Latinoamericanas
La odisea de los venezolanos que esperan en Cúcuta, Colombia, dinero del exterior
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8 años agoon
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LA REDACCIÓNEsas remesas deberían recibirlas en Venezuela, pero debido a las limitaciones monetarias impuestas por el Gobierno del presidente Nicolás Maduro, que redujeron el efectivo circulante, miles de ciudadanos tienen que trasladarse a Cúcuta a diario para reclamar los pequeños fajos de dinero que son su esperanza.
Cúcuta, Colombia (EFE).- En el centro de Cúcuta, el cruce fronterizo más concurrido entre Colombia y Venezuela, opera un mercado de divisas callejero al que acuden a diario centenares de venezolanos para recibir remesas del exterior que les permitan aguantar la crisis en su país.
La odisea de los venezolanos que esperan en Cúcuta, Colombia, dinero del exterior
Cúcuta, Colombia (EFE/Héctor Neira Rangel).- En el centro de Cúcuta, el cruce fronterizo más concurrido entre Colombia y Venezuela, opera un mercado de divisas callejero al que acuden a diario centenares de venezolanos para recibir remesas del exterior que les permitan aguantar la crisis en su país.
La interminable fila de gente que espera recibir el dinero atraviesa el Parque Santander, donde las palomas revolotean entre la gente que busca guarecerse del sol de justicia que impera en Cúcuta y que marca los horarios de trabajo y de siesta en la ciudad.
Frente a la plaza dedicada al General Francisco de Paula Santander, héroe neogranadino de la Independencia, se encuentra la casa de cambio a la que acude buena parte de los venezolanos para reclamar las remesas que les llegan de terceros países y poder comprar alimentos o medicinas y, en algunos casos, los boletos de autobús para migrar a Ecuador, Perú o Chile.
Esas remesas deberían recibirlas en Venezuela, pero debido a las limitaciones monetarias impuestas por el Gobierno del presidente Nicolás Maduro, que redujeron el efectivo circulante, miles de ciudadanos tienen que trasladarse a Cúcuta a diario para reclamar los pequeños fajos de dinero que son su esperanza.
“La mayoría de nuestros hijos está trabajando fuera para poder mandarnos a los que estamos enfermos, para cubrir nuestros medicamentos, para la comida”
En medio del parque, en una calurosa mañana cucuteña, personas de todas las edades ven pasar las horas en la fila, rezando para que cuando llegue su turno en la ventanilla aún quede dinero en efectivo.
Magali Prado, una venezolana de 47 años, está en la fila desde hace más de cuatro horas, sufre de diabetes y tuvo que venir desde San Juan de Colón, en el vecino estado Táchira, para retirar el dinero que sus hijos le envían.
“La mayoría de nuestros hijos está trabajando fuera para poder mandarnos a los que estamos enfermos, para cubrir nuestros medicamentos, para la comida”, dice Prado a Efe.
La mujer tiene un hijo que trabaja en Perú y una hija en Chile, ambos le mandan dinero para que pague sus medicinas, imposibles de conseguir en Venezuela, por lo que aprovecha el viaje a Cúcuta para comprarlas en cualquier farmacia.
“Lamentándolo mucho, en Venezuela no hay medicamentos y para nadie es un secreto cómo estamos nosotros los venezolanos“, sentencia.
Recordar el esfuerzo que hacen dos de sus hijos para ayudarla a ella y al resto de la familia le causa un dolor que no puede ocultar.
“Mi hija es una ingeniera petroquímica que le tocó irse a trabajar a un restaurante para poder costearme los medicamentos, es muy triste y lamentable”, dice con la voz quebrada.
Todos los meses, Prado hace el viaje de más de hora y media por carretera hasta Cúcuta, pero el puesto fronterizo debe cruzarlo a pie porque está vedada la circulación de vehículos por orden del gobierno bolivariano.
La mujer no se cansa de lamentarse por la situación de su país, pero aun así no piensa en irse al exterior, camino que ya han tomado millones de sus compatriotas, una diáspora extendida por todo el mundo.
“Es muy lamentable y siempre le pido a mi Dios, pero yo no me voy de mi país porque ahí nací (…). Si tengo que morir, muero en mi país”, afirma con convicción.
Como ella, hay muchos venezolanos que no quieren abandonar su tierra mientras puedan seguir cruzando la frontera para abastecerse, pero las cifras muestran que también hay muchos que pasan a Colombia para no regresar.
