Opinión
La carnicería de Zelensky y la progresiva derrota de OTAN en Ucrania
Published
3 años agoon
Por Narciso Isa Conde
No fue fácil sustentar, a contracorriente de la dictadura mediática del sistema imperialista occidental, que lo que acontecía en territorio ucraniano no era una guerra de Rusia contra Ucrania, sino de la OTAN-PENTAGONO-EU y aliados occidentales contra RUSIA.
Un capítulo más de la Guerra Global Infinita decretada por EU en el 2002 para tratar de recuperar su debilitada hegemonía en un mundo multipolar.
Ucrania: escenario y víctima.
Rusia: la fortaleza a asaltar y desintegrar, para luego apuntar los cañones contra China y tratar dominar el planeta y más allá. Viejo sueño, ya inviable, de supremacía imperial de un Occidente prepotente y soberbio.
Un delirio generado en el curso de la decadencia de un largo y cruel reinado.
El capítulo ucraniano de la guerra global “Made in Pentágono” (precedido de las agresiones militares a Irak, Afganistán, Palestina, Libia, Siria, Yemen…) se inició con el golpe pro-occidental del 2014 a favor del nazi-fascismo ucraniano comandado por Zelensky, con los intentos de incorporar Ucrania a la OTAN y las guerras contra las repúblicas autónomas de Donetsk y Luhansk.
Todo esto acompañado de una agresiva expansión de la OTAN a otros países vecinos o cercanos a Rusia, y a escala mundial.
• EFICAZ CONTRAPARTIDA MILITAR RUSA.
Develado así el plan para acorralar y diezmar a Rusia, la reacción no se hizo esperar y la evolución posterior es conocida, no precisamente por favorecer a los protagonistas de la guerra global infinita.
El destacado general francés Dominique Delaware describió oportunamente de esta manera las perspectivas del conflicto:
“Estamos presenciando un enfrentamiento global que trasciende el conflicto militar entre Rusia y Ucrania. Observamos una guerra entre dos bandos: los países que abogan por la multipolaridad y el bando de EE.UU. y la OTAN. Por eso, Ucrania no representa más que una pequeña parte de lo que está ocurriendo”.
“La estrategia de Rusia en este conflicto está justificada y ese país no debería precipitarse, ya que el tiempo está de su lado y Occidente se encuentra bastante debilitado por la guerra.
“La economía occidental está debilitada, y por eso Rusia hace lo correcto al no tener prisa. Está conservando sus fuerzas,.El triunfo está de su lado. Occidente cada día se debilita más.”
*Unos meses después de estas valoraciones, el cuadro ucraniano giró más a favor de Rusia, a pesar de los denodados esfuerzos militares del régimen de Zelensky y de sus padrinos occidentales para revertir esa tendencia y contrarrestar la estrategia de desgaste progresivo aplicada por Putin y el alto mando militar ruso.
• FRACASO POLÍTICO-MILITAR DE LA CONTRAOFENSIVA DE LA OTAN.
¿Qué está aconteciendo ahora en el campo de batalla?
Fracasó la contraofensiva ucraniana incitada por OTAN con el suministro de un extraordinario volumen de armamentos ultramodernos y otros recursos materiales…
Fracasó el fanatismo nazi-fascista de ZELENSKY y su empeño en forzar el reclutamiento forzoso de enormes contingentes humanos para lanzarlos al campo de batalla.
Las bajas son enormes, y la ida al frente es la muerte o heridas seguras, como si fuera la entrada a una carnicería gigante.
Los jóvenes soldados ucranianos se resisten a combatir y dañan y abandonan los armamentos suministrados por EEUU y por las potencias capitalistas europeas.
El ejército títere de la OTAN pierde por centenares y miles sus tropas y sus armamentos de todo tipo.
Están perdiendo la guerra.
Están cada vez más forzados a negociar la paz en condiciones de debilidad.
Y tal realidad militar se traduce a lo político.
En Europa crece la rebeldía. Mucha gente se despierta del engaño mediático.
El revés es doble: es militar y es político. La opinión pública está girando a favor de Rusia y China y de todos los factores mundiales que favorecen la multipolaridad.
