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Se Recrudecen diferencias entre Haití y Dominicana con insensatas declaraciones de canciller del hermano país.
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4 años agoon
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Elba GarcíaPor Elba García

Desde hace algún tiempo que los haitianos aparentemente no se sienten cómodos con las diligencias del Gobierno dominicano de solicitar la intervención de la comunidad internacional para darle salida a la caótica situación de la hermana nación.
Antes mostró ciertos disgustos con las preocupaciones al respecto del presidente Luis Abinader el actual primer ministro Ariel Henry y ahora ha sido el ministro de Relaciones Exteriores de la empobrecida nación, que ha provocado una reacción aparentemente poco racional de su homólogo de la República Dominicana.
El gobierno dominicano decidió anoche suspender el programa especial de visados para estudiantes haitianos en el país, cuya decisión la informó el viceministro de Asuntos Congresuales y Migratorios, Jatzel Román, a través de su cuenta de Twitter.

De igual modo, el Consejo Nacional de Migración aprobó anoche una serie de medidas tendentes a regular el tema migratorio en el país, entre las que se encuentra la realización de una auditaría a los 220 mil extranjeros que fueron regularizados en el Plan Nacional de Regularización, implementado por el gobierno pasado, para determinar quiénes califican.
El siguiente paso de las autoridades dominicanas es convocar una reunión con los sectores productivos para socializar las decisiones tomadas por dicho consejo, a fin de que conozcan en detalles los pasos a seguir a la hora de contratar los extranjeros conforme a las disposiciones de la Ley de Migración y su reglamento.
Estos anuncios son una evidente reacción del gobierno tras un llamamiento realizado en horas de la tarde por el presidente, Luis Abinader, en el que pidió a la comunidad internacional que actúe “con urgencia” en Haití.
El pedido del mandatario fue respondido por el canciller haitiano, Claude Joseph, quien dejo el cargo de primer ministro haitiano luego de ser vinculado con el magnicidio que acabo con la vida del presidente de su país, quien sostuvo en Twitter que República Dominicana vive un “aumento de la delincuencia”, tal y como lo señala el Departamento de Estado de Estados Unidos en sus alertas de viaje.

Minutos antes el presidente Abinader había expresado en su cuenta de Twitter: “La comunidad internacional, en particular EE.UU. (Estados Unidos), Canadá, Francia y la Unión Europea, deben actuar en Haití y con urgencia”.
En su mensaje Joseph también agregó: “Tras la advertencia del 25/10/21 del @StateDept contra el aumento de la criminalidad en tierras vecinas, aliento al Gobierno dominicano y al de Haití a trabajar juntos para frenar el problema de la inseguridad en la isla”.
Esta no es la primera vez que el presidente Abinader se refiere a los problemas que afectan a Haití y había alertado a los ciudadanos dominicanos no visitar esa nación debido al riesgo a que se exponen.
El presidente Abinader suspendió su viaje al Reino Unido, donde participaría en la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), por la gravedad de la situación de Haití y la responsabilidad de asegurar la estabilidad del pueblo dominicano.

Por su parte, el canciller, Roberto Álvarez, utilizó las redes sociales para expresar que a pesar de las alertas lanzadas por el país acerca de la alarmante situación que se vive en Haití, la comunidad internacional no ha reaccionado de la manera debida, lo cual no es nuevo.
El curso que toman las relaciones dominico-haitianas son profundamente preocupantes en virtud de que parece que algunos sectores de la hermana nación estimulan y promueven un antidominicanismo que en algún momento podría hasta tornarse violento, pero lo propio ocurre en un grupo muy minúsculo del territorio nacional.
La respuesta del canciller Alvarez se produjeron luego de citar un artículo publicado en el periódico de los Estados Unidos The Washington Post, titulado “Haití desciende al caos, mientras el mundo mira para otro lado”.
Las gobernadoras provinciales han sido convocadas a una reunión para orientarlas por el Consejo de Migración sobre el proceso de cómo identificar a los extranjeros que residen en las respectas provincias del país.

