De portada
Origen de diferencias entre el presidente Danilo Medina y Leonel Fernández
Published
7 años agoon
By
LA REDACCIÓN
Una lucha que pocos conocen su origen, pero que ahora se traduce en una guerra sin cuartel por el poder en la que uno y otro se acusan de deslealtad y actúan en función de los intereses de dos corporaciones económicas que no tienen frontera ética ni moral.
La guerra fratricida entre Leonel Fernández y Danilo Medina tuvo su origen en la decisión tomada en el año 1990 por el profesor Juan Bosch de escoger como candidato vicepresidencial al empresario, miembro de un comité de base en el municipio de Santiago, José Francisco Hernández, lo cual provocó una reacción rabiosa y hasta violenta de la mayoría de los que conformaban en ese momento el Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana.
La decisión tomada por Bosch fue uno de los resultados dejados por el cambio ejecutado por el dirigente del PLD, Monchy Fadul, quien coordinaba los viajes hacia Santiago del líder del partido morado y cuyo lugar para pernoctar en la segunda ciudad en importancia era la casa de Julián Serulle, también miembro de un comité de base especial de la organización política.
El cambio del lugar donde se quedaba el profesor Juan Bosch probablemente trajo consigo el enamoramiento del líder peledeísta de una pareja de esposo conformada por Hernández y su esposa Sonia Villamán, una mujer que tenía como profesión la pediatría y daba un trato exquisito para todo el que llegaba a su entorno.
La escogencia de José Francisco Hernández provocó al propio tiempo una confrontación con una serie de supuestos amigos, incluido el propio Fadul, quien lo llamaba por el apodo del Chichi, que dio pie a una agresiva campaña de difamación e injuria en contra del candidato vicepresidencial, cuyos protagonistas fueron aquellos que lo exhortaron hasta que no ocurrió lo que muchos consideraron como un desatino de Bosch.
No pasó mucho tiempo para que Fadul hiciera grandes esfuerzos para mudar la estancia de Bosch en Santiago a la casa de Marcelo Bermúdez, un catorcista que era considerado como el loco de esa familia de la oligarquía nacional, sobre todo porque a pesar de su procedencia no era una persona con fortunas económicas.
Inmediatamente ocurre el traslado de la estancia de Bosch en Santiago hacia donde Marcelo, se inician los aprestos para proponer un candidato a la vicepresidencia de la República cuando llegara la oportunidad en el año 1994, porque ya lo de José Francisco Hernández era un hecho consumado y no había la capacidad de convencer al líder peledeísta a que cambiara de opinión.
En algunas de las reuniones que se realizaron a raíz de la situación creada con la escogencia de Hernández, se llegó a adelantar que el propuesto para acompañar a Bosch en los comicios del año 1994 sería el doctor Leonel Fernández, porque a pesar de que se le veía poco estatus social y económico, se reconocía que tenía la ventaja de que era un hombre de confianza para el líder y de que era quien servía de interprete cuando éste viajaba a los Estados Unidos.
Y exactamente así ocurrió, pero Danilo Medina que era como el anillo y el dedo con Leonel Fernández, llegó a expresar que ambos serían presidentes de la República e inmediatamente el segundo llega a la Presidencia mediante el Frente Patriótico creado conjuntamente con el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), el primero pasa a ocupar la privilegiada posición de secretario de la Presidencia, desde la cual manejó cuantiosos recursos económicos.
Sin embargo, cuando Medina entendió que había llegado su momento en el año 2000, pese a que logró la candidatura presidencial, pero fue vencido por Hipólito Mejía en las elecciones de ese año, pero en el siguiente cuatrenio Leonel como candidato, es decir en el 2004, vuelve a la Presidencia de la República y en el periodo del 2008 el lider peledeista aplasta internamente a Danilo Medina, quien dijo públicamente que lo había vencido el Estado.
Posteriormente Medina renuncia como secretario de la Presidencia y entonces se convierte en candidato presidencial en el 2012, pero tuvo que intervenir Vincho Castillo para advertirle a Fernández que si no apoyaba con todos los recursos posibles al hoy presidente de la República, el seria el segundo Salvador Jorge Blanco de la República Dominicana, lo cual llevó al jefe de Estado a desistir de su plan de enterrar y echarle cemento para que nunca jamás levantara cabeza el aspirante presidencial de entonces por el Partido de la Liberación Dominicana.
Leonel sospechaba lo que podía ocurrir con el liderazgo suyo a lo interno del PLD, pero las palabras de Castillo eran un presagio que Fernández no podía dejar de tomar en cuenta y es entonces cuando el presidente toma la definitiva decisión de apoyar aunque fuera en contra de su propia voluntad la candidatura de Medina.