Occidente está perdiendo la batalla militar y la batalla de ideas.
Los BRIC se fortalecen: 20 solicitudes de ingreso más.
Crecen los discursos críticos a OTAN y a Occidente, y se debilita el respaldo de Europa Occidental a EEUU.
Resalta, entre otros, el oportunismo de Macrón y del poder francés.
Y miren ustedes lo que relató la AGENCIA SPUTNIK sobre lo acontecido recientemente en Italia:
“Miles de italianos tomaron las calles de Roma este 17 de junio para protestar contra el expansionismo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y su papel en el conflicto ucraniano.
La movilización, que tuvo como lema «No más vidas precarias», fue convocada por el opositor Movimiento 5 Estrellas, liderado por el ex primer ministro Giuseppe Conte.y concurrieron a ella el Partido Demócrata Cristiano y el Partido de la Izquierda Italiana.
El escritor, actor y cantante Moni Ovadia pronunció un fuerte discurso dedicado al conflicto ucraniano.
«Día y noche, hora tras hora, nos quieren hacer creer que este conflicto fue iniciado por alguien que se despertó y decidió apoderarse de Ucrania. Todo esto es una vil mentira. Este conflicto fue preparado hábilmente durante muchos años. Su inicio fue predeterminado por la decisión de expandir la OTAN que se tomó pese a las promesas dadas a Mijaíl Gorbachov», dijo Ovadia.
El escritor advirtió a los europeos que los estadounidenses quieren arrastrarlos a un conflicto con Rusia.
«El Gobierno de Estados Unidos quiere asentar su dominio mundial, aunque el mundo ya cambió y es multipolar. Esta catástrofe destruye a Europa, que no es aliado de Estados Unidos, sino su lacayo», subrayó.
Ovadia remarcó que los estadounidenses quieren acabar con Rusia para luego centrarse en China. «Llegó la hora de elevar nuestra voz para obligar a callar a las armas y empezar las negociaciones sin condiciones previas», enfatizó
• TRASCENDENCIA DEL FENÓMENO.
Ese fenómeno tiene expresiones parecidas en no pocos países del planeta.
Es inocultable la trascendencia de la posible derrota de Occidente y la manera como favorece la multipolaridad mundial y la autodeterminación de los pueblos oprimidos, cada vez más acosados por la decadencia agresiva del imperialismo occidental encabezado por EE.UU.
Estamos ante una gran oportunidad para avanzar hacia la descolonización, hacia la superación de la recolonización neoliberal del llamado tercer mundo y hacia las transformaciones sociales y los procesos de orientación socialista, donde se luche intensamente por esos propósitos.
Se confirma la validez de la alianza táctica de los pueblos en lucha con las potencias emergentes enfrentadas por la agresiva reacción de un viejo imperialismo en declive; siempre que se reafirme un antiimperialismo consecuente, una clara independencia frente a todos los poderes mundiales y una precisa impronta anticapitalista.
Alegra ver los rostros de los medios, los comunicadores, políticos y empresarios –incluso los llamados “progre”- que aquí se convirtieron en cotorras repetidoras de las falacias y tergiversaciones de la civilización imperialista occidental y apostaron al servilismo a la Casa Blanca y a la victoria de la terrible OTAN.
Si tienen cara, se le puso larga; y si tienen vergüenza, ella era verde…
- Dominique Delaware se desempeñó como comandante de varias unidades de infantería de élite de la Legión Extranjera y de las tropas de montaña francesas, llevando a cabo misiones de alto nivel relacionadas con la inteligencia tanto en Francia como en otros países. Fue uno de los comandantes y posteriormente, el jefe de la Agencia de Inteligencia de la ONU en el Líbano.
Por Rommel Santos Diaz
A fin de garantizar el desarrollo de sus actividades, determinados funcionarios estatales gozan de una prerrogativa por medio de la cual no puede ser sometido a un proceso penal si previamente el Congreso, u otra instancia no otorga su autorización.
La inmunidad, como lo ha señalado la doctrina, es una institución que fue establecida con un objetivo concreto, cual es el de poner freno a las intenciones políticas de interrumpir el normal desarrollo de las actividades de una importante autoridad pública.
