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La OMC enfrenta una crisis de identidad conforme Trump considera actuar por cuenta propia
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8 años agoon
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LA REDACCIÓNLos miembros de la institución se enfrentan a lo que muchos consideran un ataque al sistema comercial de posguerra
En los días finales de su presidencia, Barack Obama abrió un caso comercial contra China que pretendía ser la culminación de las batallas económicas de su administración con Beijing.
El litigio entablado en la Organización Mundial del Comercio se enfocaba nominalmente en los subsidios ilegales que Beijing utilizaba para ayudar a su industria del aluminio, sin embargo, los funcionarios estadounidenses que habían pasado más de un año trabajando en ello lo consideraron algo más grande. Estaban lanzando un misil guiado hacia la infraestructura financiera de la economía china, dirigida por el estado.
Al anunciar el caso, Obama señaló los préstamos bancarios estatales a bajo interés, la electricidad barata y otros subsidios gubernamentales que China había utilizado para alimentar un “exceso mundial” de aluminio y acero. Todos eran ilegales, alegó, y todos les causaban dolor a los rivales comerciales de China a nivel internacional.
La medida tenía la intención de fijar una postura y establecer un caso sistémico que el sucesor del Sr. Obama, Donald Trump, pudiera retomar al ocupar la Casa Blanca tras haber prometido su propia guerra económica contra China. La administración Obama fue aún más lejos, y buscó la ayuda de aliados en lugares como Bruselas, donde los funcionarios, que aún en este momento, están considerando presentar un caso similar.
Sin embargo, casi un año después, el caso del aluminio presentado por el gobierno de Obama permanece inactivo, como una de las víctimas del dramático cambio en la política comercial estadounidense que el Sr. Trump ha orquestado.
Armado con su sospecha instintiva de las instituciones multilaterales, el Sr. Trump ha convertido a la OMC, que sus predecesores consideraban una herramienta estratégica, en un objetivo estratégico. La falta de interés en el caso del aluminio golpea el núcleo de la agenda comercial de la administración: en lugar de tratar de utilizar la OMC y sus procesos para alcanzar los objetivos de EEUU, el Sr. Trump ha expresado una clara preferencia por la acción unilateral y por evitar las instituciones internacionales.
El resultado es que los ministros de comercio de los 164 miembros de la OMC que se reunirán en Buenos Aires el domingo para su cónclave bienal, enfrentan lo que muchos consideran una crisis existencial creciente tanto para este organismo creado hace ya dos décadas como para el sistema comercial de posguerra. Y EEUU, que alguna vez fue garante de esa arquitectura, ahora encabeza el ataque.
Los cargos del Sr. Trump contra la OMC dependen de su creencia de que la creación de la institución en la década de 1990 contribuyó a provocar la angustia económica que afectó a muchas comunidades estadounidenses cuando perdieron sus empleos ante los nuevos competidores en China y otros países.
Los funcionarios de la administración argumentan que la OMC ha fracasado en su mandato para negociar nuevas reglas para la economía mundial y ha obligado a EEUU a usar aranceles desiguales. Dicen que sus procedimientos actuales nunca fueron diseñados para lidiar con el tipo de capitalismo de estado que China ha implementado exitosamente durante tres décadas.
Los defensores de la OMC pueden proclamar que su proceso de solución de disputas es una barrera contra las guerras comerciales, pero los funcionarios estadounidenses argumentan que las disputas tardan demasiado y terminan en manos de un órgano de apelación que acusan de invadir la soberanía de los miembros de la OMC.
En un documento de 2010, escrito cuando era un destacado abogado comercial en Washington, Robert Lighthizer, zar comercial del Sr. Trump, argumentó que EEUU debía despreciar a la OMC con mayor frecuencia. Y eso es lo que parece que él y la administración Trump se proponen hacer.
El asalto de la administración Trump a la OMC hasta ahora ha tenido cierto tono pasivo-agresivo.
