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Otra vez la incoherencia del PRM, ahora sobre Loma Miranda que constituye parte del alma nacional.
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5 años agoon
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Elba GarcíaPor Elba García

Loma Miranda ha sido otra de las incoherencias del Partido Revolucionario Moderno (PRD), en razón de que el desenlace que se ha producido fue el resultado de la reacción de la sociedad a las intenciones de la multinacional Falcombrige de explotar los minerales que están dentro de su territorio, lo cual permitió ver nuevamente la tolerancia y más que eso la falta de la palabra empeñada del ministro de Medioambiente, Orlando Jorge Mera, quien sólo se atrevió a hablar con detalles del asunto cuando la empresa extranjera comunicó su decisión de desistir de sus pretensiones hasta cuyo momento la cuestión estaba bajo estudios pese a que ya existían evaluaciones y una sentencia del Tribunal Constitucional al respecto que hablaban del crimen de lesa humanidad que se cometería si se satisfacía el pedido.
Está científicamente demostrado que Loma Miranda constituye la columna vertebral de las riquezas naturales del país, porque por su ubicación es la vertiente norte de la Cordillera Central y su posición está dentro del segundo corredor biológico más importante de la República Dominicana, cuyas especies botánicas son más de 500 y la mitad de las familias de vegetales de toda la Isla la Española, lo cual tiene un impacto en la sensibilidad ecológica de la nación
Entre las riquezas naturales de Loma Miranda está una inmensa alfombra de pinos endémicos, conocidos como pinus occidentales, entre los que se destacan los bosques mixtos, de hojas anchas, de galería y los llamados nublados, que convierten el lugar en unas redes hídricas profusas de todo el territorio nacional, cuya función es producir cambios en la distribución de los vientos y las lluvias.
Loma Miranda cuenta con unas fuentes de aguas que sirven de sustento para la agricultura del principal centro agrícola de la República Dominicana, además de alimentar la Presa de Rincón, la cual abastece del preciado líquido a San Francisco de Macorís, Salcedo, El Pino, Jima, Fantino, Ranchito, Cenoví y muchas otras comunidades más.
Todas las riquezas de los pueblos del Cibao Centro-Oriental, desde La Vega hasta Nagua y desde Bonao hasta Samaná, están asociados al sistema Yuna-Camú, centro de Loma Miranda, cuya importancia para la vida de la gente es definitivamente incuestionable, además de su valor educativa y turístico.
Lo narrado hasta ahora no es un capricho de quienes se oponen a las intenciones de la compañía multinacional Falcondo de explotar la zona para la extracción de minerales, pese a que Loma Miranda ha sido declarada área protegida de categoría II, es decir, parque nacional, por parte de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), sobre la base de la premisa de que ésta es la fuente de toda riqueza y bienestar de los seres humanos.
Loma Miranda, que cubre unos 32 kilómetros cuadrados, cuyas aguas irrigan unas 122 mil tareas de tierras cultivadas de arroz, principal alimento de los dominicanos, ahora estuvo otra vez amenazada de ser explotada por una minera multinacional que sólo le interesa los beneficios que puede tener con la extracción y comercialización de metales y de cuyas ventas para el país son prácticamente insignificantes.
La Academia de Ciencias de la República Dominicana se ha encargado de evaluar la importancia que tiene Loma Miranda para la sociedad y de igual modo lo ha hecho el Programa de las Naciones Unidas para Desarrollo (PNUD) y a esto se agrega la sentencia emitida por el Tribunal Constitucional a propósito de la interposición de un recurso de revisión al amparo emitido por un tribunal de La Vega luego de ponderar una demanda sometida por una serie de organizaciones que se oponen con toda la razón del mundo a que Loma Miranda sea explotada por la multinacional que ahora había hecho la amenaza de retirarse del país si no se permiten sus pretensiones.
Se debe agregar que entre las riquezas de Loma Miranda hay una biodiversidad que la hacen única, por lo menos en el territorio nacional, y acabar con todo eso por poner por encima de la salud del pueblo dominicano los intereses económicos de las multinacionales que buscan explotarla, se constituiría en un crimen de lesa humanidad, ya que para la supervivencia de las diferentes especies tienen que darse unas relaciones primarias, armoniosas y sostenibles con el tiempo y en el espacio.
La República Dominicana es el país número 10 en vulnerabilidad del mundo en lo que tiene que ver con el cambio climático y las causas de esta realidad es la pobreza, la carencia de una cultura de prevención y desastres, dado que la misma no es tomada en cuenta por la población y porque el Estado no cuenta con una política nacional de conservación y que ha establecido una de impunidad que mantiene fuera de las sanciones públicas las agresiones y violaciones de las normativas que persiguen los delitos y crímenes medioambientales.
