Opinión
Lavado por billones
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5 años agoon
Por Narciso Isa Conde
A un millón de millones en muchas partes del planeta le dicen billón, pero en EE.UU le llaman trillón.
De acuerdo a informes secretos filtrados, cinco Bancos Globales –el JP Morgan, HSBC, Standard Chartered Bank, Deutsche Bank y Bank of New York Mellon– lavaron en años recientes un total de dos trillones de dólares procedentes de redes criminales, carteles de las drogas, funcionarios corruptos y empresarios mafiosos.
En un lenguaje racista a esas operaciones le han llamado “blanqueo” de “dinero negro”, otro valor negativo agregado a esos turbios manejos de poderosas facciones de un capital financiero global altamente gansterizado y evidentemente insubordinado frente las normas establecidas dentro de sus propios Estados imperialistas.
No valieron las advertencias, ni las multas anteriores, ni las amenazas de incriminación penal.
Ellos saben que muy raras veces las autoridades de sus países criminalizan los delitos de las elites capitalistas, por graves que sean.
La impunidad no es solo un mal del llamado “subdesarrollo”. El afán de de ganar y ganar y de amasar fortunas fabulosas otorga un poder por encima de todos los demás.
· CONFIRMACIÓN DE LA PODREDUMBRE CAPITALISTA.
El capitalismo imperialista se ha convertido en un sistema plagado de mafias empresariales y esta nueva denuncia sencillamente confirma esa realidad, la cual se ha tornado sumamente peligrosa.
La podredumbre se derrama y tiene dolientes hasta en las entrañas del mismo sistema, que por demás luce fracturado.
La competencia desleal genera intereses adversos y el alto grado de descomposición preocupa a ciertos guardianes de la estabilidad de la dominación en el contexto de una la multi-crisis de decadencia de la civilización capitalista realmente existente.
· LAS “FILTRACIONES” DE UN SISTEMA EN CRISIS HICIERON POSIBLE LA DENUNCIA.
La investigación estuvo a cargo de un Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, el mismo de los papeles de Panamá.
La filtración de los informes, que nutrieron esa valiosa denuncia, es muy posible que tengan su origen en los adversarios de esos cinco bancos globales.
Pero también pueden obedecer a la alarma de otras facciones dominantes, que piensan y actúan más allá de los intereses propios, tratando de evitar un desbordamiento peligroso.
Ya es demasiado grande el abismo entre la economía real y el enorme volumen de dinero circulante, impregnado de una volatilidad electrónica insospechada y alimentada cada vez más por papeletas y capitales sucios.
La cultura especulativa-mafiosa conspira contra la cultura productiva-explotadora del capitalismo.
La financiarización del capitalismo, el parasitismo financiero -incluido el vertiginoso engorde bancario con la malsana práctica del “lavado”– se ha distanciado brutalmente de la economía productiva; y hay quienes quieren ponerle freno al riesgoso gigantismo de esa tendencia, para pasar a reforzar nuevamente la economía real basada fundamentalmente en la explotación y sobreexplotación del trabajo humano y de la naturaleza no humana.
· UN CHOQUE DE CONSECUENCIAS IMPREDECIBLES Y UNA DENUNCIA SALUDABLE.
El choque es entre colosos y todavía no es fácil predecir resultados en medio de una dura pelea por la hegemonía interna y el destino de una remodelación o reordenamiento interno de las fuerzas del capital a escala global; seriamente afectadas por la peor crisis en su accidentada existencia, en la que se destaca el deterioro ambiental que amenaza la vida planetaria.
El saldo inmediato es que el producto de la denuncia devela una parte de las entrañas podridas del sistema, junto a los autores y beneficiarios de estos delitos, aun sea de manera parcial y un tanto sesgada.
Aquí lo denunciado viene a darnos una manita en el contexto de una lucha inconclusa contra una corrupción y una impunidad que evidencian cada vez más su carácter estructural.
Alicia Ortega y su equipo del INFORME, que son partes -o más bien el capitulo dominicano del referido consorcio internacional de periodistas de la investigación- ha destacado que en esas filtraciones la República Dominicana aparece por lo menos con 7 reportes, con pagos y transacciones bancarias altamente sospechosas; aun sin incluir las empresas offshore que no tienen dirección en nuestro territorio, pero sí están vinculadas al país.
