Análisis Noticiosos
Últimas encuestas arrojan incertidumbres políticas
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11 años agoon
Por Juan Bolívar Díaz
Las últimas encuestas muestran una clara tendencia a la bipolarización, con una progresiva reducción de las preferencias por el presidente Danilo Medina y el ascenso de Luis Abinader de cara a los comicios nacionales del 15 de mayo, determinando mayores presiones sobre los alternativos para que pacten y eviten ser absorbidos.
La desproporcionada reacción del partido gobernante ante la encuesta Gallup-HOY adelanta una ofensiva para invertir la tendencia que beneficia a la oposición, teniendo principal objetivo reducir las tensiones en su máximo liderazgo y superar sus múltiples conflictos por las candidaturas congresuales y municipales.
Una clara bipolarización. La tendencia que reflejan las encuestas publicadas en enero pasado marca una progresiva bipolarización, con el presidente Danilo Medina en baja y el opositor Luis Abinader subiendo de cara a las elecciones del 15 de mayo, lo que parece haber disipado las certidumbres del año pasado.
Todavía la encuesta Mark Penn-SIN, primera del año, realizada del 6 al 10 de enero, ratificaba una ventaja de 30 puntos (57-27) para la reelección, pero luego otras seis del mismo mes parecieron diluir las certidumbres, al punto que ahora se habla de la posibilidad de que se repita la doble vuelta electoral, que solo se ha dado en el país en el 1996.
La que causó mayor impacto, por el crédito que se le otorga, fue la Gallup-HOY, que esta semana dejó al candidato de la coalición de unas catorce organizaciones políticas que encabeza el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) gobernante con apenas 1.8 por ciento sobre la mayoría absoluta, aunque con ventaja de 16 puntos sobre Abinader, postulado por el Partido Revolucionario Moderno (PRM) y otros cuatro. El resultado de 51.8 a 35.7, con 4.3 por ciento para Guillermo Moreno, candidato de Alianza País, configura, como en el 2012, un claro escenario bipolar.
La encuesta ASISA, cuyo patrocinio se ha atribuido por años al PLD, se había adelantado con 55-39-3 para los tres punteros. Cabrera y Asociados, una de las primeras encuestadoras del país, que estaría trabajando a Abinader, arrojó 53-41-5. La que sin duda investiga para este, la del Centro Económico del Cibao no se ha publicado este año, pero se supo que arrojó un balance bastante cercano al de Gallup.
La CIES International bajó a Medina a 49 con Abinader en 37. La firma mexicana Votia debutó aquí con el resultado más apretado 46-41-3, con dos por ciento para Minou Tavárez y la norteamericana New Link, para Telesistema Dominicano, marcó 50-34-7-3.
¿Hacia una doble vuelta? Las tendencias que indican las encuestas son muy tomadas en cuenta por los analistas, y en la serie de enero fueron muy acentuadas en la reducción de Medina que los observadores apreciaban, y en el ascenso de Abinader, más significativo por tener como principal apoyo un partido que apenas cumplió un año de constituido, y que no ha estado exento de dificultades, en la elección de candidatos congresuales y municipales.
Aún en la Penn-SIN que le marcó la mayor ventaja, las preferencias de Medina cayeron de 63 a 57 por ciento, mientras las de Abinader subían del 17 al 27, en relación a la anterior de julio del 2015. En Gallup-HOY se acentuó la doble tendencia, ya que en el mismo período el gobernante cae 11 puntos, de 63 a 52 por ciento, y el opositor sube 19, del 17 al 36 por ciento, para una movida de 30 puntos. Cabrera y Asociados registra una movilización de 33 puntos, 13 menos para Medina y 20 más para Abinader.
En julio del 2015, cuando las dos firmas más acreditadas encuestaron, ya Luis Abinader había sido electo candidato por el PRM y el Partido Humanista Dominicano. Danilo Medina había sido proclamado por el PLD y en junio había recibido el apoyo del Partido Revolucionario Dominicano, reducido por la división que parió al PRM.