La creación de una cultura nacional de prioridad y de prevención ha sido una preocupación de amplios sectores del país, ya que más de 300 organizaciones apoyaron una iniciativa al respecto y ha sido un sueño trunco que el Congreso Nacional se aboque a trabajar en favor de esta causa para bien de todos los dominicanos, pero a pesar del discurrir del tiempo y de los años el país no cuenta con una Ley de Ordenamiento Territorial, como lo planteó Juan Carlos Villagrán, en Bon, Alemania, en el Cop-23, quien es jefe de la Oficina de Asuntos del Espacio Intraterrestre de las Naciones Unidas.
El informe del PNUD “determinó que era inviable la explotación minera de Loma Miranda”, por su riqueza hídrica y la biodiversidad que alberga. También indica que tocar Loma Miranda sería un ‘‘ecocidio’’, porque esta montaña es una especie de ‘‘esponja natural¨ o alfombra verde que absorbe la humedad que arrastran las nubes, las condensa y las convierte en lluvias.
Loma Miranda es un patrimonio nacional, que debe perdurar para las futuras generaciones, porque es un recurso insuperable e insustituible, que no sólo representa el segundo asiento de la vida más valioso de la Isla Española, sino una inmensa mina de agua y que está por encima del gran depósito de níquel, cuyas consideraciones y datos están avalados por la Academia de Ciencias de la República Dominicana, boletín año #8 No. 16, julio del 2012 y la Comisión Técnico-Ambiental de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
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Una intensa lucha por convertirse en títere de una potencia que desprecia el respeto que impone la dignidad humana.
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22 horas agoon
enero 18, 2026
El chantaje de visas por dignidad y un control político, económico y social a ultranza define hoy día la fuerza y el poder de una nación, donde prevalece el criterio «conmigo o con nadie».
La administración del presidente Donald Trump sólo entiende de la fuerza, de las armas y de todo mecanismo de romper con relaciones armoniosas con los demás Estados.

En ese trance está sometida Venezuela y todos los demás países del llamado primer, segundo y tercer mundo, cuyas reglas del juego es el sometimiento a la voluntad de los Estados Unidos de América.
Sin embargo, donde la prenda preciosa de la dignidad humana parece esfumarse es en Venezuela, ya que gobierno y oposición rinden pleitesías a Trump para en la competencia de ver quién resulta más gracioso o más títere a favor de los planes de dominación de la potencia del norte.
Es impresionante ver como gobierno y oposición están dispuestos a dar alma y corazón a Trump para entregarse sin límites y servir sin condicionamiento a los intereses que mancillar su dignidad como si se tratara de cualquier mercancía
El escenario escogido es la Casa Blanca, donde acuden o por lo menos comunican su disposición de entregarse a cambio de lo que sea para rendirse ante los pies de quien se expresa con aires de emperador.
Ahora quien acudió al Reynaldo de Trump fue María Corina Machado, quien es Premio Nobel de La Paz, sin haber pacificado nada, pero que busca complacer al jefe de Estado norteamericano en su afán de ser favorecida con el referido reconocimiento
Es la lucha y el vencimiento de la irracionalidad sobre los principios que se suponen deben prevalecer en un mundo que hace siglos que pasó de la barbarie a la civilización.
Machado llegó a la Casa Blanca con el premio muy bien adornado para hacerlo extensivo a Trump en su lucha sin límites por ser títere.
El asunto no tiene fronteras y lo mismo ocurre en cualquiera de los continentes que conforman el mundo, cuyo sometimiento deja muy claro lo vulnerable del planeta.
La era Trump ha impuesto la regla del más fuerte dejando atrás el supuesto respeto del derecho internacional y constitucional.
La era Trump no sólo a relegado a un segundo plano el derecho, sino también la razón y en consecuencia las reglas de una buena democracia.
Todo ser define la fuerza y el poder con que cuenta, mientras que el que no tiene los mismos sólo tiene la opción de plegarse y convertirse en un títere gracioso ante el imperio.
El Instituto Oslo advirtió a Machado que el premio es intransferible como forma de evitar que la política venezolana hiciera lo que hizo con Trump.
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Pretensiones imperiales toman tanto impulso en era trumpista que borra del mapa derecho internacional
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1 semana agoon
enero 11, 2026
El mundo atraviesa por grandes tensiones como resultado de las no disimuladas acciones de la administración Trump de retornar el planeta a una selva en la que no se respetan derechos, no sólo de las personas físicas, sino también de los Estados.
Hablar después de lo ocurrido en Venezuela con la incursión militar de EE.UU. para la aparente aprehensión de Maduro, cuyo real trasfondo es apropiarse de sus riquezas naturales, principalmente del petróleo, implica tocar un tema que se pensaba superado sin que existan argumentos válidos para justificar esa conducta al margen de la ley y de la civilización.
En pleno siglo 21 que un Estado ocupe el territorio de otro es una medida al margen del derecho internacional contenido en tratados y convenciones y muy concretamente en la Carta de la ONU, pero lo que ha importado muy poco para la administración Trump.
