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La Consulta de este domingo es un gran reto para el liderazgo de Danilo Medina que podría poner en peligro su control del PLD.
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3 años agoon
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Elba GarcíaPor Elba García
La consulta de este domingo del Partido de la Liberación Dominicana es uno de los más grandes retos del expresidente Danilo Medina en virtud de que por lo menos uno, sino dos, de los precandidatos presidenciales, tienen fuertes vínculos con su excompañero de organización, Leonel Fernández.
Uno de ellos lo es Abel Martínez, quien aparentemente tiene muchas posibilidades de salir triunfante de la consulta peledeísta, siempre de acuerdo a la percepción vendida, cuyos vínculos con Leonel Fernández podrían implicar que el PLD termine servido en bandeja de plata al exgobernante o en su defecto que si no gana la misma el actual sindico de Santiago abandone esa organización para acompañar al exjefe de Estado en la boleta de la Fuerza del Pueblo como candidato vicepresidencial, lo cual debilitaría al partido morado.
Independientemente de todo lo que se pueda decir, Abel Martínez, cuya precandidatura no ofrece ningún plan programático y mucho menos ético, ha sabido aprovechar los recursos del Ayuntamiento de Santiago para vender una imagen que no tiene nada que ver con la realidad, pero lo que, sin lugar a dudas, le ha dejado mucho capital político.
La gestión de Abel en la Cámara de Diputados fue una vía, según muchos, para que éste hoy exhiba una riqueza que no puede justificar y lo propio podría decirse de su administración en el cabildo de Santiago, donde ha utilizado hábilmente a docenas de hombres y mujeres humildes para que limpien con escobillones las calles de la ciudad, sin que ello obedezca a un plan serio de gobierno municipal.
Sin embargo, la imagen de disciplina y orden promovida por Abel se cae cuando se visita el ayuntamiento de Santiago, cuyas oficinas generalmente lucen abandonadas y una buena parte de los funcionarios que allí laboran son personas con un prontuario delincuencial sin que nadie se explique por qué este aspirante presidencial se apoya en estos individuos.
Pero Abel, cuyo crecimiento político está asociado a la ocupación de la presidencia de la Cámara de Diputados, es un muchacho de procedencia muy humilde, nacido en el municipio de Monción, pero que su aparente ascenso tiene que ver con el padrinazgo político que en algún momento le dio el actual senador por San Juan de la Maguana, Félix Bautista, quien ha sido imputado de escandalosos actos de corrupción y que es una figura de confianza del expresidente Leonel Fernández.
No son pocos los que conocen que Abel pudo llegar a la presidencia de la Cámara de Diputados durante la gestión de Fernández porque Bautista así lo recomendó ante el exmandatario, lo cual implica que hay grandes agradecimientos del sindico de Santiago con este símbolo de la corrupción en la República Dominicana y estrecho colaborador del exjefe de Estado.
De ser ciertas estas precisiones, entonces las preocupaciones dentro de la corriente de Danilo Medina son muy legítimas, ya que el triunfo de este joven podría significar el fracaso político del líder de esa organización.
El posible triunfo de Abel Martínez tiene otras aristas a tomar en cuenta, como por ejemplo, que es un aspirante presidencial que no ofrece nada nuevo y cuyo discurso no tiene las características de los candidatos con carisma y fundamentado en una formación política e intelectual que constituya una oferta realmente atractiva.
Abel Martínez es en realidad un aspirante más en el contexto del típico farandulero escenario electoral y que en consecuencia de su boca no va salir ninguna propuesta interesante, sino una repetición de lo que dicen la mayoría de los políticos tradicionales del país.
Lo que si es cierto es que ha logrado concitar un apoyo importante en el PLD, una organización que está sumergida en una gran crisis moral, como la mayoría de los partidos del sistema, lo cual no parece ofrecer una garantía de que cualquiera de los aspirantes pueda reencausar ese partido por el camino del triunfo electoral.
La cuestión es que la candidatura de Abel luce que compite con Margarita Cedeño, la cual también adolece de un discurso atractivo y que le pueda garantizar el triunfo al PLD, ya que ella carece de la formación intelectual para convencer a determinados sectores de la vida nacional.