Alarma en el PLD. La rueda de prensa del secretario general del PLD, acompañado de tres ministros (Economía, Turismo y Medio Ambiente) y del director de Información Estratégica del Gobierno, apenas unas horas después que se publicara la encuesta Gallup-HOY, y los prepotentes reclamos a la encuestadora para que la justificara, mostraron la preocupación del oficialismo al día siguiente a la proclamación de su candidato presidencial.
Los peledeístas tienen razones adicionales para estar preocupados, como el profundo y prolongado conflicto entre sus dos principales líderes reflejado en el caótico intento de elegir apenas una docena de candidatos a diputados y medio centenar a alcaldías, cuyos resultados han generado divisiones en las cuatro mayores provincias, Santo Domingo, Santiago, San Cristóbal y La Vega. Ya la repostulación total de los senadores y del 80 por ciento de los diputados y el 70 por ciento de los alcaldes, negando el derecho a ser elegido de miles, había desalentado su militancia.
Aunque respiraron con la presencia del expresidente Fernández en el acto de proclama de Medina, se supone que advirtieron, como los observadores, que el lenguaje gestual del presidente del partido no era alentador, como testimoniaron las fotos en las redes de Internet. Andrés L. Mateo lo retrató en su artículo: “Estaba aquí, pero no soy yo”.
Desde luego que Danilo conserva aún ventajas para ganar, y que tratarán de incrementarlas con los recursos del poder que con tanta efectividad han utilizado, especialmente en la última presidencial, cuando el Gobierno gastó más de 150 mil millones de pesos fuera del presupuesto. El ministro de Medio Ambiente dijo en la rueda de prensa citada que buscarán los votos “por municipios y provincias y hasta debajo de las piedras”.
Desafío para la oposición. Las tendencias que marcan las encuestas suponen un desafío a la inteligencia política y capacidad de negociación para una oposición que persiste en ir dividida frente a una maquinaria de poder casi absoluto. Para Luis Abinader y el PRM es urgente superar los conflictos que le quedan en la escogencia de candidaturas y hacer un último esfuerzo para convencer a los alternativos Guillermo Moreno y Minou Tavárez, de una coalición siquiera en los niveles congresual y municipal.
Aún manteniendo sus candidaturas presidenciales, si un acuerdo implica el compromiso formal de que todos, bajo un programa de prioridades, apoyarán al que vaya a una eventual segunda vuelta, podrían despertar nuevas sinergias y alentar la ilusión de cambio político que también aumenta en las encuestas.
Un acuerdo de esa naturaleza sería bien beneficioso para los alternativos, que atraerían más votos de los sectores que quieren un cambio y no están suficientemente entusiasmados con el PRM, se podrían garantizar significativa representación congresual y hasta algunas alcaldías que pudieran convertir en modelo, y hasta sobrepasar el 5% que multiplica el financiamiento estatal. Pero también evadirían la tendencia a la tradicional bipolarización absoluta que ha mantenido en la insignificancia electoral a los grupos de izquierda y progresistas.
Análisis Noticiosos
El mensaje equivocado de la elección presidencial en Latinoamérica.
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1 semana agoon
octubre 5, 2026Por José Cabral
La elección presidencial en los países latinoamericanos envía un mensaje preocupante, el cual consiste en que mientras más vínculos con el bajo mundo se tenga, mayores son las posibilidades de salir triunfante.
Este meta mensaje lo hemos vivido en Colombia, Honduras, Perú, Panamá y ahora en Brasil, lo cual quiere decir que para ser un buen candidato presidencial hay que tener vínculos con el bajo mundo, porque parece que la conducta ética no es apreciada por el votante latinoamericano.
Flavio Bonsonaro es buen ejemplo de la tendencia en este sentido, quien en las elecciones celebradas este domingo 4 de octubre en Brasil ha logrado quedar en primer lugar con una votación que llega casi al 50 por ciento.
