Economía
La sagrada cesantía
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6 meses agoon
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LA REDACCIÓN
Santo Domingo, R.D.-Luego de publicar el 2 de septiembre del año pasado el artículo “Que la pacten el trabajador y el empleador”, algunos amigos economistas a quienes aprecio y respeto me recomendaron no volver a tocar el tema que abordé en esa ocasión: el derecho de cesantía. Me señalaron que la cesantía es una conquista sagrada y que, en consecuencia, nunca debería ser tocada ni con el pétalo de una rosa en el marco de una verdadera reforma laboral. Por alguna razón, esa veneración de la cesantía, nos hace recordar otra de similar intensidad y que se mantuvo por casi 40 años como el más sagrado de los tótems económicos que hemos venerado, adorado y defendido los dominicanos en nuestra historia económica: la paridad del peso con el dólar.
En el caso de la sagrada paridad del peso, no importaba que esta constituyese una barrera para el crecimiento de las exportaciones, el desarrollo de las zonas francas y el surgimiento del turismo, o que operase como un subsidio a las importaciones de bienes y servicios. Quienes se atreviesen a plantear que el peso estaba sobrevaluado y que el país se beneficiaría con un sistema de tasa de cambio flexible y única, lo que implicaba “modificar” la paridad original fijada en 1947 con la creación del Banco Central (BCRD), tendrían que hacer frente a una junta de inquisidores monetarios conformada por abogados, economistas y empresarios que se beneficiaban del peso sobrevaluado. La junta era receptora de la acusación de conspiración contra el peso elaborada por el procurador fiscal cambiario de turno con sentencia pre-redactada para desacreditar y descalificar a los osados que atentaran contra el tótem sagrado de la paridad.

El temor a la inquisición monetaria caló tanto que muy pocos economistas del país todavía mantienen en su diccionario el término “devaluación”, prefiriendo recurrir a otros menos políticamente incorrectos como “modificar”, “deslizar”, “sincerar” o “ajustar” la tasa de cambio. El 23 de enero de 1985, el tótem fue demolido con la devaluación del peso dominicano en el mercado oficial y la unificación de las tasas múltiples al nivel que determinara el mercado libre o paralelo de divisas. La “destrucción creadora” del tótem de la paridad del peso y el dólar se convirtió en uno de los pilares fundamentales del conjunto de reformas estructurales que allanaron el camino al crecimiento y progreso económico de la nación durante las últimas cuatro décadas.
Con el perdón de mis amigos economistas, no me parece sensato que permanezcamos de brazos cruzados frente a una conquista, auxilio o derecho basado en principios morales y sociales que todos defendemos pero que, sin proponérselo, ha erosionado la capacidad del sector formal privado de crear empleos y expandido la participación del sector público y del sector informal en la absorción de empleo en el país. Si ajustamos el dato poblacional de 10,878,267 habitantes que sirve de base a la muestra de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo del BCRD al nivel de 12,593,516 para corregir por la subestimación del censo de 2022, mantenemos invariable la tasa de desocupación oficial y reconocemos que cualquier incremento de la población ocupada derivado de la corrección de la subestimación poblacional solo puede tener lugar en el sector informal, se puede comprobar que entre 2000 y 2025, mientras las tasas de crecimiento anual promedio del empleo en el sector público y en el sector informal fueron de 4.73% y 2.72%, respectivamente, la correspondiente al sector formal privado fue de apenas 1.49%. Con el ajuste para corregir la subestimación poblacional tendríamos que, en 2025, los ocupados en el sector formal equivaldrían al 44.7% del total de ocupados, de los cuales 31.2% corresponden al sector formal privado y el 13.5% a los empleados del sector público. El sector informal, por su parte, emplea al 55.3% de toda la fuerza laboral ocupada del país. ¿Han mejorado esos indicadores con relación a los de 25 años atrás? No. En 2000, el sector formal empleaba el 47.7% del total de ocupados, correspondiendo el 39.8% al sector formal privado y el 7.8% a los empleados en el sector público. El sector informal, por su parte, empleaba al 52.3% del total de la fuerza laboral ocupada.
