Opinión
Frente al nuevo periodo del régimen Abinader-PRM en Rep. Dominicana
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2 años agoon
Por Narciso Isa Conde
1.-El curso del proceso dominicano ha sido impactado por la crisis de decadencia del capitalismo imperialista.
El Estado y la sociedad dominicana ha estado sometidos al impacto de la multi crisis de decadencia del capitalismo imperialista, a sus derivadas neoliberales-privatizadoras (sumamente intensificadas) y a la perniciosa influencia del auge neofascista, con una alta dosis de populismo ultra conservador no debidamente contrarrestada.
Al paso del tiempo la multicrisis local muestra escandalosas desigualdades sociales y carencias que impactan todas las políticas públicas del régimen establecido.
Está en marcha un neocolonialismo extremo y un intenso intervencionismo económico, político, militar y cultural en el país y toda la isla.
El vecino Haití está bajo el impacto de una nueva intervención militar, que compromete a nuestro país y aumenta su vulnerabilidad frente a la estrategia de control militar de EEUU en el Caribe, como frontera imperial.
Crecen el racismo anti haitiano y demás ideologías pro fascistas, que infectan todas las instituciones de estado, sistema de partidos, jefaturas policiales y militares, y cúpulas empresariales
Crecen las privatizaciones, la proliferación de las alianzas Público-Privadas (APP) y Fideicomisos, con fuerte repercusión sobre el patrimonio natural del país, sobre su crisis ambiental, su recurso agua y la salud del país.
La crisis de salud se expresa con un notable incremento de las enfermedades, estimulado por una pésima alimentación (deficitaria en nutrientes y además tóxicas) y deformado por una alta dependencia de medicamentos con muchos efectos secundarios nocivos.
Prosigue la estafa parasitaria de las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS)y las Administradoras de Pensiones (AFP) privadas como mecanismos en favor de privatización de la salud y la seguridad social, Todo esto en el marco de un sistema que desprecia la prevención, fomenta el negocio y fracciona los servicios en lugar de integrarlos.
Alarma el avance de la educación confesional religiosa y del negocio privado en el sector, relegando la enseñanza laica y el carácter social del ejercicio de ese derecho.
Igual se ha impuesto una educación que niega el derecho a pensar, mutila y deforma la memoria histórica y reproduce tanto el pensamiento conservador como una cultura acrítica y banal.
El peso de dictadura mediática degradante impuesta por el gran capital y una programada alienación cultural de matriz ultra conservadora y promotora del consumismo y las banalidades, han provocado graves distorsiones en la manera de pensar y en el proceder de amplios sectores de las nuevas generaciones.
El turismo dependiente y depredador ha diezmado los manglares y violado impunemente innumerables áreas protegidas. Se habla de sus glorias, pero no de sus costosos daños.
La minería destructiva, la depredación de los ríos por los carteles de la construcción, las continuas violaciones a las áreas protegidas, han disfrutado de absoluta impunidad, con sus funestas consecuencias.
La crisis ambiental, con su vertiente de crisis de agua, se ha tornado en una amenaza contra la vida de la sociedad dominicana y de la isla.
La violencia de género y la negación de derechos a las mujeres dominicanas y las inmigrantes siguen siendo protegidas por el poder establecido y pretende ser reforzada en el nuevo código penal, junto a otras aberraciones conservadoras.
Las ideas que nutren el neofascismo avanzan en el estado y su gestión, en el sistema de medios de comunicación y en el sistema de partidos, y ameritan un estudio que posibilite una respuesta contundente y un plan para desmontarlas. Igual que la manera como las ultraderechas reemplazan la verdad sobre las izquierdas y como las estigmatizan para predominar
2.-Perspectivas del continuismo.
Estamos ante esta desastrosa realidad y ante la continuidad del régimen del Partido Revolucionario Moderno (PRM) presidido por Luis Abinader y controlado directamente por EEUU y las elites capitalistas, con perspectivas de una gestión gubernamental y estatal peor en todos esos aspectos.
La política exterior seguirá bajo el mando de la Casa Blanca y del PENTÁGONO-OTAN, con el extra que le puede imprimir un mayor despliegue de sus capítulos de guerra en la región y el auge de su fascistización de la política al interior de EEUU y la UE, y fuera de sus fronteras.
