Latinoamericanas
Fujimori indultado, ¿un nuevo episodio de impunidad en América Latina?
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8 años agoon
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LA REDACCIÓNAFP
MONTEVIDEO. Fujimori en su cama de hospital, Pinochet en silla de ruedas, Ríos Montt y su demencia: a pesar de los crímenes cometidos bajo sus órdenes, estos gobernantes latinoamericanos de salud frágil se han beneficiado de una clemencia que es denunciada como impunidad por los defensores de los derechos humanos.
Si el anuncio de una gracia presidencial para el expresidente peruano, condenado por crímenes contra la humanidad, hizo que miles de peruanos encolerizados se apoderaran de las calles, también suscitó vivas críticas por parte de la ONU.
El representante regional para América del Sur del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Amerigo Incalcaterra, pidió “evitar cualquier situación que pueda llevar a la impunidad”.
Tras pedir “perdón de todo corazón”, Alberto Fujimori, de 79 años, reconoció el martes haber “defraudado también a otros compatriotas”.
Un eufemismo en comparación con la severidad de su condena: 25 años de reclusión por el asesinato de 25 personas de manos de un escuadrón de la muerte, en un combate contra la guerrilla del Sendero Luminoso llevado a cabo durante su presidencia (1990-2000).
“Es lamentable de alguna perspectiva que aquellos que abusaron de los derechos humanos de otros sean protegidos por esos mismos derechos humanos, pero eso consiste la democracia”. Patricio Navia, consejero académico del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL).
En un vídeo publicado en Facebook se puede ver al antiguo hombre fuerte de Perú, visiblemente de capa caída, en su cama de hospital, con una bata blanca, hablando lentamente y rodeado de instrumental sanitario.
Hace 17 años, fue el exdictador chileno Augusto Pinochet, general retirado de 84 años, quien llegaba en silla de ruedas al aeropuerto de Santiago de Chile, recién puesto en libertad por razones de salud tras haber pasado 503 días detenido en Londres.
En cuanto descendió del avión, se levantó, saludó a los simpatizantes que habían acudido a recibirle y se fue caminando acompañado de sus allegados. Una provocación, según sus opositores.
“La edad es un factor que funciona como una circunstancia atenuante”, señala Lissell Quiroz-Pérez, doctora en historia y especialista de América Latina en la universidad francesa de Rouen.
“Estos hombres son ancianos”, añade. “Y se aprovechan de eso: Fujimori siempre aparece en la cama y Pinochet era similar, siempre parecía muy débil. Esto crea en la población un sentimiento de compasión”.
En Guatemala, el exdictador Efrain Ríos Montt, de 91 años, espera para conocer el veredicto del proceso abierto contra él el pasado mes de octubre por la masacre de más de 1.770 indígenas, acusados de apoyar a las guerrillas de izquierda bajo su régimen (1982-1983).
Pero ya sabe que no irá a la cárcel, una opción descartada por la justicia a causa de sus problemas mentales. “Tiene muy pocos momentos de lucidez”, aseguraba en octubre su exabogado Jaime Hernández.
“Es lamentable de alguna perspectiva que aquellos que abusaron de los derechos humanos de otros sean protegidos por esos mismos derechos humanos, pero eso consiste la democracia”, observó Patricio Navia, consejero académico del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL), que rechaza, sin embargo, el termino de inmunidad para Alberto Fujimori, que ha purgado 12 años de prisión.
Para este politólogo chileno, “lo de Fujimori es un retroceso, pero es un retroceso en un contexto de crecientes niveles de justicia para los violadores a derechos humanos en toda América Latina”.
Según él, “hay mucha menos impunidad ahora que antes”. “Hace 30 años, ningún expresidente de América Latina iba preso”, y ahora varios exgobernante, en Guatemala (Otto Pérez Molina) y en Perú (Ollanta Humala) particularmente, están entre rejas por casos de corrupción.
Gaspard Estrada, director de Observatorio Político de América Latina y del Caribe (OPALC) de la Universidad de Ciencias Políticas de París, ve más matices.
