Internacionales
“El futuro pertenece a los patriotas, no a los globalistas”, dice Trump en la ONU
Published
7 años agoon
By
LA REDACCIÓNServicios para la República
El presidente de EE UU se ha mostrado menos beligerante en sus tensiones con Irán y Venezuela al asegurar que el país no quiere “enemigos permanentes” y rechazar el uso de la fuerza

Boris Johnson y Donald Trump, este martes en Nueva York. AFP
NAciones Unidas. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha pronunciado en una intervención en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la que ha defendido rabiosamente el aislamiento y atacó a los que definió como globalistas, donde proclamó que el futuro no pertenece a estos últimos, sino a los patriotas, cuyo tono al respecto deja en el 45 jefe de Estado de la nación más poderosa del mundo un discurso para la historia.
Enfangado en diversos frentes internacionales, sin visos de avances en ninguno, el Trump que se ha visto en Nueva York es un líder muy diferente al que, en su primera intervención en este foro, hace ahora dos años, amenazó al “pequeño hombre cohete” Kim Jong-un con la “destrucción total” de Corea del Norte. Este martes, el presidente se ha mostrado menos beligerante en sus tensiones con Irán, y también con Venezuela, asegurando que Estados Unidos no quiere “enemigos permanentes” y expresando su rechazo al uso de la fuerza. “Somos la potencia más poderosa del mundo, pero confío en no tener que utilizar nunca ese poder”, ha dicho. «Estados Unidos sabe que cualquiera puede hacer la guerra, pero solo los más valientes pueden elegir la paz».
“Tengo el inmenso privilegio de dirigirme a ustedes hoy como el líder electo de una nación que valora la libertad, la independencia y el autogobierno por encima de todo”, ha dicho Trump, en el arranque de un discurso de 37 minutos. “Si quieren libertad, sientan orgullo de su país. Si quieren democracia, agárrense a su soberanía. Si quieren paz, amen a su nación. El mundo libre debe abrazar sus cimientos nacionales”, ha continuado.
A partir de esa defensa del aislacionismo, el presidente ha repasado sus numerosos frentes internacionales. Ha repartido críticas, pero ha evitado cualquier amenaza al uso de la fuerza. Como no podía ser de otra manera, el presidente ha sido muy crítico con el régimen de Irán, al que ha acusado de ser “el primer patrocinador mundial del terrorismo”. Ha insistido en el deber de parar el camino de Teherán hacia las armas nucleares, y ha defendido su salida del acuerdo de 2015, así como la efectividad de sus sanciones económicas. Pero ha sugerido que este no es un conflicto que le corresponda en exclusiva y ha defendido que “todas las naciones tienen el deber de actuar”.
Significativamente, ha pasado de puntillas por el ataque a las instalaciones petroleras de Arabia Saudí del pasado 14 de septiembre, del que Estados Unidos acusa a Teherán y que su propio secretario de Estado calificó de “acto de guerra”, y ha aludido en cambio a una larga lista de agravios históricos, subrayando que Estados Unidos persigue la alianza y no el conflicto. “Algunos de nuestros mejores amigos ahora, eran nuestros peores enemigos”, ha llegado a decir.
La víspera de los discursos, los líderes de Alemania, Francia y Reino Unido se alinearon con el presidente Trump al acusar a Teherán de los ataques a instalaciones petroleras saudíes. En un comunicado conjunto el lunes, apoyaron no solo la postura de Washington sobre los ataques en Arabia Saudí, que Teherán niega, sino que pidieron también un acuerdo nuclear más amplio, en un giro respecto a la postura europea de tolerancia con Irán, después de tratar de salvar durante un año el acuerdo de 2015 que Estados Unidos decidió romper. “Ha llegado la hora de que Irán acepte un marco negociador a largo plazo para su programa nuclear, así como asuntos de seguridad en la región, incluido su programa de misiles”, dice el comunicado firmado por el presidente Macron, la canciller Merkel y el primer ministro Johnson.