Venezuela, por ejemplo, pasa a ser escenario de una nueva fase de ese despliegue
Los acontecimientos recientes en ese hermano país dan inicio a un periodo más duro e intenso de la guerra integral contra los procesos de autodeterminación en la región y de empleo a fondo, por EEUU y sus aliados de la extrema derecha, especialmente del eje fascistoide a nivel continental: Milei, Noboa, Bukele, Bolsonaro, Buluarte, Kast, Murillo… A esa turbia misión se ha sumado el régimen de Abinader-PRM.
En otro plano, aquí continuará operando un sistema político-electoral con bases constitucionales, legales, reglas de juego y mecanismo que en sí mismos constituye un GRAN FRAUDE. Mientras las fuerzas de la represión están siendo sometidas una renovación tecnológica a cargo de EEUU e Israel
La mentalidad empresarial capitalista, lejos del humanismo y de la responsabilidad de satisfacer necesidades vitales de la sociedad, seguirá dominando la gestión del gobierno y del Estado
Un presidente empresario, una Vice también y los principales ministros por igual, gobierno y partido de gobierno asaltado directamente por el gran capital y sometido a la estrategia político-militar de EEUU…no pueden dar otro producto.
La carestía se ha tornado agobiante y tiende a agravarse.
El endeudamiento es una carga pesada y contraria al bienestar social que no cesa de crecer.
En nuestro caso la modalidad de la guerra de V GENERACIÓN tiene un fuerte énfasis mediático-ideológico débilmente enfrentado y va a ser empleada en mayor escala para agredir y limitar las potencialidades de cambio y de resurgimiento de fuerzas de vanguardia y transformadora. La misma habrá de intensificarse.
Ha crecido la desconfianza en el régimen, dadas las evidencias de sus fuertes parecido a los gobiernos anteriores.
Abinader, gobierno y PRM han entrado a una fase inicial de la caída de popularidad con actitudes cada vez más represivas. La reforma policial es una falacia.
Nada de eso va a cambiar, todo esto tiende a agravarse en este nuevo periodo.
Dentro de la actual órbita mundial y las coordenadas locales en que se mueve este gobierno, no son tiempos de reformas, sino de contra reformas.
Las habladurías sobre reformas es un gran teatro, otra farsa montada por los adictos al sistema y sus fantasías mercadológicas; o por los ingenuos que siempre fallan de buena fe. Desde el poder se habla de reformas para imponer nuevas contrarreformas.
A partir de las votaciones presidenciales y congresuales, el régimen de Abinader-PRM pasó a controlar absolutamente todos los poderes institucionales del estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, con una fuerte impronta ultra conservadora, reforzada en los contenidos de las recientes campañas electorales y en los resultados obtenidos.
La mayoría aplastante del PRM y sus aliados, no favorecen reformas sociales y políticas progresivas en vertientes como reforma fiscal, laboral, seguridad social, eléctrica, latifundio, monopolios, oligopolios, régimen de propiedad, soberanía y autodeterminación, medio ambiente, relaciones de género y derechos de la mujer, sistema electoral y de partidos, alimentación, salud y seguridad social, política exterior, sistema eléctrico, relaciones obrero-patronales, y vínculos con el resto del mundo… Miren el código penal !!
Existe una alta probabilidad que todo lo malo retenido por las exigencias populistas de la reelección, se despliegue a partir de la conformación de la “nueva administración”, muy parecida a la anterior.
Preparémonos para enfrentar esas perspectivas y crear poder popular y propuestas alternativas, potenciando los esfuerzos en dirección a un PROCESO CONSTITUYENTE que cambie todo lo que es imperioso cambiar.
Preparémonos también para contrarrestar las modalidades y expresiones de las guerras de IV y V GENERACIÓN en esta región y esta isla contra todo lo que sea ejercicio popular de autodeterminación y soberanía, así como sus despliegues preventivos destinado a reforzar el dominio neocolonial en todos los órdenes, incluido el militar.
La guerra en general es un componente permanente de la dominación capitalista-imperialista y de sus acciones, en constante mutación.
