Economía
Insensateces comerciales de Trump presagian más proteccionismo
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8 años agoon
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LA REDACCIÓNPor Martin Wolf
Todos los países, incluso EE.UU., se verían seriamente afectados por la balcanización de la economía global
Donald Trump es, efectivamente, un proteccionista. Es más que una mera retórica. Ésta es la lección obtenida del anuncio de la semana pasada de que firmaría una orden esta semana imponiendo aranceles globales del 25 por ciento al acero y del 10 por ciento al aluminio.
Estos aranceles no son tan importantes por sí solos. Pero la lógica utilizada para justificarlos, su propuesto nivel y duración, la disposición de dirigirlos a los aliados cercanos y la declaración del presidente de que «las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar» deben alarmar a todos los observadores informados.
Es poco probable que esta acción sea la última; es más probable que sea el comienzo del fin del orden comercial multilateral gobernado por reglas que el propio EE.UU. creó.
Esto puede sonar alarmista. No debería serlo. Es cierto que las acciones propuestas se enfocan sólo en un poco más del 2 por ciento de las importaciones estadounidenses. Si es allí donde se acaban, entonces el mundo y la economía mundial seguramente lo tomarán con calma.
Es posible que, con alguien tan inconsistente como el Sr. Trump a cargo, aquí sea donde la situación llegue a su fin. Pero no podemos apostar que así será.
Una razón por la cual es probable que el proteccionismo estadounidense se extienda es que la acción propuesta, explícitamente diseñada para durar un largo tiempo, afectará a todos los usuarios del acero y del aluminio. Estos incluyen industrias que emplean a muchas más personas que las 81,000 que trabajan en la industria del acero básica estadounidense.
Los usuarios sufrirán una «protección efectiva negativa». Un resultado será que los productos importados fabricados con acero y con aluminio se volverán más económicos. La «solución» seguramente será también imponer aranceles a las importaciones de estos productos.
Otra razón por la cual esta acción pudiera extenderse es que aquellos adversamente afectados pudieran tomar represalias contra EE.UU. en otras áreas. En la práctica, sin embargo, es más probable que sometan a EE.UU. al proceso de solución de diferencias de la Organización Mundial del Comercio (OMC), a la vez que imponen la llamada medida de salvaguardia en relación con el acero y con el aluminio para impedir el desvío de importaciones a sus mercados. De esta manera, también se extenderá la protección.
Una razón más por la cual veremos la difusión del proteccionismo es el uso por parte de EEUU del ‘tecnicismo’ de la seguridad nacional. La OMC de hecho le permite a un miembro «la adopción de las medidas que estime necesarias para la protección de los intereses esenciales de su seguridad…en tiempos de guerra o en caso de grave tensión internacional”.
Pero, tal y como Chrystia Freeland, la ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, lo ha indicado: «Es completamente inapropiado considerar cualquier comercio con Canadá como una amenaza a la seguridad nacional de EE.UU.». Sin embargo, una vez que EE.UU., de todos los países, utilice este tecnicismo de manera tan irresponsable, ¿dónde se detendría?
Un punto crucial es que esta acción no está dirigida a China, el cual representa menos del 1 por ciento de las importaciones de acero estadounidenses. Sus víctimas son amigos y aliados: Brasil, Canadá, la Unión Europea (UE), Japón y Corea del Sur. Tampoco es una medida tomada contra alguna forma de comercio desleal. Ésta es una política puramente proteccionista destinada a salvar anticuadas industrias.
Sin embargo, incluso en estos términos, el razonamiento es débil: la producción de acero y de aluminio estadounidense ha permanecido estable durante años. Si esta medida realmente tiene sentido para el Sr. Trump, ¿qué no lo tendría?
Por todas estas razones, entonces, debemos prever más acciones proteccionistas por parte de EE.UU. y de otros países. Sin embargo, existe una razón aún más importante para anticiparlas. El Sr. Trump parece querer una guerra proteccionista. Él está convencido de que un gran país con enormes déficits comerciales debe «ganar». Además, él cree que esos déficits son una prueba de que otros países se han aprovechado de EE.UU. Ambas creencias son absurdas desde una perspectiva económica.
Sí, puede que EE.UU. sea menos perjudicado que otros países en una guerra proteccionista. Pero todos, sin duda incluyendo a EE.UU., sufrirían perjuicios causados por la balcanización de la economía global.
Además, es un error considerar los superávits comerciales como el equivalente de una ganancia en los negocios, tal y como lo considera el Sr. Trump. Las importaciones representan el objetivo del comercio. Los superávits comerciales no poseen mérito intrínseco.
Sin embargo, esta acción ha sido justificada, en última instancia, por la fuerte creencia de que EE.UU. ha sido víctima de las maquinaciones de terceros. Una pizca de evidencia utilizada para justificar este sentimiento de agravio es la idea de que EE.UU. es «la gran economía menos proteccionista del mundo».
