables eternos.

Se trata de asumir una responsabilidad histórica y corregir el rumbo.

Porque ninguna Constitución puede proteger una República cuyos ciudadanos aprenden a ignorarla.

Casi dos generaciones han atravesado ya este proceso.

Y serán esas mismas generaciones las que, tarde o temprano, recibirán la conducción del país.

Todavía estamos a tiempo de cambiar la enseñanza.

Pero el tiempo no es infinito.

La pregunta que debemos responder como nación es ésta:

¿seguiremos administrando el deterioro, o tendremos finalmente el carácter, la voluntad, la determinación y la fidelidad a nuestra Constitución necesarios para formar ciudadanos capaces de construir, respetar y defender la República que prometimos ser?

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Opinión

Ser enemigo de un periodista

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Por Oscar López Reyes

Demetrio, Higinio y Marcelo, exfuncionarios estatales imbuidos de un hinchado poder político, no prestaron oídos del precavido refrán: “A chica boca, chica sopa” y, cual volcán, cada uno por su lado se arrojó -como si tuvieran en misiones espaciales en diferentes temporadas y universos cósmicos- a hostigar y a perseguir a un periodista respetuoso y cumplidor. La maledicencia, agazapada en villanías, les hizo olvidar que para participar en foros había que tener los bozos limpios.

Ninguno de los tres judicializables estuvo en la mirilla del tranquilo Gael Otero, a quien jamás dejaron de incordiarlo inmisericordemente, sin motivo aparente. Empero, sin este reportero/articulista buscarlos, en sus manos se posaron -como si fueran enviados por un molesto extraterrestre- datos incriminatorios sobre sus acosadores, que lo dejaron perplejo. ¿Cuál fue su reacción?

Los hechos y personajes a ser descritos son reales, ocurridos en Santo Domingo, República Dominicana, en años recientes, aunque sus protagonistas pudieran llamarse Piernavieja (abogado), Pieldelobo (administrador de empresas) y Viejobueno (ingeniero). Sus verdaderos patronímicos son Demetrio Gabilondo, Higinio Quintana y Marcelo Mosquera, el trío diabólico que, visiblemente con el sistema límbico y el tronco encefálico dislocados, asediaron y se pusieron a la caza de Gael, como si fuera un ladrón. ”El cazador cazado”, ¡qué ironía!

Primero. Demetrio: en el examen de tesis de grado, un miembro del jurado al estudiante de periodismo Gael le asignó 98 y otro 95, que ponderaron la metodología en el abordaje, la capacidad investigativa y el pensamiento crítico. El tercer juez docente, Demetrio, emitió su veredicto sin consultar a sus dos colegas: un 40. Cuando el ya graduado aspiró a ser maestro, en un examen le colocó un 0 y en el año que presentó un proyecto para crear una unidad académica en la universidad estatal, lo boicoteó, a la clara. Posteriormente, este abogado lo importunaba en reuniones de las lides gremiales. ¿Y por qué…?, se preguntaba Gael.

Sorpresa: Un domingo en la mañana, mientras Gael chequeaba su agenda en la redacción del periódico Hoy, su director Virgilio Alcántara le entregó un documento que había recibido, con acusaciones comprometedoras contra Demetrio. Le instruyó enfáticamente para que profundizara en la investigación. Si no inquirí estos papeles, si este caballero me ha pisoteado insistentemente -reflexionó Gael- y ahora tengo esta encomienda del director del matutino, por qué no hacer mi trabajo y focalizar el tema con superficialidad.

La indagatoria duró más de una semana, y los hallazgos encontrados fueron demoledores. Escribió tres amplios reportajes y el director del rotativo los publicó en tres primeras páginas. El escándalo no pudo ser más vergonzoso, en el pico de la gravedad. El consejo directivo de la institución donde laboraba el jurista sesionó de emergencia, con el documento original y los reportajes en la mesa. La cancelación de Demetrio fue inevitable. ¡Vaya!

Marcelo: En los años 2018-19, a Gael pretendió trazarle pautas, sin ser su jefe; humillarlo e imponérsele, sin razón, en el organismo gubernamental en la cual ambos ofrecían sus servicios profesionales. Narcisista indecoroso y arrogante, Marcelo escudriñaba fallas en el accionar de Gael, para reportarlo ante la máxima autoridad. Cuando este difundía algún texto periodístico, lo separaba, subrayaba puntos específicos y lo llevaba al mando superior, su amigo de muchos años, con recomendaciones despiadadas. Jamás aceptó conciliación, aun comprobándose que incurría en irrefutables conflictos de intereses.

Asombro: Un colega y amigo del periodista Gael sintió estupor al enterarse del drama –a través de un tercero- y decidió rastrear las andanzas de Marcelo en la administración pública, así como sus actuales relaciones y comportamiento. Descubrió que como director administrativo-financiero hacía negocios con otras instituciones públicas. Siendo así, la única alternativa de la alta gerencia fue su despido. ¡Qué pena! ¿Acaso funge ahora con las mismas funciones en otra dependencia estatal?

Higinio: Después que, con el tráfico de influencia política, truculentamente este ingeniero se enriqueció con la adjudicación de contratos a sobreprecios –y con desvíos de fondos públicos desde un organismo público hacia una corporación en la cual era un testaferro- fuera del gobierno –¡Qué viva Odebrecht!- se dedica actualmente a querer socavar las imágenes de personas honradas, desde un digital en el cual se proclama, sin asearse los colmillos, “comunicador”. ¡Qué tupé!

Espanto: El legajo de documentos acumulados por indignados de organizaciones de interés social sirvió para instrumentar un expediente, depositado en la Procuraduría General de la República para que se añadiera a otro más grande divulgado públicamente, vinculada a la gestión 2012-1016. En una cama supercómoda, el imputado Higinio languidece, dando sus últimos suspiros, y pocos saben que fue por su doble osadía: sustraer, usurpar como “comunicador” y atacar para aparentar… ¡Desvergonzado!, ¿sí o no?

Demetrio, Higinio y Marcelo vituperaban a Gael sin conocer sus facultades divinas: cada vez que este emprendía un proyecto y otros hacían lo mismo, avanzaba con tanta prontitud que los paños y lienzos de sus competidores eran tirados en barrancos. Idénticamente, meses después de que un elocuente lo encaraba con alevosía, ese alevoso moría súbitamente, como aconteció con dos de los tres judicializables. El otro de similar estirpe quedó entrampado en la peor hoguera, porque sufre más que Juana de Arco.

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El autor: periodista, mercadólogo, catedrático y escritor.

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13 de septiembre de 2026

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