
La confrontación personal, no política ni ideológica, entre Danilo y Leonel trae consigo mucha deslealtad y ningún agradecimiento de los peledeístas que durante los gobiernos del expresidente acumularon grandes fortunas, porque los ataques a éste han llegado hasta el orden muy personal.
Nadie sabe por qué Leonel se ha granjeado tanta enesmitad a lo interno de su partido cuando fue a través de sus triunfos electorales que los peledeístas salieron del anonimato, pero el doctor Joaquín Balaguer le dijo a Antonio Guzmán cuando éste ganó las elecciones en el 1978 que a partir de su elección él conocería mejor a sus conciudadanos.
Ciertamente así ha sido, porque hay gente que nunca nadie se iba imaginar que a estas alturas iba ser un enemigo a muerte de Leonel, porque muchos altos dirigentes peledeístas no sólo no lo quieren como candidato, sino que también anhelan que el exjefe de Estado sea expulsado de esa organización política.
Se recuerda muy bien que cuando Leonel era presidente y que se agudizaron las contradicciones con Danilo Medina algunos de los que hoy son, no sólo sus enemigos políticos, sino también personal, llegaron a ofrecer declaraciones muy hirientes en contra de quien hoy es su líder y presidente de la República.
Ello podría servir para buscar una explicación a la crudeza con que es combatido Leonel, pero el resentimiento y que podría decirse que llega hasta el odio, explica la naturaleza del ser humano o mejor sería decir del dominicano, donde hay mucha gente que están hasta en contra de ellos mismos, aunque en el caso de estos dirigentes políticos la causa sea por los intereses económicos creados a su alrededor.
Parece que la derrota de Leonel y el despojo de su partido por parte de Danilo Medina obedece a que él es mucha espuma y poco chocolate, es decir, que es muy bueno para articular un discurso fuera de la realidad, pero muy malo para hacer un trabajo de base en el PLD que le permitiera tener el control de la organización.
En cambio, Danilo ha demostrado que es mucho mejor que Leonel en el trabajo de base y en la aplicación de un plan y una metodología para saber hasta el nombre del peledeísta más insignificante sin importar en que rincón del país se encuentre.
Y la situación parece complicársele a Leonel, porque se observa que muchos peledeístas que le siguen y salieron triunfante en las pasadas primarias tienen un discurso aparentemente de unidad, pero que en realidad el mismo revela una cercanía hacia el grupo de Danilo.
Es extraño que en los últimos días se observe un alejamiento de figuras como Abel Martínez, José Rafael Vargas, entre otros leonelistas que deben mucho agradecimiento al exjefe de Estado, porque el primero tuvo como padrino para llegar a la presidencia de la Cámara de Diputados a Félix Bautista y el segundo era un simple reportero que si no hubiera sido por Leonel no fuera senador de la provincia Espaillat, porque no es que hayan cambiado de posición, sino que se percibe que si no hay un alejamiento, por lo menos se produce un enfriamiento en la defensa del expresidente en la crisis surgida después de las primarias.
De manera, que la situación de Leonel Fernández luce muy debilitada a lo interno del PLD, pero si optara por buscar una candidatura presidencial por una coalición de pequeños partidos ello implica otra batalla legal que tal vez lo deje políticamente muy mal parado.
Lo otro es que si Leonel decidiera no participar y recurrir a un apoyo a la oposición para evitar el triunfo de Gonzalo Castillo, el cual fortalece a Danilo Medina, no se ve claro cómo articularía un auspicio masivo en favor del aliado de la oposición, que en todo caso sería Luís Abinader, porque el hecho de que su enemigo interno y también hacia fuera en el PLD cuente con el control del Estado dificultad que el expresidente logre el apoyo entre sus seguidores para que se inclinen por la opción que busca desplazar de la administración publica a su propio partido.
Sin embargo, todo lo que se puede plantear al respecto no trasciende la categoría de la hipótesis y en consecuencia habría que esperar como se tornan los acontecimientos en el escenario político nacional, en el que sin ninguna duda, Leonel luce como el gran perdedor.