Comunidad en el exterior
Giovanni Campbell virtual candidato a Juez de la corte de Filadelfia
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13 años agoon
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LA REDACCIÓNPor Polón Vásquez
FILADELFIA, PA–Giovanni Campbell, un reconocido abogado de origen hispano lanzó esta semana su candidatura a juez de la corte de causas comunes de esta ciudad, quien desde ya cuenta con el respaldo de líderes cívicos y más de 1000 firmas depositadas en el consejo electoral del estado.
Las elecciones primarias para escoger los candidatos a juez de las cortes de Filadelfia se llevarán a cabo el 21 de mayo del año en curso por lo que Giovanni Campbell solicitó el apoyo electoral de sus amigos, algunas agencias y gente sensatas del pueblo.
Campbell se postula para juez del tribunal de primeras instancias de Filadelfia para ofrecerle a la judicatura su integridad, experiencia, raciocinio y diversidad cultural.
«Tengo buena conexión con los vecindarios donde he rendido servicios comunitarios. Desde sus inicios trabajo en oficinas localizadas en los barrios, eso lo decidi hacer temprano en mi carrera para servir a la población latina del norte de Filadelfia. Me pareció que ellos necesitaban un poco de ayuda y más acceso a los procesos de leyes. Empecé en la calle Segunda (2) y Lehigh», indicó.
Giovanni es un joven inmigrante que vino al país cuando tenía 12 años, lleva 35 viviendo en Nueva York y Filadelfia donde estudió leyes en la Universidad de Temple en 1993 y luego inició sus labores como abogado sirviendo a la comunidad.
«Las decisiones de los jueces de los tribunales de primeras instancias afectan a todas las personas de la ciudad, para servir en calidad de juez, el candidato a la judicatura de nuestra comunidad debe reunir cualidades de integridad, experiencia y cultivar un temperamento judicial aceptable», expresa Campbell.
Este profesional del derecho tiene una perspectiva multicultural congruente con la creciente diversidad de Filadelfia lo cual ayuda a balancear su judicatura; experiencia y credenciales. Giovanni lleva casi 20 años de luchas judiciales en procesos y apelaciones tanto en foros federales como estatales.
La experiencia acumulada obtenida desde su bufete que se concentra en defensa penal y de derechos civiles, Campbell ha comparecido ante jueces durante miles de oportunidades para someter a la consideracion de jurados causas largas y complejas, muchas de las cuales han resultado en victorias para sus clientes.
Campbell ha sido representante jurídico de numerosos clientes en la sala de lo penal y ha luchado por los derechos de alumnos con deficiencias de aprendizaje quienes solicitaban una instruccion pública que fuera efectiva , eficiente y que se ajustara a necesidades particulares.
En largo historial de servicios, Giovanni ha estado involucrado en casos de danos y perjuicios trabajando en equipo con bufetes internacionales en representacion de demandantes expuestos a desperdicios tóxicos y nocivos.
Su experiencia en litigios se extiende a la representación de numerosas partes en disputas de compensación al trabajador, daños y perjuicios, además de toda la variedad de causas que comprende el derecho civilista.
Las afiliaciones profesionales de Campbell incluye el Colegio de Abogados Federal, la Comisión de Defensores Penalistas, la Sociedad de Defensores Penalistas de Pennsylvania(PACDL), el Colegio de Abogados de Filadelfia, el Consejo de Padres y Abogados (COPAA) y del Instituto Nacional de Abogados y Litigantes (NITA).
También adiestra a aquellos abogados que buscan desarrollar y mejorar sus destrezas en procesos judiciales. Luego de graduarse como Juris Doctor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Temple en 1993 y su bachillerato en artes de la Universidad del Estado de Nueva York-Stony Brook en 1989, Giovanni ejerce su carrera como abogado en el Estado de Pennsylvania en el tribunal federal del Distrito del Este de Pennsylvania y en el apelativo federal del Tercer circuito Servicio público.
Durante su carrera Giovanni Campbell ha tenido clientes de todos los vecindarios del norte de Filadelfia, Kensington y Fishtown para que aquellas comunidades desprovistas de representación y servicios legales tengan acceso a los tribunales en paridad de condiciones con las maás privilegiadas.
