Opinión
La élite capitalista global y su manejo sospechoso de la COVID-19
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5 años agoon
Por Narciso Isa Conde
Bill Gates, cual adivino, anunció en el 2015 esta pandemia en curso y muy activa, con un posible balance de 30 millones de muertos; y ella ya va camino a los dos millones de víctimas mortales.
“Puede que exista un virus con el que las personas se sientan lo suficientemente bien mientras están infectadas para subirse a un avión o ir al supermercado y eso haría que se extienda por todo el mundo de manera muy rápida”.
Esta fue la predicción que auguró Bill Gates, el fundador de Microsoff en 2015, hace cinco años durante el brote del Ébola en Africa. (LAVANGUARDIA, REDACCIÓN BARCELONA 18/03/2020)
Esto no parece un simple producto de una “bola de cristal”, pero lo que resulta todavía más llamativo es que de nuevo, en medio de la COVID 19, Mr. Gates ha anunciado a futuro próximo otra pandemia más, que según él “no será tan destructiva” porque ahora actuarán con más inteligencia y disponiendo de mejores pruebas e instrumentos.
Más bien esto parecería como algo pre-determinado, que incluye una propaganda adelantada sobre una respuesta supuestamente distinta y más eficaz desde el poder; a base de mercancías y tecnologías que siempre dejan muchas ganancias a las elites capitalistas y siempre la paga a precios altos sus altos la mayoría empobrecida de la sociedad.
Además, el magnate mayor de la elite capitalista transnacional, que se considera a sí misma como dueña del mundo, confesó (por inocultable) que su fundación “se asoció con gobiernos y patrocinadores para crear la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante Epidemias (CEPI), por su sigla en inglés). Dicha iniciativa, en la situación actual, ha logrado aportar a la financiación de vacunas como Oxford/AstraZeneca y Moderna.”
Ahora se conoce mejor el real propósito que tiene que el magnate Bill Gates, fundador y dueño de MICROSOFT, financie directamente el 90% del Programa de Medicamentos de la ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD-OMS, mientras que el 80% del presupuesto de esa entidad se está financiando con donaciones privadas canalizadas a través de la FUNDACIÓN BILL Y MELINDA GATES.
Evidentemente Gates se acercó a esa esfera de negocio con un proyecto superior a su ya fuerte gravitación sobre la OMS y a su red institucional bajo el manto de la ONU.
Él, George Soros, Jeff Bezos, Warren Buffett, Mark Zuchenbert, son, entre otros, los principales ideólogos y líderes de la facción capitalista-imperialista globalizadora; con sede en EEUU y ejercicio supranacional; con las recientes ventajas que le ha dado recuperar la Casa Blanca y el Capitolio a través de Biden y el PD. Aunque también –hay que decirlo- con el incordio fascista que lidera Donald Trump y los graves problemas derivados de la división del poder estadounidense.
Steven Rockefeller, aun con fuertes contradicciones con algunos de los “globalistas”, opera intensamente a nivel mundial, y dado su enorme capital acumulado en el negocio de las enfermedades, junto con Gates gravita con fuerza en el proceso de privatización de la OMS; influyentes ambos, por demás, en las compras de medicamentos, pruebas y equipos, y en las conexiones con las industrias farmacéuticas, protocolos y decisiones relacionadas con epidemias y pandemias, incluyendo fabricación de vacunas.
Bill Gates -entendiendo limitado el rol de la OMS centrado, según sus propias palabras, en “monitorear epidemias”– no ha ocultado su decisión de impulsar un sistema mundial de “salud eficaz” (Jorge Santa Cruz, REBELION: “Coronavirus: La humanidad cautiva y la presidencia mundial de Bill Gates”), en el que evidentemente confluirían los intereses de la industria informática-digital-robótica, con los de los grandes laboratorios farmacéuticos y corporaciones relacionadas con el tema salud, que a su vez se conectan con la minería de punta, el complejo militar-industrial financiero y la producción de los sistemas súper-modernos de seguridad, control y monitoreo.