De cualquier modo, el asunto reviste mayor trascendencia porque Danilo Medina podría arriesgar su liderazgo ante la posibilidad de que una figura como Abel Martínez triunfe en la consulta, que en realidad se trata de unas primarias anticipadas en violación de la ley, y le entregue el PLD a quien parece ser el principal rival del PLD, Leonel Fernández, no por coincidencia ideológica ni nada parecida, sino por una complicidad que está asociada con la supuesta riqueza a la sombra del Estado del alcalde de la segunda ciudad en importancia del país.
Con Abel Martínez toma fuerza la tesis de muchos politiqueros dominicanos de que primero deben hacerse ricos sobre la base de la corrupción administrativo, luego asumir un discurso supuestamente ético y por ultimo presentarse como candidato presidencial.
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Posición de R.D. sobre Venezuela es acomodamiento a su condición de sometida a nuevos requerimientos de Trump.
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2 días agoon
enero 8, 2026
Lo planteado por el Gobierno de Luis Abinader de que no comparte la elección de Delcy Rodríguez como presidenta transitoria de Venezuela tras el apresamiento de Nicolás Maduro, revela que República Dominicana quiere incluso superar lo impuesto por Estados Unidos, pero siempre ajustada a los intereses de la potencia del norte.
La realidad es que la pregunta que se impone es y hasta dónde y quién ha dicho que el país tiene la facultad de objetar a una mandataria provisional escogida por el órgano competente y supuestamente sugerida por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), aunque el restablecimiento de relaciones comerciales y diplomáticas conlleve algunos requerimientos democráticos.
Sin embargo, la posición dominicana implica la violación del derecho internacional, entre los que se encuentran el de soberanía y autodeterminación de los pueblos, así como la Carta de la ONU.
Evidentemente que el ingrediente introducido por el Gobierno dominicano resulta gracioso para los intereses foráneos que convergen en Venezuela, máxime los que están asociados a los Estados Unidos.
La contradicción dominicana con lo planteado en la Organización de Estados Americanos (OEA) y su práctica en política exterior, ya que el presente Gobierno siempre se inclina por la intromisión en los asuntos internos de otros países, no deja la naci0n buen parada en la comunidad internacional.
Resulta poco entendible que la República Dominicana no haya apoyado abiertamente la incursión ilegal de Estados Unidos en Venezuela, pero que preste su territorio para el apoyo logístico de la acción.
Es una especie de doble moral, pese a que en su lugar debió mantener una posición aparentemente neutral, aunque de cualquiera manera ya estaba involucrada en una intervención armada que viola los principios fundamentales del derecho internacional
De lo que no queda ninguna duda es que el crédito internacional en política exterior del país ha quedado seriamente comprometido con una causa de la que ha sido una víctima en una diversidad de ocasiones como en el 1916 y el 1965.
La verdad que pretender una conducta diferente de la nación frente a la irracionalidad de Trump sería mucho pedir, sobre todo cuando otros países pertenecientes a la Unión Europea y otras superpotencias como Rusia y China también son tolerantes con la agresividad e intromisión del principal imperio del mundo.
No obstante, desde cualquier perspectiva que sea vea el asunto la conclusión no puede ser otra que en la situación pesa más el miedo que la vergüenza y la dignidad del pueblo dominicano.
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La República Dominicana inhabilitada en política exterior en el nuevo escenario imperial de Trump
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4 días agoon
enero 6, 2026
La República Dominicana con una ocupación militar parcial de Estados Unidos, se proyecta como una presa sin libertad para expresarse libremente en política exterior.
La ocupación militar, aunque sólo se observa en el Aeropuerto Internacional de las Américas, abarca otros entornos que no son necesariamente visibles.
Pero la agresividad o poco disimulada intervención, deja el país y de igual modo a prácticamente toda Latinoamérica, a merced del capricho y la voluntad de los intereses de la nueva cara del imperio.
La República Dominicana ni por asomo se atreve a pronunciarse libremente sobre política exterior sin que esté a tono con la linea trazada o impuesto por la administración Trump.
La pregunta que subyace es si ese nuevo cuadro no implica también un trastorno del régimen legal, porque se podría estar en un escenario en el que los derechos fundamentales pasen a un segundo plano en el que el Estado Social Democrático de Derecho sea una expresión vacía y sin sentido.
