Santo Domingo, RD.-El hospital San Vicente de Paul, localizado exactamente en el frente de la funeraria de Jesús de San Francisco de Macorís, donde Jaqueline Bonilla genera el dinerito que necesita para la manutención de su familia, donde ha estado el epicentro de la pandemia del coronavirus en la República Dominicana.Más Noticias
«Ojala el Covid se vaya aunque yo no venda una caja de muerto más.
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6 años agoon
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LA REDACCIÓN
Santo Domingo, RD.-El hospital San Vicente de Paul, localizado exactamente en el frente de la funeraria de Jesús de San Francisco de Macorís, donde Jaqueline Bonilla genera el dinerito que necesita para la manutención de su familia, donde ha estado el epicentro de la pandemia del coronavirus en la República Dominicana.“Yo pudiera durar dos o tres meses sin vender una caja de muertos y me sentiría feliz, solo quiero que esta enfermedad se vaya”, asegura.
Lo suyo lleva un lamento hondo. Hace unos días murió su hermana en Puerto Plata, no vinculada al coronavirus, pero debido a la pandemia, y a las restricciones impuestas en la provincia Duarte, de cero entradas y salidas de la demarcación, no pudo asistir al entierro.
Ese es un dolor que lleva consigo estos días y que le permanecerá hasta que pueda ir a los pies de la tumba de su hermana y llorar por su descanso eterno.
Lo de Jaqueline ciertamente ha sido una tragedia extraña: vende ataúdes frente al hospital que más casos de COVID-19 ha tratado en la región, cerca de quinientos dice su director, lo que supondría una mejoría económica considerable para la mujer y su familia.
Pero no lo ha sido por dos razones: la primera es que cuando llegó la gran ola de fallecimientos en la provincia Duarte, que básicamente se producían en el hospital San Vicente, ella y su familia no tenían ataúdes sencillos, de los económicos, solo de los más caros, pensados para la gente de dinero. Por eso la gente no les compraba, terminaba en alguna de las otras seis funerarias de la ciudad. Y la segunda y más dolorosa, es que muchas de esas personas que fueron a comprar cajas de muertos para enterrar a sus parientes eran en algunos casos sus amigos. “Ellos venían y al final yo terminaba llorando con ellos”, relata en las afueras del negocio.
La provincia Duarte, llora Jaqueline, tenía hasta ayer 73 muertes vinculadas al COVID-19, según los informes epidemiológicos de Salud Pública. En el país han muerto 265 personas de la enfermedad, pero hay un dato interesante que se recoge en esos informes: San Francisco de Macorís, la cabecera de este provincia, recoge el 25.7% de todas las muertes. Detrás le siguen, muy atrás, el municipio de Santiago, con 13.2%; Distrito Nacional con 13.2% y Santo Domingo Este con 5.7%.
La gravedad de la situación es que el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo tienen mucho mayor cantidad de casos que Duarte, con 1,401 y 1,103 contagios, respecticamente, pero a estas comunidades se les mueren menos personas: 35 en la capital y 38 en la provincia más grande del país.
Esos informes de muertes, afectados y recluidos en hospitales es a los que rehúye Jaqueline, alejada de teléfonos inteligentes y de las noticias de las dos la tarde y las diez de la noche. “Si uno sigue consumiendo todo eso, se enferma más rápido”, jura.
Esas noticias, producidas de las ruedas de prensa del ministerio de Salud Publica, han creado un clima de histeria colectiva, cree la mujer.
Pero con toda “esa histeria de los últimos días”, basada tanto en la exactitud de los datos como en el vocingleo de los vecinos, que miden la gravedad de la pandemia por la cantidad de vecinos que se enfermaron o por el duro ruido de las sirenas de las ambulancias, “Macorís”, como es conocido su municipio cabecera, parece haber hallado cierta normalidad dentro de la enfermedad
Mientras hablamos con Jaqueline se une al negocio su hijo, un chico en sus tempranos veinte que ha llegado en una pasola y con una cerveza grande en la mano. Frente a ellos un señor enjabona su vehículo y más al fondo hondean al sol los trajes del personal de emergencias del hospital San Vicente de Paul.
Es una vida dentro de la pandemia un poco extraña que muestra todas las caras de este pueblo guerrero. “San Francisco y la provincia Duarte no se rinden, no se rendirán”, asegura el padre Moncho mientras empolva sus zapatos auxiliando a sus feligreses.