Sin embargo, será el próximo 25 del presente mes cuando se celebre la segunda vuelta de los referidos comicios, en los que una serie de pequeños partidos han obtenido algo más del siete por ciento de la votación general, lo que de alguna manera representa lo que podría darle el triunfo a Bolsonaro, un hombre de derecha e imputado de una serie de irregularidades,
En Brasil se ha repetido la misma historia de otros lugares de Latinoamérica, donde el apoyo de Donald Trump a gente vinculada al bajo mundo logran imponerse en las elecciones presidenciales.
Este cuadro plantea si lo que ocurre en Latinoamérica significa que la lucha en contra del crimen transnacional carece de sinceridad y que se valora más al que anda en ese mundo que al hombre serio.
Son muchos los discursos en contra del crimen transnacional, pero todo parece indicar que esa narrativa no luce que sea sincera.
En consecuencia, me parece que el real mensaje que se envía es que meterse al lavado de activo y negocios ilícitos es la mejor vía para hacer política.
El triunfo de Bolsonaro y de otros elegidos en Latinoamérica no deja dudas de que el bajo mundo ha ganado la batalla e incluso entre los que dicen combatirlo.
Parece que no tiene sentido escoger el camino de la ética en la política, porque si bien hay quienes dicen combatir el problema del no respeto de la ley, pero en la práctica hacen todo lo contrario y el votante al final de la jornada también se inclina por esta tendencia.
Todo anda al revés de como lo plantea gente que busca cambios profundos en los países latinoamericanos, donde la ética parece importar muy poco.
Análisis Noticiosos
CARTA ABIERTA A LA CLASE POLÍTICA DOMINICANA
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2 semanas agoon
septiembre 27, 2026
Les hablo desde la responsabilidad ciudadana, no desde la trinchera partidaria. Les hablo porque la democracia dominicana atraviesa un umbral peligroso y pretender que todo sigue igual es una irresponsabilidad histórica.Análisis Noticiosos
La República Dominicana entre las estadísticas y la realidad de la delincuencia en el pais.
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3 semanas agoon
septiembre 23, 2026Las cifras oficiales presentan una supuesta tendencia descendente en los homicidios durante 2026, pero los robos, los hechos violentos de alto impacto y el temor ciudadano son el pan de cada día.
Por la redacción
La delincuencia sigue ocupando un espacio central en la conversación pública dominicana, pese a que las estadísticas oficiales hablan de avances en algunos indicadores, especialmente en la reducción de los homicidios, pero los hechos y la percepción de inseguridad continúa presente en la mayoria de la población.
Al 11 de septiembre de 2026, la Fuerza de Tarea Conjunta reportó una tasa acumulada de 7.41 homicidios por cada 100,000 habitantes, inferior a los registros de 2025, 2024, 2023 y 2022. Además, pero lo que se se observa no parece corresponderse con esas estadisticas.
Ese dato muestra una aparente tendencia favorable en materia de violencia homicida. Sin embargo, por sí solo no permite concluir que la inseguridad haya dejado de ser un problema de primer orden en la preocupacion de la gente.
En el reporte correspondiente al corte del 31 de agosto, las autoridades contabilizaron 4,402 robos, junto con 91 homicidios y 183 personas heridas. Esto evidencia que la criminalidad no puede analizarse únicamente a través de las muertes violentas.
Una cosa es la estadística y otra la experiencia cotidiana
El ciudadano no mide la seguridad solamente por la tasa nacional de homicidios.
La mide cuando sale de su casa, cuando utiliza su teléfono en la calle, cuando deja un vehículo estacionado, cuando abre un negocio o cuando un familiar regresa tarde de trabajar.
Por eso, puede existir una aparente reducción de algunos delitos y, al mismo tiempo, mantenerse una percepción elevada de inseguridad.
El problema se vuelve aún más visible cuando ocurren hechos violentos de gran repercusión mediática. Casos de homicidios, atracos, ataques dentro de viviendas o enfrentamientos armados generan un impacto social que va más allá de las estadísticas.
