Conecta con nosotros

De portada

Disyuntiva nacional de tolerancia con la corrupción o aplicación implacable de la ley.

Published

on

El entramado de corrupción que encabezaba la familia Medina Sánchez parece involucrar de manera directa al expresidente Danilo Medina, cuya conexión con los que operaban el ilícito negocio se devela a través de uno de los mecanismos de inversión pública como eran las visitas sorpresas.

Los detalles ofrecidos por el Ministerio Público sobre la operación Anti-Pulpo en la que están involucrados la mayoría de los hermanos del expresidente Danilo Medina, quien de acuerdo a los seguimientos al entramado de corrupción, lo convierten en un blanco principal de la investigación.

Por donde sea que se tomen los detalles ofrecidos por la Procuraduría General de la República no hay forma de desvincular a Danilo de los hechos que se les imputan a unos diez acusados, de cuyas ilegalidades el Ministerio Público dice tener unos trescientos elementos de pruebas.

El principal centro de operación de la mafia era el Fondo de Empresas Reformadas (FOMPER), que dirigía un dirigente peledeísta de Santiago de segunda categoría, Fernando Rosa, quien mantenía unos vínculos muy estrechos a partir de su designación en el referido órgano público con la esposa del expresidente, Cándida Montilla, y con los hermanos del entonces presidente de la República, Danilo Medina.

La designación de Rosa al frente del FOMPER parece que fue parte de la estrategia, porque en función de los planes de desfalcar al Estado no era conveniente que la presidiera la hermana de Danilo Medina, y por esa razón ella pasó a ser la vicepresidenta a pesar de que las decisiones provenían de la familia presidencial.

Las evidencias no dejan dudas de que el expresidente Medina estaba al tanto de las andanzas de su hermano Alexis, pero para que las acciones de la Procuraduría tengan legitimidad se debe perseguir también a otros de pasados gobiernos que también han depredado el patrimonio público.

Todavía falta ver como se manejan los jueces que conocerán el presente caso, porque será a partir de ahí que se podrá medir si los operativos Anti-Pulpo han sido exitosos, ya que no es tan fácil en el país lograr sanciones para personas que tienen fuertes tentáculos en el ámbito jurisdiccional, por lo que casi siempre se impone la impunidad.

Dos cosas serán muy importantes en el presente proceso de persecución de la corrupción, y la primera es que los expedientes no se caigan por debilidades en su elaboración y lo segundo que la persecución en contra del flagelo no se detenga sólo en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), sino que alcance a muchos otros que han ocupado posiciones públicas y que hoy disfrutan el dinero del pueblo como si fuera propio.

En esa virtud, la persecución de la corrupción debe tener como blanco a leonelístas, hipolitistas e incluso reformistas o balaguerístas, a fin de que se imponga la institucionalidad y que el combate a la corrupción tenga la suficiente credilibidad que merezca el apoyo de todos los sectores que conforman la vida nacional.

La imposición de las medidas de coerción solicitadas en contra de unos diez imputados que han acumulado grandes fortunas sobre la base de engañar al Estado y a la sociedad dominicanas, es el primer reto del Ministerio Público y después que el juicio preliminar y de fondo se conviertan en una condena segura para los inculpados.

Todas estas acusaciones tienen que ser en el marco del debido proceso y la tutela judicial, la cual parte del principio de la presunción de inocencia, pero que estos derechos no se constituyan en motivo para que los que conocen estos casos en los tribunales competentes tengan una justificación para salirse con las suyas.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

De portada

Una intensa lucha por convertirse en títere de una potencia que desprecia el respeto que impone la dignidad humana.

Published

on

El chantaje de visas por dignidad y un control político, económico y social a ultranza define hoy día la fuerza y el poder de una nación, donde prevalece el criterio «conmigo o con nadie».

La administración del presidente Donald Trump sólo entiende de la fuerza, de las armas y de todo mecanismo de romper con relaciones armoniosas con los demás Estados.

En ese trance está sometida Venezuela y todos los demás países del llamado primer, segundo y tercer mundo, cuyas reglas del juego es el sometimiento a la voluntad de los Estados Unidos de América.

