Deportes
José Reyes: el nuevo timo de los Marlins
Published
14 años agoon
By
LA REDACCIÓNNUEVA YORK (AP) — En retrospectiva, la puesta en escena que montaron los Marlins en el bar del hotel The Carlyle en Manhattan para seducir a José Reyes fue desalmada.
Jeffrey Loria, el vilipendiado dueño de la franquicia de Miami, impresionó al campocorto al sacarse el abrigo y mostrarle la nueva camiseta con el apellido del dominicano.
Reyes se tragó por completo la promesa de los Marlins y dijo adiós a los Mets de Nueva York para firmar por 106 millones de dólares y seis años.
La fe de Reyes fue tan ciega que acató las reglas del club al recortarse el pelo. También firmó un contrato sin una cláusula para vetar canjes, con el grueso de los salarios reservados para las últimas temporadas.
Cuesta preservar algo perdurable de lo que hizo Reyes en lo que fue un efímero paso por el sur de la Florida.
Apenas un año después de causar revuelo con sus inversiones en agentes libres, los Marlins desmantelan el equipo —por tercera vez en 15 años— y muchos se preguntan si este ha sido el timo perfecto.
Los Marlins se desprendieron de Reyes, el as derecho Josh Johnson y el zurdo Mark Buehrle en una transacción con los Azulejos de Toronto en la que recibirán a los torpederos cubanos Yunel Escobar y Adeiny Hechaverría dentro de un pelotón de prospectos. Escobar es el mismo que al final de la pasada temporada protagonizó un papelón al ser sorprendido pintándose una frase despectiva a los gays bajo los ojos.
El canje aún no ha sido oficializado por los equipos, que ultiman unos cuantos flecos, mientras se aguarda la aprobación del comisionado de las Grandes Ligas y los jugadores se someten a los reconocimientos médicos. Lo habitual.
Pero las reacciones al mismo han sido de profundo rechazo, inclusive en su propio seno.
Giancarlo Stanton, el joven toletero con un salario que no pasa del medio millón de dólares y que ahora queda como lo único pasable para ir a ver a los Marlins, descargó su furia en Twitter al conocer la noticia.
Empleando una palabra de fuerte calibre, Stanton afirmó que estaba furioso por el acuerdo: «Así de simple», dijo.
Hace un año, los Marlins eran el equipo devorador de agentes libres. Desembolsaron 191 millones para adquirir a Reyes, Buehrle y el cerrador Heath Bell. Hasta estuvieron en la puja por Albert Pujols, pero el primera base dominicano exhibió sensatez cuando no le dieron la cláusula de veto a canjes y optó por los Angelinos de Los Angeles. Ozzie Guillén llegó procedente de Chicago para tomar las riendas en lo que se mercadeó como una era esplendorosa del béisbol en Miami en su nuevo estadio en la Pequeña Habana. Showtime desembarcó para producir un «reality» sobre el equipo.
Lo que tenía salir mal, pues salió mal, y no se trata necesariamente esa estrafalaria estatua con flamencos colocada en el jardín central para celebrar jonrones en el estadio bajo techo. Los Marlins perdieron en el partido inaugural de la campaña regular, en el que Loria extrañamente se hizo acompañar en el terreno de juego con Muhamad Alí, tal vez para evitar que lo abucheasen.
Reyes comenzó flojo. Bell perdió su condición de cerrador tras malograr muchos rescates. Hanley Ramírez fue más de lo mismo, la sombra de un ex campeón de bateo. Guillén fue suspendido por el equipo tras ocurrírsele elogiar a Fidel Castro en la ciudad del exilio cubano.
Los reveses empezaron a acumularse hasta alcanzar los 93 y terminar últimos en el Este de la Liga Nacional.
Y la depuración comenzó en julio, todavía en plena temporada. Ramírez fue enviado a los Dodgers, mientras que el derecho Aníbal Sánchez y el intermedista Omar Infante pasaron a Detroit. Al finalizar la campaña, Bell fue enviado a Arizona. El venezolano Guillén regresó de unas vacaciones en España para ser despedido.
Todo fue un timo que ni siquiera duró el año.
Loria y sus ejecutivos insistían que mudarse al centro de Miami, con un estadio de béisbol como tal, permitiría a los Marlins tener un modelo de negocio para prosperar.