De acuerdo al Estatuto de Roma, esta prerrogativa de los altos funcionarios no constituye un impedimento para que pueda juzgarse a estas personas. Así lo establece el Art. 27 del Estatuto de Roma.
El artículo 27 del Estatuto de Roma establece que el mismo será aplicable por igual a todos sin distinción alguna basada en el cargo oficial.
En particular el cargo oficial, el cargo oficial de una persona, sea Jefe de Estado o de Gobierno , miembro de un gobierno, en ningún caso la eximirá de responsabilidad penal ni constituirá per se motivo para reducir la pena.
Las inmunidades y las normas de procedimiento especiales que conlleven el cargo oficial de una persona, con arreglo al derecho interno o al derecho internacional, no obstan para que la Corte Penal Internacional ejerza su competencia sobre ella.
La prerrogativa de la inmunidad se encuentra prevista en algunos casos en las normas constitucionales o en las leyes. En este último caso, cualquier posible contradicción con el Estatuto de Roma puede solucionarse con la reforma de la legislación respectiva.
Sin embargo, cuando la inmunidad se encuentra prevista en la constitución el asunto se complica, ya que por su naturaleza , es una norma que exige para su modificación un proceso más rígido.
Opinión
Treinta años de leyes. Casi dos generaciones esperando.
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8 horas agoon
septiembre 16, 2026Dr. Isaías Ramos
Durante casi treinta años, la República Dominicana ha recibido una advertencia tras otra sobre la calidad de su educación y la formación de sus ciudadanos.
Han cambiado gobiernos, programas, funcionarios y discursos.
Lo que demasiado poco ha cambiado son los resultados.
Cada vez que llega una nueva evaluación repetimos el mismo ritual: alarma, titulares, explicaciones, promesas. Después pasa la noticia y continuamos.
Así llevamos demasiado tiempo.
La Ley General de Educación 66-97 definió con extraordinaria claridad el ciudadano que debía formar la escuela dominicana.
Su artículo 5 ordena formar personas libres, críticas y creativas; ciudadanos amantes de su familia y de su patria, conscientes de sus deberes, derechos y libertades, con profundo sentido de responsabilidad y respeto a la dignidad humana. También manda fortalecer la identidad nacional y educar en valores morales y éticos, solidaridad, trabajo productivo y servicio comunitario.
Desde 2010, la Constitución reforzó ese mandato: formación social y cívica, enseñanza constitucional, valores patrios y ciudadanos conscientes de sus derechos y deberes.
El mandato nunca faltó.
Después llegaron las advertencias.
El Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes, PISA, ha mostrado reiteradamente graves dificultades de nuestros jóvenes para comprender, razonar y aplicar conocimientos en lectura, matemáticas y ciencias.
El Estudio Internacional de Educación Cívica y Ciudadana, ICCS, reveló profundas debilidades en conocimientos y competencias cívicas.
Nuestras propias Pruebas Nacionales también han mostrado desempeños modestos al concluir la secundaria.
Y la Encuesta de Cultura Democrática volvió a encender alarmas sobre dimensiones esenciales de nuestra cultura ciudadana.
No fueron hechos aislados.
Fueron advertencias acumuladas durante años.
Es justo reconocer avances. Entre PISA 2018 y 2022 el país mejoró significativamente en matemáticas, lectura y ciencias. Pero en 2025 esos avances no continuaron: los resultados fueron estadísticamente similares a los de 2022.
Después de mejorar, nos estancamos.
Y ahí surge la pregunta que la nación merece responder:
¿cómo es posible que, después de tantos diagnósticos, no hayamos tenido la voluntad política, la determinación institucional y la continuidad necesarias para implementar plenamente los fines educativos que nosotros mismos convertimos en ley y mandato constitucional?
No faltaron normas.
No faltaron pruebas.
No faltaron diagnósticos.
Faltaron voluntad política, determinación institucional y continuidad para convertir la educación y la formación ciudadana en una verdadera causa nacional.
Y eso tiene un costo humano.
Ya no hablamos solamente de porcentajes y rankings.
Hablamos de casi dos generaciones de dominicanos que atravesaron el sistema mientras sabíamos que no estábamos formando las competencias académicas y ciudadanas que necesitaban para dirigir sus vidas y, algún día, conducir la República.