De ahí los diseños y desarrollos de las llamadas Guerras de Cuarta y Quinta Generación, centradas en las vertientes de baja y mediana intensidad y en la coordinación y combinación de una diversidad de guerras preventivas y ofensivas, antes de recurrir a las guerras convencionales de alta intensidad y a sus medios destructivos ultramodernos, incluida la guerra nuclear.
Nos referimos a las guerras financieras, económicas, comerciales, mediáticas, psicológicas, cibernéticas, biológicas, paramilitares… muchas veces combinadas; en la que se mezclan lo particular y lo integral con diversas intensidades, incorporando en su Quinta Generación la conquista de las mentes, el dominio del pensamiento individual, sectorial, grupal y colectivo.
Rescatemos todo lo acumulado en materia de análisis y propuestas alternativas a los contenidos ultra reaccionarios del Código Penal, al dominio patriarcal, a las causas de la crisis ambiental, a la descomposición del capitalismo imperialista y al sistema institucional y sus bases jurídica-políticas imperantes.
Para lanzarlo al escenario de las batallas de ideas
3.-Está en marcha un periodo de contrarreformas.
Todo indica que la orientación fundamental del continuismo contempla mantener el estatus quo esencial y tratar de imponer nuevas contrarreformas en dirección a una fase más drástica del dominio neoconservador.
Eso nos plantea la urgencia de acelerar la línea de reactivación y politización de los movimientos y de las luchas sociales, junto a una oportuna elaboración de propuestas de reformas puntuales alternativas y de transformaciones estructurales que enfrenten las contrarreformas
Las contrarreformas son favorecidas por las características ultraconservadoras y la profundización de la degradación ético-moral del pasado Congreso y del electo el pasado 19 de mayo, este último dominado aplastantemente por el PRM, su gobierno y sus aliados.
Eso no excluye algunos adornos para oxigenar el dominio opresivo, pero ya comenzaron a plantearse las contrarreformas, como lo revela el draconiano proyecto de Código Penal, aprobado en preliminarmente en el Congreso saliente; ya el FMI está acompañando las propuestas gubernamentales en el tema fiscal.
Esos vientos reaccionarios podrían ser reforzados en el seno del actual congreso en materias como la constitucional, fiscal, salud y seguridad social y código laboral. Vale, por tanto, insistir…HACIA ATRÁS, JAMÁS; HACIA ADELANTE, SIEMPRE, ¡NO MÁS DESIGUALDADES, PENURIAS Y NEGACIÓN DE DERECHOS Y SOBERANÍA! ¡A LAS CAL
Septiembre/RD
Por Rommel Santos Diaz
Adicionalmente, el Estatuto de Roma prevé la posibilidad de la rehabilitación. Según el artículo 110, la Corte deberá revisar todas las condenas de prisión cuando el recluso haya cumplido las dos terceras partes de la pena o 25 años de prisión en caso de cadena perpetua para determinar si esta puede reducirse.
En el punto anterior la CPI considera estos aspectos como si la persona hubiese asistido a la Corte con la localización de cualquier bien objeto de una multa, decomiso u órdenes de reparación que pudiesen beneficiar a la víctima.
La CPI también podrá tomar en consideración ¨otros factores indicados en las Reglas de Procedimientos y Prueba, que permitan determinar un cambio en las circunstancias suficientemente claro e importante como para justificar la reducción de la pena¨
Por consiguiente una cadena perpetua podría reducirse a 25 años de prisión en algunos casos. Si la CPI decide no reducir la sentencia de la persona después de la primera revisión, volverá a examinar la cuestión con la periodicidad y con arreglo a los criterios indicados en las Reglas de Procedimientos y Prueba.
Durante las negociaciones sobre las penas de la CPI, muchos Estados estuvieron a favor de la aplicación de la pena de muerte en los casos extremos. El numero de Estados con pena de muerte es poco menor que el de aquellos que no tienen pena de muerte.
No existe la oportunidad para rehabilitación alguna cuando se impone la pena de muerte. Por ende la cadena perpetua con la posibilidad de reducirla a 25 años, es un compromiso razonable entre la pena de muerte y la prisión máxima de 30 años.