Los diplomáticos en Ginebra dicen que desde la elección del Sr. Trump, EEUU ha estado jugando un papel secundario en la mayoría de las negociaciones de la OMC. “EEUU ha estado ausente durante 12 meses”, dice un diplomático de alto rango. “No están en el juego en lo absoluto”.
Antes de las reuniones anteriores de la OMC, EEUU había jugado un papel de liderazgo en la conducción de la agenda de negociación. Esta vez, los funcionarios de otros países que trabajan en los posibles acuerdos, en temas como la eliminación de subsidios a la pesca ilegal en todo el mundo, dicen que sólo esperan que EEUU no bloquee ninguna acción.
Sin embargo, EEUU también ha apuntado más directamente a la función de la solución de disputas de la OMC y ha comenzado a actuar en base a sus quejas sobre el proceso de apelación.
Ha bloqueado durante meses la tarea de llenar vacantes en el cuerpo de apelación de siete miembros de la OMC por razones técnicas que algunos funcionarios en Ginebra creen que enmascaran una agenda más siniestra para derribar por completo el sistema de disputas de la OMC y eliminarlo como una restricción sobre el tipo de acción comercial unilateral — ya sea en forma de aranceles u otras medidas — que el Sr. Trump quisiera tomar.
Funcionarios de otros países, además, expresan su frustración con la nueva administración en Washington, diciendo que aún no ha dejado en claro lo que quiere que suceda en la OMC.
Una de las ironías del enfoque de la administración Trump es que EEUU está lejos de ser el único que ve las fallas de la OMC.
Algunos funcionarios en Ginebra han comenzado a referirse a la ‘ONUficación’ de la OMC, señalando el rol de bloqueo que pueden asumir los pequeños países y las camarillas debido a su estructura de toma de decisiones basada en el consenso. Otros dicen ahora que la OMC es un lugar donde sólo se lograrán acuerdos comerciales con el denominador más bajo, pues los debates más duros y ambiciosos tienen lugar en los acuerdos comerciales regionales o sectoriales.
La ironía más grande es que muchos países están ansiosos por encontrar razones para cooperar con EEUU, especialmente cuando se trata de la amenaza percibida proveniente del modelo económico de China.
Al oponerse a la solicitud de China de que se le conceda el estatus de economía de mercado en la OMC, Washington ahora tiene aliados en la UE y en países como Japón, Canadá y México. El estatus es importante para Beijing tanto por ser un símbolo como por la ayuda que le prestaría para combatir los casos antidumping contra sus exportaciones baratas.
Cuando la UE y EEUU se negaron a cumplir su deseo en 2016, Beijing inició un caso en la OMC contra ambos. Ahora se espera una decisión en el caso de la UE a principios de 2019, pues los abogados de China han decidido priorizar eso. Mientras tanto, el Sr. Lighthizer advirtió que cualquier decisión a favor de China sería “catastrófica” para la OMC.
Los funcionarios de la UE y Japón también están tratando de convencer a EEUU de que hay otras áreas donde podrían encontrar una causa común contra China en la OMC. Entre ellos se encuentra una investigación de EEUU sobre las prácticas y normas de propiedad intelectual de China y las reglas que exigen que las compañías transfieran tecnologías importantes.
Los funcionarios de la UE argumentan que las compañías europeas tienen las mismas quejas y que todas se beneficiarían de una acción conjunta en la OMC, en lugar de una acción estadounidense para enfrentar a China unilateralmente y potencialmente provocar una guerra comercial.
Roberto Azevêdo, el ex diplomático brasileño que funge como director general de la OMC, argumenta que si EEUU u otros países emprendieran un camino unilateral, se arriesgarían a repetir momentos peligrosos en la historia económica.
“Sin el sistema multilateral de comercio, creo que estaríamos en un mundo definitivamente regido por acciones unilaterales, que es básicamente un eufemismo para las guerras comerciales”, dice el Sr. Azevêdo. “Y creo que todos estaríamos, sin excepción, peor de lo que estamos ahora”.