Destacan sobre todo los reportes vinculados a los sobornos de ODEBRECHT, inseparables de sobrevaluaciones y financiamientos electorales que superan los dos mil millones de dólares; y que específicamente mencionan las transferencias de fondos a la firma INGENIEROS ESTRELLA del magnate Manuel Estrella, a la empresa de CONRADO PITALUGA, socio y asesor de Díaz Rúa (uno de los testaferros del ex -presidente Leonel Fernández) y a varios CODINOME protegidos por el Procurador Jean Alain Rodríguez y por el propio ex-presidente Danilo Medina, recientemente desplazado del trono de la corruptela estatal-privada.
¡Valiosa contribución en momentos en que se reabre el proceso judicial contra los incriminados por la estafa ODEBRECHT, con una Procuraduría temporalmente en manos idóneas para intentar hacer justicia sin exclusiones!
Opinión
La Corte Penal Internacional y la Corte Internacional de Justicia ( 1 de 3)
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1 hora agoon
enero 11, 2026Por Rommel Santos Diaz
A fin de establecer la forma como se relacionan la jurisdicción de la Corte Penal Internacional y la Corte Internacional de Justicia, se estima necesario identificar cuáles son los elementos comunes y disímiles que definen la naturaleza y competencia de cada uno de estos órganos jurisdiccionales internacionales.
Para tratar este tema conviene citar a Cherif Bassiouni quien señala que la Corte no es un órgano supranacional, sino un ente internacional similar a otros ya existentes, entre los que se puede mencionar a la Corte Internacional de Justicia. Asimismo, ambos tribunales tienen en común ser órganos jurisdiccionales internacionales de carácter permanente y de vocación universal.
A pesar de la existencia de otros tribunales internacionales permanentes que también ejercen una competencia restringida ratione personae y ratione materiae, la Corte Penal Internacional y la Corte Internacional de Justicia son los únicos tribunales internacionales que tienen vocación universal, lo que permite a cualquier Estado ser Parte en el Estatuto de Roma y en el Estatuto de la Corte Internacional de Justicia, reconociendo la competencia de estos tribunales.
Por el contrario, otros órganos jurisdiccionales internacionales, tales como la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la Corte Europea de Derechos Humanos, la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, los Tribunales Penales Ad-Hoc para la Ex Yugoslavia y para Ruanda tienen una competencia restringida en base criterios geográficos y técnico-jurídicos y por tanto no tienen vocación universal.
Desde una perspectiva general es posible afirmar que los tribunales internacionales ejercen dos tipos de competencia: competencia contenciosa y competencia consultiva.
La primera permite a un tribunal internacional ´´decir el derecho´´ y resolver controversias jurídicas, mientras que la competencia consultiva permite a un órgano jurisdiccional interpretar los alcances de las disposiciones contenidas en los tratados. Dichas decisiones se denominan ´´ Opiniones Consultivas´´´ y no tienen el mismo carácter de obligatorio cumplimiento que una sentencia. En este caso, La Corte Internacional de Justicia tiene competencias contenciosas y consultivas y mientras que la Corte Penal Internacional sólo tiene competencia contenciosa.
Un análisis de las competencias contenciosas de ambos tribunales permite identificar diferencias en relación al tipo de competencias atribuidas a ambos en relación a la materia, a los sujetos que pueden acudir a ellas, así como respecto a los sujetos de derecho internacional cuya responsabilidad es declarada por ambas jurisdicciones.
Si bien ambos tribunales internacionales resuelven controversias reguladas por el derecho internacional , la Corte Internacional de Justicia tiene una competencia general en materia de controversias internacionales mientras que la Corte Penal Internacional sólo conoce los crímenes tipificados en el Artículo 5 del Estatuto de Roma.
Por Nelson Encarnación
Los presidentes suelen aplicar su propia lógica de gobernar y actúan conforme el momento y lo que entienden la oportunidad adecuada en procura del mayor provecho para la administración.
Desde hace algunos meses se han escuchado voces desde distintos espacios que piden al presidente Luis Abinader realizar cambio de funcionarios para “relanzar el Gobierno”, bajo el argumento de que, al ratificar a la mayoría de los incumbentes cuando asumió su segundo mandato en agosto de 2024, estaba abriendo el camino para que el Gobierno se le pusiera “viejo”.
Sin embargo, el jefe del Estado entendió que esos reclamos podían obedecer al interés genuino de dichos voceros, pero también se cuidó de no actuar fuera del momento adecuado.
Y es ahí que el momento adecuado lo consideró en esta primera semana de trabajo del joven año 2026, y se puso manos a la obra con el movimiento de fichas que hizo este martes.
Nótese que el gobernante ha removido a los ministros y algunos funcionarios de otras áreas que llevaban en sus puestos desde el 16 de agosto de 2020.