Sin embargo, donde la prenda preciosa de la dignidad humana parece esfumarse es en Venezuela, ya que gobierno y oposición rinden pleitesías a Trump para en la competencia de ver quién resulta más gracioso o más títere a favor de los planes de dominación de la potencia del norte.

Es impresionante ver como gobierno y oposición están dispuestos a dar alma y corazón a Trump para entregarse sin límites y servir sin condicionamiento a los intereses que mancillar su dignidad como si se tratara de cualquier mercancía

El escenario escogido es la Casa Blanca, donde acuden o por lo menos comunican su disposición de entregarse a cambio de lo que sea para rendirse ante los pies de quien se expresa con aires de emperador.

Ahora quien acudió al Reynaldo de Trump fue María Corina Machado, quien es Premio Nobel de La Paz, sin haber pacificado nada, pero que busca complacer al jefe de Estado norteamericano en su afán de ser favorecida con el referido reconocimiento

Es la lucha y el vencimiento de la irracionalidad sobre los principios que se suponen deben prevalecer en un mundo que hace siglos que pasó de la barbarie a la civilización.

Machado llegó a la Casa Blanca con el premio muy bien adornado para hacerlo extensivo a Trump en su lucha sin límites por ser títere.

El asunto no tiene fronteras y lo mismo ocurre en cualquiera de los continentes que conforman el mundo, cuyo sometimiento deja muy claro lo vulnerable del planeta.

La era Trump ha impuesto la regla del más fuerte dejando atrás el supuesto respeto  del derecho internacional y constitucional.

La era Trump no sólo ha relegado a un segundo plano el derecho, sino también la razón y en consecuencia las reglas de una buena democracia.

Todo ser define la fuerza y el poder con que cuenta, mientras que el que no tiene los mismos sólo tiene la opción de plegarse y convertirse en un títere gracioso ante el imperio.

El Instituto Oslo advirtió a Machado que el premio es intransferible como forma de evitar que la política venezolana hiciera lo  que hizo con Trump.

Continue Reading

De portada

Pretensiones imperiales toman tanto impulso en era trumpista que borra del mapa derecho internacional

Published

on

El mundo atraviesa por grandes tensiones como resultado de las no disimuladas acciones de la administración Trump de retornar el planeta a una selva en la que no se respetan derechos, no sólo de las personas físicas, sino también de los Estados.

Hablar después de lo ocurrido en Venezuela con la incursión militar de EE.UU. para la aparente aprehensión de Maduro, cuyo real  trasfondo es apropiarse de sus riquezas naturales, principalmente del petróleo,  implica tocar un tema que se pensaba superado sin que existan argumentos válidos para justificar   esa conducta al margen de la ley y de la civilización.

En pleno siglo 21 que un Estado ocupe el territorio de otro es una medida al margen del derecho internacional contenido en tratados y convenciones y muy concretamente en la Carta de la ONU, pero lo que ha importado muy poco para la administración Trump.

Y ello crea una situación que pone en peligro los territorios soberanos que conforman el mundo y que justificarla o tolerarla mínimamente conlleva que las diferentes sociedades se rijan por la Edad de Piedra en la que el más grande se traga al más chiquito, cuya opción parece predominar en los Estados Unidos, donde luce que se impone  la irracionalidad y la falta de razonabilidad.

La vulneración de las fronteras toma tanta fuerza que ahora la administración Trump habla de que por razones de seguridad debe tomar por la fuerza a Groenlandia, isla autónoma de Dinamarca y de igual manera amenaza a  Colombia y México mediante la excusa de combatir el narcotráfico.

Lo preocupante del fenómeno es que los medios de comunicación y una serie de gobiernos justifiquen el apresamiento de Maduro y en consecuencia den luz verde a la intervención de un Estado en contra de otro que se supone que debe tener sus propios mecanismos de solución de cualquier distorsión del Estado Social Democrático  de Derecho.

Las acciones ilegales del imperio del norte toman tanta fuerza que ya el tema se aborda como si se hablara de una acción legal y legítima, lo cual lleva a la normalidad decir que ahora funcionarios estadounidenses tendrán el control de Venezuela.

