Economía
Grupo Velutini consolida liderazgo en construcción, comercio y turismo
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6 meses agoon
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LA REDACCIÓN
Santo Domingo, R.D.-El Grupo Velutini, presente en República Dominicana desde 2007 y con la plaza Blue Mall en 2010, tres años después de construcción y, más adelante el hotel JW Marriott, consolida su liderazgo en la construcción y el comercio del país donde lleva ya más de un millón de metros cuadrados construidos.
Con el Grupo Alfa desarrolla una torre de lujo en el sector Piantini de la capital, que alojará oficinas de lujo.
Sus inversiones, que hasta hace poco estuvieron a cargo de Luis Emilio Veluttini, fallecido recientemente, se concentran en el comercio, habitaciones y oficinas. El Grupo está a cargo de la familia Velutini, que se radicó en el país tras su llegada desde Venezuela, afirmó Emiliana Velutini de Fajardo, directora de Comunicaciones y Relaciones Públicas.
Actualmente, los hijos Velutini: Luis Emilio, Emiliana y Daniela, están al frente del Grupo.
Velutini afirma que en el ámbito comercial también se incluye a Blue Mall Punta Cana, desarrollado junto con el Grupo Rainieri en ese complejo turístico.
En el caso de la construcción de proyectos habitacioneales se incluyen viviendas principales, viviendas vacacionales y de bajo costo. En este segmento hay 600,000 metros cuadrados de construcción. De igual modo, hay otros proyectos de lujo en Santo Domingo y en el vacacional Cap Cana, entre ellos Ocean 21 y Villas Marina Cap Cana.
En Puerto Plata operan Green One Puerto Plata, Green One Playa Dorada, en sociedad con la familia Selman, además de 100 villas y cuatro torres de apartamentos. Como grupo, en Venezuela se centraban en áreas de oficinas de desarrollo de habitaciones.
En República Dominicana comenzaron primero por comercio y en la construcción de habitaciones en lugar de oficinas.
“Si bien de Venezuela veníamos con una experiencia muy fuerte en oficinas de lujo, aquí comenzamos primero por comercio, luego por habitaciones y finalmente fue que llegamos a las oficinas”, señaló. Otros dos desarrollos son Punta Cana Village, el Green One 1 y Green One 2, en su mayoría usados como segunda vivienda y también residencial habitual, porque es una mezcla de uso turístico y local.
El World Trade Center Santo Domingo, ubicado al lado de Blue Mall Santo Domingo, es el desarrollo más reciente y ya está en operación. Tiene dos torres de oficinas y dos torres de Apartha- hotel, con una mayor expansión de lujo.
El centro comercial Blue Mall, conocido como de una nueva generación, porque opera con un modelo de arrendamiento que permite operar los 365 días del año estando abiertas todas las franquicias y tiendas de marcas a la misma hora y también cerrar al mismo tiempo, es un modelo muy usado en Estados Unidos.
Ambicioso proyecto
El Grupo Velutini presentó el World Trade Center Santo Domingo, como un ambicioso proyecto que impulsará un nuevo ecosistema para los negocios, las relaciones comerciales e internacionales, el turismo, el intercambio de ideas y el entretenimiento en República Dominicana, explica en su portal, cuando fue presentada la obra en construcción a las autoridades dominicanas.
Dice que este es el proyecto más ambicioso del país, sumando a República Dominicana a la lista de más de 91 naciones pertenecientes a esta prestigiosa asociación, lo cual marca un antes y un después en el sector inmobiliario de proyectos de lujo.
World Trade Center Santo Domingo es un complejo de uso mixto, compuesto por BlueMall Santo Domingo, JW Marriott Santo Domingo y Torre Empresarial BlueMall, y nuevas edificaciones que estarán conformadas por la expansión de Blue Mall Santo Domingo; dos torres empresariales bajo la marca WTC y dos torres de apartahotel con los nombres BlueMall Luxury Suites y BlueMall Luxury Residences, dice el grupo empresarial en su portal.
Trayectoria
“Grupo Velutini es conocido por su respetable trayectoria en Venezuela a través del Fondo de Valores Inmobiliarios por más de 25 años, desarrollando complejos inmobiliarios de oficinas AAA y centros comerciales de última generación”, señala.
República Dominicana se sumó a la lista de más de 91 países pertenecientes a la asociación world trade center (WTC), entre ellos los más destacados en Latinoamérica son: México DF, Ciudad de Panamá, Sao Paulo, Medellín y Lima.