Y ello crea una situación que pone en peligro los territorios soberanos que conforman el mundo y que justificarla o tolerarla mínimamente conlleva que las diferentes sociedades se rijan por la Edad de Piedra en la que el más grande se traga al más chiquito, cuya opción parece predominar en los Estados Unidos, donde luce que se impone la irracionalidad y la falta de razonabilidad.
La vulneración de las fronteras toma tanta fuerza que ahora la administración Trump habla de que por razones de seguridad debe tomar por la fuerza a Groenlandia, isla autónoma de Dinamarca y de igual manera amenaza a Colombia y México mediante la excusa de combatir el narcotráfico.
Lo preocupante del fenómeno es que los medios de comunicación y una serie de gobiernos justifiquen el apresamiento de Maduro y en consecuencia den luz verde a la intervención de un Estado en contra de otro que se supone que debe tener sus propios mecanismos de solución de cualquier distorsión del Estado Social Democrático de Derecho.
Las acciones ilegales del imperio del norte toman tanta fuerza que ya el tema se aborda como si se hablara de una acción legal y legítima, lo cual lleva a la normalidad decir que ahora funcionarios estadounidenses tendrán el control de Venezuela.
Este peligro no sólo se observa en los actuales momentos en que Maduro, un presidente seriamente cuestionado por la comunidad internacional, pero cuyo apresamiento es ilegal desde cualquier perspectiva que se vea, esta recluido en una cárcel de Nueva York tras un secuestro de una Estado que no es el suyo, el cual se supone que, es en todo caso, es el que debe enjuiciarle.
De manera, que una o varias acciones ilegales no pueden generar otras de igual naturaleza las cuales no se apoyan en derechos, porque entonces se entra en una violación y contradicción con el derecho internacional.
Hay una famosa expresión muy popular que dice que se amuela cuchillo para su propia garganta, la cual es aplicable en el presente caso, lo que pone en una situación muy difícil a los gobiernos que se prestan a ese juego como la República Dominicana y otras naciones de los hemisferios occidental y oriental, cuyas soberanías están hoy muy mancilladas.
Son tantos los controles imperiales de la era trumpista, que la sola amenaza de violar la soberanía de los territorios de paises que se suponen libres, surten unos efectos que no disminuyen con la presión mediática o a través de organismos de concertación pública de carácter internacional.
Inexplicablemente este comportamiento hegemónico ilegal se empodera, mientras el derecho internacional muere sin que los países víctimas den una respuesta en bloques como una forma de sustentarse en la herramienta que lo salvaría de la barbarie como lo constituye el derecho internacional.
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Posición de R.D. sobre Venezuela es acomodamiento a su condición de sometida a nuevos requerimientos de Trump.
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2 semanas agoon
enero 8, 2026
Lo planteado por el Gobierno de Luis Abinader de que no comparte la elección de Delcy Rodríguez como presidenta transitoria de Venezuela tras el apresamiento de Nicolás Maduro, revela que República Dominicana quiere incluso superar lo impuesto por Estados Unidos, pero siempre ajustada a los intereses de la potencia del norte.
La realidad es que la pregunta que se impone es y hasta dónde y quién ha dicho que el país tiene la facultad de objetar a una mandataria provisional escogida por el órgano competente y supuestamente sugerida por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), aunque el restablecimiento de relaciones comerciales y diplomáticas conlleve algunos requerimientos democráticos.
Sin embargo, la posición dominicana implica la violación del derecho internacional, entre los que se encuentran el de soberanía y autodeterminación de los pueblos, así como la Carta de la ONU.
Evidentemente que el ingrediente introducido por el Gobierno dominicano resulta gracioso para los intereses foráneos que convergen en Venezuela, máxime los que están asociados a los Estados Unidos.
La contradicción dominicana con lo planteado en la Organización de Estados Americanos (OEA) y su práctica en política exterior, ya que el presente Gobierno siempre se inclina por la intromisión en los asuntos internos de otros países, no deja la naci0n buen parada en la comunidad internacional.
Resulta poco entendible que la República Dominicana no haya apoyado abiertamente la incursión ilegal de Estados Unidos en Venezuela, pero que preste su territorio para el apoyo logístico de la acción.
Es una especie de doble moral, pese a que en su lugar debió mantener una posición aparentemente neutral, aunque de cualquiera manera ya estaba involucrada en una intervención armada que viola los principios fundamentales del derecho internacional
De lo que no queda ninguna duda es que el crédito internacional en política exterior del país ha quedado seriamente comprometido con una causa de la que ha sido una víctima en una diversidad de ocasiones como en el 1916 y el 1965.
La verdad que pretender una conducta diferente de la nación frente a la irracionalidad de Trump sería mucho pedir, sobre todo cuando otros países pertenecientes a la Unión Europea y otras superpotencias como Rusia y China también son tolerantes con la agresividad e intromisión del principal imperio del mundo.
No obstante, desde cualquier perspectiva que sea vea el asunto la conclusión no puede ser otra que en la situación pesa más el miedo que la vergüenza y la dignidad del pueblo dominicano.