En la misma fila de la casa de cambio está Edgar Castillo, de 40 años, a quien se le nota el cansancio de un viaje más de 12 horas desde Valencia (centro de Venezuela) hasta Cúcuta.
Castillo expresa preocupación por lo lento que avanza la fila y teme no alcanzar a retirar el dinero, lo que le obligaría a dormir en el Parque Santander para asegurarse un lugar más privilegiado al día siguiente.
“Tengo como tres horas ya (en la fila), estaba por allá lejos y no se ha movido más. No sabemos si hay efectivo o no hay efectivo”, dice a Efe.
Castillo también tiene problemas de salud, pero en su caso el dinero que espera de familiares que están en Perú no es para mantenerse sino para viajar a ese país en busca de empleo y, cuando pueda, llevar también a su esposa y tres hijos que se quedaron en Venezuela.
“La rutina que tenemos es fuerte, no hemos descansado, no hemos dormido, todo este ajetreo es muy fuerte”, dice Castillo, cuya condición es de cuidado porque asegura que tiene tres prótesis en la columna.
Preocupado por su salud explica: “No puedo trabajar cargando peso y ya me ves -señala las maletas que trae consigo-, tengo que hacerlo; primero por mí, y segundo, para sacar a mi familia de allá mientras se acomoda la situación”. Es el drama que vive la mayoría de los venezolanos. EFE
Latinoamericanas
Una nueva respuesta humanitaria beneficiará a más 400.000 personas en Haití
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5 días agoon
junio 1, 2026
Ciudad de Panamá, (EFE).- Una nueva respuesta humanitaria abarcará a más de 400.000 personas en Haití afectadas por la prolongada crisis de violencia en el país, donde más de la mitad de la población necesita asistencia alimentaria y sanitaria, informó este lunes la ONG global Plan International.
Esta iniciativa beneficiará a más de 400.000 personas en los departamentos de Ouest, Centre y Artibonite, y contempla la cobertura de sus necesidades más urgentes de alimentación, refugio y artículos esenciales.
«Lo que vemos cada día en Haití exige una respuesta a esta escala. Las familias desplazadas, y las comunidades que las acogen, están cargando con el peso de una crisis que no se detiene», afirmó el director de Plan International Haití, Prospery Raymond, en una comunicado de prensa.
Los servicios de nutrición ampliarán el acceso a prevención, detección y tratamiento de la desnutrición aguda severa en sitios de desplazados y comunidades de acogida, al tiempo que los servicios de protección de la niñez conectarán a niñas y niños afectados por la violencia, el desplazamiento y la separación familiar con servicios esenciales y con especial atención a las niñas y a otros grupos en mayor riesgo.
La ONG global recordó que Haití atraviesa una de las peores emergencias humanitarias de su historia reciente, impulsada por la violencia armada, el desplazamiento masivo, la inseguridad alimentaria severa y el colapso de los servicios esenciales que están dejando a millones de familias sin acceso a necesidades básicas.
«Más de 6,4 millones de personas -más de la mitad de la población- necesitan asistencia humanitaria en Haití. El hambre es una de las caras más severas de esta crisis: la actualización del IPC (Marco Integrado de Clasificación de la Seguridad Alimentaria) publicada en abril de 2026 identifica a 5,8 millones de personas en inseguridad alimentaria aguda y advierte que el 70 % de las personas que viven en sitios de desplazados en Puerto Príncipe enfrenta carencias alimentarias severas», indicó Plan.
La organización recalcó que en Puerto Príncipe y sus alrededores, grupos armados controlan amplias zonas y exponen a la niñez al reclutamiento, la explotación, la violencia sexual y la interrupción de su educación.
Agencia AFP
La Paz, Bolivia.-El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, advirtió el miércoles que la crisis «está llegando al límite», en una nueva jornada de manifestaciones que exigen su renuncia pese a la posibilidad de que declare un estado de excepción para frenar las protestas.
Paz enfrenta desde hace casi un mes una convulsión social, con bloqueos de carreteras por parte de campesinos, obreros y transportistas que pedían medidas contra la crisis económica, la peor en cuatro décadas, y ahora exigen su renuncia.
«El que quiera destruir la patria se las va a ver con este presidente y con toda la fuerza de la Constitución», advirtió, en alusión a los estados de excepción.
