Economía
Graves sequías elevan los precios de los alimentos y amenazan bienestar de los pobres
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14 años agoon
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LA REDACCIÓNEntre junio y julio, los valores del maíz y del trigo se incrementaron en 25% cada uno
WASHINGTON. Los precios mundiales de los alimentos aumentaron un 10% en julio respecto del mes anterior y el maíz y la soja se encumbran a niveles históricos debido a un verano seco y altas temperaturas sin precedentes tanto en EE. UU. como en Europa oriental, según la última edición del informe Alerta sobre precios de los alimentos del Grupo del Banco Mundial (GBM).
Entre junio y julio, los valores del maíz y del trigo se incrementaron en 25% cada uno, los frijoles de soja en 17% y solo el arroz se redujo en 4%. En general, el Índice de precios de los alimentos del Banco, que registra los valores de los productos alimenticios básicos en el mercado internacional, fue un 6% más alto que en julio de 2011 y un 1% superior al punto máximo alcanzado en febrero de ese mismo año.
«Los precios de los alimentos volvieron a subir bruscamente y amenazan la salud y el bienestar de millones de personas», dijo el presidente del Grupo del Banco Mundial, Jim Yong Kim. «Los habitantes de África y Oriente Medio son especialmente vulnerables, pero esta situación afecta asimismo a otros países donde los cereales aumentaron de forma abrupta».
Entre abril y julio, se mantuvo la tendencia inestable los de los precios de los alimentos observada durante los 12 meses previos, lo cual frenó las alzas sostenidas entre mediados de febrero de 2010 y el mismo mes de 2011. Los valores subieron en abril, bajaron en mayo y junio y aumentaron bruscamente en julio.
En este trimestre, ha continuado la significativa alza de los precios nacionales, en particular en África. Estos fueron especialmente elevados en África al sur del Sahara, con aumentos de 113% en el caso del maíz en Mozambique. Al mismo tiempo, el sorgo subió desmedidamente en el Sahel y en partes de África oriental: 220% en Sudán del Sur y 180% en Sudán.
Según la Alerta sobre precios de los alimentos, las condiciones climáticas son una causa importante de las bruscas alzas internacionales registradas en julio. La sequía que afectó a Estados Unidos -mayor exportador mundial de maíz y frijol de soya- provocó daños masivos en los cultivos de verano de estos productos. Al mismo tiempo, la escasez de lluvias en la Federación de Rusia, Ucrania y Kazajstán contribuyó a las pérdidas en las producciones proyectadas de trigo.
Los abruptos aumentos de los precios de los alimentos alteraron negativamente las proyecciones favorables en este sentido para el año. Expertos del Banco Mundial no pronostican actualmente una repetición de la crisis de 2008, sin embargo, factores negativos -tales como, la aplicación de políticas para enfrentar el pánico por parte de los países exportadores, un severo fenómeno climático de El Niño, malas cosechas en el hemisferio sur o fuertes aumentos en los precios de la energía-, podrían provocar alzas en los precios de los cereales más significativas aún como las registradas hace cuatro años.
La falta de lluvias tiene graves efectos en la economía, nutrición y pobreza. En Malawi, por ejemplo, se proyecta que una futura gran sequía -como las que se observaban una vez cada 25 años- podría incrementar la pobreza en 17% e impactar especialmente a las comunidades rurales pobres. En el caso de India, las enormes pérdidas sufridas a raíz de sequías ocurridas entre 1971 y 2002 redujeron el ingreso familiar anual entre 60% y 80% en los lugares afectados.
«No podemos permitir que estas subidas récords en los precios se traduzcan en peligros de por vida a medida que las familias retiran a sus hijos de la escuela e ingieren alimentos menos nutritivos para compensar los altos precios», dijo Kim. «Los países deben fortalecer sus programas específicos para aliviar la presión sobre la población más vulnerable e implementar las políticas adecuadas».
«El Banco Mundial aumentó su apoyo a la agricultura hasta llegar al nivel más alto en 20 años, y seguirá ayudando a los países a hacer frente a estas alzas», agregó Kim.
