Conecta con nosotros

Internacionales

Trump se asoma a segundo «impeachment», un mes después de asalto al Capitolio

Published

on

EFE
Washington, Estados Unidos.-Cuando se cumple un mes del asalto al Capitolio de EE.UU. por parte de una turba de seguidores del ahora expresidente Donald Trump, el país se prepara para el inicio la próxima semana del segundo juicio político al exmandatario, acusado de «incitar a la insurrección» y que podría acabar inhabilitado de por vida para ejercer cargos públicos.

Solo han pasado 30 días y el escenario político en EE.UU. no es el mismo que el de aquella fatídica jornada, en la que cinco personas murieron en el asalto a la sede del Congreso federal, entre ellas un policía.

Trump está ya fuera de la Casa Blanca, recluido en su club de golf de Mar-a-Lago (Florida) y aislado para comunicarse con el gran público por el veto que le impusieron las principales redes sociales tras esos sucesos.

WASHINGTON, UN REMANSO DE PAZ SIN TRUMP

La mansión presidencial está ahora ocupada por un demócrata, Joe Biden, quien a golpe de orden ejecutiva ha revocado este mes muchas de las medidas adoptadas por su antecesor, desde la retirada de EE.UU. de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Acuerdo Climático de París, hasta la suspensión de la construcción del muro con México o la paralización del apoyo de Washington a la ofensiva en Yemen, entre otros.

Y las dos cámaras del Congreso están ahora en manos de los demócratas, al perder los republicanos el control del Senado.

Tras la crispación de los últimos días de Trump en el poder, cuyo punto culminante fue el asalto al Capitolio mientras los legisladores estaban reunidos para refrendar la victoria de Biden en las elecciones de noviembre pasado, Washington parece actualmente un remanso de paz.

Lejos queda el discurso de Trump del 6 de enero, cuando instó a sus partidarios a que marcharan hacia el Capitolio, conforme reiteraba sus acusaciones sin pruebas de que hubo fraude electoral en los comicios presidenciales, y pedía infructuosamente a su vicepresidente, Mike Pence, quien dirigía la sesión en el Congreso para certificar el triunfo de Biden, que interviniera para rechazar los resultados de la votación.

Poco después, cientos de sus seguidores irrumpían por la fuerza en el recinto legislativo hasta que fueron repelidos por las fuerzas de seguridad.

UN DISCURSO, COMO BASE PARA LA ACUSACIÓN

En su escrito de acusación para el juicio político, los legisladores demócratas sostienen que «Trump hizo declaraciones voluntariamente que alentaron y previsiblemente resultaron en acciones ilegales en el Capitolio, como ‘si no luchan como si no les fuera la vida, no van a tener un país por más».

Trump ha negado que sus palabras fueran inapropiadas y ha calificado los esfuerzos de los progresistas para llevarlo a un «impeachment», como se llama en inglés al proceso de destitución, de «caza de brujas».

El comienzo del juicio en el Senado se aproxima, pero poco se sabe de cómo transcurrirá, aunque si hay algo que se sabe a ciencia a cierta es que Trump no quiere testificar, como así desean los «fiscales» del proceso, que serán nueve legisladores demócratas de la Cámara Baja, encabezados por el congresista Jamie Raskin.

Ya lo anunció hace dos días el portavoz del exmandatario, Jason Miller, en una declaración difundida por el diario The Washington Post: «El presidente no testificará en un procedimiento inconstitucional», afirmó Miller.

De esta manera respondió a la petición hecha por Raskin en una carta enviada a los abogados de Trump, en la que solicitaba que el exmandatario ofreciera su testimonio bajo juramento antes o durante el juicio político, debido al desacuerdo de su defensa con las alegaciones expuestas por los demócratas en el caso.

Este será el segundo «impeachment» contra Trump, el primer presidente del país en ser sometido a dos procesos de este tipo y quien salió airoso del primero a comienzos de 2020 por sus presiones a Ucrania para que investigara a Hunter Biden, hijo de Biden, por supuesta corrupción.

MÁS DE 200 DETENIDOS Y 400 INVESTIGACIONES EN MARCHA

En paralelo a los preparativos para el juicio político, las investigaciones por parte de las autoridades judiciales sobre los sucesos en el Capitolio prosiguen y dejan ya más de dos centenares de arrestos.

De acuerdo a datos de la cadena de televisión CBS, los fiscales federales han presentado cargos contra al menos 205 personas -24 mujeres y el resto hombres- por su supuesto papel en esos disturbios y han abierto unas 400 investigaciones por posibles delitos.

En enero, el fiscal general saliente del país, Michael Sherwin, aseguró que el alcance y la escala de las pesquisas en esos casos «no tienen realmente precedentes, no solo en la historia del FBI, sino probablemente en la historia del Departamento de Justicia».