Los funcionarios de la administración Trump le dieron un giro diferente a esto. Argumentan que están llevando a EEUU por un camino de unilateralismo más eficiente y duro.
En lugar de presionar sobre cuestiones como el caso del aluminio del Sr. Obama en la OMC — que incluso si se persigue de forma agresiva tomaría años litigar — la administración Trump está empleando leyes domésticas que pretenden dar resultados en unos meses.
El Departamento de Comercio lanzó en la primavera varias investigaciones de seguridad nacional sobre las importaciones de aluminio y acero que podrían arrojar una decisión sobre los aranceles en las próximas semanas. El mes pasado “lanzó por iniciativa propia” un caso antidumping contra las láminas de aluminio chinas utilizadas en productos como las canaletas caseras, la primera vez que lo hace desde 1985.
Algunos veteranos del comercio aún ven razones para tener esperanzas. “Todavía me siento optimista a largo plazo sobre la OMC. Una crisis y una experiencia cercana a la muerte pueden hacer que la gente la considere de una nueva forma”, dice John Weekes, ex embajador de Canadá en la OMC.
Sr. Lighthizer también ha dado sus propias razones para el optimismo, dicen otros funcionarios. En conversaciones privadas, dicen, ha tratado de tranquilizar al Sr. Azevêdo y otros sobre las intenciones actuales de EEUU.
“Si la OMC no existiera, tendríamos que inventarla”, les dijo.
diariolibre.com
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Trump exige acelerar construcción del salón de baile en la Casa Blanca tras el tiroteo en hotel vecino
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2 horas agoon
abril 26, 2026«Lo que pasó anoche es exactamente la razón por la que nuestros grandes militares, el Servicio Secreto y las fuerzas del orden han estado exigiendo que se construya un salón de baile grande y seguro en los terrenos de la Casa Blanca», afirmó Trump.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió este domingo la finalización inmediata del polémico salón de baile que ordenó construir en la Casa Blanca, tras haber sido evacuado la noche del sábado de la cena de la Asociación de Corresponsales por la irrupción de un hombre armado.
En un mensaje publicado en su red social, Truth Social, el mandatario insistió en que el incidente, en el que un agente del Servicio Secreto resultó herido, justifica la necesidad de contar con un espacio de alta seguridad dentro del perímetro de la residencia presidencial.
«Lo que pasó anoche es exactamente la razón por la que nuestros grandes militares, el Servicio Secreto y las fuerzas del orden han estado exigiendo que se construya un salón de baile grande y seguro en los terrenos de la Casa Blanca», afirmó Trump.

El mandatario arremetió contra la batalla legal que mantiene suspendidas las obras del proyecto de 400 millones de dólares, el cual supuso la demolición de la histórica Ala Este en octubre de 2025.
«La ridícula demanda contra el salón de baile, interpuesta por una mujer que paseaba a su perro y que no tiene ninguna legitimación, debe ser desestimada de inmediato», sentenció Trump, refiriéndose al proceso judicial que el pasado marzo llevó al juez federal Richard Leon a ordenar la suspensión de las obras por falta de aprobación del Congreso.
El juez de distrito Richard Leon, en Washington, concedió la solicitud de una medida cautelar preliminar presentada por un grupo conservacionista, que detiene temporalmente el proyecto de Trump en la Casa Blanca.
Según el presidente, el nuevo salón, de unos 8.000 metros cuadrados, es una estructura «de alto secreto militar» que cuenta con los niveles más altos de seguridad y que carece de habitaciones superiores por donde «personas no autorizadas puedan filtrarse».
Hizo así referencia al hecho de que el sospechoso del reciente incidente, identificado como Cole Tomas Allen, de 31 años, que intentó entrar armado al evento de gala, era un huésped del Hotel Washington Hilton, en el que se celebró la cena de corresponsales que presidía Trump.
El sospechoso, que fue neutralizado tras disparar contra el chaleco antibalas de un agente, provocó la evacuación abrupta del presidente; la primera dama, Melania Trump, y el vicepresidente, JD Vance.
