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La odisea de los venezolanos que esperan en Cúcuta, Colombia, dinero del exterior

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Esas remesas deberían recibirlas en Venezuela, pero debido a las limitaciones monetarias impuestas por el Gobierno del presidente Nicolás Maduro, que redujeron el efectivo circulante, miles de ciudadanos tienen que trasladarse a Cúcuta a diario para reclamar los pequeños fajos de dinero que son su esperanza.

Cúcuta, Colombia (EFE).- En el centro de Cúcuta, el cruce fronterizo más concurrido entre Colombia y Venezuela, opera un mercado de divisas callejero al que acuden a diario centenares de venezolanos para recibir remesas del exterior que les permitan aguantar la crisis en su país.

La odisea de los venezolanos que esperan en Cúcuta, Colombia, dinero del exterior

Cúcuta, Colombia (EFE/Héctor Neira Rangel).- En el centro de Cúcuta, el cruce fronterizo más concurrido entre Colombia y Venezuela, opera un mercado de divisas callejero al que acuden a diario centenares de venezolanos para recibir remesas del exterior que les permitan aguantar la crisis en su país.

La interminable fila de gente que espera recibir el dinero atraviesa el Parque Santander, donde las palomas revolotean entre la gente que busca guarecerse del sol de justicia que impera en Cúcuta y que marca los horarios de trabajo y de siesta en la ciudad.

Frente a la plaza dedicada al General Francisco de Paula Santander, héroe neogranadino de la Independencia, se encuentra la casa de cambio a la que acude buena parte de los venezolanos para reclamar las remesas que les llegan de terceros países y poder comprar alimentos o medicinas y, en algunos casos, los boletos de autobús para migrar a Ecuador, Perú o Chile.

Esas remesas deberían recibirlas en Venezuela, pero debido a las limitaciones monetarias impuestas por el Gobierno del presidente Nicolás Maduro, que redujeron el efectivo circulante, miles de ciudadanos tienen que trasladarse a Cúcuta a diario para reclamar los pequeños fajos de dinero que son su esperanza.

“La mayoría de nuestros hijos está trabajando fuera para poder mandarnos a los que estamos enfermos, para cubrir nuestros medicamentos, para la comida”

En medio del parque, en una calurosa mañana cucuteña, personas de todas las edades ven pasar las horas en la fila, rezando para que cuando llegue su turno en la ventanilla aún quede dinero en efectivo.

Magali Prado, una venezolana de 47 años, está en la fila desde hace más de cuatro horas, sufre de diabetes y tuvo que venir desde San Juan de Colón, en el vecino estado Táchira, para retirar el dinero que sus hijos le envían.

“La mayoría de nuestros hijos está trabajando fuera para poder mandarnos a los que estamos enfermos, para cubrir nuestros medicamentos, para la comida”, dice Prado a Efe.

La mujer tiene un hijo que trabaja en Perú y una hija en Chile, ambos le mandan dinero para que pague sus medicinas, imposibles de conseguir en Venezuela, por lo que aprovecha el viaje a Cúcuta para comprarlas en cualquier farmacia.

“Lamentándolo mucho, en Venezuela no hay medicamentos y para nadie es un secreto cómo estamos nosotros los venezolanos“, sentencia.

Recordar el esfuerzo que hacen dos de sus hijos para ayudarla a ella y al resto de la familia le causa un dolor que no puede ocultar.

“Mi hija es una ingeniera petroquímica que le tocó irse a trabajar a un restaurante para poder costearme los medicamentos, es muy triste y lamentable”, dice con la voz quebrada.

Todos los meses, Prado hace el viaje de más de hora y media por carretera hasta Cúcuta, pero el puesto fronterizo debe cruzarlo a pie porque está vedada la circulación de vehículos por orden del gobierno bolivariano.

La mujer no se cansa de lamentarse por la situación de su país, pero aun así no piensa en irse al exterior, camino que ya han tomado millones de sus compatriotas, una diáspora extendida por todo el mundo.

“Es muy lamentable y siempre le pido a mi Dios, pero yo no me voy de mi país porque ahí nací (…). Si tengo que morir, muero en mi país”, afirma con convicción.

Como ella, hay muchos venezolanos que no quieren abandonar su tierra mientras puedan seguir cruzando la frontera para abastecerse, pero las cifras muestran que también hay muchos que pasan a Colombia para no regresar.

En la misma fila de la casa de cambio está Edgar Castillo, de 40 años, a quien se le nota el cansancio de un viaje más de 12 horas desde Valencia (centro de Venezuela) hasta Cúcuta.

Castillo expresa preocupación por lo lento que avanza la fila y teme no alcanzar a retirar el dinero, lo que le obligaría a dormir en el Parque Santander para asegurarse un lugar más privilegiado al día siguiente.

