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Un neumólogo de Wuhan: «¿Por qué otros países no aprendieron la lección?»
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7 años agoon
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LA REDACCIÓN
Wuhan (China).-El doctor Hu Ke, especializado en enfermedades respiratorias, trata desde hace más de dos meses a pacientes críticos de COVID-19 en la ciudad de Wuhan, la cuna de una pandemia que todavía tiene en jaque al mundo.Este neumólogo de 55 años recibe a Efe en el Hospital Popular de la Universidad de Wuhan, donde ejerce además como profesor de medicina pulmonar y forma parte del equipo provincial de expertos designado para combatir la enfermedad.
– PREGUNTA: ¿En qué situación nos encontramos ahora?
– RESPUESTA: Ahora, el Gobierno está dando mucha importancia a los llamados pacientes asintomáticos, así que no podemos relajar la vigilancia. Hay cada vez menos de este tipo de pacientes, y hay cada vez menos casos. Ocasionalmente, uno o dos. Pero los asintomáticos no son muchos.
– P: ¿Cuál fue el peor momento que vivió desde que estalló el brote?
– R: En la primera etapa de la epidemia, el número de casos crecía rápidamente. A mediados de enero los pacientes no dejaban de aumentar y las camas de los hospitales eran limitadas. En aquel momento, había demasiados pacientes y no dábamos abasto. Fue complicado.
EL CIERRE DE WUHAN FUE «IMPRESCINDIBLE»
– P: ¿Qué medidas se tomaron para revertir a la situación? ¿Cómo se afrontó el colapso hospitalario?
– R: El Gobierno tomó entonces medidas acertadas. En un periodo corto de tiempo se construyeron los hospitales de Huoshenshan y de Leishenshan, y se requisaron centros sanitarios privados para tratar pacientes. Ingresamos a todos, construimos espacios para aislar a los pacientes con síntomas más leves. Se usaron para eso gimnasios, espacios públicos.
Al mismo tiempo, llegó personal médico de otras provincias para ayudarnos a tratar a los enfermos. Creo que esto es lo más importante que deberían hacer otros países también.
Así que se dieron tres pasos. El primero, construir esos nuevos hospitales. El segundo, traer más de 40.000 profesionales médicos de otras partes del país para ayudar aquí. Tercero, pedir al país que nos aportara urgentemente equipos de protección y otros equipos médicos para solucionar ese problema.
– P: ¿Qué hubiese pasado si no se hubiese cerrado Wuhan?
– R: El cierre tuvo lugar en la víspera de las vacaciones por el Año Nuevo chino. Este periodo supone la migración más grande del planeta. Es la tradición china volver a casa para visitar a los familiares. Nuestra población se movería en grandes números, más que ningún otro país. Para nosotros, esta medida era imprescindible.
– P: ¿Otras ciudades deberían seguir su ejemplo?
– R: El cierre de Wuhan fue muy importante. No sólo Wuhan: también otras ciudades pequeñas en la provincia de Hubei cerraron. Cerrar la ciudad, el transporte público, prohibir las aglomeraciones… fueron claves para prevenir que el brote se extendiese. Son medidas de control y prevención importantes. Wuhan tiene una población de más de diez millones de personas: hace falta determinación para tomar una decisión así.
«NO PODIAMOS SABERLO TODO»
– P: Sin embargo, otras ciudades en el mundo no han optado por cuarentenas tan estrictas o lo han hecho tarde…
– R: Aunque no hayan cerrado ciudades en otros países, se ha pedido a la gente que trabaje desde casa. Restringir el movimiento de la población también tiene ciertos efectos. El principio es el mismo que el que se siguió en Wuhan. Después de tomar estas medidas, los países europeos han conseguido ralentizar el crecimiento de casos. Estados Unidos sigue siendo un problema.
Países como Irán también son un problema. Algunos países religiosos tienen como costumbre reunirse en sitios cerrados, lo que provoca aglomeraciones. Las medidas chinas fueron obligatorias, que se cumplan correctamente es también muy importante. Cada país tiene costumbres y culturas distintas, y es normal que las medidas cambien según el país, pero la lección es la misma para todos.
– P: ¿Cree que Wuhan debió haber tomado medidas antes?