La asistencia del Banco Mundial para el sector agrícola en el ejercicio de 2012 fue superior a los US$9.000 millones, un nivel récord en las últimas dos décadas. El Banco está también coordinando con organismos de las Naciones Unidas (ONU) a través del Equipo de Tareas de Alto Nivel sobre la Crisis Mundial de la Seguridad Alimentaria y con organizaciones no gubernamentales (ONG) así como apoyando la Alianza para el Sistema de Información sobre los Mercados Agrícolas (AMIS, por sus siglas en inglés) con el propósito de mejorar la transparencia del mercado de los alimentos y ayudar a los Gobiernos a adoptar medidas fundamentadas para responder a los aumentos de los precios mundiales de estos productos.
En el caso de que la actual situación se agrave, el Grupo del Banco Mundial está preparado para entregar mayor asistencia a los países clientes y proteger así a las personas más vulnerables frente a futuras crisis. Las medidas pueden incluir: el aumento de la inversión en agricultura y otras áreas relacionadas; asesoría en materia de políticas; entrega de financiamiento urgente; apoyo para las redes de protección social; el Programa Mundial de Agricultura y Seguridad Alimentaria (GAFSP, por sus siglas en inglés), financiado por múltiples donantes, y mecanismos de gestión de riesgos.
Los programas y políticas para ayudar a mitigar estos precios incluyen redes de protección social para garantizar que las familias pobres puedan costear alimentos esenciales, inversiones sostenidas en agricultura, introducción de variedades de cultivos resistentes a las sequías -que han proporcionado grandes rendimientos y aumentos de productividad- y mantenimiento de un comercio internacional abierto a las exportaciones e importaciones de alimentos.
Según la Alerta sobre precios de los alimentos, estos se mantendrán altos e inestables en el largo plazo debido a una creciente incertidumbre en torno a la oferta, una mayor demanda de una población que va en aumento y una baja capacidad de respuesta del sistema alimentario.
Contribución del Banco Mundial
• En el ejercicio de 2012, que finalizó el 30 de junio, los compromisos del GBM para el sector agrícola y otros relacionados sumaron más de US$9.000 millones. Se trata de una cifra muy superior al financiamiento proyectado en el Plan de Acción para la Agricultura de la institución, que preveía subir el promedio anual de US$4.100 millones en 2006-08 a US$6.200-US$8.300 millones en 2010-12. La asistencia del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento/Asociación Internacional de Fomento (BIRF/AIF) en el ejercicio de 2012 fue la más alta de los últimos 20 años.
• Desde julio de 2012 en adelante la respuesta de emergencia del Banco a la severa crisis de los precios de los alimentos en los países más pobres se basará en los recursos de la AIF-16, incluidos aquellos que están disponibles a través del Mecanismo de Respuesta a las Crisis así como los fondos no desembolsados pertenecientes al recién aprobado Mecanismo de Respuesta Rápida. De hecho, en respuesta a la sequía en el Cuerno de África, la AIF está aportando US$1.800 millones para salvar vidas, mejorar la protección social y promover la recuperación económica y la capacidad de adaptación a las sequías.
• La Corporación Financiera Internacional (IFC) invertirá hasta US$1.000 millones en el Programa de Financiamiento de Productos Básicos Esenciales -que apunta a apoyar el comercio de bienes clave, tanto agrícolas como energéticos- con el fin de ayudar a reducir el riesgo de escasez de comida y energía, así como mejorar la seguridad alimentaria de los más pobres del mundo.
• Un innovador producto de gestión de riesgos proporcionado por IFC permitirá proteger a agricultores, productores y consumidores de los países en desarrollo contra la inestabilidad de los precios de los alimentos.
• A través del apoyo al Programa Mundial de Agricultura y Seguridad Alimentaria (GAFSP, por sus siglas en inglés), creado por el Grupo del Banco en abril de 2010 a solicitud del Grupo de los Veinte (G-20), ocho países y la Fundación Gates se comprometieron a aportar alrededor de US$1.200 millones en el transcurso de tres años. A la fecha, se han desembolsado US$777,4 millones.
• El Programa de Respuesta a la Crisis Mundial de los Alimentos (GFRP, por sus siglas en inglés) apoya a 40 millones de personas en 47 países con US$1.600 millones en ayuda de emergencia.
• Coordinación con organismos de las Naciones Unidas (ONU) a través del Equipo de Tareas de Alto Nivel sobre la Crisis Mundial de la Seguridad Alimentaria y con organizaciones no gubernamentales (ONG).