Economía
Experto en innovaciones tecnológicas afirma Mipymes viven en el «feudalismo digital»
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2 días agoon
marzo 23, 2026
Los desafíos que enfrenta la digitalización fueron abordados recientemente en un informe publicado por Think Tank de Tabuga, una firma de consultoría digital establecida en el país, al presentar un diagnóstico integral del ecosistema digital dominicano, resultado de una serie de entrevistas realizadas en su programa de televisión “T al Cubo”.
Para profundizar al respecto abordamos al fundador de la firma, el experto tecnológico, Arturo López Valerio, quien analiza las oportunidades y desafíos de la digitalización en República Dominicana. A continuación la entrevista.
¿Cuáles novedades y hallazgos más disruptivos de este informe?
Al sistematizar los datos para este reporte, observamos la velocidad a la que se están bifurcando dos economías digitales dentro de un mismo país. Una de primer mundo, funcionando en ciertos sectores (turismo, remesas, servicios financieros), con niveles de adopción comparables a Chile o Colombia, y al mismo tiempo una analógica que coexiste a metros de distancia. El informe cuantifica esa distancia con una claridad que incomoda.
El otro hallazgo disruptivo es el papel que está jugando la infraestructura de datos como factor de producción, la riqueza futura se mide en complejidad económica: la República Dominicana tiene la oportunidad de saltar etapas si decide que los datos son un recurso estratégico nacional, pero todavía tratamos los datos como un subproducto, no como un activo. El informe documenta por primera vez la dimensión de ese costo de oportunidad.
Con los avances de la economía digital, ¿se está produciendo una real democratización del acceso o se está ensanchando la brecha entre grandes empresas y Mipymes?
La penetración de internet en la República Dominicana ronda el 85%, y eso se suele presentar como evidencia de democratización. Pero acceso a la red y acceso a la economía digital son dos cosas distintas. Lo que el informe muestra con claridad es que la conectividad llegó antes que la capacidad para convertirla en ventaja económica.
Las grandes empresas tienen equipos de transformación digital, presupuestos de tecnología, acceso a crédito para invertir en sistemas. Las Mipymes tienen un teléfono con WhatsApp Business y un grupo de Facebook.
Eso más allá de un concepto de democratización, es lo que yo llamo feudalismo digital: una arquitectura donde las plataformas globales capturan el valor y los pequeños productores locales capturan las migajas del alcance. Lo que se describe en el capitalismo de vigilancia a escala global; nosotros lo vivimos en versión caribeña. La brecha se confunde como acceso a dispositivos, sino de acceso a la cadena de valor digital.
¿Cuáles son los principales obstáculos que enfrentan las empresas dominicanas para digitalizarse?
El primer obstáculo es conceptual antes de ser técnico: muchas empresas confunden digitalización con tener presencia en redes sociales. Esa confusión es costosa porque lleva a invertir en visibilidad cuando el problema real está en procesos, en datos internos, en la cadena de suministro.
El segundo obstáculo es el costo de capital. La digitalización requiere inversión con retorno a mediano plazo, y el crédito productivo en República Dominicana todavía es caro y de corto plazo. Las empresas que más necesitan transformarse, las medianas, en manufactura, comercio y servicios, son exactamente las que tienen menor acceso a financiamiento en condiciones que hagan viable esa inversión.
El tercero, y quizás el más subestimado, es el talento. Podemos tener toda la infraestructura del mundo, pero si no hay personas capaces de operar sistemas de IA o ERP, analizar datos de clientes o gestionar una estrategia de automatización, la tecnología se convierte en mobiliario caro. La brecha de talento digital es estructural, y el sistema educativo formal todavía no la está cerrando a la velocidad que necesitamos.
¿Qué papel puede jugar la tecnología para mejorar su productividad, acceso a financiamiento y competitividad?
La tecnología puede hacer por las pymes lo que la Revolución Industrial hizo por las economías que supieron aprovecharla: multiplicar la productividad sin necesariamente multiplicar el costo. El SaaS, software como servicio, fue la primera ola de esa democratización empresarial: una pyme dominicana hoy puede usar los mismos sistemas de gestión que una multinacional, pagando una fracción del costo. Eso es real y ya está ocurriendo en los sectores más dinámicos.