– R: No se puede hablar de los primeros días porque no teníamos experiencia para tratar con este problema. Cerrar la ciudad fue una decisión difícil. El resto la ha tenido que tomar también. ¿Tenían otros países que haber tomado medidas antes? Nadie lo sabe. No podemos ver la gran foto de esta epidemia y es difícil tomar decisiones. No podíamos saberlo todo. Pero sí sabemos que después de dos o tres meses de duro trabajo, hemos contenido el virus. ¿Por qué otros países no aprendieron la lección?
– P: ¿Cuál es el principal riesgo para China ahora?
– R: Esto es una pandemia. Decenas de miles de personas están enfermas, sin contar a los asintomáticos y a los que no se les ha hecho pruebas. Pueden ser cientos de miles. El brote en Wuhan se ha contenido. China tiene ahora dos problemas: uno, los llamados casos «importados». Hay muchos estudiantes y trabajadores chinos fuera y quieren volver al país. Muchos de ellos tienen miedo, no se sienten seguros fuera. China es el país más seguro ahora mismo y es más sencillo encontrar tratamiento aquí.
Pero fuera es distinto. He oído casos de personas que no pueden acceder a tratamiento si sólo presentan fiebre, o que tienen que pagar una millonada por ellos si no cuentan con un seguro médico.
«NO HAY FECHA» PARA LA NORMALIDAD
– P: ¿Cuándo volverá la normalidad a China?
– R: La epidemia está prácticamente bajo control en China. No hay un momento concreto en que se pueda decir que se ha superado. Creo que los casos asintomáticos no van a ser un gran problema. El problema ahora aquí son los casos importados y su impacto. No hay una fecha porque dependerá de cómo se desarrolle la situación en el resto del mundo. Debemos protegernos de esos casos, y de ahí las cuarentenas de 14 días que se han impuesto a los que lleguen de fuera.
En cuanto a un rebrote, hay gente asintomática que podría estar en el periodo de incubación, pero repito, esto va a ser limitado. Creo que con el verano la epidemia acabará, para junio ya no va a ser un problema. Tenemos que seguir la situación fuera, si se puede controlar. Pero en lo que respecta a China, soy muy optimista. Otras ciudades y provincias han vuelto a la normalidad y Hubei lo está haciendo ya. Wuhan volverá a la normalidad muy pronto.
– P: ¿Cuál es su diagnóstico para el resto del mundo?
– R: No me atrevo a hacer una predicción. Hay más de 200 países y regiones en la que el coronavirus está presente. He oído noticias como lo de que el Reino Unido quería llevar a la práctica una política de «inmunizar» a la población. He oído que hay gente a la que se le recrimina usar mascarilla. Esto es algo que no entiendo. No estoy enfermo, pero tengo la libertad de usarla. Es erróneo pensar que sólo se usa mascarilla si estás enfermo. No son inútiles, al contrario. Es una medida de prevención proactiva. Este es mi punto de vista, al menos, y la experiencia de China en ese sentido ha sido satisfactoria.
El resto del mundo tiene que seguir tomando medidas. El periodo más corto de tiempo para superar el brote es un mes. El máximo debería ser poco más de dos, según la experiencia de Wuhan. Claro que aquí ha llegado material, el personal médico desplazado a Wuhan no se infectó, etcétera. Al principio muchos médicos aquí también se contagiaron. Pero los que llegaron después, no. ¿Por qué? Por una buena protección. Si los doctores de Nueva York tienen miedo de ir a trabajar, si no tienen mascarilla o trajes, se enfrentan a un gran problema.
«HE TRATADO PACIENTES DESDE FINALES DE DICIEMBRE HASTA AHORA»
– P: ¿Cuántos pacientes ha tratado usted en total?
– R: He tratado pacientes de COVID-19 casi cada día desde finales de diciembre hasta ahora. Casi cien días. Hoy es una excepción. Estoy a cargo de la planta decimocuarta del tercer edificio. En esta planta hay espacio para 50 pacientes. Como mucho, hay entre 46 y 48, porque reservamos dos camas. Ahora habrá alrededor de 26. Si no hubiese accedido a esta entrevista hoy, ahora estaría visitando a mis pacientes. Cada día, si no tengo una reunión u otra cosa que hacer, estoy siempre de guardia.
No sé cuántos pacientes he tratado ya. En enero recibíamos consultas desde las 08.00 hasta las 19.00, unos 150 pacientes al día.
– P: ¿Qué tipo de pacientes trató en su hospital?