El presidente ha dedicado una parte de su discurso a la situación en Venezuela, y ha llamado a Nicolás Maduro «una marioneta cubana que se esconde de su pueblo mientras Cuba se aprovecha de la riqueza petrolífera de Venezuela para proteger su régimen». “A los venezolanos atrapados en esta pesadilla», el presidente estadounidense les ha asegurado que “todo Estados Unidos” está con ellos. Pero ha hablado de esperar. «Estamos siguiendo muy de cerca la situación en Venezuela. Esperamos el día en que se restaure la democracia y Venezuela sea libre», ha asegurado, tras afirmar que su país tiene preparadas “enormes cantidades” de ayuda humanitaria para Venezuela.
La situación en Venezuela, ha defendido Trump, es un recordatorio de que «el socialismo y el comunismo no tratan de sacar a la gente de la pobreza», sino que buscan “solo poder para la clase dirigente”. “Estados Unidos no será nunca un país socialista”, ha insistido el presidente, en un velado mensaje al ala más izquierdista del Partido Demócrata de su país, metido ahora en el proceso de elegir a la persona que habrá de enfrentarse a Trump en las presidenciales del año que viene.
Trump se ha mostrado también muy crítico con quienes, a su juicio, se aprovechan de la migración masiva. “Los activistas que promueven una política de fronteras abiertas”, ha dicho, “tienen intereses por encima de las personas inocentes y socavan los derechos humanos”. “Sus políticas son crueles”, ha añadido. El presidente ha defendido que todos los países tienen “el derecho absoluto a proteger sus fronteras”. “Incluido Estados Unidos”, ha zanjado.
China ha sido otro de los previsibles blancos de los dardos del presidente Trump, que ha acusado a Pekín de burlar el sistema y robar la propiedad intelectual. “Para confrontar esas malas prácticas hemos puesto unos aranceles tremendos”, ha recordado. No ha mostrado Trump ningún signo de una posible remisión de las hostilidades en la guerra comercial, ni siquiera cuando los negociadores de ambos países se preparan para una nueva ronda de conversaciones el mes que viene. También ha advertido el presidente a Pekín de la necesidad de respetar los derechos humanos en Hong Kong, escenario desde hace meses de masivas protestas contra el control chino.
En la primera jornada de la Asamblea General, el presidente Trump ha estado rodeado de líderes que, en mayor o menor medida, han emulado su estilo. Justo antes del presidente estadounidense, en una tradición que se repite cada año desde 1955, abrió las sesión, en su primera Asamblea, el brasileño Jair Bolsonaro, cuyos polémicos modos le han valido el sobrenombre de mini-Trump. Y después del estadounidense ha sido el turno del presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, exgeneral que simboliza la represión de las primaveras árabes, y del no menos autoritario presidente turco Recep Tayyip Erdogan.
Mientras el presidente se dirigía al mundo, seguía creciendo su último escándalo doméstico: las acusaciones de que, el pasado mes de julio, pidió al presidente ucranio Volodímir Zelenski que investigara al exvicepresidente y favorito a candidato demócrata Joe Biden y a su hijo, y que congeló la ayuda financiera al país justo antes de la llamada telefónica. Crecen las voces entre los demócratas que piden iniciar un impeachment del presidente, un proceso de destitución parlamentario “por delitos graves”, al que muchos se resisten pues consideran que nunca prosperaría en el Senado, de mayoría republicana. A su entrada en la ONU, Trump volvió a hablar de “caza de brujas”. “Estoy liderando los sondeos [para las elecciones de 2020] y no tienen ni idea de cómo pararme”, ha dicho. “”La única vía que tienen es el impeachment”.
Al final de la jornada, en la que tienen previsto intervenir 21 líderes, se espera el discurso de Boris Johnson, el primer ministro británico que se estrena también en la Asamblea General, con un auténtico incendio en casa. Por la mañana, el Tribunal Supremo británico declaró ilegal, nula y sin efectos, por unanimidad de sus 11 magistrados, la decisión de Boris Johnson de suspender el Parlamento, provocando un nuevo terremoto político a apenas un mes de la fecha del 31 de octubre, en la que se produciría la salida automática, con o sin acuerdo, de Reino Unido de la Unión Europea. Los jueces consideran que la decisión del primer ministro de cerrar el periodo de sesiones en Westminster durante cinco semanas frustró la intención de los diputados de frenar un Brexit salvaje.