Respeto el derecho que tienen mis colegas economistas y mis amigos que han consagrado su vida al derecho laboral de plantear que contamos con el mejor Código de Trabajo de la región. Me atrevería a plantear, sin embargo, que ninguno de nosotros nos sentimos complacidos con los resultados de una institucionalidad del mercado de trabajo que ha fomentado el aumento del empleo informal y sustentado un aumento mucho menor en el formal empujado, en gran parte, por el boom que ha exhibido el empleo en el sector público.
La segunda opción que ofrecería la reforma que proponemos es que en caso de que los dos, el trabajador y el empleador, acuerden traspasarse a un sistema de seguro de cesantía o desempleo que descansaría en un aporte mensual que el empleador realizaría al fondo que se crearía, ambos deberán acordar el pago de la cesantía que corresponda a la fecha del traspaso, teniendo en cuenta ambos que el monto acordado podría ser inferior al 100% del estimado del pago de cesantía, dado que esta, en primer lugar, es un pasivo contingente del empleador, no un pasivo real que tendrá que pagar y, en segundo lugar, que el empleador, en lo adelante, contribuirá mensualmente con un porcentaje del salario del trabajador para alimentar el fondo que sustentará el seguro de cesantía o de desempleo.
Quienes ingresen al mercado laboral formal a partir de la fecha de aprobación de la nueva reforma, serían enrolados al sistema de seguro de cesantía o de desempleo. En consecuencia, no tendrían la opción de ingresar al sistema actual de auxilio de cesantía a no ser que el empleador y el nuevo trabajador lo acuerden en el contrato de trabajo que enviarían, para fines de registro, al Ministerio de Trabajo. Está de más decir que el proyecto de ley de reforma del Código de Trabajo deberá incluir el Sistema de Seguro de Cesantía o de Desempleo que se ofrecería como alternativa a los trabajadores y empleadores, siguiendo las normas y los parámetros de los mejores sistemas de seguro de cesantía vigentes en la región.
Domingo.-El nearshoring está reconfigurando el mapa exportador de la región Norte de República Dominicana, impulsando una creciente concentración hacia mercados cercanos y planteando nuevos desafíos en materia de infraestructura, capital humano y diversificación.
Este proceso, que consiste en la relocalización de procesos productivos en países próximos al mercado final, ha comenzado a reflejarse con claridad en los indicadores comerciales.
Entre 2023 y 2024, los índices de concentración por destino de las exportaciones de la región Norte aumentaron en 26.8 % y 24.3 %, respectivamente, mientras que la distancia ponderada de los envíos se redujo en 4.2 % y 27.3 %, de acuerdo con la Colección de Investigaciones del Banco Central sobre Análisis Regional (Cibao) 2025.
Subraya la necesidad de fortalecer la formación de capital humano para sostener el crecimiento en sectores estratégicos como el automotriz, la tecnología y la manufactura avanzada.
Economía
Indotel registra RD$17,186,089.51 en créditos a usuarios en el primer trimestre del 2026
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15 horas agoon
abril 20, 2026
Santo Domingo, R.D.El Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), mediante su dirección de Protección al Usuario (DPU), informó que pudo obtener más de RD$17.1 millones de créditos en beneficios de los clientes en el servicio de telecomunicaciones a lo largo del primer trimestre del 2026, en el que se evidenciaron las gestiones que se llevaron a cabo en los trámites de validación de las varías, la resolución de reportes hechos por los usuarios y cómo se negoció con las prestadoras.
La cantidad que se gestionó fueron RD$17,049,021.51 que provienen de la categoría de Avería Tipo 2, relacionado a los créditos que tienen que ver con las averías que los proveedores experimentan de forma masiva y que impactan a un alto número de personas. Dichos créditos concedidos por las abastecedoras, entran dentro de normativas como el Reglamento General de Servicios Telefónico además de que los manejan en la DPU en lo que se valida la resolución de la avería.