La llegada al poder de Danilo Medina se proyectó como la continuación del proyecto de Leonel Fernández, pero el presidente estaba lleno de resentimientos en contra de su antiguo amigo por su conducta alegadamente desleal y hasta ambiciosa.
El proceso se encargó de que como pasa con todos los presidentes de crear un anillo palaciego que ha acumulado grandes fortunas económicas y que al propio tiempo no se siente confiado de un regreso a la Presidencia de la República de Leonel Fernández, quien también se ha dotado de un grupo enriquecido a la sombra del poder que no cree absolutamente en nada, sino en los dineros de las arcas nacionales.
En estos momentos la guerra fratricida entre Danilo y Leonel esta fundamentada en tanto resentimiento y odio que se hace prácticamente imposible que ambas corrientes puedan llegar a un acuerdo político electoral para por lo menos las próximas elecciones nacionales.
En esta guerra entre ambos dirigentes políticos, que han ocupado la Presidencia de la Republica, prevalecen mas que nada, intereses, principalmente económicos y ambiciones de poder, en la son muchos los que han abandonado a Leonel para apoyar a Danilo, como por ejemplo Mícalo Bermúdez y su familia, que, sin lugar a dudas, se enriquecieron sobre la base de planes en ese sentido del propio exmandatario.
Es una guerra que va mucho más allá del ámbito político para convertirse en una confrontación personal y por intereses particulares, no ideológicos, como resultado de una decisión emanada de la voluntad del profesor Juan Bosch en el año 1990, aunque nunca para crear el cuadro político que hoy ocupa los primeros lugares en el escenario nacional.
Hoy sábado estos jefes de grupos y mas que eso uno cabeza del Estado, miden fuerzas en una reunión del Comité Central para escoger los pre-candidatos presidenciales que se enfrentaran en una primaria en la que podría ocurrir de todo, máxime si se toma en cuenta que ambos no van a escatimar esfuerzos para meter el dinero que sea necesaria para no perder terreno en su lucha por el poder
De portada
Simbolismos que envuelven muerte de chofer de camion recolector de basura entrañan que el Estado no es viable y fallido.
Published
4 días agoon
abril 22, 2026Por José Cabral
La incursión violenta para quitarle la vida a un ciudadano en el entorno del Palacio de Justicia de Santiago revela el poco respeto que tiene el Estado dominicano frente a la ciudadanía.
La mala reputación de fiscales, policías y jueces, cuyos protagonistas no merecen la más mínima confianza para combatir problemas como la delincuencia y la violencia social generalizada que impacta a la sociedad dominicana, queda al descubierto con el presente caso.
Uno de los escenarios en el que se observa un total irrespeto por la autoridad es el tránsito, pero ello es el resultado de que la Policía más que a imponer la ley se ha dedicado a cobrar un peaje a todo aquel que viola norma sobre la materia.
Pero peor ocurre con los fiscalizadores de tránsito, los cuales son parte del Ministerio Público, quienes llegan al colmo de obstaculizar muchas veces hasta la presentación de una querella por parte de familiares de quien ha sido una víctima mortal de un accidente entre vehículos de motor, no sólo por negligencia e incapacidad, sino por intervenir algún soborno.
No deja espacio para las dudas de que el tránsito vehicular es el que acumula una mayor cantidad de tensiones y conflictos sociales, porque ciudadanos de diferentes procedencias, cuyas formaciones son muy disímiles e impactados por problemas familiares, de negocios y de otros tipos, van diariamente a las calles del país y si no hay una autoridad con la competencia y la responsabilidad necesarias entonces viene la violencia y la muerte.

En este contexto se inscribe el ataque violento en contra del chofer del camión recolector de basura de Santiago, pero el caso tiene otras aristas que revelan hasta dónde el Estado dominicano ha perdido totalmente su credibilidad, ya que el hecho se produce dentro del perímetro del Palacio de Justicia de Santiago, donde ejercen sus funciones los principales actores del sistema de aplicación la ley.
El acontecimiento trágico es propio de las naciones con una gran debilidad institucional, ya que difícilmente se produzca en un país donde el Estado juega mínimamente su papel, porque el que se inclina por este tipo de acciones ilegales cuando llega frente a los símbolos de la justicia o del poder público contiene sus impulsos porque de lo contrario tiene que acogerse a su fuerte régimen de consecuencias.
Sin embargo, en el caso de la República Dominicana hay una serie de escenarios que son una antesala de la violencia y la muerte, entre los que se pueden mencionar, el tránsito, pero además los préstamos informales, los cuales generalmente están avalados por un título auténtico falso o que no llena las formalidades de ley, pero que muchas veces terminan en una vía de ejecución al margen de la norma sobre la materia.