Los Estados deberán recordar que el artículo 80 del Estatuto de Roma expresamente establece que el Estatuto no afecta la aplicación por parte de los Estados de aquellas penas prescritas por su propio derecho interno , ni afecta la ley de aquellos Estados que no impongan las penas prescritas en el Estatuto de Roma.
Los Estados Partes no deben imponer las mismas penas por los mismos delitos en su jurisdicción, ni deberán aplicar las condenas de prisión a no ser que voluntariamente lo quieran hacer. En este caso, los Estados podrán también especificar las condiciones bajo las cuales aceptarían a las personas condenadas, inclusive la condición de no aplicar la cadena perpetua.
Por consiguiente, los Estados Partes que cuenten con las disposiciones constitucionales que prohíban la imposición de la cadena perpetua solo necesitaran permitir la excepción de entregar a la persona a la CPI, pese a que tal persona pueda ser condenada a cadena perpetua.
Los Estados Partes del Estatuto de Roma deberán entregar a la persona acusada a la CPI cuando ésta así lo solicite, aún si existe la posibilidad de que dicha persona sea condenada a cadena perpetua.
En el caso de muchos Estados, la potestad de la CPI para imponer la cadena perpetua no necesitará la aplicación de medidas legislativas particulares. Sin embargo, en algunos Estados la constitución explícitamente prohíbe la extradición de una persona a un Estado donde se aplica esta pena , o que declara la cadena perpetua como un castigo cruel. Estos Estados cuentan con dos opciones:
- a) Establecer claramente, en la norma que implemente el Estatuto, la distinción entre la extradición de una persona a otro Estado y la entrega de una persona a la Corte Penal Internacional.
Algunos Estados podrán realizar esta distinción en su legislación, lo cual les permitiría entregar personas a la CPI aunque exista una restricción a la ¨extradicion¨de personas a tribunales que impongan la pena de cadena perpetua. Esto les permitiría mantenerla prohibición de extraditar a una persona a un tribunal extranjero, sin interferir con la habilidad de cooperar plenamente con la CPI.
- b) La reforma a la Constitución podría ser mínima, dirigida solo a la introducción de una excepción al principio. Podría especificarse que la cadena perpetua impuesta por la CPI de conformidad con el Estatuto de Roma para algunos de los crímenes allí enumerados no viola la Constitución.
Debería también mencionarse que el Estado puede entregar a la persona acusada a la CPI a pesar de que exista la posibilidad de la cadena perpetua. La enmienda constitucional podría también mencionar que la CPI puede reducir la condena después de 25 años, existiendo así la posibilidad de la rehabilitación.
Finalmente, la ventaja de una reforma constitucional que elimina cualquier posibilidad de un conflicto normativo, garantiza que los tribunales nacionales dicten sus fallos de conformidad con sus obligaciones legales establecidas en el Estatuto de Roma.
Luis Abinader enfrenta críticas por su incapacidad para frenar las ejecuciones extrajudiciales de la Policía Nacional, reflejando un temor a su poder.
- El texto denuncia ocho muertes de un tirón y 40 en un mes.
- Se acusa al presidente de conminar entregas, avalando de hecho ejecuciones extrajudiciales.
- La supuesta reforma policial es calificada de farsa para entretener y engañar.
Por Narciso Isa Conde
Ahora las ejecuciones judiciales o asesinatos policiales son por paquetes o ramilletes: ocho de un tirón… 40 en un mes y unos días.
El nuevo jefe, o da la orden, o la banda criminal interna tiene luz verde para tirar los cadáveres en las narices de los pobladores donde acribillan a los condenados ilegalmente a pena de muerte.
Abinader los conmina a entregarse para evitar que le vaya peor, autorizando en los hechos su ejecución.
Dicen, con razón, que Luis Abinader le tiene miedo a todo.
A Donald Trump, a Marco Rubio, a la CIA, a la DEA, a Netanyahu, al Mossad, al Comando Sur…
A los Vicini, los Rainieri, los Risek… a los bancos y las bancas, a sus ARS y AFP, y a todos los oligarcas más ricos que él…
A los granceros… a los magnates depredadores y explotadores y a los influencers de diferentes calibres y calañas…
A los López Pilarte y Miguel Gutiérrez.
A Hipólito, a Leonel y hasta el semi-acosado Danilo.