Por razones geopolíticas y factores muy particulares, el país se asoma a un resquebrajamiento del proceso de constitucionalización del derecho a nivel interno y retroceder la nación a épocas ya superadas.
La pregunta que se impone es si prevalecerá en el mundo el pregonado derecho internacional cuando las instituciones que lo enarbolan pierden autoridad moral frente a las violaciones provenientes de potencias como los Estados Unidos que ya ni siquiera guarda las apariencias
El problema, que tiene una dimensión mundial, pero impacta más severamente a los países del tercer mundo y que propicia la posibilidad del surgimiento de regímenes de fuerza, aunque con simulaciones democráticas.
La preocupación tiene que ver con el hecho de graves violaciones del derecho internacional en una época en que éste forma parte consustancial del derecho interno y entonces qué se puede esperar como resultado.
El retroceso de la línea trazada por Donald Trump representa una amenaza mundial contra los logros del derecho contemporáneo, no sólo en favor de las personas físicas, sino también de los Estados más pequeños y débiles.
Hay precedentes en esta materia cuando predominaba en el mundo el llamado constitucionalismo clásico, que dio paso a dictaduras como las Adolfo Hitler en Alemania y la de Benito Mussoline en Italia, cuyos resultados fueron realmente catastróficos para la humanidad.
La interrogante que permanece en el nuevo panorama mundial es si va a pesar más el miedo que la vergüenza y la dignidad de los pueblos del mundo.
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Donald Trump cumple su sueño de ser dictador aunque sea por un día.
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7 días agoon
enero 3, 2026Por Elba García
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumple su sueño de ser dictador hemisférico, aunque sea por un día.
La vocación dictatorial de Trump se ha expresado con mayor contundencia tras la entrada ilegal en territorio venezolano y apresar al jefe de Estado de ese país Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Tras este acontecimiento en momentos que se habla de la época del derecho constitucional, el cual incluye el derecho internacional, Trump ha anunciado su pretensión de convertir a Venezuela en una nueva colonia del imperio norteamericano.
El gobernante de los Estados Unidos ha adelantado que busca manejar la riqueza petrolera de Venezuela, una de las principales del mundo.
Pero la violación de Trump llega todavía más lejos al advertir a los demás países latinoamericanos a verse en el espejo de Venezuela.
Tromp hizo una alusión directa contra el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien dice podría correr la misma suerte de Maduro.
Anteriormente lo hizo con Brasil a propósito de la condena por conspiración del expresidente Bolsonoro.
Pero de igual modo se ha comportado con Honduras, donde en sus recientes elecciones presidenciales auspició uno de los candidatos y presionó con advertencias de actuar duramente contra los que estén en contra de sus designios.
Al fin impuso su voluntad, sin que haya reacción fuerte de rechazo a la vocación imperial del presidente de Estados Unidos.
No sé entiende por qué los países latinoamericanos no se unen en un bloque para rechazar la política de dominación y dictatorial de Donald Trump.
Incluso en el rechazo a la violación del derecho internacional por parte de los Estados Unidos pueden incluirse los países de la Unión Europea, que son permanentemente asediados y amenazados de imponerles aranceles y otros castigos como parte de la vocación dictatorial del mandatario norteamericano.
El chantaje de los Estados Unidos incluye también el otorgamiento de visados para ingresar al territorio de la potencia del norte.
La conducta de Trump es como si su administración haya borrado del mapa la supuesta clase gobernante que existe allí.
El problema se torna tan grave que la violación de derechos no solo se produce en Estados Unidos, sino en todo el mundo que parece haber retornado el derecho constitucional clásico, que fue sustituido por el derecho constitucional moderno en que los Estados grandes aplastan a los pequeños.
La época Trump prácticamente ha borrado el legado establecido por Estados Unidos a través del derecho constitucional difuso y sobre el equilibrio de los poderes.
Lo sorprendente de la era Tromp es que hasta la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos luce sometida a una cierta tolerancia del jefe de Estado de la potencia del norte.
Si la mayoría de los países no reaccionan a la política represiva y de dominación de Trump difícilmente pueda sobrevivir el sistema democrático, lo que puede crear serias tensiones y confrontaciones sociales y políticas en todo el planeta.