“Desde luego que Fujimori ha sido condenado, ha purgado una parte de su pena, pero si queremos que la impunidad disminuya y que el estado de derecho progrese, crear excepciones puede abrir brechas a otras excepciones”.
El telón de fondo de los diferentes casos son “sociedades divididas sobre su pasado, pero al mismo tiempo eso sucede en todas las sociedades, es el caso de Francia ante la guerra de Argelia”, explica.
“Hay franjas minoritarias que expresan su simpatía hacia estos torturadores, y otras, mayoritarias, que los rechazan”.
A pesar de los 3.200 muertos o desaparecidos atribuidos a su régimen (1973-1990), el 12% de los chilenos considera a Augusto Pinochet como “uno de los mejores presidentes que ha conocido el país”, según una encuesta reciente, valorizando su herencia económica, marcada por un liberalismo muy fuerte que puso la salud, la educación y las pensiones en manos del sector privado.
por Katell ABIVEN
Latinoamericanas
Empate técnico en Perú: Fujimori y Sánchez disputan voto a voto la presidencia
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4 horas agoon
junio 8, 2026Agencia AFP
Perú.-El resultado de la elección presidencial de Perú era aún incierto este lunes, con la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez en empate técnico para convertirse en el noveno mandatario del país en una década.
Con más del 93% de las actas escrutadas, Fujimori reunía el 50,02% de los votos, frente a un 49,98% de Sánchez.
Esa ventaja de menos de medio punto corre el riesgo de evaporarse a medida que sigan llegando los votos de las zonas rurales, donde Sánchez ha dominado. Para declarar un ganador deberán además ser revisadas actas impugnadas que contienen unos 400.000 votos, lo que puede llevar días.
«Tenemos que esperar hasta el final. Lo que corresponde en estos momentos es paciencia y serenidad. Vamos a respetar el resultado sea cual sea», dijo Fujimori a la prensa este lunes al salir de su vivienda.
Entre cantos de «¡Sí se pudo!», Sánchez dijo reconocer que hay un «empate». «Que prosiga el conteo en los estándares de una elección transparente», expresó la noche del domingo en una plaza ante cientos de seguidores.
Muchos dijeron esperar que las elecciones pongan fin a la criminalidad que azota al país y la turbulencia política que dejó al Perú con ocho presidentes desde 2016.
«Es un empate técnico, está para cualquiera. Es un resultado que se puede revertir en las siguientes horas, no se está hablando todavía de ganador o ganadora», aseguró este lunes a la AFP el especialista en temas electorales José Tello.
– Festejos en los dos bandos –
Administradora de 51 años, Fujimori apeló al legado ambivalente de su padre, quien estabilizó la economía y derrotó a la insurgencia, pero fue acusado de crímenes de lesa humanidad.
«Estoy alegre porque sé que va a hacer un buen gobierno. ¿Por qué? Porque ella quiere limpiar la imagen de su padre», aseguró Gladys Silva, ama de casa de 56 años, en la concentración en Lima.
Sánchez, congresista y exministro de 57 años, reivindicó al expresidente Castillo. Como lealtad, lleva el sombrero campesino que le regaló, prometió indultarlo, y lo visitó el domingo en la cárcel.
«Queremos un cambio porque estamos cansados de la corrupción, del fujimorismo que maneja al país como su chacra (hacienda)», dijo Marlene Veramendi, de 46 años, en el otro festejo.
La votación, a la que estuvieron llamados 27 millones de electores, transcurrió sin incidentes a diferencia de la caótica primera ronda de abril.
– «Débil legitimidad» –
Keiko, como la llaman, prometió «orden» y prosperidad, y advirtió del peligro del «comunismo».
Sánchez moderó su discurso de «cambio radical», se distanció de los ultranacionalistas, y dijo a la AFP que quiere una relación «respetuosa» con Washington.
El izquierdista acusa a Fujimori de ser parte de la «dictadura» del poderoso Congreso -donde ella tiene influencia- que derriba presidentes.