En este delicado tema de la perversión de la P.N. de sus matanzas, de sus prácticas y asociaciones mafiosas recurrentes… su estructura criminal y sus asesores israelí, estadounidense, chilenos, colombianos y españoles saben muy bien que Abinader le tiene miedo, y que la reforma es una farsa para entretener y un cuento para engañar.
En verdad, no le temen a ese allante.
Por ese miedo, Abinader es incapaz de dar una orden para cerrar categóricamente el tenebroso capítulo de las ejecuciones extrajudiciales.
Es incapaz de dar un zapatazo, de emplazar a los jefes policiales, de amenazarlos con castigos severos, para que detengan su horrible carrera delictiva. Carece de energía y valor para ponerlos en su sitio, aunque sea solo en ese punto.
Por el contrario, perdió autoridad y continúa apoyando y modernizando un cuerpo policial criminal, integrado por bandas especializadas en todos los delitos; dotándolo de nuevos equipos que mal usan, deterioran o se roban.
Esa cobardía permisiva y su ideología convierten al mandatario en cómplice de una institución cuyas entrañas están podridas.
El mal es estructural, sistémico, crónico. No cede con cirugía extirpadora de tumores. Desde hace décadas hizo metástasis.
Luis Abinader lo sabe y alimenta sus tumores y metástasis. Cada cambio de jefatura y cada reforma y cada plan de seguridad ciudadana, es eso.
La cultura despótica, criminal, delictiva… resiste “depuraciones” parciales. Ella se recompone fácilmente y se retroalimenta, siempre asociada a otras variantes de la corrupción de Estado, ya sea política, empresarial o narco-criminal.
En el interior de la Policía Nacional se recicla también la ideología autoritaria-neoliberal rodeada de un Estado y una sociedad civil en los que domina el criterio de que la gente vale por lo que consume, por las banalidades que disfruta y el dinero que posee.
Rebrota fácilmente en su seno el viejo caudillismo (Trujillo, Balaguer…), reencarnado y estimulado por los presidentes más recientes: Leonel Fernández, Hipólito Mejía, Danilo Medina y el propio Luis Abinader, el actual.
La P.N.es un cuerpo militar y se auto-protege con el manto del autoritarismo y el secretismo castrense.
Un cuerpo acostumbrado al abuso, la crueldad y el robo.
Más que interrogar, tortura; física y mentalmente.
Los mayores ingresos personales a nivel de alta oficialidad provienen de lo ilícito, sin que nadie los fiscalice: extorsión, soborno empresarial, complicidad con bandas civiles, protección de delincuentes de todas las calañas, narco-corrupción.
La policía no previene ni persuade, sino que mete miedo y reprime, y hasta le hace la guerra al pueblo, maltratando a civiles.
Atemoriza a presidentes cobardes y a congresistas perversos que la exhortan a ser más duros y más criminales.
Importantes sectores de la P.N. son insaciablemente adictos a esas inconductas inducidas por sus jefes y estimuladas por el modelo de actuación de la clase dominante-gobernante.
Por Oscar López Reyes
En su fuero eminentemente profesional, el periodista labora para empresas periodísticas, instituciones estatales y organizaciones de otras índoles, con la ética “como el zumbido al moscardón” y la dignidad sobre la mesa. En cualesquiera de esas órbitas, diáfanamente ha de mantener su compromiso con la libertad, la democracia y el bien común, sin manipular la verdad ni inquirir ventajas personales; sin erosionar confianzas ni confabularse con pestañas tenebrosas del poder político-económico.
Con unos y otros presidentes de la República he interactuado en 50 años, ya en entrevistas, tertulias y otros encuentros periodísticos y en quehaceres oficiales. Incumbentes de todos los gobiernos han requerido los servicios profesionales independientes de quien escribe, sin condicionamientos políticos en un clima de respeto. En todos he aceptado las propuestas de trabajo, menos en una regencia de ocho años.