En septiembre, por ejemplo, la Policía ha informado sobre varios operativos vinculados a robos, atracos y homicidios, incluyendo casos en Boca Chica y Santo Domingo Norte.
Los robos siguen siendo parte importante del problema
Uno de los puntos que merece mayor atención es el comportamiento de los delitos contra la propiedad.
En apenas una semana, con corte al 4 de septiembre, el reporte policial registró 563 robos.
Aunque ese número necesita ser interpretado dentro del total nacional y comparado con períodos equivalentes, refleja que miles de ciudadanos continúan enfrentándose a situaciones relacionadas con sustracción de bienes, atracos y otros delitos patrimoniales.
Las propias autoridades han informado que, durante el primer semestre de 2026, los robos mostraban una reducción interanual de alrededor de 27 % frente a igual período de 2025.
La conclusión, por tanto, no es que los robos estén aumentando necesariamente, sino que siguen siendo numerosos y visibles, aun dentro de una tendencia oficial de esgrimir una narrativa de reducción del fenómeno..
El reto no es solo detener, sino prevenir
Otro elemento central del debate es la estrategia de seguridad.
La Policía ha intensificado patrullajes, operativos, allanamientos y ejecución de órdenes de arresto. A junio de 2026, las autoridades reportaban más de 1.7 millones de acciones preventivas, 3,220 órdenes de arresto ejecutadas y 845 allanamientos.
Pero una política de seguridad pública sostenible necesita ir más allá de la reacción policial.
Debe incluir prevención comunitaria, inteligencia criminal, control de armas ilegales, investigación de redes delictivas, persecución financiera del crimen organizado y fortalecimiento de la justicia.
También requiere atender factores sociales que, sin ser una causa automática de la delincuencia, pueden crear contextos de mayor vulnerabilidad: abandono escolar, falta de oportunidades laborales, consumo problemático de drogas, violencia familiar y presencia de estructuras criminales en determinados sectores.
La confianza ciudadana es parte de la seguridad
Existe otro desafío menos visible: la confianza en las instituciones.
Cuando una víctima no denuncia porque considera que “no vale la pena”, cuando teme represalias o cuando piensa que el expediente no avanzará, el sistema de seguridad pierde información esencial.
La lucha contra la delincuencia también depende de que el ciudadano confíe en la Policía, el Ministerio Público y los tribunales.
Una investigación bien realizada, un proceso judicial transparente y una sanción conforme al debido proceso pueden tener un efecto preventivo tan importante como el patrullaje.
Una realidad con dos caras
Los datos actuales permiten identificar una realidad compleja.
Por un lado, la tasa de homicidios presenta una tendencia supuestamente descendente: pasó de niveles superiores a 13 por cada 100,000 habitantes en 2022 a alrededor de 7.4 en septiembre de 2026, según las estadísticas oficiales, pero en la práctica no parece ser esa la realidad.
Por otro, los robos, los delitos violentos de alto impacto y la constante difusión de hechos criminales mantienen viva la preocupación social.
La cuestion es que eso explica por qué puede existir una diferencia entre lo que muestran las cifras y lo que siente la gente.
El desafío: que la mejoría estadística llegue a las calles
La verdadera prueba para cualquier política de seguridad no será únicamente reducir una tasa.
Será conseguir que esa reducción se traduzca en una experiencia cotidiana diferente.
Que el comerciante pueda cerrar su negocio con menos temor.
Que una persona pueda caminar por su comunidad sin sentirse permanentemente vulnerable.
Que una familia pueda confiar en que, si ocurre un delito, habrá una investigación seria y una respuesta institucional.
La República Dominicana muestra, de acuerdo a los informes oficiales, supuestos avances en algunos indicadores, particularmente en homicidios, pero el desafío de la seguridad ciudadana continúa siendo mucho más amplio: reducir el delito, fortalecer la justicia y lograr que la población también perciba esa mejoría en su vida diaria.
