Opinión
Una Revolución Cultural para Liberar Nuestra Nación
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3 meses agoon
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Isaías RamosPor Isaías Ramos
En esta época del año, cuando las luces navideñas iluminan nuestros hogares y el calor de la familia nos reconforta, es inevitable reflexionar sobre lo que hemos sido, lo que somos y lo que podríamos llegar a ser como nación. La Navidad nos recuerda los valores que deberían guiarnos siempre: la solidaridad, la honestidad, la fe y el amor al prójimo. Sin embargo, también nos obliga a mirar el lado oscuro de nuestra realidad: esos males que nos atan a una perpetua miseria moral, espiritual y económica.
No podemos ignorar que, durante décadas, hemos sido testigos de un país gobernado por una clase política y económica que, con pocas excepciones, ha puesto sus intereses por encima de los de la nación. Este sistema, sostenido por la corrupción, la avaricia y el desprecio por el bien común, ha asfixiado nuestras posibilidades de desarrollo. No se puede construir una nación cuando quienes deberían liderarla han olvidado los principios más básicos de ética y responsabilidad.
La pobreza moral de quienes ostentan el poder ha traído consigo pobreza económica y espiritual. Nos han dividido, enfrentado y hecho creer que es imposible vivir de otra manera. Pero esto no puede seguir así.
Si queremos transformar este país, debemos desprendernos de los males que nos han hundido en el estancamiento:
- La corrupción estructural: Vivimos en un sistema político donde robar parece ser más la norma que la excepció Cada recurso que se pierde por corrupción es una escuela que no se construye, un hospital que no se equipa, un empleo que no se genera.
- El egoísmo de las élites económicas: Nuestro modelo económico permite que la riqueza se concentre en pocas manos, mientras la mayoría apenas sobrevive. No podemos tolerar un país donde la desigualdad sea una regla aceptada.
- La indiferencia ciudadana: Hemos permitido que este sistema nos anestesie, haciéndonos creer que la resignación es nuestra única opció Pero el cambio no puede venir de arriba si no lo exigimos desde abajo.
Estos son los grilletes que debemos romper si queremos construir una sociedad más justa y digna.
La transformación que necesitamos no es solo económica o política, sino cultural. Es una revolución que debe comenzar en el alma misma de nuestra nación, en nuestra manera de pensar y actuar. Esta revolución debe guiarnos hacia una ética colectiva que recupere los valores que alguna vez nos dieron orgullo como pueblo.
La revolución cultural que el Frente Cívico y Social propone se fundamenta en tres pilares esenciales:
- La honestidad como centro de nuestra vida pública y privada: Ningún país puede prosperar si la corrupción sigue siendo tolerada. Necesitamos líderes que no solo prometan, sino que vivan los principios de transparencia y servicio.
- La solidaridad como nuestra mayor fortaleza: Solo saldremos adelante si entendemos que el progreso de uno es el progreso de todos. Es hora de cerrar las brechas que nos dividen y de trabajar juntos como una sola nación.
- La educación en valores como prioridad nacional: No podemos esperar un cambio si no educamos a las nuevas generaciones para que sean ciudadanos íntegros, responsables y comprometidos con el bien común.
Esta revolución cultural no es una opción; es una necesidad histórica. No podemos seguir permitiendo que una clase gobernante —cómoda en sus privilegios y desconectada de la realidad del pueblo— defina nuestro destino. Tampoco podemos seguir siendo cómplices con nuestro silencio, apatía e indiferencia.
Es hora de mirar a esas élites políticas y económicas que han lucrado con el dolor y el esfuerzo de la mayoría, y decirles: ¡basta! Basta de perpetuar un sistema que alimenta la desigualdad, el clientelismo y el abuso de poder. Basta de vender el futuro de nuestra nación a cambio de beneficios inmediatos para unos pocos.
Pero esta revolución no es solo contra ellos; también es contra nosotros mismos: contra nuestras propias excusas, contra nuestra resignación y contra nuestra falta de acción. Porque un país no cambia solo con críticas; cambia con compromiso, participación y valentía.
La Navidad nos invita a creer en lo imposible y a soñar con un renacer. Ese espíritu debe guiarnos más allá de estas fechas, para encender una llama que ilumine todo el año. Esa llama es la revolución cultural: un cambio profundo en cómo pensamos, sentimos y actuamos como sociedad.
Es hora de rescatar la ética como nuestra brújula. De construir un país donde el poder no sea un privilegio, sino una responsabilidad; donde la riqueza no sea una acumulación egoísta, sino una herramienta para generar oportunidades; donde la política no sea un juego de intereses, sino un servicio a la nación.
Este país no está condenado a la miseria ni al fracaso. Está condenado únicamente a aquello que permitamos. Pero también está lleno de posibilidades, sueños y talentos esperando ser liberados.
Esta Navidad, más allá de los regalos y las cenas, desde el FCS les invitamos a hacer un pacto: construir juntos el país que merecemos. Liberémonos de las cadenas de la corrupción, la desigualdad y el egoísmo. Y empecemos, cada uno de nosotros, a ser el cambio que queremos ver.
Que esta Navidad sea el inicio de un renacer. Porque no hay mayor regalo que dejar a las próximas generaciones un país libre, justo y digno. ¡El cambio es posible!
¡Despierta, RD!