7.- JOAQUÍN BALAGUER RICARDO (1 de septiembre de 1906, Bisonó, Santiago-14 de julio de 2002, Santo Domingo). Mandatos presidenciales: 1960-1962, 1966-1978 y 1986-1996. Durante su administración 1966-1978, varios periodistas cayeron abatidos a balazos, y para abordarlo había que aprovechar circunstancias especiales, como su llegada al salón de Embajadores del Palacio Nacional para encabezar las reuniones de cada miércoles de la Comisión Nacional de Desarrollo, y al término tanto de las misas dominicales de la capilla de la Casa de Gobierno como en las inauguraciones de obras públicas.
En 1973 decidió presidir una rueda de prensa, en la mañana de cada jueves, y por lo general se exigía que, con antelación, presentaran las preguntas a ser formuladas que eran punzantes y con frecuencia respondía exaltado. Singularizó por la anarquía, por cuyas razones fue suspendida sin retorno. En su nuevo gobierno de 10 años (1986-1996), Joaquín Balaguer se mostró más receptivo con los periodistas. Por lo menos una vez a la semana yo lo entrevistaba durante sus caminatas, a las 6 de la tarde, por el parque Mirador Sur. Me entregó el Premio de los Jayces ‘72 como joven sobresaliente de 1992, en un acto en el Palacio Nacional, y en ese período laboré como encargado de relaciones públicas del Instituto para el Desarrollo del Suroeste (Indesur), con sede en Azua.
8.- ANTONIO GUZMÁN FERNÁNDEZ (12 de febrero de 1911, La Vega- 4 de julio de 1982, Santo Domingo). Administración gubernamental: 16 de agosto de 1978 – 4 de julio de 1982. A este modelo de accionar democrático y cambios, había que sacarle los datos con preguntas directas, durante inauguraciones y otras actividades, y sus informaciones más relevantes provenían de sus discursos.
Guzmán Fernández respondía con un lenguaje campechano, y se coronó con la gloria de que en su gestión se instalaron y desarrollaron las principales unidades de relaciones públicas gubernamentales. En el citado cuatrienio, conversé con él cuando yo fungía como encargado de relaciones públicas del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI). Y en El Nuevo Diario profundicé en un análisis sobre las razones de su suicidio en su despacho del Palacio Nacional, el 4 de julio de 1982, entre la medianoche y la madrugada.
9.- JACOBO MAJLUTA AZAR (9 de octubre de 1934, Santo Domingo-2 de marzo de 1996, Tampa, Florida, Estados Unidos. Jefe de Estado en funciones: 4 de julio de 1982-16 de agosto de 1982, 43 días. Como vicepresidente constitucional, el 4 de julio de 1982 asumió la presidencia de la República tras el fallecimiento del presidente Antonio Guzmán Fernández, ambos electos para el período 1978-1982.
Platicamos periodísticamente en encuentros en su vieja residencia de la avenida Independencia número 555 (entre las calles Benito Monción y Socorro Sánchez) y su nueva residencia de Arroyo Hondo, con el auxilio y la compañía de Rafael Gamundi Cordero. Sobresalió por su afectividad y franqueza con los periodistas.
10.- SALVADOR JORGE BLANCO (5 de julio de 1926 -Santiago-26 de diciembre de 2010, Santo Domingo). Ciclo de su autoridad presidencial: 16 de agosto de 1982 y 16 de agosto de 1986. Este tercer presidente de la República del PRD tomaba asiento en su despacho del Palacio Nacional a las 7 de la mañana, a la misma hora en que este servidor comenzaba a laborar como periodista del Departamento de Prensa de la sede presidencial. En esa condición asiduamente tomaba notas de declaraciones oficiales en actos a los que no tenían acceso los periodistas que cubrían la fuente palaciega. Luego me designaron director de relaciones públicas de los ministerios de Relaciones Exteriores e Industria y Comercio.
Jorge Blanco contestaba preguntas de los reporteros en actos especiales, como en la presentación de credenciales de diplomáticos y encuentros sociales. Cada jueves conversaba con ellos al término de las Audiencias Populares, organizadas en el hoy salón Hermanas Mirabal de la primera planta del Palacio Nacional y en gobernaciones de distintos pueblos. Dos veces lo visité cuando estuvo recluido –en un ambiente cuasi solitario- en la desaparecida cárcel preventiva del ensanche La Fe y publiqué crónicas sobre su internamiento en la clínica Gómez Patiño y su salida del país con fines de salud.