Internacionales
Fondos obtenidos de ayudas por COVID-19 habrían financiado complot contra Jovenel Moïse
Published
2 días agoon
septiembre 22, 2026Fiscales estadounidenses investigan el uso fraudulento de recursos de programas creados durante la pandemia para financiar parte de la operación que culminó con el asesinato del presidente haitiano en 2021.
MIAMI, Estados Unidos.– Dinero obtenido fraudulentamente de programas de asistencia económica creados por Estados Unidos durante la pandemia de COVID-19 habría sido utilizado para financiar parte de la conspiración que culminó con el asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moïse, ocurrido el 7 de julio de 2021.
La investigación de las autoridades estadounidenses sostiene que recursos procedentes de programas como el Paycheck Protection Program (PPP) y los préstamos de emergencia EIDL fueron desviados y utilizados para contribuir a la adquisición de armas, equipos tácticos y otros recursos vinculados con la operación.
Las autoridades también sitúan al sur de Florida como uno de los principales centros desde donde se habrían desarrollado actividades de planificación y financiamiento relacionadas con el complot.
El caso ha cobrado nueva relevancia tras el traslado desde Haití hacia Estados Unidos de 18 hombres acusados en relación con el magnicidio, quienes deberán enfrentar procesos ante la justicia federal estadounidense.
Trasladan 18 acusados a Estados Unidos
Los detenidos llegaron bajo custodia de autoridades estadounidenses y fueron puestos a disposición de la justicia federal en Miami.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó el traslado como parte de una nueva etapa de las investigaciones sobre el asesinato del mandatario haitiano.
El fiscal federal para el Distrito Sur de Florida, Jason Reding Quiñones, indicó que las autoridades continuarán investigando a las personas que presuntamente financiaron, facilitaron o participaron en la operación.
La investigación estadounidense se ha extendido durante años y ha permitido presentar cargos contra decenas de personas por distintos niveles de participación en la conspiración.
El rastro del dinero
Uno de los elementos que ha adquirido mayor importancia dentro del expediente es determinar de dónde procedieron los recursos utilizados para preparar la operación.
Según la investigación citada, parte del dinero habría sido obtenido fraudulentamente mediante programas federales creados para auxiliar a empresas y trabajadores afectados económicamente durante la pandemia.
Las autoridades estadounidenses atribuyen a Walter Veintemilla un papel importante dentro del esquema financiero. De acuerdo con el Departamento de Justicia, habría acordado aportar US$175,000 mediante un préstamo relacionado con recursos procedentes de los programas PPP y EIDL.
Otro financista vinculado al expediente fue condenado a 20 años de prisión por lavar cientos de miles de dólares provenientes fraudulentamente de esos programas y utilizados para contribuir al financiamiento de la conspiración.
Los investigadores sostienen que los recursos ayudaron a costear elementos necesarios para ejecutar la operación, mientras otros participantes habrían facilitado armas, municiones, chalecos antibalas, radios y equipos tácticos.
Intereses económicos detrás del complot
La investigación estadounidense también apunta a posibles intereses económicos de algunos de los organizadores.
De acuerdo con las autoridades, varias personas relacionadas con el plan buscaban obtener oportunidades comerciales y contratos con el Gobierno haitiano después de provocar un cambio de poder.
El plan habría evolucionado a través de diferentes etapas.
Las autoridades estadounidenses sostienen que inicialmente existió la intención de derrocar a Moïse y establecer un gobierno favorable a determinados intereses. Posteriormente se habría contemplado secuestrar al mandatario, hasta que finalmente la operación derivó en el ataque contra su residencia.