Desde su oficina en el centro de la ciudad, Campbell acepta nombramientos de los tribunales para representar y abogar por los derechos de los clientes indigentes. Con regularidad suministra servicios legales pro bono representando a personas necesitadas tanto de manera independiente como a traves de varias agencias comunitarias.
Actualmente ofrece su ayuda en la planificacion de caudales hereditarios y testamentos a policías, bomberos y demás servidores públicos al igual que a sus esposas y esposos mediante el Programa de Testamentos para Heroes, y participa en la línea telefonica de emergencia (Hot Line) del Centro Legal de Envejecientes (Senior Law Center) para ancianos indigentes.
Giovanni es inmigrante de la República de Panamá quien se mudó y se naturalizó como ciudadano estadounidense a la edad de 12 años. Habla, lee y escribe la lengua española con naturalidad y fluidez habiendo suplementado sus estudios de la lengua a nivel de graduado con cursos de teoría y normatividad de la traducción.
Con el respaldo de todos los electores, Giovanni puede enriquecer los tribunales de primeras instancias de Filadelfia, con su fuerza de caracter, experiencia, historial como servidor público, temperamento judicial y acervo cultural. Para comunicarse con Giovanni puede llamar al 215-432-7683 o escribir a campbell.giovanni@gmail.com
Comunidad en el exterior
Boston vibró con sexta edición de los Premios Dominicanísimo
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3 días agoon
agosto 11, 2026
BOSTON.- Boston se vistió de gala para celebrar la sexta edición de los Premios Dominicanísimo, consolidados ya como la premiación más importante de la diáspora dominicana en el mundo. En un ambiente de elegancia, hermandad y orgullo patrio, la ciudad acogió una noche que unió arte, cultura y reconocimiento a la excelencia.
La gala deslumbró desde su inicio con una extraordinaria alfombra roja, por la que desfilaron las figuras más destacadas de la comunidad dominicana en el exterior. La conducción oficial estuvo a cargo de Gabi Desangles, Irving Alberti y Mariela Encarnación, mientras que la alfombra roja fue liderada por Sandra Berrocal, Melissa Núñez, Emildo Cordero y Sergio Toribio.
RECONOCIMIENTOS
En una ceremonia marcada por la solemnidad y la alegría, se reconoció a personalidades que han dejado huella en distintos ámbitos.
En el sector empresarial fueron galardonados Emmanuel Almonte, Freddy Ureña y José Mota, director de Eventos del hotel Omni Boston Seaport.
La música y el arte tuvieron un lugar protagónico con el reconocimiento a la trayectoria de Pavel Núñez y Stephany Ortega. Uno de los momentos cumbres de la noche llegó con la entrega del premio Ícono a Radio Televisión Dominicana (RTVD), canal oficial del Estado dominicano, en celebración de sus 74 años de historia e influencia.
El ámbito corporativo e internacional también fue exaltado. Marty St. George, presidente de JetBlue, recibió el premio Amigos que Cambian Vidas. En el terreno político, el congresista estadounidense Adriano Espaillat fue distinguido con el Gran Dominicanísimo Internacional por su liderazgo y firme defensa de la comunidad hispana.
El máximo galardón de la noche, el Gran Dominicanísimo, fue otorgado a la doctora Frinny Polanco y a los aclamados comediantes Raymond Pozo y Miguel Céspedes, embajadores del humor dominicano.
EMOCIÓN Y RECONCILIACIÓN
El momento más conmovedor de la velada estuvo a cargo de Juan Carlos Rodríguez de Tercer Cielo, Robert Green del grupo Barak y Héctor Acosta “El Torito”, quienes rindieron un sentido homenaje a las víctimas del terremoto en Venezuela, en una poderosa muestra de solidaridad del pueblo dominicano.
La espiritualidad y el perdón también fueron protagonistas. En un acto simbólico que puso fin a más de veinte años de diferencias, los hermanos Geraldo Díaz y Juan Pablo Díaz entregaron el premio Leyenda Dominicanísima a Héctor Acosta, sellando su reconciliación ante un público visiblemente emocionado.
