Nacionales
La Soga: ¿Cazador cazado o una trama para limpiar su nombre?
Published
8 años agoon
By
LA REDACCIÓNEra la primera vez que el agente policial, a quien se le atribuyen decenas de muertes, mostraba temor por su vida. Pero el hombre no fue asesinado ni tampoco permaneció escondido.
SANTIAGO DE LOS CABALLEROS, República Dominicana.-Tras siete años de su supuesta huida y ocultamiento, el teniente (¿ex?) policial Fernando De los Santos (La Soga) ha reaparecido en los titulares de prensa.
Su apodo de La Soga está ligado a la infamia que rodea la labor de este oficial de policía al que se atribuye dar muerte a decenas de hombres considerados delincuentes, ninguno de los cuales tuvo la oportunidad de defenderse en un tribunal.
Lo extraño es que tanto sus abogados como ciudadanos entrevistados por medios de comunicación han afirmado que La Soga no estaba escondido, sino que llevaba una vida normal en un sector de Gurabo, Santiago. Y no faltó quien elogiara su labor de policía, argumentando que “limpió” las calles de Santiago de muchos delincuentes comunes.
A aparecer esposado, custodiado por sus antiguos compañeros de uniforme, el oficial ha declarado que es inocente. Se muestra seguro de que todo se aclarará. De paso dijo que está en la disposición de servirle por 10 ó 15 años más a la “patria” desde las filas policiales.
En Santiago muy pocos creen que en estos siete años las autoridades habían buscado al presunto prófugo, que desertó de la Policía, en Noviembre del 2011 y quien había explicado en una supuesta carta manuscrita que no se entregaría, porque había una presunta trama para matarlo.
Era la primera vez que el agente policial, a quien se le atribuyen decenas de muertes, mostraba temor por su vida. Pero el hombre no fue asesinado ni tampoco permaneció escondido.
A mediado de octubre del 2011, el entonces jefe de la Policía Nacional, mayor general, José Armando Polanco Gómez y la entonces procuradora fiscal de Santiago, Yeni Berenice Reynoso, declararon prófugo al teniente Fernando de los Santos, conocido como (La Soga). Fernando de los Santos estaba acusado de cobrar RD$ 250, 000.00 para matar a dos personas en Santiago
El tiempo pasó y la Policía necesitó siete años para hallar y apresar a La Soga, pero muy pocos ciudadanos, creen en la captura. De hecho uno de sus abogados niega que el aprehendido tuviera armas en su poder cuando lo contactaron, y alega el ex policía estaba tranquilo y sin sobresalto de que lo fueran a capturar, porque el caso principal por el cual fue acusado habría sido desestimado en los tribunales.
“No está claro si se trata del cazador cazado o si es una trama para llevarlo a la justicia y limpiar su nombre”, comentaron algunos ciudadanos en relación al caso, cuya coerción se conoció en el Palacio de Justicia, el pasado viernes 3 de noviembre del 2017.
Tras conocerse del apresamiento de La Soga, muchos sectores de Santiago, reaccionaron sorprendidos, porque afirman conocer de las presuntas andanzas del ex teniente, quien gusta de las peleas de gallos y otras actividades comunes, a la vista de todos.
La coerción
El ex teniente Fernando de los Santos (La Soga), quien hace una semana figuraba en una lista de los 34 hombres, buscados por la Policía local, por crímenes, fue llevado a la cárcel del Palacio de Justicia de Santiago, el jueves 02 de noviembre del 2017, rodeado por un contingente policial.
En principio el imputado evitó responder a los reporteros que buscaban su reacción respecto a su apresamiento y los crímenes que se le imputan, pero tanto La Soga, como sus abogados están convencidos de que la labor que realizó el agente en las calles de Santiago fue una “limpieza necesaria”.
Francisco Hernández, abogado prominente de Santiago de los Caballeros, cree que no hay pruebas de los casos que se le imputan a La Soga y afirma que lo que procedía era el archivo del caso. Hernández, conocido en los medios, por su gran capacidad discursiva, también maneja la tesis de que no hay interés de llegar al fondo, sino procurar un impacto en la opinión pública, para tapar otras situaciones del Estado, como los escándalos de corrupción.