El asesinato de Jovenel Moïse
Durante la madrugada del 7 de julio de 2021, un grupo armado penetró en la residencia privada del presidente haitiano.
Moïse fue asesinado a tiros y su esposa, Martine Moïse, resultó gravemente herida.
Entre los participantes señalados por las investigaciones figuran exmilitares colombianos y otras personas de diferentes nacionalidades.
Otro elemento incorporado al expediente es que algunos de los participantes presuntamente utilizaron indumentaria y distintivos para aparentar que pertenecían a la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).
Las evidencias presentadas en los procesos judiciales incluyen fotografías de equipos tácticos, radios y distintivos relacionados con esa falsa identificación.
Cerca de 30 personas acusadas
La investigación estadounidense ha derivado en acusaciones contra alrededor de 30 personas por distintos delitos relacionados con la conspiración.
Los cargos varían según la participación atribuida a cada acusado e incluyen, entre otros, conspiración para matar o secuestrar a una persona fuera de Estados Unidos y delitos vinculados al fraude.
Cuatro de los principales acusados fueron declarados culpables en mayo por un jurado federal en Miami y enfrentan posibles condenas de cadena perpetua.
El traslado de los 18 detenidos desde Haití abre ahora una nueva etapa judicial en un caso que, cinco años después del magnicidio, continúa revelando detalles sobre cómo se habría organizado, financiado y ejecutado una de las operaciones criminales de mayor impacto político en la historia reciente del Caribe.
Internacionales
CNN, MS NOW y Politico llevan a Trump ante los tribunales por veto en la Casa Blanca
Published
2 días agoon
septiembre 22, 2026Los tres medios cuestionan judicialmente la retirada de sus acreditaciones y sostienen que la decisión vulnera la libertad de prensa y el debido proceso protegidos por la Constitución estadounidense.

WASHINGTON, Estados Unidos.– La confrontación entre el presidente Donald Trump y varios de los principales medios de comunicación estadounidenses abrió un nuevo capítulo judicial luego de que CNN, MS NOW y Politico demandaran a su administración por impedir a sus periodistas acceder a la Casa Blanca.
Los medios acudieron al Tribunal Federal del Distrito de Columbia después de que las credenciales de sus periodistas fueran desactivadas y estos no pudieran ingresar al complejo presidencial.
La demanda sostiene que la decisión constituye una represalia basada en el contenido de su cobertura y plantea posibles violaciones de la Primera Enmienda, que protege las libertades de expresión y de prensa, así como de las garantías de debido proceso de la Quinta Enmienda.
Los demandantes solicitaron además una orden judicial temporal que permita restablecer su acceso mientras los tribunales deciden el fondo del conflicto. La acción fue presentada el lunes 21 de septiembre.
Trump defiende su decisión
El presidente había anunciado previamente la exclusión de los tres medios argumentando que difundían lo que él considera informaciones falsas.
Tras conocerse la demanda, Trump negó que su actuación constituya un ataque contra la libertad de prensa y sostuvo que sus cuestionamientos están dirigidos a lo que denomina “fake news”.
La Casa Blanca, por su parte, ha defendido que el acceso a sus instalaciones es un privilegio y no un derecho irrestricto.
Una controversia constitucional
El caso coloca nuevamente en discusión los límites que tiene un presidente estadounidense para controlar el acceso de periodistas a la sede del Poder Ejecutivo.
La Constitución no concede a los profesionales de la comunicación un derecho ilimitado a participar en todos los actos presidenciales ni a entrar en espacios restringidos. Sin embargo, precedentes judiciales han establecido límites a la capacidad del Gobierno para retirar acreditaciones arbitrariamente o discriminar a periodistas por el contenido o punto de vista de sus publicaciones.
Uno de los antecedentes relevantes es Sherrill v. Knight, de 1977, en el que una corte federal estableció garantías procesales relacionadas con las acreditaciones de prensa de la Casa Blanca.
La controversia actual plantea precisamente si la exclusión de CNN, MS NOW y Politico respondió a razones legítimas relacionadas con el control de acceso o si, como sostienen los demandantes, se produjo como consecuencia de una cobertura periodística que desagrada al presidente.
