Análisis Noticiosos
Si ahorcasen a todos los violadores
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13 años agoon
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LA REDACCIÓNPor Nazanín Armanian
El Gobierno indio, siguiendo la voluntad temeraria de sus conmocionados ciudadanos, aplicará la pena de muerte a los cinco acusados de violar y asesinar a la joven Amanat. ¿Cuántos hombres serían ejecutados si este castigo se llevase a cabo en todo el mundo contra los que han agredido sexualmente a niñas, niños y mujeres?
Sólo una hipótesis escalofriante pero reveladora de nuestro sórdido mundo: serían las decenas de millones de hombres que tienen en sus lechos a niñas–esposas de edades entre 6 o 12 años como esclavas sexuales, además de los pederastas que hacen lo mismo, pero fuera de la ley; casi la mitad [siendo optimista] de todos los hombres del planeta que, en calidad de maridos, agreden a sus mujeres reclamándoles el “débito matrimonial”; los millones de cuidadores, vigilantes de los campos de refugiados, celadores de residencias de ancianos, discapacitados físicos y psíquicos, sacerdotes, padres, hermanos, tíos y abuelos que han convertido en terror la vida de no se sabe cuántos millones de niños y niñas o los soldados y los civiles que han torturado sexualmente a miles de mujeres como “botín de la guerra” [expresión utilizada también por los libros sagrados de las religiones abrahámicas] en Afganistán, Congo, Somalia, Sudan, Libia, Yugoslavia o Irak.
Así fue la masacre de Mahmudiyah, en 2006, en la que varios marines violaron a una niña de 11 años, la mataron junto a su familia e incendiaron la casa simulando un ataque insurgente. Los militares misóginos no distinguen entre mujeres “del enemigo” y “compañeras soldados”. Lavena Jonson es una de los cientos de mujeres violadas dentro del ejército de EEUU. Tras ser agredida por varios colegas, fue mutilada y asesinada en Irak en 2005.
Toda los casos narrados previamente formarían parte de los violadores “no convencionales”, una categoría en la que entrarían, por ejemplo, los delincuentes sexuales convertidos en mandatarios en Ciudad Juárez.
Ejecutar o castrar a los violadores, además de ser inhumano y bárbaro, es una cortina de humo que utilizan las autoridades para cubrir su misoginia, su incompetencia política y su voluntad de ocultar su responsabilidad. Sancionan a los chivos expiatorios y desligan este tipo de barbaries de la estructura social, económica, política y religiosa del país. Tampoco acertó en su método Phoolan Devi, la Reina Bandida, quien en la década de los noventa, tras ser violada en varias ocasiones por grupos de hombres, creó bandas organizadas de mujeres agredidas para eliminar a los depredadores sexuales. Mataron a una veintena de jóvenes, todos de castas superiores. Tras 11 años en prisión –sin ser juzgada–, la heroína de los pobres y los discriminados, fue elegida diputada. En 2001 fue asesinada a balazos por defensores de la supremacía masculina, esos que consideran a la mujer un ser creado para satisfacer las necesidades de los hijos varones de Adán.
En este país capitalista, hundido en la miseria y en injusticias de todo índole, apodado absurdamente “la mayor democracia del mundo”, con casi la mitad de la población analfabeta, cada seis horas una joven es quemada viva, golpeada hasta la muerte u obligada a quitarse la vida. Aquí, ser niña es peligroso incluso cuando se está en el vientre de la madre. Cada día se producen 2.000 abortos de fetos de sexo femenino y un numero parecido de niñas nacidad son asesinadas, no sólo por parte de padres incultos y desalmados, sino también por médicos cultos que actúan con el beneplácito de las autoridades del país. Uno de los principales motivos del feticidio e infanticidio femenino en la India es la costosa dote que los padres deben entregar al futuro marido de sus hijas. Progenitores que, en vez de eliminar la dote, eliminan a la niña. La estupidez humana, sin duda, no tiene límite.
Los políticos, preocupados por el desequilibrio poblacional en cuanto al género –sólo hay 866 niñas por cada 1.000 niños– quieren que haya muchas mujeres, aunque tengan un estatus infrahumano. Muchos de los hombres honorables que se manifestaban a favor del castigo capital para los violadores de Amanat lo hicieron porque consideran el cuerpo de sus mujeres el habitáculo de su propio honor. Una agresión muestra, por tanto, falta de hombría y capacidad para proteger su honra y su propiedad. Poco o nada importa lo que sufren las Amanat.
El crimen sexual es la forma más extrema de una mirada mercantilista y patriarcal que cosifica a la mujer y desprecia sus capacidades. Otro ejemplo es la observación que hizo un contertulio de televisión en España sobre la forense que cometió un error en su diagnóstico sobre los restos de los niños desaparecidos en Córdoba: ¡Qué vaya a trabajar en una mercería!, dijo. Ninguno de los componentes de la mesa de “análisis”, esos todólogos, reaccionó. Tampoco la presentadora.
