Economía
Reestructuración de deuda de Venezuela es cada vez más problemática
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8 años agoon
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LA REDACCIÓNLas nuevas sanciones de EE.UU. complicarán cualquier reestructuración en el caso de un impago
La situación de Venezuela fue de mal en peor la semana pasada, pues EE.UU. anunció sanciones financieras y el país latinoamericano sufrió un revés en su batalla legal con los acreedores. A la larga, estos eventos son un indicio de la reestructuración de deuda potencialmente más desastrosa de la historia.
La administración Trump les prohibió la semana pasada a las instituciones estadounidenses participar en cualquier nueva deuda o acciones emitidas por el gobierno venezolano o su compañía petrolera estatal, PDVSA. Los pagos de dividendos de Citgo, la división estadounidense de refinación de petróleo, también fueron bloqueados. El objetivo general es un embargo financiero del país latinoamericano para impedir que recaude más dinero en EEUU.
Mientras tanto, Venezuela sufrió una derrota en los tribunales estadounidenses, donde un juez dijo que la minera canadiense Crystallex podía confiscar el dinero venezolano depositado en una cuenta en el Bank of New York Mellon (BNYM) para cubrir una sentencia de US$1.4 mil millones otorgada por un tribunal del Banco Mundial.
Además de todos estos contratiempos, una gran cámara de compensación estadounidense dijo esta semana que dejaría de liquidar algunos bonos venezolanos, y Cantor Fitzgerald ha dejado de cotizarlos en su totalidad, según los inversionistas.
A corto plazo, el impacto probablemente será mínimo. Dado el desorden de las finanzas venezolanas, el país ya está efectivamente excluido de los mercados internacionales de bonos. Y aunque Crystallex ganó una escaramuza legal, está lejos de ganar la guerra. No está claro cuánto dinero tiene Venezuela en el BNYM y todavía puede ser protegido por la inmunidad soberana. Como resultado, los bonos de Venezuela y de PDVSA se han cotizado en un rango de precios limitado.
Pero los últimos acontecimientos ponen de manifiesto que la reestructuración de la deuda venezolana — esperada por la mayoría de los inversionistas — probablemente se convierta en una de las más desastrosas y polémicas en la historia financiera.
Venezuela ha seguido pagando sus deudas debido a preocupaciones de que un impago podría estimular a los acreedores a apoderarse de los pagos por concepto de las exportaciones de petróleo de PDVSA. Eso cortaría la única línea de supervivencia financiera del país y profundizaría la crisis económica.
“Si caen en impago, estarán fuera del gobierno dentro de tres meses”, dice Federico Kaune, jefe de deuda de mercados emergentes de UBS Asset Management. “Si no están en el gobierno, estarán en el exilio o en la cárcel”.
Sin embargo, la demanda de Crystallex contra Venezuela subraya cómo los acreedores ya tienen algunas vías legales que explorar. Venezuela adeuda cerca de US$100 mil millones y varios miles de millones más en varios pagarés a acreedores comerciales o compañías extranjeras cuyos activos locales han sido expropiados.
Además, las sanciones de EEUU representan un reto difícil si Venezuela reestructura sus deudas. En una quiebra soberana, los acreedores negocian algún tipo de alivio de deuda y cambian sus viejos bonos moratorios por nuevos menos valiosos.
Pero semejante intercambio de deuda podría violar las sanciones estadounidenses, impidiéndole a cualquier banco estadounidense organizar uno y a cualquier tenedor de bonos estadounidense subastar sus deudas. En la práctica, significaría el limbo indefinido para Venezuela hasta que EEUU decida levantar la prohibición.
La cuestión es si Venezuela puede evitar el impago. Ha logrado seguir pagando sus deudas por mucho más tiempo de lo esperado gracias a la liquidación de activos de la compañía petrolera, el saqueo de las ganancias de instituciones locales y la generosidad de China y Rusia.
Sin embargo, a China se le debe una cifra estimada de US$20 mil millones y podría mostrarse cautelosa de arrojarle más dinero a una situación cada vez más inestable. Rusia ha estado más dispuesta, pero no puede financiar a Venezuela indefinidamente.
La primera prueba llegará este otoño, cuando Venezuela y PDVSA tengan que pagar cerca de US$3.6 mil millones en reembolsos debidos. El Sr. Kaune de UBS estima que si Venezuela supera este obstáculo, entonces podría quizás gestionar más fácilmente los planes de amortización de la deuda de 2018-2019. Pero si ocurre un impago, se podría desatar un pandemonio.
Por Robin Wigglesworth (c) 2017 The Financial Times Ltd. All rights reserved.