Estos cambios han abarcado los ministerios de Agricultura, Industria y Comercio, Mujer y Vivienda, así como las dos áreas fundamentales de los ingresos del Gobierno, es decir, las direcciones de Aduanas e Impuestos Internos, cuyos titulares también venían desde 2020.
El ámbito de políticas sociales del Gobierno no tiene ese impacto mediático que las anteriores posiciones citadas, pero al manejar la asistencia a millones de personas vulnerables, no se puede desdeñar su relevancia.
En fin, estos movimientos implementados por el presidente de la República en un momento no habitual para que la población espere cambios en el tren administrativo resaltan el estilo del jefe del Ejecutivo que no anda esperando fechas específicas—digamos febrero de la Independencia o agosto de la Restauración—para remover a quienes necesite reubicar o dejar fuera de Gobierno.
¿Satisfacen estos cambios el deseo de quienes pedían relanzar el Gobierno y el morbo de quienes piden cortar cabezas solo por verlas rodar?
Esta interrogante es difícil de responder, sobre todo en un ambiente cargado de buenas y malas intenciones, de intrigas, intereses solapados y deseos de molestar sin resultados.
El presidente Abinader es quien sabe el beneficio que procura con estos movimientos, que no es otro que remozar instituciones que necesitan creatividad.
Por Narciso Isa Conde
El plan estadounidense busca desplazar a China, Rusia y otras potencias, aumentando riesgos de conflicto global.
Santo Domingo.– EE.UU sigue sobrevalorando su erosionado poderío global, aunque su abrumante hegemonía histórica, se ha deteriorado significativamente. Una cosa es su relato y otra su realidad.
Estrategia militar y reordenamiento en América Latina
EEUU ha sufrido derrotas y pérdidas de capacidades competitivas, por lo que su nueva estrategia de seguridad nacional plantea reordenar su poderío militar, priorizando el Hemisferio Occidental y concentrando fuerzas en el Caribe y el Pacífico suramericano, para intentar restablecer su diezmada dominación absoluta en esta subregión latino-caribeña.
Ese reordenamiento incluye cercos navales, ubicación de poderío aéreo en el mar y de tropas para tratar de controlar territorios y corredores marítimos en interés de apoderarse de riquezas minerales y obstruir rutas comerciales.
Impacto geopolítico y riesgos globales
A eso, el PENTÁGONO y su ARMADA, agrega un despliegue de fuerzas navales en el indico-pacifico y otros mares como recursos obstructivos de rutas comerciales usadas por sus aventajados competidores.
EE.UU. pretende así recuperar terrenos perdidos y fortalecer sus emplazamientos militares en América Latina y el Caribe, como parte de una reorientación de su política exterior que procura apropiarse de valiosos recursos naturales y sacar a China, Rusia y otras potencias competidoras de este subcontinente.
La nueva estrategia abarca tanto lo relativo a sus intenciones de hacer colapsar las soberanías de Venezuela, Cuba, Nicaragua y México, como de intentar afectar a China, Irán, la India, la Federación Rusa y otros países, exponiendo a la humanidad a un altísimo riesgo de escalamiento de la guerra global y su derivada nuclear.
Ella anuncia que los objetivos de Estados Unidos en el hemisferio pueden sintetizarse en la frase «alistar y expandir» («enlist and expand»), atraer viejos y nuevos aliados y expandir su debilitado dominio.
EEUU inició esta vertiente de su nueva estrategia, empleando el pretexto del narcotráfico para su despliegue naval y para sus agresiones militares puntuales, arreciando y remozando la Doctrina Monroe.
Ahora -agotada esa narco-retórica- TRUMP, en su rol de instrumento del Complejo Militar-Industrial– confiesa su determinación imperial de apoderarse de territorios y riquezas, empleando el uso de la fuerza para tratar de revertir los avances económicos de China, Rusia y otras potencias nucleares.
Tanto peligro encierra esa agresiva e irresponsable estrategia para la existencia de la humanidad y del planeta, que se ha generalizado la falsa idea de que míster Trump está «loco de remate».
Es, más bien, un neofascista visceral, con mucho de sociópata racista aferrado al dominio colonial y neocolonial que, ante el inevitable declive de la hegemonía de EEUU, ha tenido que abrazar el remozamiento de la Doctrina Monroe y el estímulo imperial a las nuevas derechas fascistoides. Esto, finalizando el 2025, convulsiona aún más el cuadro latino-caribeño y mundial.