Según la CBS, que citó a fuentes del FBI, de esos arrestados, al menos 40 fueron detenidos por agredir a efectivos de seguridad y podrían enfrentarse a penas de uno a veinte años de prisión.

Los sospechosos provenían de 40 estados del país, como Texas, Nueva York, Florida, Pensilvania, California, Nueva Jersey y Virginia.

Asimismo, entre los detenidos hay 16 militares veteranos y 2 soldados reservistas, así como 4 agentes de los cuerpos de seguridad, que han salido de sus puestos de trabajo desde el asalto al Capitolio.

Las autoridades han detectado que al menos 25 sospechosos tienen vínculos con grupos extremistas de extrema derecha, como los Proud Boys, Oath Keepers, Three Percenters y Texas Freedom Force, y con la organización conspiratoria QAnon.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Internacionales

Donald Trump no tiene las cartas a su favor en Irán

Published

on

Agencia AFP

Washington, Estados Unidos.-Una de las metáforas favoritas del presidente Donald Trump es que tiene las cartas en la mano. O sea que gracias al poder de Estados Unidos y a su propia pericia a menudo logra imponerse a cualquier adversario.

Pero ante Irán parece que no tiene una mano tan buena.

En su viaje de esta semana a China, Trump no proyectará la imagen de un ganador, sino la de un dirigente acosado tanto por la obstinada negativa de Irán a aceptar un acuerdo en sus términos, como por el menguante apoyo de los estadounidenses al conflicto, que ahora pagan más por la gasolina.

Trump se unió a Israel para atacar a Irán el 28 de febrero con bombardeos que mataron al líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y a gran parte de la cúpula militar.

Pero Irán respondió con rapidez tomando el control del estrecho de Ormuz, el angosto paso por el que antes transitaba una quinta parte del petróleo mundial. A la vez, ha lanzado misiles y drones contra las monarquías árabes del Golfo, desbaratando la reputación de estabilidad de estos países ricos en petróleo.

El Estado teocrático iraní aplastó sin piedad las protestas de enero y ahora está dominado por la élite de los Guardianes de la Revolución, aún menos dispuestos a transigir con Estados Unidos.

«Creo que el gobierno ha juzgado de manera fundamentalmente errónea el carácter y el enfoque del régimen en Teherán», opinó Yacoubian.

– «Muy desesperado» –

Trump declaró un alto el fuego el 8 de abril y lo ha prorrogado indefinidamente, incluso después de haberse visto obligado dos veces a suspender viajes de altos funcionarios estadounidenses para negociar en Pakistán, luego de que Irán se negara a asistir.

La semana pasada, Trump anunció el «Proyecto Libertad» en el que fuerzas estadounidenses ayudarían a los barcos a atravesar Ormuz, pero suspendió la operación dos días después debido a la preocupación de los países árabes del Golfo de quedar expuestos a nuevos ataques.

«Las acciones de Trump durante el último mes muestran a un líder muy desesperado por poner fin a este conflicto, pero que sigue amenazando con más conflicto si no consigue lo que quiere», dijo Brian Katulis, investigador principal del Instituto de Oriente Medio.

«Eso demuestra que sencillamente no sabe cómo conseguir un mejor acuerdo. Podría haberlo conseguido antes de que comenzara la guerra», dijo.

El año pasado, Trump criticó a predecesores suyos por intervenir en Oriente Medio y describió a China como el principal rival de Estados Unidos.

Pero ahora visita China «con una mano mucho más débil», dijo Katulis.

«Las fuerzas armadas estadounidenses han gastado gran parte de su armamento y arsenal en apenas mes y medio, y China lo sabe», indicó.

– Dar vuelta la página –

La semana pasada, Trump y sus principales asesores dijeron que al menos la parte ofensiva de la guerra había terminado, de lo contrario la administración necesitaría la autorización del Congreso.

Pero el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en una entrevista emitida el domingo en el programa «60 Minutos» de CBS News, dijo que la guerra no había terminado. Según él, aún era necesario incautar uranio del programa nuclear de Irán.

Garret Martin, experto en política exterior de la American University, afirmó que la única salida para Trump podría ser un acuerdo negociado, incluso menos riguroso que el alcanzado sin guerra en 2015 por el expresidente Barack Obama. El mismo que Trump calificó como «el peor acuerdo de la historia».

El efecto final sobre la imagen de Estados Unidos sería el opuesto al de enero, cuando Trump proclamó su triunfo tras una incursión en Venezuela que depuso rápidamente y capturó al líder izquierdista Nicolás Maduro e instaló a una sucesora dócil.

«Nadie está cuestionando que el ejército estadounidense sea más poderoso y más fuerte que el iraní», dijo Martin.