Ninguna medida resumida de protección general es ideal. Pero la menos mala es el arancel promedio ponderado aplicado. Según la OMC, el arancel promedio ponderado de Japón en 2015 fue del 2.1 por ciento, el de EE.UU. fue del 2.4 por ciento y el de la UE fue del 3 por ciento. Estos valores son muy similares. El de China fue del 4.4 por ciento, en gran parte porque ha sido parte de una sola negociación global: su adhesión a la OMC en 2001, cuando todavía se le consideraba, con razón, como un país en desarrollo.
Algunos legisladores estadounidenses se refieren en cambio al arancel «consolidado». Sobre esa base, la protección de EE.UU. es relativamente baja. Pero una media simple de aranceles consolidados — los límites máximos que un país ha acordado en relación con sus aranceles — dice muy poco acerca de su nivel real de protección. Además, EE.UU. ha consolidado sus aranceles a niveles bajos para obtener concesiones de otros países, especialmente la protección de su propiedad intelectual.
La otra queja se relaciona con los déficits comerciales. Pero éstos son fenómenos macroeconómicos, no el resultado de una política comercial. El Sr. Trump acaba de promulgar un enorme aumento en el déficit fiscal estructural estadounidense. En igualdad de condiciones, esta decisión seguramente aumentará el déficit comercial.
Esto será particularmente cierto si, como lo anticipa la administración, sus recortes de impuestos provocan un enorme aumento en la inversión privada estadounidense, mientras aumentan los déficits gubernamentales. ¿Entiende la mano izquierda de la formulación de políticas estadounidenses lo que está haciendo la mano derecha? Parece que no.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) tiene razón al criticar este plan. Impondrá costos sustanciales, trastornará las alianzas y seguramente conducirá a un proteccionismo aún más costoso, por parte de EE.UU. y de otros países. El plan es un producto de una mezcla característica de autocompasión (el mundo es cruel con nosotros) y grandilocuencia (nosotros podemos fácilmente intimidar a los demás para que se sometan). Es probable que el resultado sea una mayor fragmentación de la frágil estructura del comercio mundial. ¡Bien hecho, Sr. Trump!
Financial Times/diariolibre.com
Economía
Economista dice consumidores pagarán RD$6,323 millones más al no bajar las gasolinas
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3 días agoon
junio 30, 2026
Santo Domingo, R.D.-El economista Haivanjoe Ng Cortiñas afirmó que la decisión del Gobierno de mantener congelados durante 90 días los precios de las gasolinas, obligará a los consumidores dominicanos a realizar un gasto adicional que estima en RD$6,323 millones, al no trasladarse al mercado interno la recuperación observada en las principales variables internacionales que determinan el costo de importación de esos recursos energéticos.
Explicó que existen tres indicadores objetivos que muestran una evolución más favorable respecto al período de mayor tensión provocado por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
El segundo corresponde a la gasolina refinada de referencia para las importaciones de la República Dominicana, cuya cotización pasó de aproximadamente US$2.87 por galón durante la primera semana de marzo a un máximo cercano a US$3.49 por galón en mayo, un incremento de US$0.62, equivalente a 21.7%.
El tercer indicador es la tasa de cambio, señalando que durante la primera semana de marzo el dólar utilizado en la fórmula oficial del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) se cotizaba alrededor de RD$60.02, mientras que para la tercera semana de junio descendió a RD$58.90, reflejando una apreciación del peso dominicano de 1.87%, factor que reduce el costo en pesos de las importaciones.
El economista recordó que durante la semana comprendida entre el 28 de febrero y el 6 de marzo de 2026 la gasolina premium se vendía a RD$290.10 por galón y la gasolina regular a RD$272.50. En cambio, la resolución No. 145-2026 del Ministerio de Industria, Comercio y Pipymes (MICM) mantiene actualmente esos combustibles en RD$341.10 y RD$310.50, respectivamente.
«Si se toma como referencia la estructura de precios vigente antes del conflicto, los consumidores dominicanos pagarán aproximadamente RD$6,323 millones adicionales durante los próximos 90 días como consecuencia de que los precios internos de las gasolinas no retornaron a los niveles observados antes de la escalada internacional», sostuvo.
Asimismo, señaló que las propias resoluciones del MICM muestran que el impuesto ad-valorem aumentó de RD$23.57 a RD$30.91 por galón en la gasolina premium y de RD$22.32 a RD$27.80 en la gasolina regular.
Con base en los niveles de consumo nacional, Haivanjoe Ng Cortiñas estimó que esa diferencia permitiría al Estado recaudar aproximadamente RD$911 millones adicionales por concepto de impuesto ad-valorem durante los próximos tres meses respecto a la estructura tributaria.
Economía
Dueños de estaciones de combustible retirarán uso verifone para pago automático
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3 días agoon
junio 30, 2026
Santo Domingo, R.D.-El presidente de la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas), Juan Elías Pérez, advirtió que retirarían todas las terminales de pago electrónico de sus estaciones de combustibles al denunciar lo que entienden son cobros de comisiones excesivos de la banca dominicana.