¿Quién responde por ellos?
¿Dónde está el gran programa nacional para recuperar y fortalecer a quienes ya salieron de las aulas con brechas académicas y cívicas que el propio sistema había identificado?
En 2025, el Consejo Nacional de Educación aprobó la Ordenanza 02-2025 para incorporar explícitamente la Educación Moral, Cívica y Ética Ciudadana. Hoy vuelve a discutirse legislativamente la obligatoriedad de esa formación.
Bienvenidas sean esas iniciativas.
Pero debemos hacernos una pregunta más profunda:
¿cuántas veces tendremos que escribir la misma obligación antes de convertirla en conducta?
Porque el verdadero problema dominicano no parece ser la ausencia de normas, sino la distancia entre lo que proclamamos y lo que cumplimos.
Ahí la calle compite contra el aula.
Le enseñamos al niño a respetar la ley, pero observa que violarla puede no tener consecuencias.
Le hablamos de mérito mientras contempla favoritismo.
Le exigimos puntualidad mientras normalizamos la impuntualidad.
Le hablamos de responsabilidad mientras ve autoridades incumplir sus propias reglas.
Y debemos comprender algo esencial:
cada autoridad también educa.
Cuando quien ejerce poder incumple una norma sin consecuencias, está impartiendo una clase de educación cívica en sentido contrario.
Por eso no necesitamos simplemente otra asignatura.
Necesitamos una Revolución Cívica que abarque escuela, familia, iglesias, comunidad, empresa y Estado; que alcance también a quienes ya dejaron las aulas; que convierta el cumplimiento en hábito, el mérito en estímulo, el buen ejemplo en norma y la responsabilidad en valor nacional.
No se trata de buscar culpables eternos.
Se trata de asumir una responsabilidad histórica y corregir el rumbo.
Porque ninguna Constitución puede proteger una República cuyos ciudadanos aprenden a ignorarla.
Casi dos generaciones han atravesado ya este proceso.
Y serán esas mismas generaciones las que, tarde o temprano, recibirán la conducción del país.
Todavía estamos a tiempo de cambiar la enseñanza.
Pero el tiempo no es infinito.
La pregunta que debemos responder como nación es ésta:
¿seguiremos administrando el deterioro, o tendremos finalmente el carácter, la voluntad, la determinación y la fidelidad a nuestra Constitución necesarios para formar ciudadanos capaces de construir, respetar y defender la República que prometimos ser?
Por Oscar López Reyes
Demetrio, Higinio y Marcelo, exfuncionarios estatales imbuidos de un hinchado poder político, no prestaron oídos del precavido refrán: “A chica boca, chica sopa” y, cual volcán, cada uno por su lado se arrojó -como si tuvieran en misiones espaciales en diferentes temporadas y universos cósmicos- a hostigar y a perseguir a un periodista respetuoso y cumplidor. La maledicencia, agazapada en villanías, les hizo olvidar que para participar en foros había que tener los bozos limpios.
Ninguno de los tres judicializables estuvo en la mirilla del tranquilo Gael Otero, a quien jamás dejaron de incordiarlo inmisericordemente, sin motivo aparente. Empero, sin este reportero/articulista buscarlos, en sus manos se posaron -como si fueran enviados por un molesto extraterrestre- datos incriminatorios sobre sus acosadores, que lo dejaron perplejo. ¿Cuál fue su reacción?
Los hechos y personajes a ser descritos son reales, ocurridos en Santo Domingo, República Dominicana, en años recientes, aunque sus protagonistas pudieran llamarse Piernavieja (abogado), Pieldelobo (administrador de empresas) y Viejobueno (ingeniero). Sus verdaderos patronímicos son Demetrio Gabilondo, Higinio Quintana y Marcelo Mosquera, el trío diabólico que, visiblemente con el sistema límbico y el tronco encefálico dislocados, asediaron y se pusieron a la caza de Gael, como si fuera un ladrón. ”El cazador cazado”, ¡qué ironía!