• Apoyo a la Alianza para el Sistema de Información sobre los Mercados Agrícolas (AMIS, por sus siglas en inglés) con el objetivo de mejorar la transparencia del mercado de los alimentos y ayudar a los Gobiernos a adoptar medidas fundamentadas para responder a los aumentos de los precios mundiales de estos productos.
• Promoción de más inversiones en investigación agrícola -por ejemplo, a través del Grupo Consultivo sobre Investigaciones Agrícolas Internacionales (CGIAR, por sus siglas en inglés)- y seguimiento del comercio de productos agrícolas para identificar cualquier posible escasez de alimentos.
• Apoyo al mejoramiento de la nutrición entre grupos vulnerables a través de programas comunitarios destinados a aumentar el uso de los servicios de salud y la atención en general. Como parte de su respuesta a la crisis de los alimentos, el Banco ha respaldado la entrega diaria de alrededor de 2,3 millones de raciones escolares a niños de países de ingreso bajo.
• Ratificación del marco de acción de la Iniciativa SUN para el fomento de una mejor nutrición que cuenta con el respaldo de más de 100 asociados, entre ellos el Banco Mundial.
• Mejoramiento de la colaboración internacional en la generación e intercambio de conocimientos sobre agricultura, seguridad alimentaria y nutrición a través de la plataforma de conocimientos Secure Nutrition: www.securenutritionplatform.org
Economía
Se ubicó en 55.5 puntos en julio 2026 el Índice Mensual de Actividad Manufacturera.
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14 horas agoon
agosto 11, 2026
Santo Domingo, R.D.-En 55.5 puntos se ubicó en julio el Índice Mensual de Actividad Manufacturera (IMAM), una reducción de 1.9 puntos con respecto al mes de junio en que se ubicó en 57.4 puntos., pero cuyo indicador se mantiene sobre el umbral de 50 correspondiendo a una mayor actividad en relación con el mes anterior.
El IMAM estuvo potencializado por el comportamiento del volumen de ventas que se ubicó en 56.8 puntos; volumen de producción ubicado 59.0; empleo, ubicado en 51.0; inventario de materias primas, ubicado en 51.0; y plazo entregas suplidores ubicado en 54.9.
El siguiente cuadro muestra el comportamiento del IMAM ajustado por factor estacional de julio 2025 a julio 2026.

El IMAM es una adecuación del Índice de los Gerentes de Compras, (PMI por sus siglas en inglés) a la realidad del sector manufacturero dominicano, constituyendo un retrato de la actividad manufacturera de un mes con relación al anterior, de modo rápido y sencillo.
Resultados mayores al umbral de 50 indican un desempeño positivo para la industria y una mayor actividad en comparación con el mes anterior, en cambio, resultados menores a 50 indican una menor actividad.
Debido a la posibilidad de realizar las encuestas y recibir sus respuestas de forma rápida, este indicador permite obtener informaciones de tendencias económicas previo a la publicación de estadísticas oficiales y sirve de referencia para los propios economistas, hacedores de opinión y tomadores de decisiones, previendo las tendencias de la marcha económica del sector.
Economía
Más hogares utilizan las tarjetas de crédito para compensar la brecha salarial
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14 horas agoon
agosto 11, 2026
Santo Domingo, R.D.-La Fundación Juan Bosch (FJB) y el Instituto de Investigación Socioeconómica (INISE) de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (FCES) de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) presentaron el estudio “La rentabilización de la insuficiencia salarial: endeudamiento y acumulación financiera mediante tarjetas de crédito en República Dominicana”, una investigación que analiza cómo el creciente uso de las tarjetas de crédito se ha convertido en un mecanismo utilizado por miles de hogares para compensar la brecha existente entre los salarios, los ingresos laborales y el costo de la vida.
De acuerdo con el informe, este fenómeno ha dado lugar a un proceso de “rentabilización de la insuficiencia salarial”, mediante el cual las limitaciones de ingresos de una parte importante de la población terminan siendo una fuente de ganancias para el sistema financiero.
El estudio identifica una expansión acelerada del crédito mediante tarjetas en los últimos años, especialmente después de la pandemia.
Asimismo, el informe señala que cerca de la mitad de los tarjetahabientes de menores ingresos financia sus consumos mediante pagos mínimos, mientras más de la mitad presenta niveles importantes de vulnerabilidad financiera al combinar financiamiento recurrente y morosidad.