“Tengo como tres horas ya (en la fila), estaba por allá lejos y no se ha movido más. No sabemos si hay efectivo o no hay efectivo”, dice a Efe.

Castillo también tiene problemas de salud, pero en su caso el dinero que espera de familiares que están en Perú no es para mantenerse sino para viajar a ese país en busca de empleo y, cuando pueda, llevar también a su esposa y tres hijos que se quedaron en Venezuela.

“La rutina que tenemos es fuerte, no hemos descansado, no hemos dormido, todo este ajetreo es muy fuerte”, dice Castillo, cuya condición es de cuidado porque asegura que tiene tres prótesis en la columna.

Preocupado por su salud explica: “No puedo trabajar cargando peso y ya me ves -señala las maletas que trae consigo-, tengo que hacerlo; primero por mí, y segundo, para sacar a mi familia de allá mientras se acomoda la situación”. Es el drama que vive la mayoría de los venezolanos. EFE

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Internacionales

México teme más violencia tras la muerte de “El Mencho”

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Agencia AP

Guadalajara, México.-Varios estados mexicanos cancelaron las clases el lunes, y gobiernos locales y extranjeros por igual advirtieron a sus ciudadanos que permanecieran en interiores ante una violencia generalizada que estalló tras la muerte, a manos del ejército, del poderoso líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.

Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, dirigía una de las redes criminales de más rápido crecimiento en México, notoria por traficar fentanilo, metanfetamina y cocaína a Estados Unidos, y por perpetrar ataques descarados contra funcionarios gubernamentales que la desafiaban.

Murió durante un tiroteo en su estado natal de Jalisco cuando el ejército mexicano intentaba capturarlo. Integrantes del cártel respondieron con violencia en todo el país, bloqueando carreteras e incendiando vehículos.

La Casa Blanca confirmó que Estados Unidos proporcionó apoyo de inteligencia a la operación para capturar al líder del cártel y aplaudió al ejército de México por abatir a un hombre que era uno de los criminales más buscados en ambos países.

México esperaba que la muerte del mayor traficante de fentanilo del mundo aliviara la presión del gobierno de Trump para que haga más contra los cárteles, pero muchos permanecían atrincherados y en vilo mientras esperaban ver la reacción del poderoso cártel.

Muchos temen más violencia

La embajada de Estados Unidos dijo a través de X que su personal en ocho ciudades y en el estado de Michoacán se resguardaría en el lugar y trabajaría de forma remota el lunes, y advirtió a los ciudadanos estadounidenses en muchas partes de México que hicieran lo mismo.

Los autos comenzaron a circular en Guadalajara antes del amanecer del lunes con el inicio de la semana laboral, un cambio notable respecto al domingo, cuando la capital del estado de Jalisco y la segunda ciudad más grande de México, quedó paralizada casi por completo mientras residentes temerosos se quedaban en casa.

A los pasajeros que llegaron al aeropuerto internacional de la ciudad el domingo por la noche se les informó que operaba con personal limitado debido al estallido de violencia.

Murcia iba pasando con ansiedad distintas noticias en redes sociales que mostraban el rostro de “El Mencho” y envió mensajes a sus hijos, quienes seguían su ubicación mientras ella intentaba cruzar la ciudad hacia su casa después de anochecer.

“Mi plan hoy al salir del aeropuerto es ver si hay taxis, pero tengo miedo de todo. Que haya bloqueos, que haya toque de queda, que pueda pasar algo”, expresó. “Estoy completamente sola”.

Videos que circulaban en redes sociales el domingo mostraban a turistas en Puerto Vallarta caminando por la playa mientras una humareda se elevaba a lo lejos.

Un golpe contra un cártel podría ser un triunfo diplomático

David Mora, analista de México para International Crisis Group, señaló que la captura y el estallido de violencia marcan un punto de inflexión en el impulso de Sheinbaum por endurecer la ofensiva contra los cárteles y aliviar las presiones de Estados Unidos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha exigido que México haga más para combatir el contrabando de fentanilo, una droga a menudo mortal, y ha amenazado con imponer más aranceles o emprender una acción militar unilateral si el país no muestra resultados.

Había indicios iniciales de que los esfuerzos de México fueron bien recibidos por Estados Unidos.

El embajador de Estados Unidos, Ron Johnson, reconoció el éxito de las fuerzas armadas mexicanas y su sacrificio en un comunicado a última hora del domingo. Añadió que “bajo el liderazgo del presidente Trump y la presidenta Sheinbaum, la cooperación bilateral ha alcanzado niveles sin precedentes”.

Pero, según Mora, también podría allanar el camino para más violencia, a medida que grupos criminales rivales aprovechen el golpe asestado al CJNG.

“Este podría ser un momento en el que esos otros grupos vean que el cártel está debilitado y quieran aprovechar la oportunidad para expandir su control y tomar el control del Cártel Jalisco en esos estados”, afirmó.

