El nivel de muerte, destrucción y desplazamientos por la guerra ya carece de precedentes en décadas de conflicto israelí-palestino
La cifra de muertospalestinos en Gaza tras tres meses de guerra entre Israel y Hamás, el grupo que gobierna el territorio, ha superado las 25,000 personas, indicó el domingo el Ministerio de Salud de Gaza, al tiempo que el gobierno israelí parecía lejos de alcanzar su objetivo de aplastar al grupo armado y rescatar a más de 100 rehenes.
El nivel de muerte, destrucción y desplazamientos por la guerra ya carece de precedentes en décadas de conflicto israelí-palestino. Sin embargo, las autoridades israelíes dicen que los combates probablemente continuarán durante varios meses.
Los lentos progresos y la situación de los rehenes retenidos en Gaza han dividido a los israelíes de a pie y sus líderes, cuando la ofensiva amenaza con iniciar una guerra más amplia que implica a grupos con apoyo iraní en Líbano, Siria, Irak y Yemen que apoyan a los palestinos. En el Líbano, las fuerzas de Hezbollah se ha enfrascado en enfrentamientos casi diarios con tropas israelíes a lo largo de la frontera.
Un ataque aéreo israelí impactó el domingo un auto cerca de un puesto de control del ejército libanés en la ciudad sureña de Kafra, matando al menos a una persona e hiriendo a varias más, informaron medios estatales libaneses. Las autoridades no han revelado las identidades de los muertos y heridos. El ejército de Israel indicó que no hace declaraciones sobre reportes de medios extranjeros.
Estados Unidos, que ha prestado un apoyo diplomático y militar esencial a la ofensiva, ha tenido un éxito limitado a la hora de persuadir a Israel para que adopte tácticas militares que supongan menos riesgo para los civiles y facilite la entrega de más ayuda humanitaria.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, también ha rechazado las peticiones estadounidenses e internacionales de un plan de posguerra que incluya una vía para formar un Estado palestino. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, calificó la negativa a aceptar una solución de dos Estados como «totalmente inaceptable».
«Oriente Medio es un polvorín. Debemos hacer todo lo posible para evitar que estalle el conflicto en toda la región», sostuvo Guterres el domingo. «Y eso comienza con un alto el fuego humanitario inmediato para aliviar el sufrimiento en Gaza«.
La guerra comenzó con el ataque sorpresa de Hamás a Israel el 7 de octubre, en el que milicianos palestinos mataron a unas 1.200 personas, en su mayoría civiles, y se llevaron a unos 250 rehenes, entre hombres, mujeres y niños.
Israel respondió con una campaña aérea de tres semanas antes de añadir una invasión terrestre en el norte de Gaza que arrasó con barrios enteros. Ahora las operaciones terrestres se centran en la ciudad sureña de Jan Yunis y en campamentos de refugiados urbanos en el centro de Gaza construidos en la guerra de 1948 en torno a la creación de Israel.
Israel sigue realizando ataques aéreos sobre todo el territorio asediado, incluidas zonas en el sur donde instó a los civiles que se refugiaran. Muchos palestinos han ignorado las órdenes de evacuación, y señalan que no hay ningún lugar seguro.
Desde que comenzó la guerra han muerto un total 25,105 palestinos en la Franja de Gaza y otros 62,681 han resultado heridos, de acuerdo con el Ministerio de Salud. Esa cifra incluye los 178 cadáveres que han sido trasladados a los hospitales de Gaza en las últimas 24 horas, junto con casi 300 heridos, según Ashraf al Qidra, vocero del Ministerio.
Se cree que la cifra real de muertos es más alta, dado que muchas personas siguen sepultadas bajo los escombros dejados por ataques israelíes o en lugares fuera del alcance de los médicos, subrayó Al Qidra.
El Ministerio de Salud no diferencia entre civiles y combatientes en su cifra de muertos, pero afirma que en torno a dos tercios de los fallecidos eran mujeres y niños.