Pero el Marlins Park no sirvió de mucho, al promediar 27.400 fanáticos por juego y algo más de 2,2 millones en total. Su estimado era de rebasar los 3 millones. Quedaron 12dos entre los 16 equipos de la Nacional en concurrencia.
Los Marlins quieren retomar su viejo modelo, esencialmente con una de las nóminas de salarios más bajas en las mayores.
Gracias a los contratos de televisión y la repartición de ingresos entre los 30 clubes, Loria puede asegurarse una ganancia el próximo año. Así de simple, como dice Stanton.
El problema es cómo harán para contentar a la afición en Miami, ciudad que tuvo que poner casi dos tercios de los fondos para la construcción del estadio.
¿Cuál es el estímulo para que un fanático de los Marlins —muchos se ríen cuando se dice eso— acuda a ver a un club que por tercera vez se deshace de su talento? Los dueños no pueden ahora escudarse con las justificaciones de que no tienen un estadio apropiado.
¿Qué agente libre se puede atrever a firmar con un equipo que puede desarbolarse de semejante forma?
Esto es un negocio. Esa es la frase que todo pelotero aprende en su oficio y obviamente los Marlins encontrarán los 25 jugadores que se necesitan para tener un roster.
Algunos dirán que los prospectos que han adquirido rendirán dentro de unos cuantos años, pero es fácil vislumbrar que serán canjeados apenas alcancen el tipo de valor que Loria no tolera.
Tal vez, ha llegado el momento de explorar la idea de vender el equipo a otros individuos o mudarlo a otro lugar.
Deportes
A los 41 años, el capitán Bonifacio no piensa en el retiro
Published
1 semana agoon
junio 25, 2026
Santo Domingo, R.D.-La pregunta sobre su retiro parece perseguirlo cada temporada desde hace varios años. Sin embargo, Emilio Bonifacio asegura que la decisión será exclusivamente suya.
No tiene una agenda o un calendario que le diga cuando retirarse, él prefiere escuchar a su cuerpo.
“Obviamente, no porque yo tenga esa pasión voy a jugar toda la vida. No es que no me llevo de las cosas que dicen. Antes que todo, para yo respetar al Licey, tengo que respetarme a mí. Pero, si físicamente estoy bien, ¿por qué no seguir jugando?”, expresó el capitán durante una entrevista concedida a Listín Diario en la sección Palco de Grandes Ligas, que dirige el editor deportivo Héctor J. Cruz.
Bonifacio entiende que una de las razones por las que ha logrado mantenerse vigente durante tanto tiempo ha sido aceptar los cambios que llegan con la edad y adaptarse a ellos.
Como ejemplo cita la temporada pasada con el Licey, cuando incluso en un momento determinado fue relegado a la banca.
Cinco campeonatos
El capitán azul ha inscrito su nombre en letras doradas en la historia de la pelota invernal al comandar a los Tigres a la conquista de cinco coronas. Su primer campeonato llegó en la temporada 2008-09 , éxito que revalidaría un lustro después en la campaña 2013-14. Tras alzar nuevamente el trofeo en la edición 2016-17, el Boni consolidó su legado hace apenas par de años al guiar al Licey a un bicampeonato, alcanzando la gloria de manera consecutiva en los torneos 2022-23 y 2023-24.
A pesar de haber disputado cientos de partidos de alta tensión, rara vez se le ha visto involucrado en conflictos.
De hecho, recuerda que el momento más cercano a una pelea ocurrió durante los Juegos Olímpicos de Tokio con Charlie Valerio, ahora retirado.
“Estábamos en un partido de vida o muerte. Sentí que él (valerio) no hizo el esfuerzo que debía hacer en una jugada y entendí que como capitán tenía que llamarle la atención. Quizás no fue la mejor manera, nos dijimos algunas cosas, pero gracias a Dios todo quedó ahí”, sostiene Emilio.
Sus tres mejores momentos
A lo largo de una carrera que lo llevó a Grandes Ligas, Series del Caribe, Juegos Olímpicos y múltiples campeonatos con el Licey, Bonifacio guarda tres momentos por encima de todos: su debut en las Mayores, la medalla olímpica conquistada con Dominicana en los Juegos de Tokio 2020 y el histórico doble con las bases llenas en el noveno juego de la Serie Final de 2017 frente a las Águilas Cibaeñas.
Este año decidió no regresar a jugar béisbol de verano en México, experiencia que probó por primera vez la temporada pasada.