Donde veo la mayor oportunidad inmediata es en el acceso a financiamiento a través de datos. El historial transaccional digital de una empresa, sus ventas en plataformas de e-commerce, sus cobros digitales, su inventario en la nube, puede ser la base para modelos de crédito alternativos que no dependan exclusivamente de las garantías físicas tradicionales. Países como México y Brasil ya están construyendo ese puente entre fintech y pymes. República Dominicana tiene la infraestructura básica para hacerlo; lo que falta es voluntad regulatoria para habilitar esos modelos.
¿Qué sectores de la economía dominicana tienen mayor potencial para beneficiarse de la innovación tecnológica en los próximos años?
El turismo es el caso más obvio y el más subestimado a la vez. Recibimos millones de visitantes al año, pero la tecnología que media esa experiencia, reservas, pagos, recomendaciones, gestión de activos, la controlan plataformas externas.
Airbnb, Booking, TripAdvisor se quedan con los datos del turista dominicano. Hay un proyecto de lo que llamo “industrialización simbólica” enorme pendiente en turismo: convertir esa masa crítica de visitantes en un activo de datos y en una plataforma propia.
Las remesas son otro caso extraordinario. República Dominicana recibe más de 10 mil millones de dólares anuales en remesas. Ese flujo es la red de distribución financiera más grande del país, y todavía está subexplotada como puerta de entrada a servicios financieros digitales para la población no bancarizada.
Añadiría la agroindustria, que tiene una oportunidad real con trazabilidad, sensores IoT y mercados digitales directos, y los servicios de salud, donde la telemedicina puede redefinir el acceso en zonas rurales.
¿Cuál es el posicionamiento del país a nivel de competitividad en la economía digital?
República Dominicana ocupa una posición intermedia en el ecosistema digital latinoamericano: aventaja a Centroamérica y al Caribe anglófono en varios indicadores de infraestructura y adopción, pero hay una brecha importante con Chile, Colombia y Brasil en lo que el Índice de Innovación Global mide como capacidad de convertir adopción tecnológica en productividad sistémica.
¿Qué tan preparada está la República Dominicana para insertarse en esta nueva economía basada en tecnología y datos?
La pregunta que deberíamos hacernos primero es si vamos a ser consumidores o productores de inteligencia artificial. Porque esa distinción determina todo. Un país que solo consume IA —que la usa como herramienta importada, sin capacidad de adaptarla, entrenarla con datos propios ni desarrollar aplicaciones específicas para su realidad— reproduce el mismo patrón de dependencia tecnológica que ha caracterizado nuestra relación con la tecnología desde hace décadas. Se puede resumir como una adopción sin apropiación.
República Dominicana tiene algunas condiciones favorables: una diáspora tecnológica relevante, un sistema financiero relativamente digitalizado, y sectores como turismo y remesas que generan volúmenes de datos interesantes. Lo que nos falta es la capa intermedia: los ingenieros de datos, los científicos de datos, los equipos capaces de tomar esos datos y convertirlos en modelos útiles, los modelos que son invisibles para la política pública. Esa es la inversión más urgente y la que menos atención recibe en el debate público.
¿cuáles deberían ser las prioridades estratégicas del país para fortalecer su competitividad en el contexto global?
Señalo tres que considero no negociables. La primera es la formación de talento digital en los niveles donde hay más escasez: no solo programadores básicos, sino especialistas en datos, modelado de negocios, arquitectura de sistemas y diseño de productos digitales. El talento es el único insumo que no se puede importar de forma sostenida.
La segunda es la modernización del marco regulatorio para la economía digital. República Dominicana todavía aplica categorías analógicas a fenómenos digitales: la fiscalidad de plataformas, la regulación de criptoactivos, el tratamiento de datos personales, la portabilidad bancaria. Cada uno de esos vacíos es un costo invisible para la inversión y para la innovación local.
La tercera es la inversión en infraestructura de datos públicos: catastros digitales, registros interoperables, datos abiertos de salud y educación. Los países que van a liderar la próxima fase de la economía digital serán los que tengan mejores ecosistemas de datos compartidos. El Estado dominicano debe reconocer que su papel en la economía digital no es controlarla, sino ser un actor clave en la creación de infraestructura de información.
¿cuáles tendencias tecnológicas considera que tendrán mayor impacto en la economía dominicana y en la forma en que operan las empresas?