11.- LEONEL FERNÁNDEZ REYNA (26 de diciembre de 1953, Santo Domingo). Lapsos como regente del Poder Ejecutivo: 1996-2000 y 2004-2012. Catedrático y filosófico de la comunicación en las aulas universitarias y en el diario existir, resaltaba que no se peleaba con sacerdotes ni periodistas. En esa línea, confraternizó y ayudó a una legión de estos últimos.
Compañeros en la escuela de comunicación social de la Universidad Dominicana O&M y los encuentros con el teórico Jimmy Sierra, solidarios en los avatares del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) y cercanos de oficinas en la calle El Conde, Fernández Reyna me llamó como asesor de comunicación de los consejos consultivos de los dominicanos en el exterior, con asiento en el Palacio Nacional, y luego como secretario del consejo de administración de Certv/RTVD, honoríficamente durante tres años, cuando presenté renuncia.
12.- HIPÓLITO MEJÍA DOMÍNGUEZ (22 de febrero de 1941, Gurabo, Santiago). Mandato presidencial: 2000-2004. Hablaba con franqueza y sin contención con los periodistas hasta tres veces en un solo día. Responsable y valiente, se caracterizó por ser locuaz y jocoso, y espontáneamente me otorgó -el 5 de abril de 2003- la condecoración de la Medalla Presidencial al Mérito Civil, en una ceremonia celebrada en el Palacio Nacional.
Tras ser designados por Hipólito Mejía, Manuel (Chiqui) Troncoso Cuesta, presidente y gerente general, y Luis Martínez como subgerente del Banco Nacional de la Vivienda (BNV), me encargaron de las relaciones públicas de esa institución, en el 2001.
13.- DANILO MEDINA SÁNCHEZ (10 de noviembre de 1951, Arroyo Cano, San Juan). Mandato presidencial: 2012-2020. Ha sido el más huidizo, apagado e insulso de los presidentes de la República, y apenas abrió los brazos para hacer buenas migas e intimar con una camada de buenos allegados redactores élites y comentaristas. Mis relaciones en la gobernanza de Medina Sánchez no pasaron de un simple saludo y una mirada furtiva.
Cinco viejos camaradas del Partido Comunista de la República Dominicana (Pacoredo), entre ellos dos sometidos actualmente a la Justicia por corrupción, no pudieron convencerme para que junto a ellos me integrara a la campaña electoral de Medina Sánchez, y no acepté trabajar en el gobierno durante su mandato de ocho años. ¡Presidente, la afectividad, presidente!, encabezaban los artículos publicados en el vespertino El Nacional, como advertencia.
14.- LUIS ABINADER CORONA (12 de julio de 1967, en Santo Domingo). Mandatos presidenciales: 2020-2024 y 2024-2028. En el 2020 innovó con un nuevo estilo de suministrar informaciones: el Twitter, ahora X. Prosiguió, desde el 28 de agosto de 2023, con LA Semanal con la Prensa, en el salón de las Cariátides del Palacio Nacional, transmitida en vivo por la plataforma de streaming YouTube. Se enquistó en el espacio de diálogo gubernamental más innovador, abierto entre formalidades protocolares y bromas, así como dinámico en la generación de noticias preeminentes.
Con Abinader Corona he mantenido nexos académicos y familiares por cuatro décadas, y en estos 6 años de su gobierno he sido director de comunicación de la Dirección General de Contabilidad Gubernamental (Digecog) y la Contraloría General de la República, para sumar 42 años de servicios a instituciones del Estado.
Sinopsis. En el Palacio Nacional (dos veces) y en un palacio judicial, en la Cancillería, un banco estatal, Radiotelevisión Dominicana, Industria y Comercio, en la Contraloría, el Indrhi, el Consejo Nacional de Fronteras, Indesur y Digecog conocí y platiqué con jefes de Estado y estas instituciones me obsequiaron múltiples ofrendas: vida, participación en eventos históricos, tener acceso a informaciones privilegiadas, aprendizajes y experiencias para el crecimiento personal, amistades, honores y agasajos. Y me abrieron pétalos para escribir sobre políticas públicas, transformaciones en el Estado y memoriales históricos.
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El autor: Periodista, mercadólogo, catedrático y escritor.
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