Durante el conocimiento de la coerción, en la cual se le impuso prisión preventiva de tres meses, los pasillos del Palacio de Justicia, estaban abarrotados. Algunos ciudadanos querían ver a La Soga, el hombre fuerte a quien le atribuyen al menos 35 muertes, cuya actuación se cree inspiró al actor Manny Pérez, para hacer la película “La Soga”.
Vestido de forma impecable, con traje y lentes oscuros, el personaje, que supuestamente dirigía el llamado “Escuadrón de la Muerte” en Santiago, lucía sereno pese a estar esposado y fuertemente custodiado. En los pasillos la gente murmuraba; unos expresando admiración y respeto por La Soga, y otros denostándolo, por considerarlo un asesino frío.
No faltaron parientes y amigos de La Soga, mostrándole apoyo y solidaridad. Las escaleras del Palacio de Justicia servían de gradas a los curiosos que querían perderse el espectáculo. Todos con sus teléfonos inteligentes listos para tomar fotos y vídeos.
Su mensaje
Fernando de los Santos (La Soga), como todo un líder, hizo una pausa para arengar a los suyos:
“A mi familia y a los que me siguen, que no se preocupen, que yo estaré con ellos otra vez”.
La Soga, tras recibir los tres meses de prisión preventiva como medida de coerción, fue enviado a la cárcel del Palacio de Justicia de Santiago, ubicada en el sótano del edificio. Desde allí sería trasladado a cárcel del Operaciones Especiales de la Policía Nacional, en Santo Domingo Oeste.
Cuando La Soga fue declarado prófugo
A mediado de octubre del 2011, el entonces jefe de la Policía Nacional, mayor general, José Armando Polanco Gómez y la entonces procuradora fiscal de Santiago, Yeni Berenice Reynoso, declararon prófugo al teniente Fernando de los Santos, conocido como (La Soga).
Fernando de los Santos estaba acusado de cobrar RD$ 250, 000.00 para matar a dos personas en Santiago. En 2011, Bonel de Jesús Lanfraco Castro habría contratado a La Soga, por encargo de Joan Silverio Ureña, para ejecutar a Elvis Sebastián Valerio y Luis Roberto Torres, en represalia por un supuesto “tumbe” de 100 mil dólares, hecho ocurrido en septiembre 2011, ambos cuerpos fueron hallados en las aguas de la presa de Tavera, próximo a la provincia La Vega.
Todo sobre La Soga
Nacionales
¿Cuánto costará la nueva cédula para cada dominicano?
Published
3 días agoon
enero 15, 2026
Santo Domingo, R.D.-Un total de 9,412,353 ciudadanos y residentes en República Dominicana recibirán la nueva cédula de identidad y electoral a partir del 26 de enero de 2026. De esa cifra, 942,795 personas alcanzaron la mayoría de edad desde el año pasado y serán incorporadas por primera vez al padrón de cedulación.
La Junta Central Electoral (JCE) informó que el proceso de renovación y emisión del documento tendrá una inversión de RD$ 6,500 millones. De ese monto, RD$ 2,081.6 millones se destinarán a la impresión de las cédulas, mientras que RD$ 3,500 millones cubrirán los gastos operativos y logísticos del proceso, el cual se extenderá hasta marzo de 2027.
Con base en estos datos, si 9.4 millones de personas recibirán la cédula y el costo total asciende a RD$ 6,500 millones, el gasto promedio por persona será de aproximadamente RD$ 690.58, es decir, unos RD$ 691 por cédula. Esta emisión es gratuita,
El 26 de enero de 2026 se realizará el acto formal de impresión de la primera cédula de identidad y electoral, que será entregada al presidente de la República, Luis Abinader.
Durante febrero y marzo de 2026, la JCE ejecutará la captura y entrega focalizada a senadores, diputados, altas cortes, órganos constitucionales y comunicadores.
La apertura general de cedulación en el territorio nacional iniciará el 8 de abril de 2026, organizada por mes de cumpleaños, con captura y entrega física del documento. El proceso de renovación nacional concluirá el 31 de marzo de 2027, fecha en la que la cédula vigente perderá validez legal.
Nacionales
Urgen formalizar trabajadoras domésticas tras denuncias contra Julio Iglesias
Published
3 días agoon
enero 15, 2026
Santo Domingo.– Las denuncias en España de que Julio Iglesia explotó sexual, psicológica y laboralmente a al menos a una de sus empleadas en su casa de Punta Cana reabre el debate sobre la necesidad de formalizar el trabajo doméstico y que se apliquen mecanismos para presentar las quejas ante las autoridades.