Otro escenario, aunque son muchos más, son las viviendas que se crean a través de las Leyes 5038 y la 108-05, cuyos condóminos viven lo que muy bien se puede llamar como un verdadero drama, en los que extraños toman el control de los mismos y se apropian del dinero que proviene de las reparaciones menores y mayores, así como del mantenimiento, quienes se apoyan en la violencia y el no respeto de derechos fundamentales como es el de la propiedad inmobiliaria.
Pero la lista de las razones de la violencia social que todavía no ha detonado totalmente es muy amplia, porque en lo que respecta a este fenómeno hay que incluir las instituciones sin fines de lucro, cuyo lugar protagónico lo tienen las cooperativas de ahorros y préstamos, las cuales han captado grandes recursos económicos, pero que también están impactadas por la ilegalidad y en consecuencia por la violencia.
La muerte del chofer del camión recolector de basura permite medir la credibilidad del Estado y en el que el ciudadano no está seguro en ninguno de sus entornos y cuya situación justifica la visión de que el dominicano es uno totalmente colapsado, no viable.
La lectura dada a ese hecho que tiene una enorme cantidad de simbolismos e interpretaciones que no distancian al Estado dominicano del haitiano, donde las bandas armadas son las que tienen el control de las calles y no sienten ningun tipo de respeto por las entidades públicas, sobre todo de las que tienen la responsabilidad de imponer el orden y el respeto a la ley como la Policia Nacional, el Ministerio Público y el sistema de justicia.
De portada
Irresponsabilidades fiscal, policial y judicial son causas determinantes de la violencia social que azota a la sociedad dominicana.
Published
6 días agoon
abril 20, 2026Por Elba García
La ola de violencia social tiene que ver con la irresponsabilidad por omisión de los órganos que tienen la misión de combatirla, los cuales no hacen caso a situaciones en las que se puede advertir que terminarían en una desgracia. La ola de violencia por conflictos sociales, que son manejados irresponsablemente por el Ministerio Público, la Policía Nacional y los tribunales del sistema de justicia, cuyo desenlace en Santiago ha dejado como resultado un chofer de un camión recolector de basura muerto, tiene como estímulo la dejadez, la negligencia y la incapacidad de fiscales, policías y jueces
Desde hace algún tiempo se observa un aumento preocupante de los actos de violencia por conflictos sociales, entre cuyos resultados está la muerte del chofer de un camión recolector de basura, identificado como Deivi Carlos Abreu Quezada, de 40 años de edad, quien recibió heridas punsantes de arma blanca propinadas por un grupo de motoristas que lo alcanzaron dentro del Palacio de Justicia de Santiago.
Los conflictos sociales, muchos de los cuales tienen que ver con problemas de tránsito y los que se producen en el entorno de los condominios, ya que este tipo de vivienda comunitaria son una fuente permanente de tensiones y de graves violaciones a la ley.
La muerte de Abreu Quezada es sólo una muestra de la increpación social que genera la violencia que regularmente termina con confrontaciones trágicas, pero que los órganos que deben afrontar la situación se hacen de la vista gorda.
El caso del chofer del vehículo recolector de basura, que intentó pedir ayuda en un cuartel de la Policía Nacional y nadie le hizo caso, por lo que se vio obligado a seguir su marcha mientras sus asesinos lo perseguían hasta herirlo para perder la vida.
Otros conflictos que podrían terminar con la via de hecho, hacer justicia con sus propias manos por la defiencia del sistema legal y generar muertes son aquellos que se producen en los condominios de viviendas y comerciales, sobre todo porque la fiscalía maneja estos asuntos desde una perspectiva que nunca se ve el carácter criminal y penal de los casos.
El problema de la violencia toma mayor impulso cuando la autoridad competente no cumple con su rol y los que se inclinan por este tipo de conducta no reciben una respuesta que detenga sus acciones que lesionan la paz y armonía sociales.

En los actuales momentos los conflictos que provienen del tránsito vehicular, los condominios. y muchos otros de diferntes variedad, que son los que revisten mayor peligro, dado que los mismos son vistos y manejados incorrectamente por los fiscales, la Policía Nacional y los tribunsales competentes.
Sin bien en las calles del país hay una serie de conductores desaprensivos y violentos, lo mismo puede decirse de los lugares donde operan los complejos habitacionales que se rigen por las leyes 5038 y 108-05, cuyos residentes son estafados mediante los gastos menores y mayores, así como con el dinero que se paga por concepto de mantenimiento.
Sin embargo, la ilegalidad también tiene el alcance de personas que se atribuyen una calidad que no tienen, pero que se insertan en este tipo de complejo habitacional y asumen roles que no les corresponden, lo que motiva conflictos que podrían terminar en una desgracia con pérdidas de vidas humanas, todo ello frente la indiferencia y el mal manejo de los fiscales ordinarios y especializados del sistema.