Gates habla de un nuevo sistema de salud que se apoye en “celulares, mapas satelitales”, en los avances en la ciencia “biológica”, la fabricación de “vacunas rápidas” y decorto ciclo inmunológico, las “drogas de última generación” y una organizacióncuasi militarasociada o apoyada por fuerzas militares y policiales regulares. Ese proyecto cuenta con el respaldo de las corporaciones Welcome y Master Cart, entre otras. (Jorge Santa Cruz, articulo citado)
- COVID 19 Y TIPO DE MANIPULACIÓN.
En esa elite concentrada se producen interconexiones y confluencias entre diversas ramas productivas y variados conglomerados financieros.
Las pandemias tipo COVID 19 -cual sea el origen del virus y la causa de su propagación- resultan funcionales y son oportunistamente aprovechadas por esos grandes conglomerados industriales, comerciales y financieros; sobre todo cuando son manejadas desde mecanismos con las ambigüedades de la OMS o con las complicidades presentes en las programaciones estatales condicionadas por intereses económicos enmarcados en el predominio del afán de ganancias empresariales y la acumulación del capital privado por sobre las necesidades de los pueblos.
Las versiones sobre el nuevo corona virus, detectado primero en China, van desde el impacto ambientalmente degradante del industrialismo y la súper-urbanización sobre la naturaleza no humana, hasta el tema de su manipulación en laboratorios o su empleo en la guerra biológica.
En marzo del 2020 -después que la cúpula imperialista acuñó el término del “virus chino” para estigmatizar al Gigante Oriental- China denunció que éste había sido introducido en Wuhan por una delegación deportiva-militar con el objeto de causarle graves problemas a ese país.
Concomitantemente, Philip Giraldi, ex funcionario de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA), declaró que su país podría haber “creado” al temido virus en colaboración con el régimen de Israel como un arma de guerra biológica para dañar a China e Irán.(Facebook–Twitter–Telegram–WhatsApp–Meneame–Compartir Internacional. Hispan TV / 08/04/2020)
Hasta ahora, sin embargo, no se ha podido determinar científicamente la verdad sobre este fenómeno.
- DOS ACTITUDES DIFERENCIADAS FRENTE A LA PANDEMIA.
Sin embargo, es evidente que existen dos actitudes diferentes frente al agravamiento de la crisis sanitaria y la depresión económica global que ella ha precipitado:
- Una se inclina por la manipulación de la pandemia desde de la lógica neoliberal, para producir una restructuración del poder capitalista a nivel mundial y local, que conlleva mayor acumulación y concentración de riqueza a favor de las elites de la burguesía transnacional que disponen de más posibilidades de expansión en medio de esta multi-crisis. Y aunque no se confiese, eso implica convivir el mayor tiempo posible con la COVID 19 para usarla en función de intereses espurios.
- La otra consiste priorizar la salud colectiva acompañada de la determinación de aplicar una estrategia de eliminación o aislamiento de la pandemia, sin poner a depender este delicado asunto solo del empleo de las vacunas y condicionando a la vez la apertura progresiva de la economía a la efectividad de eso plan. Eso implica la firme decisión de poner en primer plano el interés de los pueblos, sin sujetarse a las pautas condicionadas de los organismos multilaterales tipo FMI, BC, OMS, FORO ECONÓMICO MUNDIAL, G8…; e implica también ejercer soberanía y sensibilidad humana.
Los resultados de ambas actitudes frente a la misma pandemia están a la vista y son incontrovertibles.
A más neoliberalismo, a más privatizción de los servicios de salud y de las decisiones, peores resultados, aún se trata de países “altamente desarrollados” y con muchos recursos de todo tipo.
A mayor orientación a favor del interés colectivo, del predominio de lo social sobre lo privado o de una orientación socializante, mayores logros colectivos y mejor status comparativo.
En este último sector sobresalen CUBA, CHINA, AUSTRIA, URUGUAY, NICARAGUA, VIET-NAM e incluso VENEZUELA (pese al bloqueo y sus largas fronteras terrestres).
- CONSIDERACIONES DE “THE ECONOMIST” TRASLUCEN PROPOSITOS NO CONFESADOS POR LA ÉLITE GLOBAL.