Más adelante, cuando llegue el momento de colgar los spikes, se imagina trabajando en oficinas. Pero por ahora, el retiro puede esperar.
Grandes Ligas
Durante su trayectoria de 12 temporadas en las Grandes Ligas, que abarcó desde 2007 hasta 2020, el dominicano se consolidó como un súper utility de gran velocidad, acumulando un promedio de bateo de .256, un total de 669 hits y 166 bases robadas.
Debutó con los Diamondbacks de Arizona y luego pasó brevemente por los Nacionales de Washington. Encontró su mayor estabilidad con los Marlins de Florida, equipo con el que consolidó su carrera antes de convertirse en un cotizado jugador itinerante.
Luego jugó con los Azulejos de Toronto, Reales de Kansas City, Cachorros de Chicago, Bravos de Atlanta y Medias Blancas de Chicago. Finalmente, cerró su ciclo en las Mayores regresando para una última etapa con Washington.
Deportes
¿Cuáles jugadores con raíces dominicanas han participado en un Mundial de Fútbol?
Published
1 semana agoon
junio 25, 2026
Santo Domingo, R.D.-La Selección de Fútbol de República Dominicana nunca ha clasificado a una Copa Mundial de Fútbol en su historia. Sin embargo, eso no ha sido impedimento para que la nación caribeña tenga relación con el torneo que reúne a los mejores oncenos del mundo.
El vínculo comenzó en Alemania 2006 con Víctor «El Mambo» Núñez, un delantero que nació en Santo Domingo, pero representó a Costa Rica.
Posteriormente, retornó a Costa Rica y a los 12 años de edad comenzó a jugar al balompié, según contó en una entrevista con el programa “A Fondo Con”.
Núñez no tuvo minutos en el torneo de 2006, pero sí formó parte del listado de 23 que llevó Alexandre Guimarães a tierras teutonas para afrontar la tercera cita mundialista de los ticos en su historia.
Dieciséis años después del Mundial 2006, la presencia dominicana estuvo gracias a Rubén Vargas por Suiza y Alejandro Balde por España en la Copa Mundial de Catar 2022.
El extremo nació en Adligenswil, una comudidad del cantón de Lucerna y su repunte dentro del fútbol europeo llegó con el Augsburgo, conjunto que disputa sus encuentros en la primera división de Alemania (Bundesliga).
En Alemania estuvo durante seis temporadas (2019-2025) antes de saltar en enero de 2025 al Sevilla FC de España.
Balde es hijo de Gledys Martínez, una dominicana oriunda de Juan Barón, un pueblo localizado en la provincia San Cristóbal. Esas raíces son vitales para él y en una entrevista realizada por la “Revista GQ” en 2023 aseveró “sentirse orgulloso” por tener relación con República Dominicana.
Incluso, declaró que una de las cosas sin las que no puede vivir es un plato muy conocido en territorio dominicano: el sancocho.
Por otro lado, el extremo izquierdo disputó 289 minutos con los suizos y brindó una asistencia en esa participación.
Cuatro años después, Vargas se encuentra en el Mundial 2026 con la selección helvética y en esta ocasión lo acompaña Lucas Jáquez, un defensor central que brilló en la Super Liga Suiza entre 2022 y 2025 con Lucerna FC y pretende hacer lo mismo en el combinado nacional durante el presente torneo.
La relación entre República Dominicana y Jáquez se debe a que su padre es dominicano.
Por cierto, hasta ahora, Vargas ha anotado dos goles y repartió una asistencia durante la participación de los europeos en la fase de grupos del Mundial 2026.
Efe
La estadounidense Venus Williams de 46 años, sacó para ganar su primer partido en casi un año, para lograr su primera victoria en el 2026, pero se le escapó el triunfo ante la rumana Camila Irina Begu, en la primera ronda del torneo de Bad Homburg (6-2, 4-6 y 7-6(6)).
La jugadora de Florida, de 46 años, campeona de Wimbledon cinco veces, regresó a jugar en hierba por primera vez en tres años. Jugará en Wimbledon en dobles, junto a su hermana Serena. venus terminó eliminada a pesar de que sacó para ganar, con 5-3 a favor en la tercera manda, y después salvó dos puntos de partido. En lo que va de 2026 perdió todos los partidos, ocho, que jugó.

