Especialistas universitariasdenunciaron este sábado que el ataque militar de EE. UU. contra Venezuela y la captura de Nicolás Maduro constituyen una «violación flagrante» del Derecho Internacional.
En concreto, la acción norteamericana contraviene de manera «descarada» la norma que prohíbe el uso de la fuerza en las relaciones internacionales y obliga a los Estados a buscar, por medio de arreglos pacíficos, la solución de las controversias bilaterales, precisó en declaraciones a EFE la profesora de Derecho Internacional Joana Abrisketa, de la universidad española de Deusto.
Tampoco EE.UU. puede capturar a Maduro y sacarlo a la fuerza de su país porque los jefes de Estado «gozan de inmunidad», explicó.
«Un Estado no pueda juzgar a los representantes de otro», incidió Abrisketa. Y eso con independencia de que las elecciones presidenciales venezolanas de 2024 «no hayan sido legítimas, de que sea un traficante de droga o pertenezca al cártel de los Soles, que es lo que alega el presidente de Estados Unidos«.
La legislación de cada país
La jurista precisó que cada jefe de Estado y de Gobierno únicamente puede ser juzgado conforme a la propia legislación del país, «salvo cuando se cometen gravísimos crímenes internacionales, que no es el caso ni se va a poder demostrar».
Por ello, se trata también de «una violación de la inmunidad de la que gozan los jefes de Estado y de Gobierno». Los asuntos internos de cada Estado son de su propia jurisdicción y «los Estados terceros no pueden inmiscuirse o intervenir», reiteró.
De hecho, el artículo 2, párrafo 4, de la Carta de las Naciones Unidas prohíbe expresamente el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado.
En términos similares se expresó la catedrática de Derecho Internacional Público Montserrat Abad, de la Universidad Carlos III de Madrid, que habló de una «agresión» norteamericana que es «una violación flagrante» de ese principio.
Recordó que es el orden que se estableció al terminar la II Guerra Mundial, enfocado de alguna manera a que los Estados poderosos se rigieran por el mismo, según comentó a EFE.
Sin embargo, el precedente de la agresión de Rusia a Ucrania «de alguna manera fue un golpe en la línea de flotación de ese orden internacional de la posguerra«, apuntó la especialista.
Y ahora, la captura de Maduro y su esposa para ser procesados en EE. UU. por narcotráfico se trata de una «violación a la soberanía territorial», en este caso de Venezuela, por «el uso de la fuerza contra la independencia política de otro Estado, la integridad territorial».
Abad se refirió también a las «violaciones de los derechos humanos de las personas individuales, porque no se puede capturar a una persona así».
«No se puede hablar de arrestos, no se puede hablar de detención, sino de captura, viene a ser un secuestro -apuntó-. No tiene ningún tipo de legitimidad ni de cobertura legal conforme al Derecho internacional«
Con independencia del sistema político que rija en cada país, «ello no implica que pueda realizarse este tipo de acciones que están prohibidas por el Derecho internacional«, insistió.
Y, sin duda, en casos como este, añadió, «hay intereses no tan escondidos como el de los recursos del petróleo, los recursos minerales estratégicos, que es un elemento que pesa a la hora de una decisión así por parte de Estados Unidos«.
Lisboa.- Varias decenas de personas protestaron este lunes en Lisboa contra el ataque de Estados Unidos en Venezuela y la captura el pasado sábado del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Concentración frente a la estatua de Simón Bolívar
Los manifestantes, en su mayoría portugueses, se concentraron delante de la estatua de Simón Bolívar, que se encuentra en la céntrica Avenida da Liberdade, con cánticos como «Venezuela no se rinde, la soberanía no se vende», «Venezuela no está sola» y «Venezuela soberana y bolivariana».
Entre los asistentes también se podían ver carteles con fotos de Maduro y mensajes pidiendo su liberación, pancartas en las que exigían la no intervención estadounidense, así como banderas venezolanas y cubanas.
Convocatoria y declaraciones del CPPC
La protesta fue convocada por varias organizaciones, entre ellas el Consejo Portugués para la Paz y la Cooperación (CPPC), contra «las amenazas y las agresiones de Estados Unidos», así como para pedir a la comunidad internacional y al Gobierno portugués que condenen sus acciones.
«El Gobierno portugués, al no condenar este acto, está violando lo establecido en nuestra Constitución, que establece que las relaciones entre los pueblos deben basarse en el respeto por la soberanía, la autodeterminación y la libre elección de su destino», dijo a EFE Isabel Camarinha, presidenta del CPPC.
Camarinha agregó que detrás de la acción de Washington «están los intereses del petróleo y las inmensas riquezas que quieren de Venezuela y otros países de América Latina y del Caribe». «Esta amenaza de Trump ahora se ha materializado en Venezuela, pero ya amenaza también a otros países de América Latina«, concluyó.
Las protestas internacionales en apoyo a Venezuela y en rechazo a la injerencia extranjera, particularmente de Estados Unidos, tienen antecedentes recurrentes desde hace más de una década.
Diversos sectores políticos, sociales y organizaciones civiles en Europa y América Latina han expresado históricamente su oposición a sanciones, bloqueos económicos y acciones militares que consideran violatorias de la soberanía venezolana.
Mientras el país despertaba con la noticia de la caída del régimen, una pregunta comenzó a resonar entre analistas y ciudadanos: ¿por qué figuras clave como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López permanecieron en libertad y no fueron arrestadas durante el operativo?
Según explicó el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en una entrevista concedida a la cadena CBS News, la decisión no fue producto de la improvisación, sino el resultado de una estrategia cuidadosamente planificada. El objetivo principal de la operación era capturar al hombre que, en palabras de Rubio, “afirmaba ser el presidente del país, sin serlo”, quien encabezaba la lista de prioridades para Washington.
Rubio precisó que tanto Nicolás Maduro como su esposa fueron arrestados en el marco de la operación, al estar señalados por delitos. Al ser consultado sobre si otras figuras del régimen, como Diosdado Cabello y Padrino López, continúan siendo buscadas por la justicia estadounidense, el funcionario respondió que la operación no contemplaba una intervención prolongada ni múltiples detenciones simultáneas.
“No vamos a entrar y simplemente capturarlos a todos. Imaginen la reacción internacional si hubiéramos tenido que permanecer allí varios días para arrestar a otras personas”, explicó Rubio. “Conseguimos lo prioritario. El número uno en la lista era el hombre que decía ser el presidente del país, y fue arrestado junto con su esposa, quien también está acusada”.
El secretario de Estado subrayó la complejidad logística del operativo, que incluyó el aterrizaje de helicópteros en una de las bases militares más resguardadas del país, la irrupción en la residencia de Maduro, su detención formal y su extracción del territorio venezolano en cuestión de minutos, todo sin bajas entre el personal estadounidense.
Para quienes veían en la operación una oportunidad para desmantelar por completo el círculo cercano del régimen, Rubio aclaró que la decisión respondió a un cálculo estratégico y a la necesidad de priorizar objetivos. “¿Esperaban que aterrizáramos en otras cinco bases militares?”, cuestionó. Según explicó, la misión fue diseñada para minimizar riesgos y asegurar el éxito del objetivo central: la captura de Nicolás Maduro.
Nueva York, Estados Unidos.-El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseveró este lunes en su primera comparecencia ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York (SDNY) que sigue siendo el presidente del país suramericano y que se considera «un prisionero de guerra«.
«Soy el presidente de Venezuela y me considero un prisionero de guerra. Fui capturado en mi casa en Caracas», afirmó Maduro durante la vista, en la que tanto él como su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables de los cargos que afrontan.