La transición más importante que veo en el horizonte inmediato es lo que llamo el paso del SaaS al RaaS: de software como servicio a resultados como servicio. La inteligencia artificial va a continuar redefiniendo qué trabajo tiene valor económico y cuál puede automatizarse. Eso tiene implicaciones enormes para un país donde buena parte del empleo formal todavía está concentrado en tareas repetitivas de gestión y administración.
La segunda tendencia es la fragmentación del internet en bloques regulatorios y la presión creciente sobre la soberanía de datos. Los países que no definan una política de datos clara van a quedar atrapados entre las regulaciones de la Unión Europea, las exigencias de las plataformas norteamericanas y los modelos alternativos que están construyendo China y otros actores. República Dominicana debe establecer su propia postura en este debate, como lo destaca uno de los argumentos principales del reporte: la economía digital va más allá de ser solo un asunto de mercado; es una cuestión de soberanía.
Economía
Economista: Déficit de RD$ 65,712 millones «tumba» la narrativa de liquidez
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2 días agoon
marzo 23, 2026
Santo Domingo, RD.-El economista Haivanjoe Ng Cortiñas dijo, al evaluar el discurso del presidente Luis Abinader, que las cifras de ejecución presupuestaria al primer trimestre de 2026 revela una situación financiera alarmante que contradice la «fortaleza y liquidez robusta» del Poder Ejecutivo.
Cortiñas aseguró que los datos oficiales «demuestran» que el Estado Dominicano atraviesa un déficit operativo primario, donde los ingresos recaudados son insuficientes para cubrir incluso los gastos ordinarios de consumo y funcionamiento.
El Déficit total y Corriente: Gastando lo que no se tiene
«Técnicamente, el país está en una posición de insolvencia operativa temporal: por cada 100 pesos que ingresan a las arcas del Estado, el Gobierno ya ha comprometido 115 pesos solo en gastos de consumo, intereses de deuda y transferencias. Esta realidad obliga al endeudamiento constante no para construir obras, sino para pagar la operatividad diaria», dijo.
Presupuesto Desequilibrado
• Intereses de la Deuda: Se han pagado RD$ 85,230 millones (26.3% de ejecución), siendo la partida con mayor celeridad.
• Gasto de Capital (Inversión): Apenas se han ejecutado RD$ 26,244 millones, lo que representa un pálido 8.01% del gasto total.
Subejecución de Capital
Mientras el gasto corriente se desborda, Cortiñas indicó que la inversión en Construcciones en Proceso presenta una ejecución de apenas el 8.5%, muy lejos del 13.0% proyectado en la Ley núm. 99-25. Esta subejecución no es ahorro, es una parálisis parcial de la inversión pública utilizada como caja chica para compensar el déficit generado por una estructura de gasto rígida e ineficiente.
«El uso de las Reservas Internacionales de US$ 16,176.5 millones como argumento de solvencia fiscal es un error grave. Las reservas son un activo del Banco Central para la estabilidad monetaria, no un fondo de emergencia para cubrir el déficit de un Gobierno que gasta más de lo que recauda. Confundir salud monetaria con salud fiscal es es un error a no ser sea solo una estrategia de comunicación», dijo.
En cuanto a la cuota de sacrificio que el Gobierno solicita a la ciudadanía, el economista asegura que ya está ocurriendo vía inflación y subida de combustibles, mientras el Estado mantiene un ritmo de gasto que supera sus propios ingresos.
Economía
El petróleo de Texas baja un 4,39 % pese a la incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz
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1 semana agoon
marzo 16, 2026
Nueva York, (EFE).- El petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) bajaba este lunes un 4,39 %, hasta 94,38 dólares el barril, pese a la incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán como respuesta a los ataques estadounidenses e israelíes.
El WTI había cerrado el viernes en 98,71 dólares tras una semana de oscilaciones en la que el precio del crudo mantuvo su tendencia alcista, especialmente después de que el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, ordenara mantener cerrado el estrecho de Ormuz.
En respuesta, la alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, afirmó hoy que el estrecho de Ormuz está «fuera del ámbito de actuación de la OTAN», pero que está abordando opciones con la ONU para garantizar su navegabilidad.
Entretanto, Estados Unidos permitió a diversos países adquirir crudo ruso sancionado que ya se encontraba en alta mar como parte de los esfuerzos para evitar una crisis energética, que se suma a otras medidas como la liberación de 400 millones de barriles de petróleo al mercado, la mayor intervención de la historia, por parte de los países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). EFE