«Este evento nunca habría ocurrido con el salón de baile de alto secreto que se construye actualmente en la Casa Blanca. ¡No se puede construir lo suficientemente rápido!», añadió el mandatario, quien aseguró que la obra, pese a los frenos judiciales, se encuentra «por debajo del presupuesto y sustancialmente adelantada a lo previsto».
Internacionales
Lo que se sabe sobre el tiroteo ocurrido en la cena de corresponsales de la Casa Blanca
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2 horas agoon
abril 26, 2026BBC MundoGlobales
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, fueron evacuados de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca el sábado por la noche, tras reportarse disparos en las instalaciones.
El servicio secreto de Estados Unidos confirmó que nadie resultó herido en el incidente y que una persona fue detenida. Posteriormente, el sospechoso fue identificado como Cole Tomas Allen, de 31 años.
En declaraciones desde la Casa Blanca, el presidente afirmó que «siempre es impactante cuando suceden estas cosas, eso nunca cambia».
Posteriormente publicó un segundo mensaje en el que indicó que las fuerzas del orden les habían solicitado a él y a la primera dama que abandonaran las instalaciones.
¿Qué dijo Trump tras el tiroteo?
Desde la Casa Blanca, aproximadamente una hora después del incidente, el presidente declaró que un hombre había sido detenido tras abalanzarse contra la seguridad del hotel Washington Hilton con un «arma potente».
Asimismo indicó que un agente del servicio secreto recibió un disparo a quemarropa durante el incidente, pero que su chaleco antibalas le salvó la vida.
«Acabo de hablar con el agente y se encuentra muy bien», dijo. «Está muy animado, le dijimos que lo queremos y lo respetamos, y es un hombre muy orgulloso».
El presidente describió una sala «totalmente unida», con una «enorme muestra de cariño y unidad» tras el tiroteo.
Trump recalcó que deseaba que el evento se reanudara tras la detención del sospechoso, pero el protocolo lo impidió.
El evento será reprogramado, dijo Trump, y será «más grande, mejor y aún más espectacular».
El presidente también hizo referencia a los dos intentos de asesinato anteriores, uno durante un mitin en Butler, Pensilvania, y otro mientras jugaba al golf en Palm Beach, Florida.
Afirmó que «siempre es impactante cuando esto sucede, eso nunca cambia», y señaló que la primera dama quedó «bastante traumatizada» por el incidente.
El presidente también agradeció a los medios de comunicación, a quienes calificó de «muy responsables» en su cobertura de la situación en desarrollo.

¿Qué publicó Trump en redes sociales?
Poco antes de dirigirse a los medios, Trump compartió imágenes y un video del presunto sospechoso del tiroteo.
La foto, tomada en primer plano, muestra a un hombre sin camisa en el suelo, con las manos esposadas a la espalda y rodeado por agentes del servicio secreto.
En el video, de baja calidad, se ve a una persona corriendo junto a los agentes de seguridad, quienes luego se dan la vuelta y lo persiguen.
En su comparecencia ante los medios el sábado por la noche, el presidente confirmó que había dado la orden de difundir tanto las imágenes como el video.
¿Quién es el sospechoso y de qué se le acusa?

Las autoridades estadounidenses identificaron al sospechoso como Cole Tomas Allen, residente de Torrance, California.
Según CBS, socio informativo de la BBC en Norteamérica, Allen declaró a las autoridades que su intención era disparar contra funcionarios del gobierno de Trump.
Citando fuentes anónimas, CBS también informó que se efectuaron entre cinco y ocho disparos durante el incidente.
La policía informó que agentes de seguridad y el sospechoso intercambiaron disparos, sin precisar cuántos.
En una rueda de prensa, el jefe interino de policía de Washington D.C., Jeffery Carroll, declaró que el presunto autor de los disparos era huésped del hotel donde se celebraba el evento.
Carroll declaró que el sujeto estaba «armado con una escopeta, una pistola y varios cuchillos».