Además de leyes que garanticen la seguridad de las mujeres y los menores y de prohibir tradiciones que les humillan y matan, es necesario poner en marcha planes integrales que incluyan programas educativos para toda la población encaminados a crear un cambio de mentalidad. La India emerge. Sus nuevos mil millonarios se siguen forrando gracias al obsceno subdesarrollo de un país con bomba atómica [ilegal] y uno de los principales almacenes de armas del mundo. Mientras, sus mujeres y hombres, se bañan junto a los cadáveres en las sagradas y turbias aguas del Ganges.
Por José Cabral
El presidente Luis Abinader ha dejado claro que en él predomina más la torpeza que la razón, dado que promulgó la Ley 13-26 que saca del escenario electoral dominicano las candidaturas independientes ajustadas a la Constitución por la sentencia TC/0788/24.
Desde que conocí a Abinader cuando era un simple aspirante a la Presidencia de la República nunca observé nada que pudiera reflejar o significar las habilidades y la formación necesarias para dirigir el Estado dominicano.
Con esta nueva torpeza queda claro que el proyecto en el Congreso Nacional era un plan del partido más anti-democrático que tiene el país, el Revolucionario Moderno, el cual luego de llegar al poder sirve para muy poca cosa.
El presidente con la promulgación de la ley aprobada por los senadores y diputados deja claro que está con las peores causas y que su proyección desde la Presidencia tiene más de simulación que de vocación democrática.
La pregunta que se haría cualquier persona sensata es qué gana el presidente Abinader con promulgar y convertir en ley una propuesta que no hace otra cosa que dañar la democracia dominicana y que además lesiona la vida institucional de la nación.
Abinader ha querido conjuntamente con los tarados que conforman el Congreso Nacional extirpar las vías que pueden servir para mejorar la democracia nacional, la cual ya prácticamente no tiene legitimidad.
La verdad que no entiendo la razón por la que Abinader no ha logrado superar su torpeza en los años que lleva al frente del Estado dominicano, cuya sin razón ya se ha expresado en una multiplicidad de veces durante sus periodos de gobierno.
Sin embargo, hay un detalle que llama a la atención y es que quien fuera presidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Subero Isa, permita que eso ocurra sin renunciar como Consultor Jurídico del Poder Ejecutivo, a menos de que su consejo haya sido que ese contrasentido fuera promulgado.
Ante la torpeza del presidente Abinader sólo queda la interposición de una acción directa de inconstitucionalidad ante el mismo Tribunal Constitucional para que por lógica jurídica predomine la jurisprudencia sentada por la alta corte.
Luis Abinader y su aberrante PRM deben recibir una lección de un profundo contenido político y social, ya que la sociedad no debe tolerar otra torpeza más en contra del deseo de cambio del ciudadano ante el comportamiento distorsionado de los partidos políticos.
Considero que con la promulgación de semejante disparate jurídico queda confirmado que se trata de una confrontación entre la política y el derecho, porque en los partidos pesa más el miedo que la vergüenza.
Análisis Noticiosos
«Una papa caliente» para Luis Abinader.
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2 semanas agoon
marzo 23, 2026Por José Cabral
No me queda la menor duda de que la partidocracia aprovecha todo su poder para lesionar la democracia, sobre todo cuando surgen vías que puedan mejorarla.
No hay motivo para no creer que es así, pero la aprobación en el Senado y puede decirse que también prácticamente en la Cámara de Diputados de un proyecto que busca sepultar las candidaturas independientes, confirma de lo que son capaces los partidos políticos.
Lo que espero es que inmediatamente esta travesura del Congreso Nacional termine su proceso en esta instancia del Estado, pase al Poder Ejecutivo para su observación o promulgación, cuya decisión, entonces, permitirá tener una idea más clara de qué tanto la irracionalidad se ha apropiado del Partido Revolucionario Moderno y de sus dirigentes y militantes.
La pregunta que me hago es si el presidente Abinader cometería la torpeza de adherirse al despropósito de los legisladores de prácticamente todos los partidos políticos, que su ceguera no les permite ver hasta dónde llega su facultad en el sistema democrático.
Todo esto lo digo en razón de que lo que hacen los diputados y senadores es romper con el orden institucional de la Nación y si para colmo Abinader, jefe del Estado dominicano, se suma a semejante travesura, entonces podría decirse que todo constitucionalmente hablando está perdido.
Naturalmente, habría que ver cuál es la asesoría que recibiría en esta materia de un hombre con una amplia trayectoria en asuntos jurídicos y que ahora funge como consultor jurídico del Poder Ejecutivo, Jorge Subero Isa, expresidente de la Suprema Corte de Justicia.
No hay que saber tanto de derecho para entender que aún una persona como Subero Isa esté en favor o en contra de la sentencia emitida por el Tribunal Constitucional, la TC/0788/24, no puede haber otra decisión que respetarla para preservar el orden institucional y la supremacía de la constitución de la República.