Sin afectar el balotaje, un juez lo envió a juicio por presuntas anomalías financieras en su partido. Si gana tendría inmunidad, pero quedaría vulnerable ante un parlamento inclinado a la derecha.
«El ganador tendrá a la mitad del país en contra y una débil legitimidad» por lo que, sin mayoría legislativa, deberá «construir una coalición para gobernar», dijo a la AFP el politólogo Paulo Vilca.
El vencedor sustituirá, a partir del 28 de julio, al presidente interino José María Balcázar por un mandato de cinco años.
– Delincuencia imparable –
Pese al hartazgo político, la mayor preocupación de los peruanos es la inseguridad. Han proliferado las bandas criminales y las denuncias de extorsión aumentaron nueve veces en cinco años.
Fujimori receta mano dura: militarizar cárceles y zonas conflictivas, y expulsar migrantes para acabar con la criminalidad con la «misma fuerza» con que su padre venció a la insurgencia en los años 1990.
Sánchez propuso encarar la corrupción en la policía y la justicia, ante lo que denuncia como una complicidad de las élites políticas con los criminales.
Su base social está en el campo empobrecido, donde la inseguridad es menor. Fujimori la tiene en Lima, donde la tasa de homicidios se triplicó entre 2020 y 2025, hasta los 23 por cada 100.000 habitantes.
El ganador recibirá un Perú económicamente estable, con un crecimiento del PIB del 3,4%. Pero siete de cada diez trabajadores están en la economía informal.
Fujimori aboga por el neoliberalismo y la atracción de inversiones, y Sánchez ofreció alzas salariales y una economía más estatal.
Latinoamericanas
Fujimori presenta una leve ventaja en la segunda vuelta presidencial en Perú
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1 día agoon
junio 7, 2026Agencia AFP
Perú.-La derechista Keiko Fujimori aventaja levemente al izquieridista Roberto Sánchez en los sondeos a boca de urna en un reñido balotaje presidencial (segundoa vuelta) este domingo en Perú, marcado por la inestabilidad política y la criminalidad.
Keiko Fujimori, hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000), se enfrentó en su cuarto intento de llegar a la presidencia a Sánchez, heredero político del exmandatario Pedro Castillo, preso por el fallido autogolpe de Estado de 2022.
Fujimori obtiene 50,7% frente 49,3% de Sánchez, según la encuestadora privada Ipsos; y 50,5% contra 49,5%, de acuerdo con Datum, lo que muestra prácticamente un empate técnico.
Las mesas de votación cerraron a las 17H00 locales (22H00 GMT), tras una jornada sin mayores incidentes a diferencia de la caótica primera ronda plagada de fallos técnicos y denuncias de fraude.
Fujimori, administradora de 51 años, apeló al legado ambivalente de su padre, quien estabilizó la economía, derrotó a la insurgencia, pero fue acusado de crímenes de lesa humanidad.
Sánchez, congresista y exministro de 57 años, reivindicó la herencia campesina de Castillo. Como muestra de lealtad, esperó los resultados a boca de urna en la cárcel donde está recluido su mentor, a quien prometió indultar.
Los dos candidatos no superaron juntos el 30% en una primera vuelta, en abril, empañada por denuncias de fraude que aumentaron la desconfianza en las instituciones peruanas.
– «Comunismo» o «dictadura» –
«Voté por Keiko porque representa estabilidad. Lamentablemente, no le hemos dado oportunidad de gobernar», declaró Luis Bernaola, técnico electrónico de 44 años.
Sánchez moderó su discurso de «cambio radical», se distanció de los ultranacionalistas, y dijo a la AFP que quiere una relación «respetuosa» con Washington.
El izquierdista, que lleva siempre el sombrero que le regaló Castillo, acusa a Fujimori de ser parte de la «dictadura» del poderoso Congreso que derriba presidentes, donde ella tiene influencia.
Sin afectar el balotaje, un juez lo envió a juicio por presuntas anomalías financieras en su partido. Si gana la presidencia tendría inmunidad, aunque es vulnerable ante un parlamento inclinado a la derecha.