“Desde que la presidenta Sheinbaum está en el poder, el ejército ha sido mucho más confrontacional, más combativo contra los grupos criminales en México”, comentó Mora. “Esto le está señalando a Estados Unidos que, si seguimos cooperando, compartiendo inteligencia, México puede hacerlo; no necesitamos tropas de Estados Unidos en suelo mexicano”.

“El Mencho” era un objetivo principal

Oseguera Cervantes, quien resultó herido en la operación para capturarlo el domingo en Tapalpa, Jalisco, a unas dos horas en auto al suroeste de Guadalajara, murió mientras era trasladado en avión a Ciudad de México, informó la Secretaría de la Defensa en un comunicado.

Durante la operación, las tropas fueron atacadas a tiros y mataron a cuatro personas en el lugar. Otras tres personas, incluido Oseguera Cervantes, resultaron heridas y murieron después, indicó el comunicado.

La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo a través de X que el gobierno de Estados Unidos proporcionó apoyo de inteligencia para la operación. “‘El Mencho’ era un objetivo prioritario para el gobierno de México y el de Estados Unidos como uno de los principales traficantes de fentanilo hacia nuestro territorio”, escribió. Elogió al ejército de México por su labor.

El Departamento de Estado de Estados Unidos había ofrecido una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que condujera al arresto de “El Mencho”. El Cártel Jalisco Nueva Generación es una de las organizaciones criminales más poderosas y de más rápido crecimiento en México y comenzó a operar alrededor de 2009.

En febrero de 2025, el gobierno de Trump designó al cártel como una organización terrorista extranjera.

Sheinbaum ha criticado la estrategia de “capos” de gobiernos anteriores, que eliminaban a líderes de cárteles, solo para detonar estallidos de violencia cuando los cárteles se fragmentaban. Aunque se ha mantenido popular en México, la seguridad es una preocupación persistente y, desde que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asumió el cargo hace un año, ella ha estado bajo una enorme presión para mostrar resultados contra el narcotráfico.

El cártel de Jalisco ha sido uno de los más agresivos en sus ataques contra el ejército —incluidos ataques a helicópteros— y es pionero en lanzar explosivos desde drones e instalar minas. En 2020, llevó a cabo un espectacular intento de asesinato con granadas y rifles de alto poder en el corazón de Ciudad de México contra el entonces jefe de la policía de la capital y ahora secretario federal de seguridad.

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Latinoamericanas

Tercer día de huelga de hambre avanza en demanda de libertad para presos políticos en Venezuela

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Agencia AFP

Caracas, Venezuela.-Con cansancio, angustia y enfado, mujeres familiares de presos políticos entraron el lunes en su tercer día de huelga de hambre en Caracas para presionar por más excarcelaciones, tras aplazarse la semana pasada por segunda vez la aprobación de una ley de amnistía.

El gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció el 8 de enero un proceso de liberaciones, bajo fuertes presiones de Washington tras el derrocamiento de Nicolás Maduro el 3 de enero en un ataque estadounidense.

«Ya el cuerpo comienza a resentirse, pues. (Siento) mucha debilidad, cansancio cuando me levanto. Y bueno, ya ni siquiera se puede descansar. Dormir bien, nada de eso», cuenta a la AFP Evelin Quiaro, de 46 años, con una botella con agua y electrolitos a su lado.

Una decena de mujeres comenzó la huelga al romper el alba el 14 de febrero en la entrada de los calabozos de la Policía Nacional conocidos como Zona 7 en Caracas, donde acampan familias desde hace semanas.

Dentro permanecen unos 60 detenidos políticos y, según sus allegados, también están en huelga de hambre desde el sábado.

Sus caras demacradas muestran una debilidad que se entremezcla con rabia, angustia y desesperación.

«¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo nos van a tener en esto?», se queja Quiaro. «Ya tenemos mucho tiempo acá durmiendo en carpas, conviviendo acá de una manera inhumana. O sea, ya las condiciones están al límite y nosotros también estamos al límite», denuncia.

– «Peligroso» –

Durante la madrugada del 14 de febrero fueron excarcelados 17 presos políticos de esos calabozos donde está también detenido el hijo de Quiaro de 30 años desde noviembre de 2025, acusado de terrorismo, asociación para delinquir y financiamiento al terrorismo.

«Tenemos la convicción de que esto tiene que surtir efecto», confía Quiaro.

Una de las diez mujeres tuvo que abandonar el ayuno por problemas de tensión, señala Rafael Arreaza, un médico que las asiste.

Enroscándose en una cadena, Narwin Gil, cuyo cuñado está preso pero su hermana fue excarcelada, cierra el paso a un agente que llega con comida para los guardias del centro de detención.

«Si nuestros familiares no comen, ellos tampoco deben comer», le dice al policía, que da media vuelta.