El orden jurídico nacional se rige por el principio de legalidad y la decisión del Tribunal Constitucional se ajusta a lo que dispone el artículo 47 de la Ley 137-11 en lo concerniente a la interpretación de aquellas normas que violentan la carta magna, cuya ley orgánica se deriva del mandato de los artículos 184 y 185 de la ley de leyes del país.
De manera, que cualquier decisión del presidente de la República tiene que ser en el marco de lo que dispone la Constitución de la República, cuyas candidaturas independientes son el producto de lo consignado por el constituyente en el artículo 22 de la carta magna.
Al ser así, el presidente Abinader no puede tomar otra decisión que no sea observar lo aprobado por los senadores y diputados, porque de lo contrario ese proyecto tendría una muerte segura mediante una acción directa de inconstitucionalidad ante el propio TC.
Análisis Noticiosos
El pantano en que está sumergida la partidocracia.
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3 semanas agoon
marzo 16, 2026Por José Cabral.
La partidocracia dominicana está sumergida en un pantano de lodo que tiene profundas raíces culturales, cuya salvación no la puede proporcionar nadie, absolutamente nadie, porque luce algo difícil, por no decir imposible, ya que hay una famosa expresion aplicable a este caso que dice que: «árbol que nació torcido nadie lo endereza».
La figura del depredador está dentro del espíritu de los actores de la vida política partidaria de la nación, pero esa condición no es fruto del capricho de uno o dos de los que conforman la partidocracia, sino de prácticamente todos sus dirigentes y militantes, porque se trata de una visión de vida asociada con una explicación cultural, no de otra cosa.
Hay quienes justifican este comportamiento que hoy sumerge a los partidos políticos en el peor de los descréditos al atraso y la pobreza que ha caracterizado al país desde mucho antes de su nacimiento como república.
Sin embargo, la realidad es que, aunque esas consideraciones sean muy atendibles, porque ahí también entra la baja educación ciudadana, lo cierto es que en el país se ha desarrollado una visión de vida que lleva a la mayoría de la gente a sólo pensar en la adquisición de bienes materiales, aun aquellos que lo tienen todo, sin importar su procedencia.
En mi opinión, aparte de lo cultural, se suma la entrada salvaje del neoliberalismo que se ha llevado de paro los valores cívicos y morales y puede decirse que se ha robado al dominicano que ahora su princial meta es identificar la vía que le permita de forma más fácil y rápida acumular fortunas.
Yo he dicho en otras ocasiones que en el país la mayoría de los políticos quieren llegar al control del Estado para llevarse a sus bolsillos el dinero del patrimonio público, cuya principal desfachatez es que después de sus travesuras someter un proyecto de ley para atacar la corrupción.
Entonces, todo el que busca fortunas fáciles en el país tiene dos caminos para tenerlas y son el narcotráfico y la política que se ejerce a través de los partidos políticos, pequeños, medianos y grandes, cuyos dirigentes saben muy bien que cuando se prestan al juego de los que tienen mayor aceptación popular, no sólo reciben dinero de la Junta Central Electoral, sino también de la ocupación de un cargo público cuando se convierte en bisagra del que ha sido elegido para dirigir los destinos nacionales.
El problema es sumamente grave y preocupante y por esa razón a la partidocracia le importa muy poco el destino de la democracia nacional, sino buscar más dinero para el bolsillo de cúpula dirigencial, lo que explica que no respete el mandato constitucional del que se derivan las candidaturas independientes.
Por esta y otras muchas más razones sostengo que la derrota de la partidocracia en esta confrontación entre la política y el derecho va a depender de cómo se asuma la actitud del Congreso Nacional de anular una opción que no es caprichosa, sino que está consignada en la Constitución de la República, ley suprema de la nación.
Yo tengo la esperanza de que la partidocracia sea derrotada como ha ocurrido en la historia de la República Dominicana, en la que personajes con mucha sensibilidad patriótica se han armado de coraje y les han cortado las cabezas a férreas dictaduras que han retrasado el avance de la democracia nacional.
Todo el mundo sabe que, así como el doctor Joaquín Balaguer proclamaba que la Constitución no era más que un pedazo de papel, cuyo concepto aun prevalece en los nuevos actores de la vida política nacional, pero con la diferencia de que éstos simulan lo contrario, porque sencillamente el país es más de percepción que de realidad, sólo que a través de una doble cara.
Pero no se puede olvidar que, si bien la Constitución no es respetada, cuya comprobación se puede hacer con la gran cantidad de sentencias del Tribunal Constitucional no ejecutadas, las mismas siguen ahí y nadie podrá borrarlas.
Es bueno que se entienda que esa realidad de vender una percepción que no tiene nada que ver con la realidad, sólo perdurará hasta que el soberano, el pueblo dominicano, tolera las travesuras de la partidocracia que no respeta ley y que utiliza el Estado para aliarse con el bajo mundo y con los peores intereses de la nación.