Antecedentes de enfrentamientos con la prensa
No es la primera vez que una controversia sobre las acreditaciones de periodistas durante una administración de Trump llega a los tribunales.
En 2018, durante su primer mandato, la Casa Blanca retiró temporalmente la credencial del entonces corresponsal de CNN Jim Acosta después de un enfrentamiento verbal con el mandatario durante una conferencia de prensa. Un juez federal ordenó posteriormente restituir temporalmente la acreditación.
Más recientemente, The Associated Press también sostuvo una disputa judicial con la administración después de que se restringiera su participación en determinados actos presidenciales.
Estos antecedentes son relevantes porque muestran la diferencia jurídica entre el control presidencial de espacios físicos especialmente restringidos y una eventual exclusión motivada por el contenido de la cobertura periodística.
El conflicto afecta la cobertura presidencial
La decisión contra CNN también repercutió en el denominado “pool” de prensa de la Casa Blanca, el sistema mediante el cual un grupo reducido de periodistas y camarógrafos cubre determinadas actividades presidenciales y comparte posteriormente el material con otros medios.
CNN tenía asignadas funciones dentro de ese esquema cuando se produjo la prohibición. La situación llevó a otras cadenas a suspender su participación en determinadas actividades del pool, ampliando el impacto de la controversia.
Los jueces tendrán la palabra
El conflicto deja ahora en manos de los tribunales una cuestión de alcance constitucional: hasta dónde puede llegar la autoridad presidencial para regular el acceso a la Casa Blanca sin convertir esa facultad en un mecanismo de represalia contra determinados medios por su línea de cobertura.
CNN, MS NOW y Politico sostienen que fueron excluidos precisamente por el contenido de sus informaciones. La administración Trump rechaza que se trate de un ataque contra la prensa y defiende su potestad para controlar el acceso a la sede presidencial.
El tribunal deberá determinar si las circunstancias concretas de la exclusión vulneraron las garantías constitucionales invocadas por los demandantes.
Más allá de la disputa entre Trump y tres organizaciones periodísticas, el resultado podría contribuir a precisar nuevamente los límites entre el poder presidencial, la libertad de prensa y el derecho del público a recibir información independiente sobre la actuación del Gobierno.
Internacionales
Nepal mantiene las búsquedas 11 días después de la riada tras nuevos rescates con vida
Published
3 semanas agoon
septiembre 5, 2026Agencia Efe
Katmandú.- Nepal mantuvo este sábado las operaciones de búsqueda once días después de la riada que devastó el norte del país, alentado por los nuevos rescates con vida registrados en las últimas horas, mientras centenares de trabajadores continúan desaparecidos en centrales hidroeléctricas arrasadas por el agua y el barro.
El ministro del Interior, Sudhan Gurung, afirmó tras los rescates que los hallazgos habían dejado “un rayo de esperanza” y aseguró que las operaciones continuarían dentro de los túneles.
La búsqueda sigue activa en varios de los complejos hidroeléctricos más afectados, con apoyo de especialistas de la India, China y Corea del Sur, según las últimas actualizaciones oficiales del Gobierno nepalí.
Upper Trishuli-1 concentra uno de los mayores operativos: más de 1400 personas vinculadas al proyecto se encontraban ahí cuando se produjo la catástrofe; 557 permanecen sin localizar y alrededor de 115 podrían haber quedado atrapadas en la zona de la presa y el túnel principal, según la empresa promotora.
El último balance consolidado por la Policía de Nepal elevaba a 1.344 los cuerpos y restos humanos recuperados y a 4.887 las personas todavía sin localizar, mientras los cuerpos de seguridad participan en un operativo que continúa también en comunidades de Rasuwa y Nuwakot y a lo largo del corredor del Trishuli, donde equipos terrestres y helicópteros buscan desaparecidos, evacúan a afectados y llevan suministros a poblaciones aisladas por la destrucción de carreteras y puentes.