– R: Nuestro hospital lo destinaron al trato exclusivo de pacientes en estado crítico. Los cuidados intensivos en los hospitales son limitados. Hemos acondicionado muchos de ellos para poder atenderlos. Hasta ahora, hemos ingresado a unas 1.500 personas.
– P: ¿Qué le ha ayudado usted a tratar a tantas personas?
– R: La experiencia del síndrome respiratorio agudo y grave (SARS) en 2003. Estoy especializado en problemas respiratorios y trato neumonías desde hace mucho tiempo. La diferencia es la cantidad de pacientes. El pánico y la ansiedad se transmiten también. He trabajado durante casi cien días, pero me he protegido bien y no me he contagiado.
«CREO QUE NO VA A HABER SEGUNDA OLEADA EN CHINA»
– P: ¿Qué opina de los certificados médicos vinculados al teléfono móvil?
– R: La supervisión es muy importante. Todo el mundo en Wuhan tiene un certificado de salud que está vinculado a nuestro sistema sanitario. La diferencia es que ese certificado ahora se actualiza constantemente y se vincula a las aplicaciones de los teléfonos móviles. Si estás contagiado, el código aparece rojo. Si has estado en contacto o cerca de una persona que después ha dado positivo, tu código pasará de verde a rojo inmediatamente. Sólo damos certificados de salud a la gente que está sana.
La gente va a salir y entrar de Wuhan y debemos mantener un alto nivel de vigilancia en todo el país.
Soy optimista, creo que no va a haber una segunda oleada de coronaviurs en China. Habrá de vez en cuando algunos pacientes nuevos, alguna docena, pero eso es normal. Es como una pequeña chispa después de un gran incendio.
– P: Algunos medios, incluyendo medios chinos, han publicado noticias que apuntan a que el número de fallecidos en Wuhan es mucho mayor a tenor de la actividad en los crematorios. ¿Qué opina de esto?
– R: Eso son especulaciones de los periodistas. ¿Tienen datos? ¿Qué datos tienen como para afirmar algo así? La verdad es que nadie lo sabe. No digo que no hubiera casos (de fallecidos que no fueron contabilizados como decesos por COVID-19), puede tener algo que ver con la tradición de los chinos. Hay gente que vive en el campo que, cuando enferma, prefiere morir en casa. Por otra parte, tampoco se puede decir que como hay gente que murió en casa lo hizo de COVID-19, pueden haber fallecido por cualquier otra enfermedad. Los periodistas dicen que como hay gente que murió en casa la cifra debe de ser mayor. Pues igual están difundiendo rumores.
– P: ¿Podría un paciente de COVID-19 en tratamiento irse a morir a casa?
– R: Por supuesto que no. Es imposible que nuestro hospital le dejara salir.
Después de terminar la entrevista, el doctor Hu nos acompaña hasta el coche y afirma que China será primera en obtener la vacuna, en apenas unos tres meses: una pregunta a la que ha preferido responder sólo cuando se han apagado las cámaras.
Internacionales
Estados Unidos transmitirá en vivo la ejecución por fusilamiento de Nidal Hasan
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5 días agoon
octubre 9, 2026
Washington, Estados Unidos. – La ejecución de Nidal Hasan, condenado a muerte por la masacre ocurrida en la base militar de Fort Hood en 2009, será transmitida en vivo y tendrá carácter público, según informó este jueves un funcionario del Pentágono a la agencia AFP.
El funcionario, que habló bajo condición de anonimato, confirmó que el procedimiento será difundido en directo y señaló que se ofrecerán más detalles posteriormente. De concretarse, sería el primer fusilamiento ejecutado por las Fuerzas Armadas estadounidenses desde 1961.
Horas antes, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, había anunciado que la ejecución se realizaría mediante un pelotón de fusilamiento y que el público tendría la posibilidad de presenciarla.
“Será ejecutado por un pelotón de fusilamiento, como debe ser, y nos aseguraremos de que la gente pueda presenciarlo, que sea público”, expresó Hegseth durante una conversación con el influencer y activista conservador Jack Posobiec.
Las declaraciones fueron difundidas en un video compartido en la red social X por varias cuentas oficiales del Departamento de Defensa.
La masacre de Fort Hood
Nidal Hasan, quien se desempeñaba como psiquiatra del Ejército estadounidense, fue condenado a muerte por el ataque perpetrado en noviembre de 2009 en la instalación militar de Fort Hood, en Texas.
