Comunidad en el exterior
OACCE honra el centenario de Parkway con el Ayuntamiento de Filadelfia
Published
9 años agoon
By
LA REDACCIÓNPor Polón Vásquez
FILADELFIA, PA–La Oficina de Artes, Cultura y Economía Creativa de la Ciudad de Filadelfia está celebrando el centenario de Parkway con una exposición cultural en la Casa Alcaldía.
La exposición estará abierta hasta el 26 de enero de 2018 en el Ayuntamiento de Filadelfia, sala número 116. The Design and Architecture of the People’s Building en asociacion con The Athenaeum of Philadelphia.
«El Ayuntamiento es uno de los edificios más emblemáticos y arquitectónicamente significativos de la ciudad», dijo el Jefe de Cultura Kelly Lee.
«Esta es una oportunidad única para que los habitantes de Filadelfia conozcan su historia y celebren el centenario de Parkway», indicó Kelly Lee.
El diseño y la arquitectura del edificio popular presentan una breve historia y diseño del exclusivo ayuntamiento de Filadelfia, la obra de arte más grande de la ciudad y el ancla emblemática de la vía diagonal de Center City a Fairmount Park y Benjamín Franklin Parkway.
Comienza con la visión de William Penn para Filadelfia y Center Square, presenta los diseños del Segundo Imperio de John McArthur, Jr. e incluye algunos rediseños de Paul Phillipe Cret a fines de la década de 1920.
Otros elementos incluyen reproducciones fotográficas, tarjetas postales, ilustraciones y artefactos de múltiples colecciones. Los co-curadores invitados incluyen a Greta Green Berger, directora jubilada de City Hall Tours, Independence Visitors Center y Bruce Laverty, curador de arquitectura, The Athenaeum of Philadelphia.
Otros socios y colaboradores de la exhibición incluyen: Parkway Museum District y Parkway 100 socios, The Philadelphia History Museum en Atwater Kent, Vitetta Architects and Engineers, Marianna Thomas Architects, Barry Halkin Photography, The City of Philadelphia Dept. of Records, The City of Philadelphia Departamento de la propiedad pública.
Junto con el Ayuntamiento: el diseño y la arquitectura del edificio del pueblo, OACCE invita al público a una charla informal y gratuita el viernes 15 de diciembre de 5:00 a 6:00 de la tarde, en el Ayuntamiento de Filadelfia, salón 116.
Este evento de conversación comunitaria forma parte de La serie de conversaciones comunitarias de Parkway 100. La charla casual de la galería brindará una oportunidad gratuita para que el público haga preguntas sobre la exposición y conozca a los curadores, incluyendo a Greta Green Berger, Directora Art in City Hall lleva el arte popular al edificio popular, establece una presencia para las artes visuales en uno de los espacios cívicos más importantes de la ciudad y ofrece espacio para que la comunidad cultural local muestre su trabajo.
El Ayuntamiento exhibe exposiciones juradas de artistas locales profesionales y emergentes, instituciones artísticas y culturales, organizaciones comunitarias y escuelas que utilizan las artes en su programación.
Abarcando una variedad de medios, técnicas y temas, el programa se compromete a presentar una diversidad de ideas y exploraciones artísticas. Para obtener más información sobre Art in City Hall, visite: www.CreativePHL.org/
«Nuestra misión de llevar el arte del público al edificio del pueblo adquiere un nuevo significado con esta exposición», dijo el Gerente de Exposiciones de OACCE, Tu Huynh.
«Estamos encantados de ayudar a los habitantes de Filadelfia a conocer la historia del Ayuntamiento mientras comparten sus preguntas directamente con los oradores durante nuestra conversación con la comunidad», señaló Tu Huynh.
Comunidad en el exterior
Boston vibró con sexta edición de los Premios Dominicanísimo
Published
3 días agoon
agosto 11, 2026
BOSTON.- Boston se vistió de gala para celebrar la sexta edición de los Premios Dominicanísimo, consolidados ya como la premiación más importante de la diáspora dominicana en el mundo. En un ambiente de elegancia, hermandad y orgullo patrio, la ciudad acogió una noche que unió arte, cultura y reconocimiento a la excelencia.
La gala deslumbró desde su inicio con una extraordinaria alfombra roja, por la que desfilaron las figuras más destacadas de la comunidad dominicana en el exterior. La conducción oficial estuvo a cargo de Gabi Desangles, Irving Alberti y Mariela Encarnación, mientras que la alfombra roja fue liderada por Sandra Berrocal, Melissa Núñez, Emildo Cordero y Sergio Toribio.
RECONOCIMIENTOS
En una ceremonia marcada por la solemnidad y la alegría, se reconoció a personalidades que han dejado huella en distintos ámbitos.
En el sector empresarial fueron galardonados Emmanuel Almonte, Freddy Ureña y José Mota, director de Eventos del hotel Omni Boston Seaport.