La revista británica THE ECONOMIST, posiblemente “sin querer queriendo”, aunque con bastante azúcar, realizó la publicación “Hacia una nueva normalidad 2021–2030”, en la que describe cómo cambiará la sociedad, sus relaciones y la economía del mundo luego de los cambios que provocaría la crisis sanitaria a nivel mundial.
Ese texto y especialmente el resumen de los 20 puntos que fueron analizados por más de 50 expertos sobre lo que se viene para este 2021, trasluce quienes serían los grandes beneficiarios de esa tendencia empujada por la “élite globalista” al interior de la clase capitalista transnacional, de tornarse realidad sus planes. (Teletrabajo, economía, reciclaje y turismo son solo algunos de los puntos que cambiarán para este año, en una completa transformación de este década. Felipe Alcaíno 1 Febrero, 2021)
Procedo a mencionar los puntos más relevantes de ese análisis, evidentemente inductivo y a tono con los anhelos, pretensiones y programas de los magnates de la informática, cuyas arcas, bolsillos y propiedades se van a reventar,
- El trabajo a distancia llegó para quedarse. Las oficinas cerrarán en alto porcentaje. Desaparecerán las juntas en hoteles relacionados al trabajo. Las casas se volverán más tecnológicas. La productividad ya no dependerá de un jefe que te revise, sino que serán las plataformas. Todo lo repetitivo se vuelve virtual y se fomenta el esquema de suscripción También aumentarán los servicios a domicilio por medio vía virtual.
- Las empresas que no inviertan por lo menos un 10% de sus ganancias en nuevas tecnologías desaparecerán. La empresa tradicional llegó a su fin en el 2020 y solo queda esperar a su muerte definitiva. Las personas apreciarán más que nunca visitar turísticamente lo natural, pero con soluciones altamente tecnológicas apoyadas con asistencia digital 24/7. Se reducirá la fuerza laboral, optando por la inteligencia artificial.
- -La educación no regresará igual. Se retomará lo presencial, pero se adaptará tecnológicamente tanto en colegios como en universidades. La medicina también se adaptó a lo digital con tecnología a distancia y las citas en teleconferencia serán normales. Por otro lado, la gente se seguirá realizando pruebas de Covid el 2021 para sentirse seguros y la vacuna se acelerará, pero también encontrará retos en el camino. Aumentará el comercio en línea con jugadores como Facebook, Tik-Tok y YouTube para competir contra Amazon. Cerca del 50% de tiendas físicas globales cerrará. Entrarán en el campo nuevos modelos de información y noticias por suscripción. (Fuente: The Economist.).
- El dulce gringo-británico se expresa así: “El mundo está viendo este año como un nuevo inicio. Un renacimiento. Le gente replanteará sus metas personales, de trabajo, de salud, de dinero y espirituales. Vienen grandes oportunidades… La innovación, la tecnología, lo natural y el pensamiento lateral son la base de la nueva realidad”.
Claro que ese análisis no perseguía visibilizar la depredación minera, la crisis ambiental, la destrucción de las fuentes de agua, la profundización de las desigualdades, el incremento del hambre por desempleo bestial, la salud “virtualizada” como negocio de alto precio, la conquista violenta de territorios y de recursos naturales: todo esto acompañado de los policía globales tipo Pentágono y OTAN y de todas las calamidades que para los pueblos conlleva ese paraíso informático, esa sociedad robotizada, ese saqueo digitalizado.
No era de su interés el examen prospectivo del impacto de una depresión económica cargada sobre los pueblos, brutalmente empobrecedora. Tampoco calcular las posibles rebeldías y estallidos sociales a falta de alimentos, viviendas virtuales.
Mucho menos detenerse a pensar si China le gana a EEUU y a Occidente en la carrera del 5 G.