Primero. Demetrio: en el examen de tesis de grado, un miembro del jurado al estudiante de periodismo Gael le asignó 98 y otro 95, que ponderaron la metodología en el abordaje, la capacidad investigativa y el pensamiento crítico. El tercer juez docente, Demetrio, emitió su veredicto sin consultar a sus dos colegas: un 40. Cuando el ya graduado aspiró a ser maestro, en un examen le colocó un 0 y en el año que presentó un proyecto para crear una unidad académica en la universidad estatal, lo boicoteó, a la clara. Posteriormente, este abogado lo importunaba en reuniones de las lides gremiales. ¿Y por qué…?, se preguntaba Gael.
Sorpresa: Un domingo en la mañana, mientras Gael chequeaba su agenda en la redacción del periódico Hoy, su director Virgilio Alcántara le entregó un documento que había recibido, con acusaciones comprometedoras contra Demetrio. Le instruyó enfáticamente para que profundizara en la investigación. Si no inquirí estos papeles, si este caballero me ha pisoteado insistentemente -reflexionó Gael- y ahora tengo esta encomienda del director del matutino, por qué no hacer mi trabajo y focalizar el tema con superficialidad.
La indagatoria duró más de una semana, y los hallazgos encontrados fueron demoledores. Escribió tres amplios reportajes y el director del rotativo los publicó en tres primeras páginas. El escándalo no pudo ser más vergonzoso, en el pico de la gravedad. El consejo directivo de la institución donde laboraba el jurista sesionó de emergencia, con el documento original y los reportajes en la mesa. La cancelación de Demetrio fue inevitable. ¡Vaya!
Marcelo: En los años 2018-19, a Gael pretendió trazarle pautas, sin ser su jefe; humillarlo e imponérsele, sin razón, en el organismo gubernamental en la cual ambos ofrecían sus servicios profesionales. Narcisista indecoroso y arrogante, Marcelo escudriñaba fallas en el accionar de Gael, para reportarlo ante la máxima autoridad. Cuando este difundía algún texto periodístico, lo separaba, subrayaba puntos específicos y lo llevaba al mando superior, su amigo de muchos años, con recomendaciones despiadadas. Jamás aceptó conciliación, aun comprobándose que incurría en irrefutables conflictos de intereses.
Asombro: Un colega y amigo del periodista Gael sintió estupor al enterarse del drama –a través de un tercero- y decidió rastrear las andanzas de Marcelo en la administración pública, así como sus actuales relaciones y comportamiento. Descubrió que como director administrativo-financiero hacía negocios con otras instituciones públicas. Siendo así, la única alternativa de la alta gerencia fue su despido. ¡Qué pena! ¿Acaso funge ahora con las mismas funciones en otra dependencia estatal?
Higinio: Después que, con el tráfico de influencia política, truculentamente este ingeniero se enriqueció con la adjudicación de contratos a sobreprecios –y con desvíos de fondos públicos desde un organismo público hacia una corporación en la cual era un testaferro- fuera del gobierno –¡Qué viva Odebrecht!- se dedica actualmente a querer socavar las imágenes de personas honradas, desde un digital en el cual se proclama, sin asearse los colmillos, “comunicador”. ¡Qué tupé!
Espanto: El legajo de documentos acumulados por indignados de organizaciones de interés social sirvió para instrumentar un expediente, depositado en la Procuraduría General de la República para que se añadiera a otro más grande divulgado públicamente, vinculada a la gestión 2012-1016. En una cama supercómoda, el imputado Higinio languidece, dando sus últimos suspiros, y pocos saben que fue por su doble osadía: sustraer, usurpar como “comunicador” y atacar para aparentar… ¡Desvergonzado!, ¿sí o no?
Demetrio, Higinio y Marcelo vituperaban a Gael sin conocer sus facultades divinas: cada vez que este emprendía un proyecto y otros hacían lo mismo, avanzaba con tanta prontitud que los paños y lienzos de sus competidores eran tirados en barrancos. Idénticamente, meses después de que un elocuente lo encaraba con alevosía, ese alevoso moría súbitamente, como aconteció con dos de los tres judicializables. El otro de similar estirpe quedó entrampado en la peor hoguera, porque sufre más que Juana de Arco.
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El autor: periodista, mercadólogo, catedrático y escritor.
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13 de septiembre de 2026