La música y el arte tuvieron un lugar protagónico con el reconocimiento a la trayectoria de Pavel Núñez y Stephany Ortega. Uno de los momentos cumbres de la noche llegó con la entrega del premio Ícono a Radio Televisión Dominicana (RTVD), canal oficial del Estado dominicano, en celebración de sus 74 años de historia e influencia.
El ámbito corporativo e internacional también fue exaltado. Marty St. George, presidente de JetBlue, recibió el premio Amigos que Cambian Vidas. En el terreno político, el congresista estadounidense Adriano Espaillat fue distinguido con el Gran Dominicanísimo Internacional por su liderazgo y firme defensa de la comunidad hispana.
El máximo galardón de la noche, el Gran Dominicanísimo, fue otorgado a la doctora Frinny Polanco y a los aclamados comediantes Raymond Pozo y Miguel Céspedes, embajadores del humor dominicano.
EMOCIÓN Y RECONCILIACIÓN
El momento más conmovedor de la velada estuvo a cargo de Juan Carlos Rodríguez de Tercer Cielo, Robert Green del grupo Barak y Héctor Acosta “El Torito”, quienes rindieron un sentido homenaje a las víctimas del terremoto en Venezuela, en una poderosa muestra de solidaridad del pueblo dominicano.
La espiritualidad y el perdón también fueron protagonistas. En un acto simbólico que puso fin a más de veinte años de diferencias, los hermanos Geraldo Díaz y Juan Pablo Díaz entregaron el premio Leyenda Dominicanísima a Héctor Acosta, sellando su reconciliación ante un público visiblemente emocionado.
Comunidad en el exterior
Consulado RD-NY, una agencia de empleos para militantes
Published
4 días agoon
agosto 10, 2026Por Jhonny Trinidad
Si usted quiere entender por qué el dominicano en el exterior se siente ciudadano de segunda, no tiene que ir muy lejos. Vaya al Consulado Dominicano en Nueva York. Ahí está, resumida, toda la historia del desprecio.
Esa sede, que debería ser la casa grande de más de un millón de dominicanos en el área triestatal, se ha convertido en lo que todos sabemos pero pocos se atreven a decir en voz alta: una agencia de empleos para militantes del partido de turno.
No importa el gobierno. No importa el color. Azul, blanco, rojo o morado. La lógica es la misma. Ganamos las elecciones y ahora toca repartir Nueva York.
EL BOTÍN DE GUERRA
Cada cuatro años, Nueva York se reparte como un botín de guerra. El cónsul para un sector, el vicecónsul para otro, la encargada de tal departamento para la esposa de fulano, el de prensa para el que manejó las redes, el de cultura para el que animó la caravana. Y así, hasta llenar una nómina abultada, costosa e improductiva.
¿Mérito? Ninguno. ¿Experiencia consular? Cero. ¿Habla inglés? No hace falta. ¿Conoce la comunidad? Solo en campaña. Lo único que se exige es una cosa: lealtad partidaria probada. Haber cargado la bandera, haber buscado votos en El Bronx, haber atacado al contrario en los programas de radio de la tarde.
El resultado es un consulado pesado, lento, caro y politizado. Una estructura donde sobran jefes y faltan servidores. Donde hay cinco vicecónsules haciendo nada y una sola persona atendiendo pasaportes. Donde se abren departamentos con nombres rimbombantes – de la juventud, de la mujer, de emprendimiento – que no emprenden nada, que no protegen a nadie, que solo sirven para justificar un sueldo en dólares.
Y lo más grave: donde el dominicano que va a buscar un servicio tiene que pasar por el filtro de la humillación partidaria. Si el cónsul es de mi partido, entro. Si no, me miran mal. Si critiqué al gobierno en Facebook, me tienen en una lista.
LA NÓMINA QUE NADIE AUDITA
Nadie ha querido auditar a fondo el Consulado de Nueva York. Porque si se audita, se cae el sistema.

¿Cuántos empleados tiene realmente? ¿Cuántos están en nómina y cuántos van a trabajar? ¿Cuánto se recauda por concepto de pasaportes, poderes, actas, traducciones y legalizaciones? ¿Dónde va ese dinero? ¿Qué criterios se usan para nombrar a un empleado que gana 2,500, 3,000, 4,000 dólares mensuales por un trabajo que podría hacer alguien por la mitad y con el doble de capacidad?
El consulado de República Dominicana en Nueva York es uno de los consulados que más dinero recauda en el mundo en proporción a su comunidad. Un pasaporte dominicano allá cuesta 180 dólares cuando en Santo Domingo cuesta menos de 3,000 pesos. Un poder notarial cuesta 150 dólares. Una transcripción de acta, 100. Todo es más caro, todo es más lento y todo se paga en efectivo o money order, como en los años ochenta.
Y sin embargo, el servicio es peor que en cualquier consulado centroamericano o suramericano de la misma ciudad. El mexicano, el colombiano, el ecuatoriano tienen citas en línea, entrega a domicilio, consulados móviles, asistencia legal gratuita. Nosotros seguimos con la fila en la acera, con el formulario mal fotocopiado y con el “vuelva mañana”.