Comunidad en el exterior
Consulado RD-NY, una agencia de empleos para militantes
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4 días agoon
agosto 10, 2026Por Jhonny Trinidad
Si usted quiere entender por qué el dominicano en el exterior se siente ciudadano de segunda, no tiene que ir muy lejos. Vaya al Consulado Dominicano en Nueva York. Ahí está, resumida, toda la historia del desprecio.
Esa sede, que debería ser la casa grande de más de un millón de dominicanos en el área triestatal, se ha convertido en lo que todos sabemos pero pocos se atreven a decir en voz alta: una agencia de empleos para militantes del partido de turno.
No importa el gobierno. No importa el color. Azul, blanco, rojo o morado. La lógica es la misma. Ganamos las elecciones y ahora toca repartir Nueva York.
EL BOTÍN DE GUERRA
Cada cuatro años, Nueva York se reparte como un botín de guerra. El cónsul para un sector, el vicecónsul para otro, la encargada de tal departamento para la esposa de fulano, el de prensa para el que manejó las redes, el de cultura para el que animó la caravana. Y así, hasta llenar una nómina abultada, costosa e improductiva.
¿Mérito? Ninguno. ¿Experiencia consular? Cero. ¿Habla inglés? No hace falta. ¿Conoce la comunidad? Solo en campaña. Lo único que se exige es una cosa: lealtad partidaria probada. Haber cargado la bandera, haber buscado votos en El Bronx, haber atacado al contrario en los programas de radio de la tarde.
El resultado es un consulado pesado, lento, caro y politizado. Una estructura donde sobran jefes y faltan servidores. Donde hay cinco vicecónsules haciendo nada y una sola persona atendiendo pasaportes. Donde se abren departamentos con nombres rimbombantes – de la juventud, de la mujer, de emprendimiento – que no emprenden nada, que no protegen a nadie, que solo sirven para justificar un sueldo en dólares.
Y lo más grave: donde el dominicano que va a buscar un servicio tiene que pasar por el filtro de la humillación partidaria. Si el cónsul es de mi partido, entro. Si no, me miran mal. Si critiqué al gobierno en Facebook, me tienen en una lista.
LA NÓMINA QUE NADIE AUDITA
Nadie ha querido auditar a fondo el Consulado de Nueva York. Porque si se audita, se cae el sistema.

¿Cuántos empleados tiene realmente? ¿Cuántos están en nómina y cuántos van a trabajar? ¿Cuánto se recauda por concepto de pasaportes, poderes, actas, traducciones y legalizaciones? ¿Dónde va ese dinero? ¿Qué criterios se usan para nombrar a un empleado que gana 2,500, 3,000, 4,000 dólares mensuales por un trabajo que podría hacer alguien por la mitad y con el doble de capacidad?
El consulado de República Dominicana en Nueva York es uno de los consulados que más dinero recauda en el mundo en proporción a su comunidad. Un pasaporte dominicano allá cuesta 180 dólares cuando en Santo Domingo cuesta menos de 3,000 pesos. Un poder notarial cuesta 150 dólares. Una transcripción de acta, 100. Todo es más caro, todo es más lento y todo se paga en efectivo o money order, como en los años ochenta.
Y sin embargo, el servicio es peor que en cualquier consulado centroamericano o suramericano de la misma ciudad. El mexicano, el colombiano, el ecuatoriano tienen citas en línea, entrega a domicilio, consulados móviles, asistencia legal gratuita. Nosotros seguimos con la fila en la acera, con el formulario mal fotocopiado y con el “vuelva mañana”.
¿Por qué? Porque no hay gerencia. Porque el cónsul no fue nombrado para gerenciar, fue nombrado para pagar favores. Y cuando tu misión es pagar favores, no puedes exigir eficiencia. No puedes cancelar al compañero que no va. No puedes evaluar al que no atiende bien. Porque todos son compañeros.
EL DAÑO A LA IMAGEN DEL PAÍS
Esto no es un tema menor. Es un tema de seguridad nacional y de imagen.
Cada dominicano maltratado en su consulado es un dominicano que se aleja del país. Cada joven profesional que ve que el consulado está lleno de militantes sin preparación es un joven que decide no volver nunca. Cada empresario que quiere invertir y va a buscar una información y se encuentra con una agencia de empleos partidaria, se va para otro lado.