El tiroteo dejó 13 personas muertas y 30 heridas. Doce de las víctimas mortales y 30 de los heridos pertenecían a las Fuerzas Armadas.
Durante el ataque, Hasan fue alcanzado por disparos de una agente de la Policía civil, lo que le provocó una parálisis parcial.
El caso se convirtió en uno de los episodios de violencia más graves registrados en una instalación militar estadounidense y dio lugar a un proceso judicial que culminó con su condena a muerte.
El anuncio sobre la modalidad de ejecución ha generado atención por el carácter público que las autoridades pretenden darle y por el uso de un método que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos no emplean para ejecutar a un condenado desde hace más de seis décadas.
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Trump no reanudará ataques contra Irán antes de las elecciones de medio término
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5 días agoon
octubre 9, 2026Agencia AP
Washington, Estados Unidos.-El presidente Donald Trump afirmó el jueves que no ordenará la reanudación de los ataques militares contra Irán antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato del 3 de noviembre en Estados Unidos.
Trump, mientras hacía campaña por los republicanos esta semana, insinuó que confiaba en que el desenlace de la guerra podría llegar en los días previos o posteriores a las elecciones, y también dejó entrever que seguía abierto a reanudar operaciones militares a gran escala contra Irán.
Durante semanas, Trump ha estado amenazando con que una escalada posterior a las elecciones en la guerra de siete meses de antigüedad sigue siendo una opción viable, pese a sus promesas iniciales a los estadounidenses de una campaña militar que duraría solo unas semanas.
Trump añadió que su equipo ha estado “manteniendo conversaciones productivas con la República Islámica de Irán”.
Estados Unidos e Irán firmaron en junio un acuerdo interino de corta duración, destinado a establecer un alto el fuego de 60 días y un marco para un acuerdo de paz permanente.
Las negociaciones parecían estar estancadas desde que Trump, a finales del mes pasado, rechazó públicamente la propuesta de Irán de reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de siete días si Estados Unidos cumplía ciertas condiciones.
Irán, sin embargo, indicó la semana pasada que había recibido una contrapropuesta de Estados Unidos. Y el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, manifestó el jueves queprobablemente habrá una respuesta formal en cuestión de días.
Pero al mismo tiempo, Trump sugirió que tenía sentimientos encontrados sobre poner fin a la guerra en este momento.
“Creo que el acuerdo no es realmente algo que yo quiera hacer, pero ellos están dispuestos a ofrecernos cualquier cosa para que pare”, aseveró el mandatario.
pérdida de los flujos de petróleo
Irán ha perdido su casi control asfixiante sobre los flujos de petróleo a través de la vital vía marítima, con el Comando Central de Estados Unidos escoltando a los petroleros a través del estrecho por la noche con sus sistemas de localización apagados.
Eso, con la ayuda de oleoductos que evitan el estrecho, ha permitido a los países del Golfo Pérsico exportar petróleo a niveles casi anteriores a la guerra.
Pero Irán ha intensificado los ataques contra petroleros que pasan por el estrecho en los últimos días. Y en general, el tráfico marítimo sigue muy por debajo de los niveles anteriores a la guerra, al igual que los envíos de gas natural licuado y productos combustibles.
Los operadores de petroleros dispuestos a arriesgarse a pasar por el peligroso trayecto bajo la protección del Comando Central están en algunos casos cobrando tarifas de 1 millón de dólares al día o más, según analistas del transporte marítimo.
La situación se ha complicado aún más, ya que Arabia Saudí y el gobierno de Yemen han lanzado una campaña militar destinada a expulsar del estrecho de Bab el-Mandeb, otra ruta comercial crítica de Oriente Medio para el petróleo y otros bienes, a los rebeldes hutíes respaldados por Irán. Los hutíes, a su vez, están atacando aeropuertos saudíes e infraestructura clave en el reino con ataques de drones y misiles.
La publicación de Trump se produce mientras el ejército ha enviado más recursos a la región. Funcionarios de Estados Unidos han dicho que el portaaviones USS Theodore Roosevelt y sus buques escolta podrían llegar tan pronto como a finales de octubre.
El anuncio de Trump se hizo el mismo día en que el USS Abraham Lincoln debía llegar a su puerto base en San Diego tras un despliegue de duración récord en apoyo de la guerra contra Irán. Ha habido reportes de estrés entre la tripulación y de mala salud mental, así como de escasez de suministros, incluidos alimentos y productos de higiene.
