El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha acusado este jueves a la «izquierda radical» de estar detrás del tiroteo mortal contra un centro de migrantes en Dallas el día anterior y ha sugerido que la derecha podría reaccionar de manera violenta. «Más vale que no les provoquen», ha dicho.
«La izquierda radical está causando este problema, no la derecha, y va a empeorar y, al final, se les volverá en contra», ha dicho Trump cuando se le ha preguntado por el tiroteo de este miércoles en un centro de detención del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), que ha dejado al menos un muerto.
«Pasan cosas malas cuando se juega estos juegos» y «la derecha es mucho más dura que la izquierda», ha afirmado Trump, quien ha asegurado que son «personas con muy bajo coeficiente intelectual» y que están «fuera de control».
«La derecha no está haciendo esto, no lo están haciendo», ha insistido Trump desde el Despacho Oval, donde ha recibido al presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, de paso por Washington tras ser uno de los primeros líderes mundiales en tomar la palabra el lunes en la nueva sesión de la Asamblea General de la ONU.
«Más vale que no les provoque porque no será bueno para la izquierda (…) Llegará un punto en que la gente no lo soportará más y eso no será bueno para la izquierda radical», ha vaticinado Trump, no sin antes mencionar que no quiere que nada ocurra. «Soy el presidente de todo el país», ha apuntado.
Un día antes de estas declaraciones, al menos una persona murió y otras dos resultaron heridas en un tiroteo contra un edificio del ICE en Dallas. Las autoridades confirmaron el fallecimiento del tirador que se habría suicidado antes de ser interceptado por los agentes de las fuerzas de seguridad.
Asimismo, han apuntado que el ataque tendría motivaciones políticas. La víctima mortal fue una de estas personas detenidas en el centro en situación irregular.
Trump crea grupo operativo antiterrorista para perseguir a la “izquierda radical”
Washington (EE.UU.), 26/09/2025.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla durante la firma de órdenes ejecutivas en presencia del vicepresidente, J. D. Vance, , en la Oficina Oval de la Casa Blanca, en Washington, D.C., EE. UU., el 25 de septiembre de 2025. EFE/EPA/YURI GRIPAS / POOL
Este mismo jueves, Trump creó un nuevo grupo operativo «contra el terrorismo doméstico» y la «violencia organizada», con el objetivo de perseguir a lo que calificó como grupos criminales de «izquierda radical».
Trump firmó un memorando presidencial en la Oficina Oval que permite crear un grupo de trabajo que integra diferentes agencias federales para hacer frente a estos grupos, entre los que incluye a Antifa, al que declaró como grupo terrorista doméstico esta semana, pese a no ser una organización formal y estructurada, según expertos.
El texto firmado asegura que la actual «violencia política no consiste en una serie de incidentes aislados ni surge de forma espontánea. Más bien, es el resultado de campañas sofisticadas y organizadas de intimidación selectiva, radicalización, amenazas y violencia, cuyo objetivo es silenciar voces disidentes, limitar la actividad política, influir en las decisiones políticas y obstaculizar el funcionamiento de una sociedad democrática».
Durante la firma, el republicano fue respaldado por la fiscal general, Pam Bondi, quien elogió al presidente por «quitarle las esposas» a las fuerzas del orden y agregó que el objetivo es perseguir a «cualquier grupo organizado», sin definirlo claramente.
El mandatario firmó el memorando poco después de que The New York Times informara que el Departamento de Justicia ordenó a varias fiscalías de Estados Unidos abrir investigaciones sobre Open Society Foundations, una red de subvenciones progresistas fundada por el megadonante demócrata George Soros.
Trump ha atribuido la oleada de violencia política que sacude al país e incluye el asesinato del activisita ultraconservador Charlie Kirk o un reciente tiroteo contra una instalación del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) a la «izquierda radical».
El memorando instruye a los Grupos Conjuntos de Terrorismo (JTTF) y a agencias federales como el Departamento de Justicia o el Departamento del Tesoro a desmantelar redes de financiamiento que apoyen a estos grupos.
Persecución: Fiscalía de Trump demanda a demócratas por padrones electorales
El Departamento de Justicia de EE.UU. (DOJ) ha escalado este jueves su pelea por obtener información de las listas electorales al demandar a seis estados, todos dirigidos por demócratas, para que le entreguen los datos a la Casa Blanca.
La División de Derechos Civiles del DOJ anunció demandas federales contra California, Michigan, Minnesota, Nueva York, Nuevo Hampshire y Pensilvania argumentando que no presentaron las listas estatales de votantes cuando se les solicitó.La semana pasada el DOJ presentó una demanda similar contra los estados de Maine y Oregon, también dominados por los demócratas.
Las querellas legales pretenden obligar a los funcionarios electorales de cada estado a proporcionar toda la información de los votantes contenida en sus listas de votantes, incluyendo nombres, fechas de nacimiento, números de licencia de conducir y números parciales de Seguro Social.
La fiscal de EE.UU., Pam Bondi, alega que la falta de esa información le impide determinar si los estados cumplen con los requisitos de mantenimiento de listas establecidos en la ley federal conocida como la Ley de Ayuda a Estados Unidos a Votar.