Hemos convertido nuestra representación más importante en el exterior en una extensión del clientelismo que tanto daño le ha hecho al país adentro. Hemos exportado el peor vicio de la política dominicana: el Estado como botín.
¿QUÉ HAY QUE HACER?
Primero, profesionalizar. El Consulado de Nueva York debe ser dirigido por un diplomático de carrera o por un gerente probado de la diáspora, no por un dirigente partidario. Alguien que viva allí, que conozca la comunidad, que hable inglés, que haya administrado antes.
Segundo, transparentar. Publicar la nómina completa, los salarios, las recaudaciones mensuales y en qué se gastan. Que la Cámara de Cuentas y el Ministerio de Relaciones Exteriores auditen cada año y publiquen los resultados.
Tercero, despolitizar. Prohibir por ley que el local del consulado sea usado para actividades partidarias. Prohibir que empleados consulares hagan campaña. El consulado es de todos los dominicanos, no del PRM, ni del PLD, ni de la Fuerza del Pueblo.
Cuarto, eficientizar. Reducir la nómina política en un 50%, aumentar el personal técnico, digitalizar todos los servicios, establecer citas reales, abrir los sábados y domingos que es cuando la gente puede ir, y crear una unidad de protección legal gratuita para dominicanos en riesgo de desalojo, deportación o abuso laboral.
Quinto, evaluar. Que el cónsul presente cada seis meses un informe público de gestión con indicadores: cuántos pasaportes emitidos, en cuánto tiempo, cuántas asistencias legales, cuántos consulados móviles realizados.
Nueva York no necesita un cónsul que sea popular en la base del partido. Necesita un gerente que sea respetado en la comunidad.
Mientras sigamos viendo el consulado como una agencia de empleos para militantes, seguiremos diciéndole al dominicano de afuera, sin decírselo de frente, que para nosotros sigue siendo un dominicano de segunda. Bueno para enviar remesas, bueno para votar cada cuatro años, pero no lo suficientemente bueno para merecer un servicio digno.
Y esa es la peor de las traiciones.
Nota: La República reproduce el presente articulo por considerarlo de un gran interés para la comunidad dominicana en el exterior, principalmente la radicada en la ciudad de Nueva York.
Comunidad en el exterior
División política empaña recepción en Gracie Mansion
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5 días agoon
agosto 9, 2026Por Jenny Gómez
La tradicional Recepción de la Herencia Dominicana en la Mansión Gracie se desarrolla este año bajo un clima de profunda división política e incertidumbre institucional.
En un hecho que encendió las alarmas en la comunidad, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, no asistió a la gala benéfica previa al Desfile Nacional del Día Dominicano. Su ausencia ocurre inmediatamente después de haber sido abucheado por simpatizantes y seguidores del congresista Adriano Espaillat.
La hostilidad es el resultado directo de la rivalidad surgida durante las primarias demócratas del pasado 23 de junio de 2026.En esa contienda, el alcalde Mamdani rompió con la tradición del aparato demócrata al respaldar abiertamente a la activista socialista Darializa Ávila Chevalier, quien obtuvo una histórica victoria sobre Espaillat y se convirtió en la candidata oficial del partido por el Distrito 13 de Nueva York.
La derrota de Espaillat, pilar político de la comunidad dominicana durante cinco periodos en el Congreso, ha fracturado las relaciones entre la nueva administración municipal y los líderes de la diáspora en los cinco condados.
Con la Recepción de la Herencia Dominicana programada en los jardines de Gracie Mansion, el alcalde Mamdani fungirá institucionalmente como anfitrión oficial del evento.Ante la evidente fricción, analistas políticos y fuentes comunitarias señalan que, por lógica de etiqueta y orgullo partidario, es altamente probable que el congresista Adriano Espaillat decida no asistir a la residencia del alcalde.
Se anticipa, además, que varios funcionarios electos leales a Espaillat opten por boicotear la recepción.
La situación amenaza con ensombrecer una festividad cultural que históricamente ha unificado a los neoyorquinos de origen dominicano, transformando el festejo en escenario de una batalla por el liderazgo político y territorial de la ciudad.