Conforme al desglose mensual, en enero se presentó el mayor volumen de créditos manejados, con RD$17,078,969.02. Posteriormente le sigue febrero con RD$89,138.47 y para finalizar el trimestre marzo con RD$17,186,089.51.
Por otro lado, la división de conciliación obtuvo RD$56,999.08 en las situaciones de
pre-formalización de trabajos que ejecutó el mismo departamento en el proceso de negociación con las distribuidoras, en las que se acordó una especie de crédito en forma de acuerdo con el cliente.
Economía
El país recibió US$3,019.6 millones en remesas entre enero y marzo de este año
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7 días agoon
abril 14, 2026
Santo Domingo, R.D.-Entre enero y marzo de este año, los flujos de remesas que llegaron al país sumaron US$3,019.6 millones, lo que refleja un aumento anual de 1.9%, según el Banco Central.
La entidad indicó que este crecimiento en marzo ocurre a pesar del complejo entorno internacional que prevalece actualmente.
“Los conflictos en Medio Oriente han elevado los precios del petróleo y sus derivados, lo que ha generado mayores presiones inflacionarias y ha reducido el ingreso disponible de los hogares”, explicó agregando que el repunte responde, en gran medida, a los envíos realizados por los dominicanos en Estados Unidos, país desde donde se originó el 84.2% de los flujos formales recibidos en marzo, equivalentes a unos US$879.9 millones.
El Banco Central señala como relevante que, durante este periodo, la diáspora en Estados Unidos recibe una proporción importante de los reembolsos de impuestos estipulados por el Servicio de Impuestos Internos (IRS, en inglés), incrementando así su capacidad de envío.
Destacó también la recepción de remesas por canales formales desde países como España, por un valor de US$54.9 millones, un 5.3% del total, siendo este el segundo país en cuanto al total de residentes de la diáspora dominicana en el exterior se refiere, así como Haití e Italia, con 1.1% y Suiza con 1.0% de los flujos recibidos. En el resto de la recepción de remesas se distinguen Canadá y Panamá.
Respecto a la distribución de las remesas recibidas por provincias, el BCRD señala que el Distrito Nacional recibió una proporción del 48.3 % durante marzo, seguido por las provincias de Santiago y Santo Domingo, con un 10.6% y 7.0%, respectivamente. Esto indica que casi dos tercios (65.9%) de las remesas se recibe en las zonas metropolitanas del país.
El crecimiento del 1.9% en el flujo de remesas recibidas entre enero y marzo es coherente con las proyecciones de este Banco Central, las cuales mantienen para este 2026 un crecimiento interanual del 3.5%, menor al observado en 2025, considerando la entrada en vigor en enero pasado del nuevo impuesto a los envíos desde EE. UU, y la incertidumbre del entorno internacional vigente.
Analizando la evolución del sector externo, las perspectivas del BCRD contemplan una evolución favorable de los ingresos de divisas durante 2026, como son los ingresos de turismo, la inversión extranjera directa (IED) y las exportaciones, en conjunto con las remesas. En cuanto a las remesas, se estima que se ubiquen en torno a los US$12,200 millones y que la IED supere los US$5,000 millones al terminar el año.
Estos ingresos de divisas contribuirán a mantener la estabilidad relativa del tipo de cambio que se observa en la actualidad, de tal manera que, al 31 de marzo de 2026, la moneda nacional se apreció 3.4 % frente al dólar estadounidense con respecto diciembre de 2025.
Estos mayores flujos externos permiten también mantener un nivel adecuado de reservas internacionales, las cuales al cierre de marzo se ubicaron en US$16,143.1 millones, representando un 12.2% del PIB y cubriendo unos 5.8 meses de importaciones, indicadores por encima de los umbrales recomendados por el FMI.