¿Por qué? Porque no hay gerencia. Porque el cónsul no fue nombrado para gerenciar, fue nombrado para pagar favores. Y cuando tu misión es pagar favores, no puedes exigir eficiencia. No puedes cancelar al compañero que no va. No puedes evaluar al que no atiende bien. Porque todos son compañeros.
EL DAÑO A LA IMAGEN DEL PAÍS
Esto no es un tema menor. Es un tema de seguridad nacional y de imagen.
Cada dominicano maltratado en su consulado es un dominicano que se aleja del país. Cada joven profesional que ve que el consulado está lleno de militantes sin preparación es un joven que decide no volver nunca. Cada empresario que quiere invertir y va a buscar una información y se encuentra con una agencia de empleos partidaria, se va para otro lado.
Hemos convertido nuestra representación más importante en el exterior en una extensión del clientelismo que tanto daño le ha hecho al país adentro. Hemos exportado el peor vicio de la política dominicana: el Estado como botín.
¿QUÉ HAY QUE HACER?
Primero, profesionalizar. El Consulado de Nueva York debe ser dirigido por un diplomático de carrera o por un gerente probado de la diáspora, no por un dirigente partidario. Alguien que viva allí, que conozca la comunidad, que hable inglés, que haya administrado antes.
Segundo, transparentar. Publicar la nómina completa, los salarios, las recaudaciones mensuales y en qué se gastan. Que la Cámara de Cuentas y el Ministerio de Relaciones Exteriores auditen cada año y publiquen los resultados.
Tercero, despolitizar. Prohibir por ley que el local del consulado sea usado para actividades partidarias. Prohibir que empleados consulares hagan campaña. El consulado es de todos los dominicanos, no del PRM, ni del PLD, ni de la Fuerza del Pueblo.
Cuarto, eficientizar. Reducir la nómina política en un 50%, aumentar el personal técnico, digitalizar todos los servicios, establecer citas reales, abrir los sábados y domingos que es cuando la gente puede ir, y crear una unidad de protección legal gratuita para dominicanos en riesgo de desalojo, deportación o abuso laboral.
Quinto, evaluar. Que el cónsul presente cada seis meses un informe público de gestión con indicadores: cuántos pasaportes emitidos, en cuánto tiempo, cuántas asistencias legales, cuántos consulados móviles realizados.
Nueva York no necesita un cónsul que sea popular en la base del partido. Necesita un gerente que sea respetado en la comunidad.
Mientras sigamos viendo el consulado como una agencia de empleos para militantes, seguiremos diciéndole al dominicano de afuera, sin decírselo de frente, que para nosotros sigue siendo un dominicano de segunda. Bueno para enviar remesas, bueno para votar cada cuatro años, pero no lo suficientemente bueno para merecer un servicio digno.
Y esa es la peor de las traiciones.
Nota: La República reproduce el presente articulo por considerarlo de un gran interés para la comunidad dominicana en el exterior, principalmente la radicada en la ciudad de Nueva York.
Comunidad en el exterior
División política empaña recepción en Gracie Mansion
Published
5 días agoon
agosto 9, 2026Por Jenny Gómez
La tradicional Recepción de la Herencia Dominicana en la Mansión Gracie se desarrolla este año bajo un clima de profunda división política e incertidumbre institucional.
En un hecho que encendió las alarmas en la comunidad, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, no asistió a la gala benéfica previa al Desfile Nacional del Día Dominicano. Su ausencia ocurre inmediatamente después de haber sido abucheado por simpatizantes y seguidores del congresista Adriano Espaillat.
La hostilidad es el resultado directo de la rivalidad surgida durante las primarias demócratas del pasado 23 de junio de 2026.En esa contienda, el alcalde Mamdani rompió con la tradición del aparato demócrata al respaldar abiertamente a la activista socialista Darializa Ávila Chevalier, quien obtuvo una histórica victoria sobre Espaillat y se convirtió en la candidata oficial del partido por el Distrito 13 de Nueva York.
La derrota de Espaillat, pilar político de la comunidad dominicana durante cinco periodos en el Congreso, ha fracturado las relaciones entre la nueva administración municipal y los líderes de la diáspora en los cinco condados.
Con la Recepción de la Herencia Dominicana programada en los jardines de Gracie Mansion, el alcalde Mamdani fungirá institucionalmente como anfitrión oficial del evento.Ante la evidente fricción, analistas políticos y fuentes comunitarias señalan que, por lógica de etiqueta y orgullo partidario, es altamente probable que el congresista Adriano Espaillat decida no asistir a la residencia del alcalde.
Se anticipa, además, que varios funcionarios electos leales a Espaillat opten por boicotear la recepción.
La situación amenaza con ensombrecer una festividad cultural que históricamente ha unificado a los neoyorquinos de origen dominicano, transformando el festejo en escenario de una batalla por el liderazgo político y territorial de la ciudad.