El Ministerio de Salud forma parte del gobierno que gestiona Hamás, pero sus cifras de bajas de guerras anteriores eran en su mayor parte consistentes con los cálculos de agencias de Naciones Unidas e incluso del ejército israelí.
El ejército israelí asegura haber matado a aproximadamente 9,000 milicianos, sin presentar pruebas, y culpa a Hamás de la alta cifra de muertosciviles porque combate en zonas residenciales densamente pobladas.
De acuerdo con el ejército israelí, 195 de sus soldados han muerto desde el inicio de la ofensiva en Gaza.
En torno al 85% de la población de Gaza ha huido de sus hogares y cientos de miles de personas abarrotan campamentos de carpas y refugios gestionados por Naciones Unidas en el sur del diminuto enclave costero. Responsables de la ONU afirman que un cuarto de los 2,3 millones de habitantes están en situación de hambruna, ya que apenas un goteo de ayuda humanitaria entra en el territorio debido a los combates y a las restricciones israelíes.
«El pan no alcanza ni para una hora», dijo Ahmad Al-Nashawi, quien aceptó alimentos donados en una tienda de campaña de plástico en la ciudad sureña de Rafah. «Ustedes pueden ver cuántos hijos tenemos, aparte de las mujeres y los hombres. Lo más importante para un niño es comer».
Netanyahu ha prometido mantener la ofensiva hasta que Israel logre una «victoria total» sobre Hamás y rescate a todos los rehenes restantes. Pero incluso algunos altos funcionarios israelíes han comenzado a reconocer que esos objetivos podrían ser mutuamente excluyentes.
Se cree que Hamás mantiene a los cautivos en túneles y los utiliza como escudos humanos para sus principales líderes. Israel ha logrado rescatar sólo a un rehén, y Hamás afirma que varios han muerto en ataques aéreos israelíes o durante operaciones fallidas de rescate.
Un miembro del Gabinete de Guerra de Israel, el exjefe del ejército Gadi Eisenkot, dijo la semana pasada que la única manera de liberar a los rehenes era mediante un alto el fuego. En una crítica implícita a Netanyahu, señaló que las afirmaciones en sentido contrario equivalían a «ilusiones».
Hamás ha reiterado que no liberará a más rehenes hasta que Israel ponga fin a su ofensiva. Se espera que el grupo condicione cualquier liberación adicional a fin de garantizar la libertad de miles de palestinos encarcelados en Israel, incluyendo milicianos de alto perfil involucrados en ataques que cobraron la vida de israelíes.
El gobierno de Israel lo ha descartado por ahora, pero enfrenta una creciente presión de las familias de los rehenes, que exigen un intercambio como el que se realizó durante un alto el fuego de una semana en noviembre.
Algunos israelíes también están frustrados por las fallas de seguridad que precedieron al ataque del 7 de octubre y por el manejo de la guerra por parte de Netanyahu. Miles de personas se reunieron en Tel Aviv durante el fin de semana para exigir nuevas elecciones.
Pero los aliados de coalición de ultraderecha de Netanyahu lo están presionando para que intensifique la ofensiva, y algunos piden la emigración «voluntaria» de cientos de miles de palestinos de Gaza y el restablecimiento de asentamientos judíos allí. Israel retiró soldados y colonos del territorio en 2005, dos años antes que Hamás tomara el poder de manos de fuerzas palestinas rivales.
Un grupo de más de 150 haitianos fue deportado a Haití desde Estados Unidos este jueves, el primer grupo de los más de 300,000 haitianos que han pasado a ser ciudadanos indocumentados tras la decisión de la Administración estadounidense de no renovar su Estatus de Protección Temporal (TPS).
Una fuente de la Cancillería haitiana confirmó a EFE que el grupo aterrizó en un vuelo chárter del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en la ciudad de Cabo Haitiano (norte, la segunda del país).
El aeropuerto Toussaint Louverture, el principal de Haití ubicado en Puerto Príncipe, mantiene sus operaciones cerradas por el asedio de las poderosas bandas armadas que dominan gran parte de esa capital.