Economía
Alza del precio del oro aportará hasta US$400 millones adicionales al Gobierno en 2026
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4 horas agoon
enero 18, 2026
La República Dominicana podría recibir entre 300 y 400 millones de dólares adicionales durante este año, gracias al alza del precio internacional del oro, lo que representaría un apoyo clave al presupuesto nacional aprobado para el 2026.
Durante una entrevista en el programa Propuesta de la Noche, Hebrard detalló que el presupuesto estatal fue formulado sobre una base de US$3,467 por onza de oro, sin embargo, el precio ya supera los US$4,600, con proyecciones de alcanzar los US$6,000 antes de fin de año.
“Estamos hablando de un precio 1,200 dólares por encima del previsto en el presupuesto. Si lo multiplicamos por unas 650,000 onzas de producción estimada, eso da alrededor de US$800 millones adicionales, de los cuales al menos la mitad corresponde al Estado dominicano”, explicó Hebrard.
Ese monto adicional se traduciría en más de RD$25,000 millones de ingresos fiscales extraordinarios, lo que podría elevar las recaudaciones por minería de los RD$30,000 millones estimados en el presupuesto a cerca de RD$50,000 millones, según proyecciones preliminares.
“Esto apenas comenzando el año es una excelente noticia para la economía dominicana y para la ecuación fiscal del gobierno”, afirmó.
El economista insistió, sin embargo, en que estos ingresos no deben confundirse con recursos recurrentes, y abogó por que se cree una ley que establezca un fondo soberano —similar al modelo peruano o colombiano— para asegurar que este dinero se invierta estratégicamente en el desarrollo de las comunidades mineras y en proyectos de infraestructura a largo plazo.
“Cada onza de oro que sale de la mina no vuelve. Por eso es fundamental diferenciar estos ingresos extraordinarios de otros como el ITBIS o el Impuesto Sobre la Renta. Hay que sembrar el oro, como dijo Arturo Uslar Pietri con el petróleo”, recordó Hebrard.
En respuesta a una inquietud del periodista Manuel Jiménez, Hebrard también consideró viable que el Banco Central explore la posibilidad de recibir parte de los pagos por impuestos mineros en oro físico, lo que permitiría fortalecer las reservas internacionales y, al mismo tiempo, estimular industrias como la joyería nacional.
“Eso ya está contemplado en el contrato con Barrick Gold. Parte del oro podría quedarse en el país, y no solo como reserva estratégica, sino como materia prima para desarrollar un sector de joyería dominicana con identidad propia”, agregó.
Además del oro, Hebrard destacó que otros productos como el cacao también han visto un aumento significativo de precios, lo que contribuyó a que las exportaciones del país alcanzaran un récord de 14,645 millones de dólares en 2025.
Sin embargo, advirtió que este crecimiento ha sido más por precio que por volumen, lo que explica por qué el PIB creció apenas entre un 2.2% y 2.3% en 2025.
A pesar de la buena salud de sectores como turismo, remesas y exportaciones, el economista subrayó que la caída sostenida del sector construcción —con cinco trimestres consecutivos a la baja— limitó el desempeño global de la economía.
“El motor interno de la economía está débil. Si no fuera por el impulso externo, especialmente la minería, el escenario sería muy distinto”, concluyó.
La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) emitió el pasado miércoles una resolución número que responde a los multiplicadores y ajustes para el cierre fiscal del 2025 y otros del ejercicio fiscal 2026, a fin de mostrar los topes exentos y tasas que regirán el cobro de impuestos de este año, según la inflación.
La razón de esta modificación responde al “ajuste por inflación del valor máximo para la calificación de Viviendas de Bajo Costo y del valor exento del impuesto a la transferencia para los adquirientes de primera vivienda a través de fideicomisos de vivienda de bajo costo”.
Es importante señalar que los planes que acompañan este tipo de proyectos, Mi Vivienda o Familia Feliz, no especifican los ingresos exactos que una familia debe tener, pero recomiendan de hasta RD$102,628 al mes.
El monto exento del Impuesto al Patrimonio Inmobiliario (IPI) destinado a viviendas y solares no edificados pertenecientes a personas físicas es ajustado a RD$10,695,494 en vez de RD$10,190,833 en relación al año 2025, representando un aumento de RD$504,661.
Las exenciones contributivas para personas físicas durante el año mantendrán una tasa exenta en las rentas de hasta RD$416,220 y para el Régimen Simplificado de Tributación (RST), impuesto que facilita el cumplimiento de las obligaciones tributarias de los ciudadanos, el monto máximo de ingresos para acogerse o permanecer será de RD$12,068,181.09, reflejando un ajuste por inflación de RD$569,430.99 en relación al año fiscal 2025.
El RST por compras será de RD$55,485,890.09 en vez de RD$52,867,816.54, un incremento de RD$2,618,073.55.
El monto a aplicar para el pago mensual por el impuesto sobre casinos de juegos para aquellos que tengan menos de 15 mesas será de RD$60,582; entre 16 y 35 mesas, de RD$69,902; y más de 36 mesas, de RD$93,202.