Para sus fines le era conveniente invisibilizar las contradicciones, ignorar la crisis crónica del capitalismo, ocultar la decadencia de la civilización burguesa, borrar a los pueblos del análisis y crear un paraíso virtual de elites dispuestas a derramar bienestar luego de sembrar terror, guerras, penurias…
Pero de todas maneras hay que felicitar a THE ECONOMIST por develar “dulcemente” a quienes se enriquecen obscenamente en tiempo de COVID y convierten en instrumentos de dominación y muerte de los pueblos los grandes adelantos tecno-científicos aportados por la inteligencia humana. (3-2-2021, Santo Domingo, RD)
El mundo está viendo este año como un nuevo inicio. Un renacimiento. Le gente replanteará sus metas personales, de trabajo, de salud, de dinero y espirituales. Vienen grandes oportunidades para satisfacer todos esos requerimientos y cambios de pensamiento. Un nuevo inicio con valores más reales. Muchos comportamientos se transforman y nunca regresarán. Acumular, consumir y vivir por lo material pasa al lado negativo de la conversación.
La innovación, la tecnología, lo natural y el pensamiento lateral son la base de la nueva realidad. Seguir haciendo lo mismo sin replantearse en el 2021 es ir directo al desfiladero. Todos están a tiempo de encontrar nuevos caminos. Las directrices están definidas. Simplemente hay que encontrar las nuevas rutas personales o empresariales.
Opinión
El Consejo Nacional de la Magistratura y la partidocracia.
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10 horas agoon
julio 17, 2026Por José Cabral
Siempre he dicho y he reiterado, pero que no se trata de ningún descubrimiento, que el sistema está concebido para responder a los intereses de los partidos políticos.
Los diputados y senadores provienen de ese entorno, el presidente de la República y el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), en el que se escogen los jueces, explica el desempeño de cada uno de estos poderes públicos
La conformación del CNM implica que todo el sistema, incluido el de justicia, obedece a los intereses que se expresan en este órgano.
De manera, que, frente a la confrontación del derecho con la política, el primero siempre tiene todas las de ganar cualquier batalla, máxime cuando se trata de aquella que se desarrolla en el campo legal.
Todo este cuadro permite establecer que resulta prácticamente difícil, por no decir imposible, que el derecho pueda salir triunfante frente a la política.
Sin ninguna duda, que ahí descansa la gran debilidad del proceso de constitucionalización del derecho que se produce en el país a partir de la entrada en vigencia de la Constitución del 2010.
Es hermoso en los textos el proceso de constitucionalización, pero el mismo resulta decepcionante en la práctica y cuando se choca con la realidad.
Nadie, absolutamente nadie, puede negar que una herramienta vital para cualquier democracia es una buena administración de justicia, pero en una nación donde la partidocracia es la dueña del sistema esto se vuelve prácticamente difícil, por no decir imposible.
El problema descansa en un Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), cuyo órgano tiene la sagrada misión de escoger los jueces del sistema de justicia nacional, lo que quiere decir que cuando se presenta un conflicto entre el derecho y la política éstos se inclinen por emitir sentencias en favor de la partidocracia.
Los hechos hablan por sí solos y el que no lo crea que revise la mayoría de las decisiones que conllevan sentencias que impactan los intereses de los partidos para que se puedan valorar los resultados.
Sin no se cambia la conformación del CNM es muy difícil que el proceso de constitucionalización del derecho y que tiene como base el respeto de los derechos fundamentales pueda cristalizarse en una sociedad como la dominicana, donde la política está presente predominantemente en todos los escenarios.
De tal forma, que hablar de una buena administración de justicia al margen de los intereses de los partidos políticos, resulta una quimera y que sólo una persona muy ingenua lo puede creer.
Opinión
Cuando el poder desconoce la Constitución, debilita la República
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1 día agoon
julio 16, 2026Por Isaías Ramos
Ninguna democracia muere el día en que se rompe la Constitución. Muere mucho antes: cuando quienes juraron defenderla comienzan a tratarla como un obstáculo y la ciudadanía empieza a acostumbrarse a ese irrespeto.
La Constitución no fue escrita para adornar discursos ni para ser invocada cuando conviene al poder. Fue concebida para limitar a quienes gobiernan, proteger a los ciudadanos y garantizar que ningún funcionario, partido, mayoría congresual o presidente coloque su voluntad por encima de la soberanía popular.
Por eso preocupa el rumbo de diversas actuaciones del Congreso Nacional y del Poder Ejecutivo.