Ninguno tiene mayoría legislativa. El futuro presidente deberá tejer alianzas si quiere concluir su mandato, opinó el analista Jeffey Radzinsky.
El ganador sustituirá a partir del 28 de julio al mandatario interino José María Balcázar.
– Extorsiones, lo más crítico –
Pese a la desilusión política, la mayor preocupación de los peruanos es la inseguridad en un país donde proliferan las bandas criminales y las denuncias de extorsión aumentanon nueve veces en cinco años.
«Es lo más crítico. Espero que acaben con la delincuencia», aseguró a la AFP Carlos Altamirano, ingeniero de 49 años, tras votar en el norte de Lima.
Fujimori receta mano dura: militarizar cárceles y zonas conflictivas, y expulsar migrantes para acabar -dice- con la «lacra social» con la «misma fuerza» con que su padre venció a la insurgencia en los años 1990.
Sánchez propone encarar la corrupción en la policía y la justicia, ante lo que denuncia como una complicidad de élites políticas con la criminalidad.
Su base social está en el campo empobrecido y abandonado, donde la inseguridad es menor. Fujimori la tiene en Lima, que de 2020 a 2025 triplicó la tasa de homicidios, para llegar a un índice de 23 por cada 100.000 habitantes.
El ganador recibirá un Perú económicamente estable, con un crecimiento del PIB del 3,4% y baja inflación. Pero siete de cada diez trabajadores están en la economía informal.
Fujimori defiende las propuestas neoliberales, el respeto a la propiedad privada y la atracción de inversiones.
Sánchez ofreció alzas salariales y tratamiento de tranquilizar a los inversionistas al prometer que mantendrá la apertura económica e independencia del banco estratégico central.
Latinoamericanas
Una nueva respuesta humanitaria beneficiará a más 400.000 personas en Haití
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1 semana agoon
junio 1, 2026
Ciudad de Panamá, (EFE).- Una nueva respuesta humanitaria abarcará a más de 400.000 personas en Haití afectadas por la prolongada crisis de violencia en el país, donde más de la mitad de la población necesita asistencia alimentaria y sanitaria, informó este lunes la ONG global Plan International.
Esta iniciativa beneficiará a más de 400.000 personas en los departamentos de Ouest, Centre y Artibonite, y contempla la cobertura de sus necesidades más urgentes de alimentación, refugio y artículos esenciales.
«Lo que vemos cada día en Haití exige una respuesta a esta escala. Las familias desplazadas, y las comunidades que las acogen, están cargando con el peso de una crisis que no se detiene», afirmó el director de Plan International Haití, Prospery Raymond, en una comunicado de prensa.
Los servicios de nutrición ampliarán el acceso a prevención, detección y tratamiento de la desnutrición aguda severa en sitios de desplazados y comunidades de acogida, al tiempo que los servicios de protección de la niñez conectarán a niñas y niños afectados por la violencia, el desplazamiento y la separación familiar con servicios esenciales y con especial atención a las niñas y a otros grupos en mayor riesgo.
La ONG global recordó que Haití atraviesa una de las peores emergencias humanitarias de su historia reciente, impulsada por la violencia armada, el desplazamiento masivo, la inseguridad alimentaria severa y el colapso de los servicios esenciales que están dejando a millones de familias sin acceso a necesidades básicas.
«Más de 6,4 millones de personas -más de la mitad de la población- necesitan asistencia humanitaria en Haití. El hambre es una de las caras más severas de esta crisis: la actualización del IPC (Marco Integrado de Clasificación de la Seguridad Alimentaria) publicada en abril de 2026 identifica a 5,8 millones de personas en inseguridad alimentaria aguda y advierte que el 70 % de las personas que viven en sitios de desplazados en Puerto Príncipe enfrenta carencias alimentarias severas», indicó Plan.
La organización recalcó que en Puerto Príncipe y sus alrededores, grupos armados controlan amplias zonas y exponen a la niñez al reclutamiento, la explotación, la violencia sexual y la interrupción de su educación.