“La banca se lleva prácticamente 27 % de la utilidad bruta que nosotros recibimos. Por cada galón de combustible nos cobran siete pesos. Es insoportable, ya que también cobran una comisión por uso de la tarjeta”, se quejó.
Anadegas dijo que, adicional al 27 %, la banca nacional les cobra 7 pesos en cada ocasión que se utiliza una tarjeta de crédito en sus instalaciones.
“Es una decisión ya pensada, razonada y que en otros países están también llevando a cabo” respaldó.
Elías Pérez explicó que la medida sirve a modo de paro nacional, considerando que el precio de la comisión que se cobra en las tarjetas en relación a las ventas es bastante alto, calificándolo de abusivo al considerar que las estaciones de combustibles solo reciben 25 pesos por cada galón que venden y de ahí le pagan 7 pesos más por el uso de las tarjetas.
“No hicieron caso, no nos han llamado, no han vuelto a hablar con nosotros”, reveló.
Economía
Cuáles problemas siguen frenando crecimiento dominicano, según el BID
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1 semana agoon
junio 25, 2026
Santo Domingo. La trampa de ingreso medio, la concentración territorial de la producción y las brechas en el capital humano figuran entre los principales desafíos que enfrenta República Dominicana para alcanzar una nueva etapa de desarrollo económico sostenible.
Así lo expresó Nathalie Alvarado, representante del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en el país, durante el almuerzo mensual de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana.
La ejecutiva destacó que el país ha logrado construir una sólida base de crecimiento durante la última década, pero señaló que el reto actual consiste en transformar ese avance en mayores niveles de productividad para mantener la competitividad en un entorno internacional cada vez más exigente.
Tres retos que condicionan el desarrollo
Alvarado explicó que uno de los principales obstáculos es la denominada trampa del ingreso medio, una situación que afecta a países que logran crecer de manera sostenida, pero encuentran dificultades para convertirse en economías de altos ingresos sin fortalecer la innovación. También la productividad y el capital humano.
Otro desafío identificado es la concentración territorial de la actividad económica. Según indicó, más del 50 % de la producción nacional se genera en apenas el 11 % del territorio, una realidad que impulsa el crecimiento en determinadas zonas. También provoca congestión urbana, presión sobre la infraestructura y desigualdades regionales.
En cuanto al capital humano, destacó que aunque el 33 % de la población dominicana tiene entre 15 y 34 años, lo que representa una importante ventaja demográfica, el 54 % de los empleadores reporta dificultades para encontrar personal calificado. Además, cerca del 25 % de los jóvenes no estudia ni trabaja.
“Detrás de ese 25 % hay una generación que espera herramientas para competir y oportunidades para integrarse plenamente a la economía”, señaló.
Crecimiento económico con nuevos desafíos
La representante del BID resaltó que República Dominicana ha sido una de las economías más dinámicas de América Latina y el Caribe, registrando un crecimiento promedio de 4.3 % durante la última década, una cifra que supera ampliamente el promedio regional.
No obstante, advirtió que la nueva etapa del desarrollo requiere mejorar la calidad del crecimiento económico, apostando por mayores niveles de productividad y competitividad.
Nearshoring y transformción tecnológica
Alvarado afirmó que los cambios en la economía global representan oportunidades para el país. Explicó que la reorganización de las cadenas de suministro internacionales podría favorecer a economías competitivas como la dominicana.
En ese sentido, estimó que el fenómeno del nearshoring podría generar hasta 78 mil millones de dólares adicionales en exportaciones para la región, siempre que los países fortalezcan aspectos clave como la logística, la infraestructura y la sofisticación productiva.
Asimismo, mencionó otros desafíos relacionados con la dependencia energética, ya que el 83 % de la generación eléctrica proviene de combustibles fósiles. Además de la vulnerabilidad climática, cuyas pérdidas representan aproximadamente el 0.7 % del Producto Interno Bruto (PIB) cada año.
Inversiones del BID en República Dominicana
La representante del organismo informó que el Grupo BID mantiene actualmente una cartera activa de 23 proyectos en República Dominicana. El mismo con una inversión aproximada de 2,900 millones de dólares.
A esto se suman operaciones de BID Invest que han alcanzado los 3,305 millones de dólares en los últimos tres años. Los mismos están destinados a sectores estratégicos como energía, infraestructura, inclusión financiera y desarrollo productivo.
Finalmente, Alvarado consideró que iniciativas como Meta RD 2036 representan una oportunidad para coordinar esfuerzos de largo plazo. También fortalecer los pilares que permitan elevar la productividad nacional.
“La próxima etapa del desarrollo dominicano requerirá fortalecer lo que ya funciona y, al mismo tiempo, construir nuevos motores de crecimiento basados en innovación, talento y productividad”, concluyó.