Y es que San Francisco es muchas cosas en estos días: es el joven que llegó en la pasola con cerveza, pero también el sacerdote que lleva fundas de alimentos sin hacer mucho ruido a una barriada, o el doctor de emergencias que llegó al ahora pequeñísimo hospital Federico Lavandier, que ahora recibe todos losb males que no son Covid, y le espera un turno de 24 horas. Y en muchísimos casos es el grupo que se reúne a conversar sin mascarillas, “a la espera de que el Gobierno se apiade”.
Estos días hay cierta tranquilidad en el equipo médico del municipio cabecera, que realmente brinda servicio a toda la región nordeste: ayer habían 25 camas ocupadas de las 140 que tiene el hospital San Vicente de Paul, dedicado a exclusividad a pacientes de COVID, según explica su director, Francisco Ureña.
De los ingresados, cinco pacientes están conectados a ventiladores artificiales y seis están en condiciones de ser enviado al centro de aislamiento que funciona en la comunidad Los Aguayos, donde pasan sus días pacientes positivos de la enfermedad, pero que no han presentado síntomas o los tienen muy leves.
Esa distensión es muy diferente a la crisis de la segunda semana de marzo que vivió esta comunidad: los pacientes no cesaban y en muchos casos llegaban con la enfermedad avanzada, dice el doctor. Y ahí mismo remata: “No nos podemos descuidar… la gente en las calles se está portando mal”.
Ese mal que dice el doctor hace referencia a la cantidad de personas que se sigue reuniendo a conversar sin mascarillas, a no mantener las distancias debidas y a continuar la vida como si nada extraordinario estuviera pasando.
“No es que ha bajado, es que estamos teniendo mayor control”, dice el doctor Ramón Mena, de la Clínica Siglo XXI. En sus recuerdos están los tres pacientes que murieron al llegar a la emergencia del centro de salud. No hubo tiempo de tratarlos. La enfermedad la tenían muy avanzada, sentencia.
Ahora los pacientes se acercan a la clínica o al hospital ante el primer síntoma. Nadie quiere engrosar el luto de esta arrocera demarcación.
Durante el jueves, el Siglo XXI tenía a 21 pacientes positivos de COVID. El miércoles ese número estuvo en cero en su unidad de cuidados intensivos, señala el doctor, por primera vez desde que la pandemia arreció en la segunda semana de marzo.
De sus pacientes hay tres en cuidados intensivos, aunque sin recibir ventilación y 13 en cuidados intermedios. Los demás pasan sus días en salas normales donde se les permite tener la presencia de un familiar, que le acompaña cumplimiento con medidas de protección.
Pero el mayor problema de los duartenses, dice Jaqueline Bonilla, es que no han entendido el llamado de advertencia de Dios. Esta pandemia que retumbó en China y ha causado estragos en Nueva York, España y ni hablar de Italia debió haber sentado a la gente en sus casas, con mascarillas como utensilio de primera necesidad y guardando las salidas solo para verdaderas emergencias, dice la mujer.
Pero no ha sido así. La gente sigue a la libre. Y así van siguiendo las cosas.
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2.3 millones en productos ilicitos son incautados en Semana Santa.
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2 horas agoon
abril 8, 2026
Santo Domingo, R.D.-En una ofensiva contra el comercial ilegal, que incluye el alcohol adulterado, cigarrillos y contrabando de medicamentos, más de 2.3 millones de productos ilícitos fueron sacados de circulación durante operativos desplegados en la Semana Santa 2026.
Las acciones fueron ejecutadas a través de 19 allanamientos simultáneos y la inspección de 189 establecimientos previamente identificados por labores de inteligencia en distintas zonas del país, incluyendo áreas vulnerables y puntos fronterizos
Entre los productos incautados figuran 10,756 botellas y latas de bebidas alcohólicas —incluyendo cervezas, ron y whisky— que carecían de registro sanitario o presentaban etiquetado irregular, lo que las convierte en potencialmente peligrosas para el consumo humano.
Los operativos estuvieron encabezados por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), el Cuerpo Especializado de Control de Combustibles y Comercio de Mercancías (CECCOM) y el Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Pro Consumidor).
El impacto de las jornadas también se extendió al ámbito de la salud pública con 38,572 unidades de medicamentos y estimulantes sexuales sin garantías de calidad ocupados, además de otros productos de consumo masivo en condiciones inadecuadas.
En el marco de las intervenciones, 15 personas fueron detenidas y puestas a disposición del Ministerio Público por presuntas violaciones a la Ley 17-19 sobre Erradicación del Comercio Ilícito, que sanciona este tipo de prácticas.
Los despliegues incluyeron la movilización de 267 efectivos especializados en distintas regiones del país, así como vigilancia en puntos de control para supervisar el transporte de combustibles y mercancías, con el objetivo de prevenir irregularidades durante el asueto.