Pero las manifestaciones no paran. Con banderas indígenas, miles de campesinos indígenas, la mayoría mujeres, marcharon este miércoles, en el Día de la Madre, por el centro de La Paz.
La marcha de campesinas se unió en una sola protesta con choferes en huelga que han paralizado parcialmente el transporte público.
«La policía boliviana no puede reprimir contra su propio pueblo. Ellos vienen de las mismas comunidades. No pueden enfrentarse contra sus propios hermanos, contra su padre, contra su madre (…) que se repliegue», dijo a la AFP Froylan Choque, en la manifestación.
– «Peor que el covid» –
La Paz, sede del gobierno, y la vecina ciudad de El Alto, son el epicentro de las protestas y bloqueos, que han causado escasez de alimentos, medicinas y combustible. En otras ciudades, como Oruro (oeste), Potosí (suroeste) y Cochabamba (centro) el problema es menor.
Grupos de cientos de vecinos en La Paz también han marchado en estos días en contra de los bloqueos de carreteras, constató la AFP.
Según el presidente, los efectos en la economía llegan a los 600 millones de dólares de pérdidas en un país en severa crisis desde 2023, que agotó sus reservas de dólares y su inflación ronda el 15%.
«Es peor que el covid», manifestó Paz, al hablar de la escasez y la subida de precios provocada por los bloqueos en La Paz y El Alto.
En un intento por bajar las tensiones, Paz, economista de 58 años, anunció esta semana que bajará a la mitad su salario, en una medida casi simbólica pues su ingreso mensual es equivalente a 3,448 dólares.
El anuncio no ha surtido ningún efecto entre los manifestantes.
«Estamos hartos con este presidente (…) Por culpa de él, está sufriendo toda la gente boliviana», expresó este miércoles Delta Salinas, otra de las manifestantes.
El gobierno de Paz denuncia un intento de «alterar el orden democrático» y señala al expresidente socialista Evo Morales (2006-2019), prófugo por un caso de presunta trata de una menor, de impulsar los disturbios en las protestas.
El líder cocalero, refugiado en la zona del Chapare, su bastión político, insta a Paz a que llame a nuevas elecciones en 90 días.
Latinoamericanas
Haití: Más de 80 muertos en 5 días por choques entre pandillas
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3 semanas agoon
mayo 14, 2026
PUERTO PRINCIPE.- Más de ochenta personas han perdido la vida y cerca de un centenar han resultado heridas a causa de los enfrentamientos que mantienen desde el pasado domingo bandas armadas en Cité-Soleil, a unos cinco kilómetros al norte de la capital de Haití, denunciaron este jueves organizaciones de derechos humanos citadas por la prensa local.
Muchas viviendas han sido incendiadas y cientos de personas han huido hacia otras zonas menos expuestas, indicó -al medio local Magik9- Fritznel Pierre, responsable de la organización Combite Pour la Paix et le Développement.
CHIEN MÉCHANT, 400 MAWAZO Y LOS TALIBANES
El activista denunció que los ataques son perpetrados por una coalición de bandas armadas, entre ellas Chien Méchant, 400 Mawazo y los Talibanes, que se disputan el control de territorios en los que funcionan empresas que aportan miles de dólares a la economía nacional.
Las hostilidades se reanudaron el pasado domingo entre las bandas Canaan -lideradas por Jeff Gwo Lwa, aliado de Chien Méchant-, en la Plaine du Cul de Sac, y los 400 Mawozo, de Lamò Sanjou, que se enfrentan a un grupo rival formado por pandillas de Cité-Soleil, Village Renaissance y Pierre 6.
MEDICOS SIN FRONTERAS ALERTO DE COMBATES
La oficina en Haití de la organización médica humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) alertó el pasado martes sobre estos combates y decidió evacuar temporalmente uno de sus hospitales en Cité-Soleil, por el empeoramiento de la situación.
Ese mismo día, el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, presidió un consejo de ministros extraordinario para tratar la situación de inseguridad, y dio «instrucciones claras y medidas concretas para reforzar de inmediato la capacidad operativa de las fuerzas del orden y garantizar una respuesta coordinada, enérgica y duradera contra todas las formas de delincuencia».
Las autoridades no han dado una cifra de muertos ni heridos por estos recientes enfrentamientos.
Haití vive una grave crisis de violencia que solo en el primer trimestre de este año dejó al menos 1,642 muertos y 745 heridos, según el más reciente informe de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas para este país caribeño (BINUH).
an/am