El USS George Washington, que normalmente tiene su base en Asia, relevó al Lincoln en agosto. El otro portaaviones en Oriente Medio, el USS George H.W. Bush, ha estado desplegado durante unos seis meses, pero hizo escala en Phuket, Tailandia, para una visita al puerto hace varios días.
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La jueza sudafricana Navi Pillay gana el Premio Nobel de la Paz; bromea con compartirlo con Trump
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5 días agoon
octubre 9, 2026Agencia AFP
Defendió a activistas contra el apartheid como Nelson Mandela y consiguió derechos fundamentales para los presos políticos, hasta el Tribunal Penal Internacional para Ruanda
Oslo, Noruega-La sudafricana Navi Pillay, defensora de Nelson Mandela y exjueza de la CPI, ganó este viernes el Nobel de la Paz por sus esfuerzos a favor del derecho internacional cuando, según el jurado, la justicia está «bajo ataque».
Navanethem «Navi» Pillay domina el arte de los casos difíciles. Abogada de origen indio en la Sudáfrica del apartheid, llegó a ser jueza y alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU (2008-2014).
Su carrera la ha llevado desde los tribunales sudafricanos, donde defendió a activistas contra el apartheid como Nelson Mandela y consiguió derechos fundamentales para los presos políticos, hasta el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, pasando por la Corte Penal Internacional (CPI).
Este es uno de los motivos por los que el Nobel de la Paz de este año posiblemente escueza al presidente estadounidense Donald Trump, quien desde su regreso a la Casa Blanca ha reiterado una y otra vez lo mucho que le gustaría que se lo dieran.
«Quizá comparta el premio con Trump»
En el caso de Pillay, la primera reacción al conocer el galardón fue pensar que era una broma: «Como abogada y jueza, sigo queriendo verificarlo», afirmó.
La jurista mencionó su labor al frente de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU.
«Lo último que hice fue presentar el informe sobre Gaza, en el que calificaba lo que está ocurriendo allí como genocidio», afirmó.
«Una de las principales reacciones a ese informe es rendirme homenaje por mi valentía. Y pueden imaginarse lo sorprendida que estaba, ¿por qué necesitaría valor para decir la verdad?», añadió ella.
En 2024 la CPI emitió una orden de detención contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por presuntos crímenes de guerra en Gaza, y contra varios miembros del movimiento islamista palestino Hamás ya fallecidos.
Washington considera que es una institución «politizada», y en la pasada Asamblea General de la ONU, en septiembre, el presidente Trump pidió a todos los países miembros «retirarse oficial e inmediatamente».
El Comité Nobel marca distancias sin embargo con las conclusiones del informe sobre Gaza.
«No somos un tribunal»
«No somos un tribunal. Se trata de su informe, del informe de la comisión, y por supuesto tenemos una gran confianza en su profesionalismo y su integridad», dijo su presidente Jørgen Watne Frydnes, a la AFP.
El Comité Nobel Noruego dice haber otorgado el prestigioso premio a la sudafricana por «promover la paz y el derecho internacional».
«Ha sido fundamental para asegurar que los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad y el genocidio sean perseguidos», afirmó el jurado, que alabó su «brújula moral».
En una época marcada por muchas guerras y conflictos el derecho internacional ya no es solo un complemento de la paz y la seguridad. «Es una necesidad absoluta», afirma el comité Nobel.
La justicia internacional «está bajo tremenda presión y sus instituciones bajo ataque», recalcó.
En la actualidad Navi Pillay es magistrada de la Corte Internacional de Justicia en el caso en el que se acusa a Birmania de genocidio.
El Nobel de la Paz otorgado a Navi Pillay da fe «de la necesidad y el valor» de los derechos humanos, destacó la ONU inmediatamente después del anuncio.
Para la presidenta de la CPI, Tomoko Akane, el galardón reviste «una importancia especial» en un momento de «grandes desafíos para el orden jurídico internacional y el Estado de derecho».
El premio consiste en una medalla de oro, un diploma y 1,2 millones de dólares.
Se entregará en una ceremonia oficial en Oslo el 10 de diciembre, cuando se conmemora el aniversario de la muerte, en 1896, del creador de los premios, el inventor y filántropo sueco Alfred Nobel.