«¡Basta, basta! Y necesito no que sean uno ni sean dos, son todos, todos, todos los que están en Venezuela» deben salir, pide Gil. «Nosotras ninguna queremos estar aquí. No queremos estar aquí».

– «Desgastadas» –

Las mujeres se quejan del aplazamiento -dos veces- de la aprobación de una ley de amnistía que en teoría abarca los 27 años de chavismo gobernante. Se espera que la norma se traduzca en la libertad de cientos de detenidos.

La próxima sesión legislativa está pautada para el 19 de febrero cuando se prevé la discusión final de la normativa para su aprobación.

Es «terrible, terrible porque nos cambió nuestra dinámica», lamenta María Escalona, de 41 años, cuyo esposo está detenido desde septiembre.

«Mis niños pequeños (8 y 9 años) sufren porque no están con su papá. Entonces es estresante, es preocupante. Estamos desgastadas ya con esta huelga de hambre».

Escalona espera que la ley sea examinada el jueves. Pero ya no quiere esperar. «Quiero que salgan ya. Tiene que ser antes del jueves».

El opositor Edmundo González Urrutia, que reivindica la victoria en las presidenciales de 2024, se quejó desde su exilio en Madrid. «Detrás de cada preso político hay una familia que resiste. ¡Familias en huelga de hambre! Lo hacen porque sienten que no les dejan otra opción. Lo hacen desde el dolor y la angustia», escribió en X.

Más de 600 presos políticos siguen tras las rejas y 444 han conseguido libertad condicional desde el 8 de enero, según la ONG Foro Penal.

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Latinoamericanas

Casi 300 personas asesinadas en Haití en enero de este año, según una ONG local

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Agencia EFE

Puerto Príncipe, Haití.-Al menos 299 personas fueron asesinadas en enero de 2026 en Haití, víctimas de bala o de enfrentamientos, según reveló este miércoles un informe de la ONG local Orden de Defensores de los Derechos Humanos (Ordedh), que denuncia una «explosión de secuestros» que desafía la autoridad del Estado.

«Este balance, de una gravedad insoportable, ilustra una realidad en la que morir se ha convertido en un riesgo diario para todos los haitianos», indicó la ONG, que recordó que estas 299 vidas truncadas «no son solo estadísticas, sino familias destrozadas y un tejido social que se desgarra cada día un poco más ante la mirada de una sociedad traumatizada».

El balance estadístico elaborado por esta ONG local pone de relieve la hegemonía de los grupos armados, en particular de la coalición Viv Ansanm, responsable de un 42.81 % de la mortalidad registrada, según el informe.

«Paralelamente a esta carnicería, la industria del secuestro está experimentando un auge que paraliza el espíritu mismo de la población. A pesar de los repetidos anuncios y los escasos esfuerzos de la Policía Nacional de Haití (PNH), el secuestro sigue siendo un reto insuperable para la institución», indica el informe.

Estos datos revelan una concentración de la violencia mortal en el departamento del Oeste -donde se ubica la capital, Puerto Príncipe-, que por sí solo registra un 85.28 % de las muertes a escala nacional.

La ONG recordó que 2026 comenzó «con una constatación absolutamente sombría», debido a que «la vida humana en Haití parece haber perdido su valor sagrado».

«Los ciudadanos, atrapados entre la impotencia de las autoridades y la agresividad de los grupos armados, viven en un estado de sitio permanente», señaló.

También, la organización humanitaria apuntó que los resultados operativos de la Policía Nacional de Haití (PNH) «siguen siendo vagos y muy insuficientes ante la magnitud del desastre».

«Esta incapacidad para frenar los secuestros crea una sensación de abandono total, en la que el Estado parece espectador del sufrimiento de sus propios ciudadanos, entregados a merced de depredadores sin escrúpulos», indicó.

Exige tomar medidas

De acuerdo con la ONG, la magnitud de estos hechos exige una «toma de conciencia inmediata e inequívoca» por parte de los actores nacionales e internacionales.

Según ella, la situación exige una solidaridad activa y una intervención diplomática que vaya «más allá de las simples promesas de apoyo».

También, «es imperativo» que los socios de Haití reconozcan la actual emergencia humanitaria y de seguridad «como una prioridad absoluta, ya que cada día de retraso en la asistencia técnica y estratégica se traduce en nuevas pérdidas de vidas humanas», afirmó la Ordedh.

«La supervivencia de la nación depende de la capacidad de los actores nacionales e internacionales para restablecer, con carácter urgente, la autoridad de la ley y el respeto por la vida» dijo la ONG.

Haití vive una crisis política y social severa, y según la oficina de las Naciones Unidas en el país casi 6,000 personas murieron y otras 2,708 resultaron heridas en Haití en 2025 a causa de la violencia de las bandas y las operaciones de las fuerzas de seguridad para combatirlas.

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