Los haitianos fueron recibidos por autoridades migratorias y de la Policía Haitiana en Cabo Haitiano, afirmó la fuente, que prefirió el anonimato y aseguró no tener más detalles.
A finales de julio, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) dio por finalizado el TPS para más de 300,000 ciudadanos haitianos.
Esta medida se concretó luego de un fallo de la Corte Suprema que avaló la política de la Administración de Donald Trump, la cual argumenta que las condiciones en Haití han mejorado lo suficiente para permitir el retorno seguro, a pesar de las acciones de las pandillas.
El TPS es un beneficio migratorio que otorga el Gobierno de los Estados Unidos a ciudadanos de países que enfrentan crisis temporales graves, como guerras o desastres naturales.
Haití atraviesa una grave crisis en prácticamente todos los sectores del país, principalmente por la inseguridad causada por las bandas armadas. Miles de haitianos han sido desplazados de sus hogares y otros más sufren hambre.
Haití, el país más pobre de América, enfrenta desde hace años una severa crisis en todos los órdenes, en particular en los altísimos niveles de inseguridad.
Según datos de la ONU, la violencia en Haití causó en los primeros cinco meses del año al menos 2,310 muertos y 1,106 heridos. Las bandas armadas dominan cerca del 90 % de la zona metropolitana de Puerto Príncipe.
PARÍS.- Un total de 925 personas sufrieron un episodio de ahogamiento en Francia entre el 1 de mayo y el 15 de julio de 2026, de las que 274 fallecieron, un aumento del 14 % respecto al mismo periodo del año anterior, informó este viernes Salud Pública Francia (SpF).
La mayoría de los ahogamientos, mortales o no, se registraron coincidiendo con las tres olas de calor que han afectado al país hasta la fecha.
Los adultos representaron la mayor parte de las víctimas mortales, con 237 fallecidos, mientras que 37 menores perdieron la vida, una cifra, en este último caso, similar a la registrada en el mismo periodo de 2025.
Entre los menores, la mayoría de los ahogamientos mortales se produjeron en ríos y lagos, especialmente en zonas de baño no habilitadas, durante los episodios de calor extremo.
Las regiones del sur y las zonas costeras concentraron el mayor número de ahogamientos, aunque Salud Pública Francia destacó un fuerte incremento de las muertes en regiones del interior, especialmente en Auvernia-Ródano-Alpes, Borgoña-Franco Condado e Isla de Francia (donde está París).
Los fallecimientos en piscinas y otras zonas de baño artificial casi se duplicaron al pasar de 31 a 60.
PEKIN.- Las Fuerzas Armadas de China han iniciado este jueves una serie de maniobras militares con fuego real en el estrecho de Taiwán poco después de que las autoridades del gigante asiático tildaran de «temerario» el discurso dado recientemente por el presidente taiwanés, Lai Ching Te, que ha afirmado que la isla «no va a actuar como una subordinada» de Pekín.
Está previsto que estas maniobras se lleven a cabo hasta las 18.00 horas (hora local) de este jueves, antes de reanudarse este viernes frente a las costas de Zhangzou, en la provincia de Fujian, en el este del país, según ha informado el Ejército.
En este sentido, ha confirmado que las áreas afectadas permanecerán cerradas de forma temporal a la navegación hasta que finalicen las actividades, aunque no han ofrecido más detalles sobre el asunto.
Los comentarios de Lai, a los que se han sumado declaraciones de representantes del gubernamental Partido Democrático Progresista (PDP), que han dicho que jamás permitirán un «retroceso» hacia un «Taiwán chino», han suscitado críticas en Pekín.
Las relaciones entre Pekín y Taipéi quedaron suspendidas en 1949, después de que las fuerzas del partido nacionalista chino Kuomintang, encabezado por Chiang Kai Shek, sufrieran una derrota en la guerra civil contra el Partido Comunista de China y se trasladaran a la isla de Taiwán.