«Las listas de votantes limpias son la base de unas elecciones libres y justas», dijo Bondi en un comunicado este jueves.
Advirtió que todos los estados tienen la responsabilidad de garantizar que los registros de votantes sean precisos, accesibles y seguros; y que aquellos que no cumplan con el requerimiento serán llevados a los tribunales.
Pero los secretarios de estado estatales han expresado preocupación sobre el uso que se dará a esta información.
Por ejemplo, la secretaria de Estado de California, Shirley N. Weber, planteó dudas sobre la protección de la privacidad de los votantes.
Por su parte, el secretario de Oregón, el demócrata Tobias Read, dijo en un comunicado que si el presidente Donald Trump quiere usar al DOJ “para perseguir a sus oponentes políticos y socavar nuestras elecciones”, lo verá en los tribunales.
Lisboa.- Varias decenas de personas protestaron este lunes en Lisboa contra el ataque de Estados Unidos en Venezuela y la captura el pasado sábado del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Concentración frente a la estatua de Simón Bolívar
Los manifestantes, en su mayoría portugueses, se concentraron delante de la estatua de Simón Bolívar, que se encuentra en la céntrica Avenida da Liberdade, con cánticos como «Venezuela no se rinde, la soberanía no se vende», «Venezuela no está sola» y «Venezuela soberana y bolivariana».
Entre los asistentes también se podían ver carteles con fotos de Maduro y mensajes pidiendo su liberación, pancartas en las que exigían la no intervención estadounidense, así como banderas venezolanas y cubanas.
Convocatoria y declaraciones del CPPC
La protesta fue convocada por varias organizaciones, entre ellas el Consejo Portugués para la Paz y la Cooperación (CPPC), contra «las amenazas y las agresiones de Estados Unidos», así como para pedir a la comunidad internacional y al Gobierno portugués que condenen sus acciones.
«El Gobierno portugués, al no condenar este acto, está violando lo establecido en nuestra Constitución, que establece que las relaciones entre los pueblos deben basarse en el respeto por la soberanía, la autodeterminación y la libre elección de su destino», dijo a EFE Isabel Camarinha, presidenta del CPPC.
Camarinha agregó que detrás de la acción de Washington «están los intereses del petróleo y las inmensas riquezas que quieren de Venezuela y otros países de América Latina y del Caribe». «Esta amenaza de Trump ahora se ha materializado en Venezuela, pero ya amenaza también a otros países de América Latina«, concluyó.
Las protestas internacionales en apoyo a Venezuela y en rechazo a la injerencia extranjera, particularmente de Estados Unidos, tienen antecedentes recurrentes desde hace más de una década.
Diversos sectores políticos, sociales y organizaciones civiles en Europa y América Latina han expresado históricamente su oposición a sanciones, bloqueos económicos y acciones militares que consideran violatorias de la soberanía venezolana.
Mientras el país despertaba con la noticia de la caída del régimen, una pregunta comenzó a resonar entre analistas y ciudadanos: ¿por qué figuras clave como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López permanecieron en libertad y no fueron arrestadas durante el operativo?
Según explicó el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en una entrevista concedida a la cadena CBS News, la decisión no fue producto de la improvisación, sino el resultado de una estrategia cuidadosamente planificada. El objetivo principal de la operación era capturar al hombre que, en palabras de Rubio, “afirmaba ser el presidente del país, sin serlo”, quien encabezaba la lista de prioridades para Washington.
Rubio precisó que tanto Nicolás Maduro como su esposa fueron arrestados en el marco de la operación, al estar señalados por delitos. Al ser consultado sobre si otras figuras del régimen, como Diosdado Cabello y Padrino López, continúan siendo buscadas por la justicia estadounidense, el funcionario respondió que la operación no contemplaba una intervención prolongada ni múltiples detenciones simultáneas.
“No vamos a entrar y simplemente capturarlos a todos. Imaginen la reacción internacional si hubiéramos tenido que permanecer allí varios días para arrestar a otras personas”, explicó Rubio. “Conseguimos lo prioritario. El número uno en la lista era el hombre que decía ser el presidente del país, y fue arrestado junto con su esposa, quien también está acusada”.
El secretario de Estado subrayó la complejidad logística del operativo, que incluyó el aterrizaje de helicópteros en una de las bases militares más resguardadas del país, la irrupción en la residencia de Maduro, su detención formal y su extracción del territorio venezolano en cuestión de minutos, todo sin bajas entre el personal estadounidense.
Para quienes veían en la operación una oportunidad para desmantelar por completo el círculo cercano del régimen, Rubio aclaró que la decisión respondió a un cálculo estratégico y a la necesidad de priorizar objetivos. “¿Esperaban que aterrizáramos en otras cinco bases militares?”, cuestionó. Según explicó, la misión fue diseñada para minimizar riesgos y asegurar el éxito del objetivo central: la captura de Nicolás Maduro.
Nueva York, Estados Unidos.-El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseveró este lunes en su primera comparecencia ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York (SDNY) que sigue siendo el presidente del país suramericano y que se considera «un prisionero de guerra«.
«Soy el presidente de Venezuela y me considero un prisionero de guerra. Fui capturado en mi casa en Caracas», afirmó Maduro durante la vista, en la que tanto él como su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables de los cargos que afrontan.