En los últimos años se han aprobado normas luego anuladas, corregidas o seriamente cuestionadas por su compatibilidad constitucional. La Ley de la Dirección Nacional de Inteligencia motivó la intervención del Tribunal Constitucional por objeciones relacionadas con derechos fundamentales. La Ley de Facturación Electrónica también requirió su actuación para corregir una disposición que afectaba la privacidad.
Más recientemente, el nuevo Código Penal ha dejado de ser únicamente una inquietud jurídica para provocar un rechazo creciente en amplios sectores de la sociedad. Juristas, periodistas, profesionales, organizaciones sociales y ciudadanos hemos advertido que varias disposiciones, por su amplitud, ambigüedad o desproporción, podrían amenazar la libertad de expresión, la denuncia pública, el ejercicio profesional y la protesta pacífica.
Cuando una legislación penal provoca temor entre quienes informan, denuncian o protestan, el problema deja de ser técnico: amenaza la convivencia democrática.
Pero el caso institucionalmente más delicado es la respuesta legislativa posterior a la sentencia TC/0788/24.
Las decisiones del Tribunal Constitucional son definitivas, irrevocables y vinculantes para todos los poderes públicos. Cuando una legislación posterior genera serios cuestionamientos sobre si respeta materialmente el criterio fijado por el máximo intérprete de la Constitución, no estamos ante un simple debate político. Está comprometida la supremacía constitucional, la seguridad jurídica y la confianza ciudadana.
La preocupación no gira solo alrededor de una sentencia ni de las candidaturas independientes. El problema es más profundo: ¿puede el poder político redefinir, limitar o neutralizar derechos protegidos por la Constitución?
La Constitución dominicana no creó una democracia para beneficio de los partidos. Creó un Estado social y democrático de derecho, fundado en la dignidad humana, la soberanía popular, el pluralismo político, la separación de poderes y la protección efectiva de los derechos fundamentales.
El derecho a expresarse no es una concesión del Gobierno.
El derecho a protestar pacíficamente no es un favor del Congreso.
El derecho a elegir y ser elegido no pertenece a los partidos.
Son derechos constitucionales que ningún poder temporal puede apropiarse, reducir ni administrar según su conveniencia.
No sabemos si quienes gobiernan desconocen el espíritu de la Constitución o si, conociéndolo, han decidido apartarse de él. Lo evidente es que demasiadas decisiones han obligado al Tribunal Constitucional y a la sociedad a recordar principios que debieron orientar desde el inicio a los poderes públicos.
No afirmamos que la República Dominicana sea hoy una dictadura. Pero sería irresponsable esperar a que el autoritarismo esté consumado para denunciar las decisiones que pueden abrirle camino.
Las democracias rara vez desaparecen de un día para otro. Se erosionan lentamente cuando se relativiza la supremacía constitucional, se reducen los espacios de participación, aumentan las facultades del poder sin controles suficientes y los derechos fundamentales dejan de orientar la legislación.
Está en juego la República que dejaremos a nuestros hijos: una nación donde la Constitución gobierne al poder o un país donde el poder acomode la Constitución a sus intereses.
Todavía estamos a tiempo de corregir el rumbo.
El pueblo dominicano ha demostrado paciencia, madurez y vocación democrática. Ha recurrido a los tribunales, promovido el debate público y utilizado los mecanismos institucionales reconocidos por la Constitución.
Pero la paz social no puede sostenerse indefinidamente si los reclamos constitucionales no encuentran respuesta. Cuando las instituciones dejan de escuchar, aumenta la presión social. Esa realidad no debe celebrarse ni provocarse; debe prevenirse mediante el diálogo, la rectificación y el respeto a la Constitución.
Este no es un llamado a la confrontación. Es un llamado a la rectificación.
El Congreso debe legislar dentro de los límites constitucionales. El Poder Ejecutivo debe ejercer sus facultades constitucionales con el mismo compromiso que juró al asumir el cargo. Y todos los poderes públicos deben recordar que las decisiones del Tribunal Constitucional no son recomendaciones: forman parte del orden que están obligados a respetar.
Cumplir la Constitución no debilita al Estado. Lo fortalece.
Respetar los derechos fundamentales no genera desorden. Construye paz.