Posteriormente, aparecieron fotografías que mostraban a agentes del FBI y a la policía registrando una zona en una dirección de California que se cree está vinculada al presunto pistolero.
Trabajaba para una empresa de tutorías en Torrance llamada C2 Education, según confirmaron dos fuentes policiales a CBS. En diciembre de 2024, recibió el premio de «Profesor del Mes» de la empresa.
Se desconoce si aún trabaja para la empresa. El Distrito Escolar Unificado de Torrance declaró a CBS que Allen nunca ha sido empleado de su distrito.
El Instituto Tecnológico de California (Caltech) confirmó a CBS por correo electrónico que Allen se graduó de Caltech en 2017, pero no proporcionó más detalles.
Jeanine Pirro, fiscal federal del estado de Washington, dijo que el sospechoso enfrenta dos cargos por usar un arma de fuego durante un delito violento y por agresión a agentes federales con un arma peligrosa.
Añadió que será acusado formalmente el lunes ante un tribunal federal.
¿Qué ocurrió en la cena?
La cena anual de corresponsales de la Casa Blanca se celebraba en el hotel Washington Hilton, y se esperaba que el presidente pronunciara un discurso allí esa misma noche, cuando se oyeron disparos en las inmediaciones del salón de baile.
Varios corresponsales de la BBC, presentes en el evento, informaron de escenas de gran confusión tras los disparos.
Se vio a agentes del servicio secreto de Estados Unidos escoltando al presidente y a la primera dama fuera de la sala, mientras que altos funcionarios de la administración, como el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, fueron evacuados por sus equipos de seguridad.
Otros asistentes permanecieron en el salón de baile, confinados en sus puestos, y muchos periodistas intentaban informar a sus respectivas organizaciones.
La cena de corresponsales de la Casa Blanca es una tradición de la prensa estadounidense que se remonta a 1921 y a la que históricamente asiste el presidente en ejercicio.
Esta era la primera vez que Trump asistía al evento como presidente en ejercicio; su última asistencia fue en 2011.
Internacionales
Tras el primer año de la muerte del papa Francisco, peregrinos continúan visitando su tumbar
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3 horas agoon
abril 26, 2026
Hace hoy exactamente un año, el mundo se despertaba con una noticia que sacudía a millones de personas: la muerte del papa Francisco. “Con profundo dolor, tengo que anunciar la muerte de nuestro Santo Padre, Francisco”, anunciaba el cardenal camarlengo, Kevin Farell.
El impacto fue entonces inmediato y global. Desde Roma hasta los rincones más alejados del planeta, fieles y no creyentes reaccionaron ante la pérdida de una figura que había trascendido lo religioso. Días después, su funeral reunió a miles de personas que acompañaron el cortejo fúnebre hasta la basílica de Santa María la Mayor, en un último adiós multitudinario.
Es allí donde hoy reposan sus restos. Un año después, la afluencia no ha disminuido. Peregrinos de todo el mundo continúan formando largas colas para visitar su tumba. El arcipreste de la basílica, el cardenal lituano Rolandas Makrickas, destaca especialmente la presencia de fieles latinoamericanos: “Muchísimos peregrinos vienen y son de todo el mundo, en particular los de América Latina”, dice, en entrevista.
Ese legado sigue vivo en el actual pontificado de León XIV. Aunque de perfil más discreto, comienza a perfilar su propio estilo sin alejarse del todo de la línea marcada por su predecesor. Así lo perciben también los fieles que visitan la basílica. Nerea y Raquel, dos peregrinas españolas de Alicante, destacan la implicación de Francisco y su cercanía. “Era un Papa se implicaba, y se implicaba con sus ideas y las luchaba, podías ser partidario o no de ellas, pero te llegaba”, asegura Nerea. Raquel coincide: “Era bastante progresista y bastante a pie de calle, vamos”.
El propio cardenal Makrickas subraya algunas de las claves de esa conexión: “Tenía aspectos que lo acercaron a la gente: su sencillez, su humildad y su humorismo, que siempre tuvo como característica y forma de acercamiento humano”.