«Pero eso no basta cuando el adversario está librando lo que considera un conflicto existencial».

Continue Reading

Internacionales

Trump exige acelerar construcción del salón de baile en la Casa Blanca tras el tiroteo en hotel vecino

Published

on

«Lo que pasó anoche es exactamente la razón por la que nuestros grandes militares, el Servicio Secreto y las fuerzas del orden han estado exigiendo que se construya un salón de baile grande y seguro en los terrenos de la Casa Blanca», afirmó Trump.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió este domingo la finalización inmediata del polémico salón de baile que ordenó construir en la Casa Blanca, tras haber sido evacuado la noche del sábado de la cena de la Asociación de Corresponsales por la irrupción de un hombre armado.

En un mensaje publicado en su red social, Truth Social, el mandatario insistió en que el incidente, en el que un agente del Servicio Secreto resultó herido, justifica la necesidad de contar con un espacio de alta seguridad dentro del perímetro de la residencia presidencial.

«Lo que pasó anoche es exactamente la razón por la que nuestros grandes militares, el Servicio Secreto y las fuerzas del orden han estado exigiendo que se construya un salón de baile grande y seguro en los terrenos de la Casa Blanca», afirmó Trump.

Trump exige acelerar construcción del salón de baile en la Casa Blanca tras el tiroteo en hotel vecino

El mandatario arremetió contra la batalla legal que mantiene suspendidas las obras del proyecto de 400 millones de dólares, el cual supuso la demolición de la histórica Ala Este en octubre de 2025.

«La ridícula demanda contra el salón de baile, interpuesta por una mujer que paseaba a su perro y que no tiene ninguna legitimación, debe ser desestimada de inmediato», sentenció Trump, refiriéndose al proceso judicial que el pasado marzo llevó al juez federal Richard Leon a ordenar la suspensión de las obras por falta de aprobación del Congreso.

El juez de distrito Richard Leon, en Washington, concedió la solicitud de una medida cautelar preliminar presentada por un grupo conservacionista, que detiene temporalmente el proyecto de Trump en la Casa Blanca.

Según el presidente, el nuevo salón, de unos 8.000 metros cuadrados, es una estructura «de alto secreto militar» que cuenta con los niveles más altos de seguridad y que carece de habitaciones superiores por donde «personas no autorizadas puedan filtrarse».

Hizo así referencia al hecho de que el sospechoso del reciente incidente, identificado como Cole Tomas Allen, de 31 años, que intentó entrar armado al evento de gala, era un huésped del Hotel Washington Hilton, en el que se celebró la cena de corresponsales que presidía Trump.

El sospechoso, que fue neutralizado tras disparar contra el chaleco antibalas de un agente, provocó la evacuación abrupta del presidente; la primera dama, Melania Trump, y el vicepresidente, JD Vance.

«Este evento nunca habría ocurrido con el salón de baile de alto secreto que se construye actualmente en la Casa Blanca. ¡No se puede construir lo suficientemente rápido!», añadió el mandatario, quien aseguró que la obra, pese a los frenos judiciales, se encuentra «por debajo del presupuesto y sustancialmente adelantada a lo previsto».

Continue Reading

Internacionales

Lo que se sabe sobre el tiroteo ocurrido en la cena de corresponsales de la Casa Blanca

Published

on

BBC MundoGlobales

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, fueron evacuados de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca el sábado por la noche, tras reportarse disparos en las instalaciones.

El servicio secreto de Estados Unidos confirmó que nadie resultó herido en el incidente y que una persona fue detenida. Posteriormente, el sospechoso fue identificado como Cole Tomas Allen, de 31 años.

En declaraciones desde la Casa Blanca, el presidente afirmó que «siempre es impactante cuando suceden estas cosas, eso nunca cambia».

Artículo no encontrado

Posteriormente publicó un segundo mensaje en el que indicó que las fuerzas del orden les habían solicitado a él y a la primera dama que abandonaran las instalaciones.

¿Qué dijo Trump tras el tiroteo?

Desde la Casa Blanca, aproximadamente una hora después del incidente, el presidente declaró que un hombre había sido detenido tras abalanzarse contra la seguridad del hotel Washington Hilton con un «arma potente».

Asimismo indicó que un agente del servicio secreto recibió un disparo a quemarropa durante el incidente, pero que su chaleco antibalas le salvó la vida.

«Acabo de hablar con el agente y se encuentra muy bien», dijo. «Está muy animado, le dijimos que lo queremos y lo respetamos, y es un hombre muy orgulloso».

El presidente describió una sala «totalmente unida», con una «enorme muestra de cariño y unidad» tras el tiroteo.

Trump recalcó que deseaba que el evento se reanudara tras la detención del sospechoso, pero el protocolo lo impidió.