Abrir la democracia no amenaza la República. La hace más legítima y fuerte.
Desde el Foro Cívico y Social lo afirmamos con claridad: la Constitución no pertenece al Congreso, al Poder Ejecutivo ni a los partidos políticos.
La Constitución pertenece al pueblo dominicano.
Defenderla por las vías pacíficas, democráticas y constitucionales no es un acto de oposición. Es el deber moral, cívico y patriótico de toda generación que aspire a entregar a sus hijos una República más libre, justa y fiel al Estado social y democrático de derecho.
Una nación puede sobrevivir a una mala ley y corregir una mala decisión. Lo que no puede permitirse es acostumbrarse a que el poder deje de obedecer la Constitución.
Por Oscar López Reyes
(A la 18:00 hora local del miércoles 24 de junio de 2026, Venezuela fue sacudida por dos terremotos: el primero en la escala 7.2 (duró un minuto) y 39 segundos después otro de magnitud 7.5 (se extendió por tres minutos), concentrados especialmente en la Guaira y Caracas, con un salto -hasta el 12 de julio de 2026- de más de 50 mil desaparecidos, según la ONU; cerca de 5 mil fallecidos, 20 mil heridos y 20 mil damnificados).
(I)
¡Oh, Venezuela!
Patria inmensa.
¡Caramba!,
Hermanos en Bolívar,
¡qué dolor soberbio!
que oprime las fibras de mi alma,
En tristeza de gritos que escapan
de escombros retorcidos
por furia de un suelo rebelde.
El telúrico conmueve en miradas
de arquitecturas sin piedras ni ventanas,
y melancolías de niños vagando en penumbras,
Sin padres ni estancias.
Y pone a temblar en rememoración de amor
su épica solidaridad y sacrificio de dignidad infinita
en épocas pretéritas, que configura
una vastedad de grandeza histórica
y el patriotismo compartido.
¡Oh, Venezuela, SOS!
(II)
Cuando no haya más lágrimas que derramar,
rebosantes las porcelanas de mortandad,
esa “Tierra de Venecia” y esa “Tierra de Gracia”
dejará de llorar y se levantará en cumbre de cerros,
contemplando
marchas fúnebres y entierros colectivos,
echando la vista a la resurrección de Cristo.
(III)
Heridos que sollozan en ruinas y hospitales,
sobrevivirán en sonidos de esperanza y el susurro
que late desde los vientos que soplan
de mares y montañas, para otro comienzo
de sonrisas en barcas de adversidad.
(IV)
Los fallecidos descansarán en púrpura palmera
y ecosistemas naturales con flores coloreadas
con toques de bellezas íntimas
que evocan la fragancia
en la eternidad de jardines
con pétalos de atardeceres versátiles.
(V)
Y los muchos desaparecidos fertilizarán
los predios erosionados,
para floración de hojas, frutos y plantas aromáticas,
que germinarán emergentes criaturas en vientres
de primaveras de Luna menguante
y otoños de Luna creciente.
(VI)
En su inocencia, niños huérfanos seguirán jugando
en noches tranquilas, abrazados de madres sustitutas
y nutrientes saludables,
que brotarán renovadas energías
en llanuras, bosques y lagos estrellados,
acariciados por paisajes de jazmines
y saltos que gimen en la nostalgia de edificios desplomados.
(VII)
Sumergidos en cenizas de techos agrietados
por terrestres sacudidas bruscas,
pequeños, adultos y veteranos
alzarán vuelos con recuperados bríos,
como aquel ave mítica y pájaro de fuego.
Tendrán casas alfombradas con claveles
y rosadas cestas colgantes,
en calles sin pedruscos y con Sol,
parques con glorietas y toboganes,
escuelas y parroquias para el cambio.
(y VIII)
En brisas de trompetas, hembras y varones
abatidos en estado emocional resurgirán
de pedazos de paredes rotas,
para reconstruir territorios asolados,
en el renacer de paz y progreso,
y entonces entonar, a viva voz: ¡felicidad, felicidad!
………………………….
El autor: Periodista, mercadólogo, catedrático, escritor y gremialista.