La investigación concluye que las tarjetas de crédito han dejado de ser un instrumento ocasional de financiamiento para convertirse en una extensión artificial y costosa del poder adquisitivo de los trabajadores, en un contexto donde gran parte de los salarios se sitúa por debajo del costo de la canasta familiar.
La investigación identifica importantes asimetrías de información y una política crediticia que favorece formas de endeudamiento poco productivas, concentradas en segmentos de bajos ingresos, con niveles de interés que cuadruplican los observados en otras modalidades de crédito bancario.
Entre las principales recomendaciones, el estudio plantea la necesidad de impulsar políticas orientadas a mejorar salarios y pensiones, proteger el poder adquisitivo de la población frente al aumento del costo de la vida, fortalecer los servicios públicos de salud y educación para reducir la necesidad de endeudamiento privado y promover una regulación más efectiva de las tasas de interés y del mecanismo de pago mínimo de las tarjetas de crédito.
Además, propone reorientar la política crediticia hacia instrumentos que contribuyan a la acumulación de activos productivos, como vivienda, ahorro y emprendimiento, e incorporar mecanismos de alerta temprana para prevenir situaciones de sobreendeudamiento y deterioro financiero de los hogares.
La Fundación Juan Bosch y el INISE destacaron que esta publicación forma parte de la cooperación técnica y académica sostenida entre ambas instituciones para promover investigación aplicada y espacios de debate sobre políticas públicas para el desarrollo y la justicia socioeconómica.
El informe constituye el undécimo estudio elaborado y publicado conjuntamente en el marco de este convenio de colaboración y fue realizado por los investigadores Francisco A. Tavárez Vásquez, Matías Bosch Carcuro y Stanly Abreu de la Cruz.
Economía
Banco Popular escala 17 posiciones en los mil mejores bancos del mundo
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5 días agoon
agosto 6, 2026
Santo Domingo, R.D.-El Banco Popular Dominicano ascendió 17 posiciones en la clasificación Top 1,000 World Banks 2026, elaborada por la revista financiera The Banker, del grupo Financial Times, al ocupar el puesto 688 entre las mil principales entidades bancarias del mundo.
El avance estuvo impulsado por el crecimiento de su capital primario (Tier 1), principal indicador utilizado por The Banker para evaluar la fortaleza financiera de las instituciones bancarias.
Entre las entidades bancarias dominicanas de capital privado incluidas en la clasificación, el Banco Popular obtuvo la posición más alta, con una ventaja de 247 puestos sobre la siguiente institución de capital privado del país presente en el listado.
El ascenso del Popular en el ranking se sustentó además en el crecimiento de sus activos, una mayor generación de resultados y robustos niveles de rentabilidad y solvencia, factores que respaldan su posición entre las entidades financieras privadas más relevantes de la región.
Al respecto, el presidente ejecutivo del Popular, Christopher Paniagua, valoró el avance alcanzado en la clasificación y destacó que este reconocimiento refleja la confianza de los clientes y el compromiso de los colaboradores.
“Se trata de un logro que demuestra cómo seguimos innovando y construyendo un banco más cercano, ágil y eficiente cada día. Continuaremos impulsando este modelo de banca innovadora y responsable, enfocada en contribuir al desarrollo económico, social y medioambiental de la República Dominicana”, expresó el ejecutivo.
Una trayectoria de crecimiento sostenido
Una trayectoria de crecimiento sostenidoEl listado Top 1,000 World Banks, publicado anualmente desde 1970, es uno de los principales referentes internacionales para evaluar la fortaleza de la industria bancaria.
La evolución del Banco Popular en el Top 1,000 World Banks evidencia una trayectoria de crecimiento sostenido en una de las clasificaciones más reconocidas del sistema financiero internacional.
En 2014, la entidad ocupaba el puesto 906 del ranking mundial. Doce años después, se ubica en la posición 688, tras escalar 218 lugares en ese período.
Este avance ha estado acompañado por una estrategia centrada en la innovación, la transformación digital, la disciplina financiera y la adopción de las mejores prácticas internacionales. Como resultado, el Popular ha fortalecido su competitividad y su posición entre las instituciones financieras privadas de mayor robustez de América Latina y el Caribe.