El evento será reprogramado, dijo Trump, y será «más grande, mejor y aún más espectacular».

El presidente también hizo referencia a los dos intentos de asesinato anteriores, uno durante un mitin en Butler, Pensilvania, y otro mientras jugaba al golf en Palm Beach, Florida.

Afirmó que «siempre es impactante cuando esto sucede, eso nunca cambia», y señaló que la primera dama quedó «bastante traumatizada» por el incidente.

El presidente también agradeció a los medios de comunicación, a quienes calificó de «muy responsables» en su cobertura de la situación en desarrollo.

Invitados del evento se refugian al escuchar tiros
Pie de foto,El servicio secreto de Estados Unidos confirmó que nadie resultó herido en el incidente

¿Qué publicó Trump en redes sociales?

Poco antes de dirigirse a los medios, Trump compartió imágenes y un video del presunto sospechoso del tiroteo.

La foto, tomada en primer plano, muestra a un hombre sin camisa en el suelo, con las manos esposadas a la espalda y rodeado por agentes del servicio secreto.

En el video, de baja calidad, se ve a una persona corriendo junto a los agentes de seguridad, quienes luego se dan la vuelta y lo persiguen.

En su comparecencia ante los medios el sábado por la noche, el presidente confirmó que había dado la orden de difundir tanto las imágenes como el video.

¿Quién es el sospechoso y de qué se le acusa?

Trump compartió esta foto que aparentemente muestra al sospechoso sin camisa en el suelo del hotel Washington Hilton.
Pie de foto,Trump compartió esta foto que aparentemente muestra al sospechoso sin camisa en el suelo del hotel Washington Hilton.

Las autoridades estadounidenses identificaron al sospechoso como Cole Tomas Allen, residente de Torrance, California.

Según CBS, socio informativo de la BBC en Norteamérica, Allen declaró a las autoridades que su intención era disparar contra funcionarios del gobierno de Trump.

Citando fuentes anónimas, CBS también informó que se efectuaron entre cinco y ocho disparos durante el incidente.

La policía informó que agentes de seguridad y el sospechoso intercambiaron disparos, sin precisar cuántos.

En una rueda de prensa, el jefe interino de policía de Washington D.C., Jeffery Carroll, declaró que el presunto autor de los disparos era huésped del hotel donde se celebraba el evento.

Carroll declaró que el sujeto estaba «armado con una escopeta, una pistola y varios cuchillos».

Posteriormente, aparecieron fotografías que mostraban a agentes del FBI y a la policía registrando una zona en una dirección de California que se cree está vinculada al presunto pistolero.

Trabajaba para una empresa de tutorías en Torrance llamada C2 Education, según confirmaron dos fuentes policiales a CBS. En diciembre de 2024, recibió el premio de «Profesor del Mes» de la empresa.

Se desconoce si aún trabaja para la empresa. El Distrito Escolar Unificado de Torrance declaró a CBS que Allen nunca ha sido empleado de su distrito.

El Instituto Tecnológico de California (Caltech) confirmó a CBS por correo electrónico que Allen se graduó de Caltech en 2017, pero no proporcionó más detalles.

Jeanine Pirro, fiscal federal del estado de Washington, dijo que el sospechoso enfrenta dos cargos por usar un arma de fuego durante un delito violento y por agresión a agentes federales con un arma peligrosa.

Añadió que será acusado formalmente el lunes ante un tribunal federal.

¿Qué ocurrió en la cena?

La cena anual de corresponsales de la Casa Blanca se celebraba en el hotel Washington Hilton, y se esperaba que el presidente pronunciara un discurso allí esa misma noche, cuando se oyeron disparos en las inmediaciones del salón de baile.

Varios corresponsales de la BBC, presentes en el evento, informaron de escenas de gran confusión tras los disparos.

Se vio a agentes del servicio secreto de Estados Unidos escoltando al presidente y a la primera dama fuera de la sala, mientras que altos funcionarios de la administración, como el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, fueron evacuados por sus equipos de seguridad.

Otros asistentes permanecieron en el salón de baile, confinados en sus puestos, y muchos periodistas intentaban informar a sus respectivas organizaciones.

La cena de corresponsales de la Casa Blanca es una tradición de la prensa estadounidense que se remonta a 1921 y a la que históricamente asiste el presidente en ejercicio.

Esta era la primera vez que Trump asistía al evento como presidente en ejercicio; su última asistencia fue en 2011.

Continue Reading

Edificio La República: Restauración No. 138, cuarta planta, Santiago, República Dominicana. Teléfono: 809-247-3606. Fax: 809-581-0030.
www.larepublicaonline.com  / Email: periodico@larepublicaonline.com
Copyright © 2021 Blue National Group