El tributo para las máquinas tragamonedas responde según la zona y en Santo Domingo es de RD$15,981, en Santiago de RD$13,584 y en las demás zonas de RD$11,530.
Impuesto al alcohol y precios de transferencia
El ajuste de inflación también afecta al Impuesto Selectivo al Consumo (ISC), donde el monto mínimo de la fianza a pagar para los importadores es de RD$11,637,976.60 y los fabricantes, productores e importadores de RD$72,737,353.60.
Para los precios de transferencia, el monto ajustado que regirá el 2026 corresponde a la suma de RD$16,025,436 para aquellos contribuyentes cuyas operaciones de vínculos cercanos pequeña no superen en conjunto el valor antes mencionado.
Economía
Envíos de remesas alcanzaron US$11,866.3 millones en 2025
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7 días agoon
enero 11, 2026
Santo Domingo, R.D.-República Dominicana recibió US$11,866.3 millones por concepto de remesas en el 2025, lo que representó un aumento de US$1,110.3 millones (10.3%) en comparación con 2024.
Estadísticas ofrecidas por el Banco Central refieren que particularmente, en diciembre se recibieron US$1,098.4 millones, unos US$94.9 millones (9.5%) más que en diciembre de 2024, y un incremento de US$208.9 millones (23.5%) respecto a noviembre de 2025.
El BCRD explicó que el desempeño económico de los Estados Unidos fue uno de los principales factores que incidió sobre el comportamiento de las remesas, ya que desde ese país se originó el 80% de los flujos formales del mes de diciembre, unos US$751.9 millones.
La entidad destacó que el índice de gestores de compras (PMI en inglés) no manufacturero del Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM en inglés) registró un valor de 54.4 en dicho mes, superior al 52.6 observado en noviembre, lo que indica un mayor dinamismo en el sector servicios, donde se emplea gran parte de la diáspora dominicana.
El Banco Central señaló la recepción de remesas por canales formales desde otros países en diciembre, como España, con un valor de US$65.1 millones, un 6.9% del total, siendo este el segundo país en cuanto al total de residentes de la diáspora dominicana en el exterior se refiere.
Haití contribuyó con 1.8% del total de flujos recibidos, mientras que Suiza e Italia aportaron el 1.5% y 1.4% respectivamente. En el resto de la recepción de remesas se distinguen países como Canadá y Francia, entre otros.
Respecto a la distribución de las remesas recibidas por provincias, el BCRD detalló que el Distrito Nacional recibió una proporción del 45.8% durante diciembre, seguido por las provincias de Santiago y Santo Domingo, con un 10.9% y 7.5%, respectivamente. Aproximadamente dos terceras partes de las remesas (64.2%) se reciben en las zonas metropolitanas del país.
Este resultado de las remesas a diciembre del pasado año, junto con las estimaciones de las demás variables del sector externo, con exportaciones por encima de los US$14,900 millones, aportes del turismo próximos a los US$11,200 millones, otras exportaciones de servicios que superarían los US$3,500 y una inversión extranjera directa (IED) superior a los US$4,800 millones, permiten anticipar un escenario optimista sobre la captación de divisas con un flujo total hacia la economía dominicana que rebasaría los US$46,800 millones al cierre de 2025.
impuesto de 1% no impactará flujos de remesas
Para este año, los analistas del Banco Central pronostican que las remesas superarán los US$12,200 millones, con un crecimiento de alrededor de 3.5% con respecto a 2025, tomando en cuenta la entrada en vigor del impuesto del 1% de las remesas desde Estados Unidos efectivo a partir de este mes de enero.
No obstante, el BCRD espera que este impuesto a las remesas tenga un impacto limitado sobre los flujos recibidos en República Dominicana ya que aplica a envíos en efectivo, y quedan exentos los envíos desde cuentas bancarias y plataformas digitales.
Apunta que los dominicanos en Estados Unidos tienen estatus migratorio mayormente legal, lo que les permite tener mayor acceso a la bancarización que otros migrantes, más alternativas distintas al efectivo, y mayor transparencia en las transacciones.
Del mismo modo, según estadísticas del Instituto de Políticas Migratorias de los Estados Unidos, alrededor del 56% de los dominicanos en ese país son ciudadanos naturalizados, los cuales, en caso de pagar el impuesto, podrían acceder al reembolso del gravamen, según lo establecido en la ley que aprobó el impuesto.
Otro aspecto destacado en un trabajo del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA), es que este impuesto representa una proporción reducida de la masa salarial de los dominicanos en Estados Unidos, por lo que su efecto económico sería marginal, lo cual corrobora que el impacto sobre el envío de remesas hacia la República Dominicana sería mínimo.