Previamente se produjo otra reunión en la que participaron el ministro de Interior y Policía, Jesús Vásquez Martínez; el canciller Roberto Álvarez, el teniente general Carlos Luciano Díaz Morfa, de Defensa; Luis Miguel De Camps, de Trabajo, y Limber Cruz, de Agricultura, así como Enrique García, director de Migración.
Amplios sectores de la vida nacional han expresado su preocupación por la situación de violencia que existe en Haití y que podría afectar el país.
Haití vive una crisis que se agravó luego de que el 7 de julio fuera asesinado el presidente Jovenel Moise, cuya mayor preocupación con el tema ha aumentó tras el secuestro de 16 ciudadanos norteamericanos y un canadiense por una de las pandillas que operan allí.

Las pandillas armadas han causado desabastecimientos de combustibles en Haití y provocan el pánico de la población de la hermana nacion, especialmente en la zona metropolitana de Puerto Príncipe, donde hay una desenfrenada ola de robos, asesinatos y secuestros indiscriminados.
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Posición de R.D. sobre Venezuela es acomodamiento a su condición de sometida a nuevos requerimientos de Trump.
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20 horas agoon
enero 8, 2026
Lo planteado por el Gobierno de Luis Abinader de que no comparte la elección de Delcy Rodríguez como presidenta transitoria de Venezuela tras el apresamiento de Nicolás Maduro, revela que República Dominicana quiere incluso superar lo impuesto por Estados Unidos, pero siempre ajustada a los intereses de la potencia del norte.
La realidad es que la pregunta que se impone es y hasta dónde y quién ha dicho que el país tiene la facultad de objetar a una mandataria provisional escogida por el órgano competente y supuestamente sugerida por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), aunque el restablecimiento de relaciones comerciales y diplomáticas conlleve algunos requerimientos democráticos.
Sin embargo, la posición dominicana implica la violación del derecho internacional, entre los que se encuentran el de soberanía y autodeterminación de los pueblos, así como la Carta de la ONU.
Evidentemente que el ingrediente introducido por el Gobierno dominicano resulta gracioso para los intereses foráneos que convergen en Venezuela, máxime los que están asociados a los Estados Unidos.
La contradicción dominicana con lo planteado en la Organización de Estados Americanos (OEA) y su práctica en política exterior, ya que el presente Gobierno siempre se inclina por la intromisión en los asuntos internos de otros países, no deja la naci0n buen parada en la comunidad internacional.
Resulta poco entendible que la República Dominicana no haya apoyado abiertamente la incursión ilegal de Estados Unidos en Venezuela, pero que preste su territorio para el apoyo logístico de la acción.
Es una especie de doble moral, pese a que en su lugar debió mantener una posición aparentemente neutral, aunque de cualquiera manera ya estaba involucrada en una intervención armada que viola los principios fundamentales del derecho internacional
De lo que no queda ninguna duda es que el crédito internacional en política exterior del país ha quedado seriamente comprometido con una causa de la que ha sido una víctima en una diversidad de ocasiones como en el 1916 y el 1965.
La verdad que pretender una conducta diferente de la nación frente a la irracionalidad de Trump sería mucho pedir, sobre todo cuando otros países pertenecientes a la Unión Europea y otras superpotencias como Rusia y China también son tolerantes con la agresividad e intromisión del principal imperio del mundo.
No obstante, desde cualquier perspectiva que sea vea el asunto la conclusión no puede ser otra que en la situación pesa más el miedo que la vergüenza y la dignidad del pueblo dominicano.
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La República Dominicana inhabilitada en política exterior en el nuevo escenario imperial de Trump
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3 días agoon
enero 6, 2026
La República Dominicana con una ocupación militar parcial de Estados Unidos, se proyecta como una presa sin libertad para expresarse libremente en política exterior.
La ocupación militar, aunque sólo se observa en el Aeropuerto Internacional de las Américas, abarca otros entornos que no son necesariamente visibles.
Pero la agresividad o poco disimulada intervención, deja el país y de igual modo a prácticamente toda Latinoamérica, a merced del capricho y la voluntad de los intereses de la nueva cara del imperio.
La República Dominicana ni por asomo se atreve a pronunciarse libremente sobre política exterior sin que esté a tono con la linea trazada o impuesto por la administración Trump.
La pregunta que subyace es si ese nuevo cuadro no implica también un trastorno del régimen legal, porque se podría estar en un escenario en el que los derechos fundamentales pasen a un segundo plano en el que el Estado Social Democrático de Derecho sea una expresión vacía y sin sentido.