El hecho de la muerte del chofer del camión recolector de basura parece constituir un llamado a las autoridades para que asumen su papel para parar una ola de violencia que tiene perfiles muy preocupantes en razón de que provienen de conflictos sociales que pueden ser resueltos con una intervención más responsable e idónea de los órganos creados por el Estado para ese propósito.
De portada
La colegiación profesional otro fiasco nacional como parte de todo el desastre que afecta a la sociedad dominicana.
Published
1 semana agoon
abril 16, 2026Por Elba García
Los colegios profesionales, que nacen en el mundo desde años muy remotos, se han convertido en otro gran fracaso en la República Dominicana, tal vez porque son el resultado de una cultura anárquica, caracterizada por la improvisación y el poco respeto por la institucionalidad.
Frente a este cuadro, el cual está explicado por un asunto profundamente cultural, puede decirse que esta figura jurídica representa un gran fracaso para los profesionales académicos que cifraron sus esperanzas en que los colegios serian una vía de solución de sus grandes problemas de seguridad social y ético-moral.
Pero en realidad los mismos son parte de un sueño que parece que no se concreta, ya que por lo que se ve no hay uno solo de los colegios profesionales que opere en función de la ley que lo crea, sobre todo por ser entes mediante los cuales el Estado se desplaza para que los profesionales del sector de que se trate se auto-regulen y al propio sean un soporte de la precaria institucionalidad que caracteriza al país.
Los colegios profesionales que proyectan mayor fortaleza en el país no es verdad que así sea, ya que los mismos son controlados por grupos que operan a lo interno de ellos, a los fines de satisfacer intereses particulares y no de la profesión que representan.
Los colegios profesionales, los cuales tuvieron un mayor proceso de constitución en la década de los ochenta, pese a que su nacimiento data de los 40 e incluso de la tiranía trujillista, son una expresión de lo que de manera integral constituyen los países que cuentan con un Estado no viable.
Entre los surgidos en el año 1983 están el Colegio de Abogados y el de periodistas, aunque éste último se desnaturalizó y en los actuales momentos no pasa de ser una asociación creada mediante una ley especial que está más en el contexto del derecho privado que del público, cuyo nivel de regulación es prácticamente nulo, aunque igual ocurre con los que tienen la facultad de hacerlo.
Hay otros colegios como el de Ingenieros y Agrimensores (CODIA) que data de la que se podría definirse como la tercera etapa de la creación de este tipo de organización en el país, pero prácticamente ninguno de ellos ha podido cumplir con el rol ético que está llamado a jugar este modelo de entidad que cuenta con poder público para regular la profesión.
Este tipo de institución ha corrido la misma suerte de aquellas impactadas por el fenómeno como el grupismo que se ha apropiado de ellas para desnaturalizarlas y no dejarlas cumplir con su rol, muchas veces por la politización que impacta negativamente a toda la sociedad dominicana.
E incluso el propio legislador ha cometido serios errores al momento de aprobar las leyes para la creación de cada uno de los colegios profesionales, ya que, por ejemplo, el de médico parece ser un hibrido de una organización gremial y las particularidades que tienen este tipo entidad, que rompe con los principios de igualdad y de razonabilidad que han sido muy trabajado en el proceso de constitucionalización del derecho en el país tras la entrada en el 2010 del neo-constitucionalismo.
Hay otros colegios que en las leyes que los crean el legislador se preocupó de establecer literalmente que no tienen carácter gremial, lo cual impacta de forma positiva el principio de igualdad y de razonabilidad, pese a que de ninguna manera se cumple con el mandato de la ley, máxime en lo que respecta al rol ético de este tipo de modelo institucional.
La cuestión es que el aspecto más importante de los colegios profesionales, como es el ético, porque impacta positivamente a la sociedad, es muy poco el aporte de esta figura jurídica, la cual debe velar de que los egresados universitarios exhiban una conducta acorde con ese valor en el ejercicio de la profesión para beneficio de la sociedad.
Los colegios profesionales son parte de un problema nacional que está muy ligado a la cultura nacional, la cual parte de la improvisación y el poco respeto de la ley y de la conducta ética de todos los ciudadanos para conformar una mejor sociedad.
Uno de los mejores ejemplos en este campo es el Colegio Dominicano de Notarios, cuyos miembros, que son oficiales con fe pública, con el aval del Estado, porque son nombrados por la Suprema Corte de Justicia, emiten una serie de actos auténticos que no cumplen con las formalidades de la Ley 140-15, Orgánica de la entidad, pero se conocen muy pocas las sanciones impuestas en contra de los que distorsionan sus funciones y ponen en peligro la seguridad jurídica.
Igual ocurre con los abogados, los médicos, los ingenieros y muchos otros profesionales colegiados, pero que todo es parte de un fenómeno general que explica la esencia de una sociedad no viable y carente de un régimen de consecuencia.