Mientras que la fiscalía de La Altagracia asegura que ese caso no fue denunciado en el país.
Para las representantes de gremios que agrupan a las trabajadoras doméstica ese tipo de denuncias son comunes entre sus afiliadas.
«Porque cuando una mujer pone una denuncia de violencia o acoso, regularmente, no le prestan mucha atención y ocurre que el (caso se repite y se repite y se repite», expresó la sindicalista, Eulogia Familia.
«Vivimos a diario contra esos tipos de abusos, violencia, acoso en el mundo del trabajo del sector doméstico. Lo hemos denunciado, pero no hay ningún tipo de ley que nos ampare en ninguno de esos sectores», dijo la presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadoras Domésticas, Marubeni Pérez.
Asimismo, aseguran que además de trabajadoras del hogar, empleadas y estudiantes también son víctimas de acoso y abusos sexuales y psicológicos.
¿Cuándo ocurrió lo de Julio Iglesias?
Tras relatar lo ocurrido en una investigación periodística de medios internacionales, dos ex empleadas de Julio Iglesias lo demandaron ante la justicia española por supuestas agresiones y vejaciones sexuales en las mansiones del cantante en la República Dominicana y en las Bahamas en el 2021.
- Debido a que las denuncias no fueron hechas en el país, el ministro de Trabajo prefirió no referirse al tema.
Las sindicalistas consultadas instaron a las mujeres víctimas de este tipo de violencia a formalizar sus denuncias.
Nacionales
Legislando contra el reloj: los costos ocultos de la perención legislativa
Published
3 días agoon
enero 15, 2026
Santo Domingo, R.D.-En el Congreso Nacional, cada año se repite una escena que ya parece parte del calendario institucional: el apuro de las últimas semanas de legislatura para aprobar proyectos de ley antes de que «venzan». Lo que muchos no saben es que ese apuro no responde necesariamente a una urgencia nacional, sino a una disposición del Reglamento y de la Constitución que establece que si un proyecto de ley no se aprueba en dos legislaturas ordinarias (es decir, aproximadamente un año), debe considerarse no iniciado, como si nunca hubiese existido. Y así, todo lo hecho hasta ese momento, estudios técnicos, audiencias públicas, informes de comisión, debates en el Pleno, se borra por completo.
Esta práctica, conocida como perención legislativa, se ha convertido en uno de los principales factores de ineficiencia del trabajo parlamentario. Cada año, decenas de proyectos, muchos de ellos importantes, mueren por plazos y no por méritos. Y luego, los mismos legisladores deben reintroducirlos, repetir los trámites, rediscutirlos, volver a aprobarlos. Se reinicia el reloj… pero no se avanza.
Los efectos de esta dinámica son graves y múltiples. En primer lugar, se cometen errores legislativos por premura. Cuando un proyecto se acerca a su fecha de caducidad, se acelera su aprobación, muchas veces sin el estudio técnico adecuado. Se aprueban textos con vacíos legales, ambigüedades o sin análisis de impacto presupuestario. Luego vienen las enmiendas, los reclamos y, en algunos casos, las reformas de urgencia para corregir lo que no se debió precipitar.
Además, esta lógica produce un desgaste institucional profundo. Desde fuera, la ciudadanía ve cómo el Congreso aprueba algo… y luego lo deja caducar. El mensaje que se percibe es de inestabilidad, improvisación o lentitud. La confianza en el proceso legislativo se resiente, y con razón. No es fácil explicar por qué una ley ampliamente debatida y respaldada tiene que ser reintroducida cada año como si fuera nueva, solo porque el calendario venció.
Pero quizás el mayor problema sea que se rompe la continuidad entre las dos cámaras del Congreso. Un proyecto aprobado en el Senado, si no es conocido por la Cámara de Diputados antes de terminar el año legislativo, pierde vigencia. Y la próxima vez, debe comenzar desde cero, incluso en la cámara que ya lo había aprobado. Se desvanece todo el trabajo legislativo como si fuese papel mojado.
El Parlamento no debe ser rehén del calendario, ni el país víctima de la burocracia. Es hora de romper con la lógica de la perención automática y construir un procedimiento legislativo que honre el trabajo, respete el tiempo y sirva al bien común. Porque legislar no es correr contra el reloj: es construir soluciones duraderas para una nación que no puede esperar.