Aunque las autoridades señalaron que no se registraron muertes por consumo de alcohol adulterado durante la Semana Santa, los decomisos evidencian la magnitud de un mercado ilegal que sigue operando con fuerza, especialmente en períodos de alta circulación de personas, donde aumentan los riesgos para la salud y la seguridad.
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Tras cumplir condenas repatrian a 62 dominicanos desde EE.UU.
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3 horas agoon
abril 8, 2026
Santo Domingo.-Tras cumplir condenas por distintos delitos en ese territorio, un grupo de 62 ciudadanos dominicanos fue repatriado al país.
La aeronave, fletada por las autoridades estadounidenses, aterrizó pasado el mediodía en el Aeropuerto Internacional de Las Américas José Francisco Peña Gómez, con 60 hombres y dos mujeres a bordo, quienes habían estado recluidos en diferentes cárceles del sistema penitenciario norteamericano.
Refuerzan seguridad en aeropuertos dominicanos por Semana Santa
De acuerdo con informes preliminares, los repatriados fueron trasladados desde centros correccionales ubicados en varios estados hacia instalaciones de concentración migratoria, previo a su retorno definitivo a la República Dominicana.
En los primeros tres meses de 2026, más de 450 dominicanos han sido deportados tras cumplir condenas en Estados Unidos, reflejando la persistencia de la migración y los riesgos asociados a la inserción irregular o delictiva en el extranjero.
Gran parte de los detenidos fue arrestada durante operativos realizados por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en ciudades con alta presencia de la diáspora dominicana como Nueva York, Boston, Chicago y el estado de Nueva Jersey.
Posteriormente, fueron trasladados a un centro de procesamiento en Haina, donde serán sometidos a procesos de registro, depuración e interrogatorios para determinar si tienen asuntos pendientes con la justicia dominicana.
Este tipo de operativos plantea desafíos en materia de seguridad y reinserción social, al tiempo que reabre el debate sobre las condiciones que enfrentan los dominicanos en el exterior y la necesidad de fortalecer políticas de prevención.
Mientras tanto, las autoridades locales se preparan para recibir nuevos grupos en las próximas semanas, en un flujo constante que, según se ha establecido, se produce cada martes con la llegada de aeronaves que trasladan a nacionales tras cumplir sus condenas en Estados Unidos.
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Ministro de Obras Públicas dice que la justicia dominicana actúe como debe de actuar
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4 horas agoon
abril 8, 2026
Santo Somingo, R.D.-Eduardo Estrella, ministro de Obras Públicas, participó en una misa conmemorativa por el fallecimiento de su hijo, Eduardo Guarionex Estrella, y su nuera, Alexandra Grullón Segura, quienes murieron en la tragedia del Jet Set.
“Sabía que esto iba a ser difícil, pero no tan difícil. No hay día del mundo para nosotros, en la casa, camino al trabajo, hablando con los amigos y familiares, que no nos venga a la memoria alguna situación de ellos (Guarionex y Alexandra)”, reveló.
De igual forma, expresó que el infortunio ha unido a las dos familias (Grullón y Estrella), pero aún así la falta de la pareja es notoria para ellos, amigos y cercanos.
“Nunca habrá forma de sustituirlos a ellos, ellos marcaron con su comportamiento, con su humildad, con su carisma, con su honestidad y eso por más que uno quiera explicación, no hay como explicarlo”, aseguró.
El homenaje fue llevado a cabo en la Parroquia Jesús Sumo y Eterno Sacerdote y contó con la asistencia de Raquel Peña, vicepresidenta de la República; Manuel Grullón, presidente del Banco Popular y Melba Segura de Grullón, madre de Alexandra Grullón Segura.
El titular del Ministerio de Obras Públicas dijo que esperan “que la justicia dominicana actúe como debe de actuar” dentro del caso que involucra a los hermanos Maribel y Antonio Espaillat, propietarios del centro nocturno.
“Nosotros esperamos que la justicia dominicana actúe como debe de actuar y no como esperamos los familiares, sino como espera la sociedad, como espera el pueblo dominicano; porque si esa justicia no actúa, va a actuar la justicia divina y ahí no valen medios de comunicación, ahí no valen tráficos de influencias. Todo en la vida se paga”, enfatizó.
También aseveró que ambas familias sienten indignación por el hecho: «Hay que estar en el alma, en el corazón y en el interior de cada uno de nosotros para que sepan lo indignados que nos sentimos. Nosotros como familia seguimos fuertes y lo hemos entendido porque creemos en Dios, porque somos familia de fe, sino fuéramos familia de fe tal vez actuáramos de otra manera«, mencionó.