Por razones geopolíticas y factores muy particulares, el país se asoma a un resquebrajamiento del proceso de constitucionalización del derecho a nivel interno y retroceder la nación a épocas ya superadas.
La pregunta que se impone es si prevalecerá en el mundo el pregonado derecho internacional cuando las instituciones que lo enarbolan pierden autoridad moral frente a las violaciones provenientes de potencias como los Estados Unidos que ya ni siquiera guarda las apariencias
El problema, que tiene una dimensión mundial, pero impacta más severamente a los países del tercer mundo y que propicia la posibilidad del surgimiento de regímenes de fuerza, aunque con simulaciones democráticas.
La preocupación tiene que ver con el hecho de graves violaciones del derecho internacional en una época en que éste forma parte consustancial del derecho interno y entonces qué se puede esperar como resultado.
El retroceso de la línea trazada por Donald Trump representa una amenaza mundial contra los logros del derecho contemporáneo, no sólo en favor de las personas físicas, sino también de los Estados más pequeños y débiles.
Hay precedentes en esta materia cuando predominaba en el mundo el llamado constitucionalismo clásico, que dio paso a dictaduras como las Adolfo Hitler en Alemania y la de Benito Mussoline en Italia, cuyos resultados fueron realmente catastróficos para la humanidad.
La interrogante que permanece en el nuevo panorama mundial es si va a pesar más el miedo que la vergüenza y la dignidad de los pueblos del mundo.
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Donald Trump cumple su sueño de ser dictador aunque sea por un día.
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6 días agoon
enero 3, 2026Por Elba García
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumple su sueño de ser dictador hemisférico, aunque sea por un día.
La vocación dictatorial de Trump se ha expresado con mayor contundencia tras la entrada ilegal en territorio venezolano y apresar al jefe de Estado de ese país Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Tras este acontecimiento en momentos que se habla de la época del derecho constitucional, el cual incluye el derecho internacional, Trump ha anunciado su pretensión de convertir a Venezuela en una nueva colonia del imperio norteamericano.
El gobernante de los Estados Unidos ha adelantado que busca manejar la riqueza petrolera de Venezuela, una de las principales del mundo.
Pero la violación de Trump llega todavía más lejos al advertir a los demás países latinoamericanos a verse en el espejo de Venezuela.
Tromp hizo una alusión directa contra el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien dice podría correr la misma suerte de Maduro.
Anteriormente lo hizo con Brasil a propósito de la condena por conspiración del expresidente Bolsonoro.
Pero de igual modo se ha comportado con Honduras, donde en sus recientes elecciones presidenciales auspició uno de los candidatos y presionó con advertencias de actuar duramente contra los que estén en contra de sus designios.
Al fin impuso su voluntad, sin que haya reacción fuerte de rechazo a la vocación imperial del presidente de Estados Unidos.
No sé entiende por qué los países latinoamericanos no se unen en un bloque para rechazar la política de dominación y dictatorial de Donald Trump.
Incluso en el rechazo a la violación del derecho internacional por parte de los Estados Unidos pueden incluirse los países de la Unión Europea, que son permanentemente asediados y amenazados de imponerles aranceles y otros castigos como parte de la vocación dictatorial del mandatario norteamericano.
El chantaje de los Estados Unidos incluye también el otorgamiento de visados para ingresar al territorio de la potencia del norte.
La conducta de Trump es como si su administración haya borrado del mapa la supuesta clase gobernante que existe allí.
El problema se torna tan grave que la violación de derechos no solo se produce en Estados Unidos, sino en todo el mundo que parece haber retornado el derecho constitucional clásico, que fue sustituido por el derecho constitucional moderno en que los Estados grandes aplastan a los pequeños.
La época Trump prácticamente ha borrado el legado establecido por Estados Unidos a través del derecho constitucional difuso y sobre el equilibrio de los poderes.
Lo sorprendente de la era Tromp es que hasta la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos luce sometida a una cierta tolerancia del jefe de Estado de la potencia del norte.
Si la mayoría de los países no reaccionan a la política represiva y de dominación de Trump difícilmente pueda sobrevivir el sistema democrático, lo que puede crear serias tensiones y confrontaciones sociales y políticas en todo el planeta.