Este peligro no sólo se observa en los actuales momentos en que Maduro, un presidente seriamente cuestionado por la comunidad internacional, pero cuyo apresamiento es ilegal desde cualquier perspectiva que se vea, esta recluido en una cárcel de Nueva York tras un secuestro de una Estado que no es el suyo, el cual se supone que, es en todo caso, es el que debe enjuiciarle.

De manera, que una o varias acciones ilegales no pueden generar otras de igual naturaleza las cuales no se apoyan en derechos, porque entonces se entra en una violación y contradicción con el derecho internacional.

Hay una famosa expresión muy popular que dice que se amuela cuchillo para su propia garganta, la cual es aplicable en el presente caso,  lo que pone en una situación muy difícil a los gobiernos que se prestan a ese juego como la República Dominicana y otras naciones de los hemisferios occidental y oriental, cuyas soberanías están hoy muy mancilladas.

Son  tantos los controles imperiales de la era trumpista, que la sola amenaza de violar la soberanía de los territorios de paises que se suponen libres, surten unos efectos que no disminuyen con la presión mediática o a través de organismos de concertación pública de carácter internacional.

Inexplicablemente este comportamiento hegemónico ilegal se empodera, mientras el derecho internacional muere sin que los países víctimas den una respuesta en bloques como una forma de sustentarse en la herramienta que lo salvaría de la barbarie como lo constituye el derecho internacional.

Continue Reading

De portada

Posición de R.D. sobre Venezuela es acomodamiento a su condición de sometida a nuevos requerimientos de Trump.

Published

on

Lo planteado por el Gobierno de Luis Abinader de que no comparte la elección de Delcy Rodríguez como presidenta transitoria de Venezuela tras el apresamiento de Nicolás Maduro,  revela que República Dominicana quiere incluso superar lo impuesto por Estados Unidos, pero siempre ajustada a los intereses de la potencia del norte.

La realidad es que la pregunta que se impone es y hasta dónde y quién ha dicho que el país tiene la facultad de objetar a una mandataria provisional escogida por el órgano competente y supuestamente sugerida por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), aunque el restablecimiento de relaciones comerciales y diplomáticas conlleve algunos requerimientos democráticos.

Sin embargo, la posición dominicana implica la violación del derecho internacional, entre los que se encuentran el de soberanía y autodeterminación de los pueblos, así como la Carta de la ONU.

Evidentemente que el ingrediente introducido por el Gobierno dominicano resulta gracioso para los intereses foráneos que convergen en Venezuela, máxime los que están asociados a los Estados Unidos.

La contradicción dominicana con lo planteado en la Organización de Estados Americanos (OEA) y su práctica en política exterior, ya que el presente Gobierno siempre se inclina por la intromisión en los asuntos internos de otros países, no deja la naci0n buen parada en la comunidad internacional.

Resulta poco entendible que la República Dominicana no haya apoyado abiertamente la incursión ilegal de Estados Unidos en Venezuela, pero que preste su territorio para el apoyo logístico de la acción.

Es una especie de doble moral, pese a que en su lugar debió mantener una posición aparentemente neutral, aunque de cualquiera manera ya estaba involucrada en una intervención armada que viola los principios fundamentales del derecho internacional

De lo que no queda ninguna duda es que el crédito internacional en política exterior del país ha quedado seriamente comprometido con una causa de la que ha sido una víctima en una diversidad de ocasiones como en el 1916 y el 1965.

La verdad que pretender una conducta diferente de la nación frente a la irracionalidad de Trump sería mucho pedir, sobre todo cuando otros países pertenecientes a la Unión Europea y otras superpotencias como Rusia y China también son tolerantes con la agresividad e intromisión del principal imperio del mundo.

 No obstante, desde cualquier perspectiva que sea vea el asunto la conclusión no puede ser otra que en la situación pesa más el miedo que la vergüenza y la dignidad del pueblo dominicano.

Continue Reading

Edificio La República: Restauración No. 138, cuarta planta, Santiago, República Dominicana. Teléfono: 809-247-3606. Fax: 809-581-0030.
www.larepublicaonline.com  / Email: periodico@larepublicaonline.com
Copyright © 2021 Blue National Group