Por Rommel Santos Diaz
La Fiscalía actuará en forma independiente como órgano separado de la Corte Penal Internacional. Estará encargada de recibir remisiones e información corroborada sobre crímenes de la competencia de la CPI para examinarlas y realizar investigaciones o ejercitar la acción penal ante la Corte. Los miembros de la Fiscalía no solicitarán ni cumplirán instrucciones de fuentes ajenas a la CPI
La Fiscalía estará dirigida por el Fiscal. El Fiscal tendrá plena autoridad para dirigir y administrar la Fiscalía, con la inclusión del personal, las instalaciones y otros recursos. El Fiscal contará con la ayuda de uno o más fiscales adjuntos, que podrán desempeñar cualquiera de las funciones de las funciones que le correspondan de conformidad con el Estatuto de Roma. El Fiscal y los fiscales adjuntos tendrán que ser de diferentes nacionalidades y desempeñarán su cargo en régimen de dedicación exclusiva.
El Fiscal y los fiscales adjuntos serán personas que gocen de alta consideración moral, que posean un alto nivel de competencia y tengan extensa experiencia práctica en el ejército de la acción penal o la sustanciación de causas penales. Deberán tener un excelente conocimiento y dominio de al menos uno de los idiomas de trabajo de la CPI.
El Fiscal será elegido en votación secreta y por mayoría absoluta de los miembros de la Asamblea de Estados Partes. Los fiscales adjuntos serán elegidos en la misma forma de una lista de candidatos presentada por el Fiscal
El Fiscal propondrá tres candidatos para cada puesto de fiscal adjunto que deba cubrirse. Salvo que en el momento de la elección se fine un periodo mas breve, el Fiscal y los fiscales adjuntos desempeñarán su cargo por un periodo de nueve años y no podrán ser reelegido
El Fiscal y los fiscales adjuntos no realizarán actividad alguna que pueda interferir en el ejercicio de sus funciones o menoscabar la confianza en su independencia . no podrán desempeñar ninguna otra ocupación de carácter profesional.
La Presidencia podrá, a petición del Fiscal o de un fiscal adjunto, dispensarnos de intervenir en una causa determinada.
El Fiscal y los fiscales adjuntos no participarán en ningún asunto en que, por cualquier motivo, pueda razonablemente ponerse en duda su imparcialidad. Serán recusados de conformidad con lo dispuesto en el Estatuto de Roma, entre otras razones, si hubiesen intervenido anteriormente, en cualquier calidad, en una causa de que la Corte estuviere conociendo o en una causa penal conexa sustanciada a nivel nacional y que guardare relación con la persona objeto de investigación o enjuiciamiento.
Las cuestiones relativas a la recusación del Fiscal o de un fiscal adjunto serán dirimidas por la Sala de Apelaciones:
La persona objeto de investigación o enjuiciamiento podrá en cualquier momento pedir la recusación del Fiscal o de un fiscal adjunto por los motivos establecidos en el artículo 42 del Estatuto de Roma;
El Fiscal o el fiscal adjunto, según proceda, tendrán derecho a hacer observaciones sobre la cuestión.
Finalmente, el Fiscal nombrara asesores jurídicos especialistas en determinaos temas como, por ejemplo, violencia sexual, violencia por razones de genero y violencia contra los niños.
Por Narciso Isa Conde
(Palabras de Narciso Isa Conde por el Comité de Homenaje-50 aniversario)
Orlando ha estado presente en esta escabrosa ruta de estos últimos 50 años y seguro nos acompañará hoy junto a este mural de Silvano y a esta tribuna, desde la que Narcisazo, llamó a la desobediencia civil frente al presidente tramposo y asesino.
Porque es verdad lo observado por Víctor Manuel en su canto a este héroe de la patria: “en el aire viene el huracán resucitado”
¡Por eso tiemblan sus adversarios!
Queridos universitarios/as, camaradas y pueblo presentes:
Este concierto tiene la virtud de la armonía con el pensamiento y la trayectoria de un revolucionario ejemplar, militante de la socialización de las riquezas, del arte y la cultura, ¡al que nada humano le fue ajeno!
Es, sin duda, un lindo reconocimiento poético y musical, que asume la dimensión política, social y humana de Orlando Martínez Howley, tal y como lo entendieron los próceres y heroínas de la patria: como compromiso desinteresado por la liberación de la humanidad.
Sí, ¡Orlando está presente!
Está presente porque sus ideas viven y porque esta dramática realidad nacional, continental y planetaria, le concede a su digno ejemplo de vida, a su pensamiento transformador y a su lucha inclaudicable, el gran honor de la pertinencia y la actualidad.
Orlando, por demás, nada injusto dejó pasar … y por eso, en medio de toda tanta belleza, de tanta alegría, de estas lindas notas musicales… de tantos cantos a la vida y a su pueblo, de hermosas rebeldías y mucho amor, el autor de MICROSCOPIO, está de fiesta.
¡Sí, está de fiesta!, cumpliendo 50 años más de su lucha heroica, orgulloso de la digna actitud de su familia: Doña Adriana, Don Luis Mariano, Edmundo. Nilson, Sergio, Bélgica….
Pero Orlando sabe que nuestra patria está siendo saqueada y destruida, y sabe muy bien que el mundo ha sido colocado al revés.
Las mineras, como siempre, solo nos dejan veneno y hoyos, ambiente degradado y contaminado.
Nuestro territorio se ha convertido en un campo de vejaciones para los inmigrantes haitianos y sus descendientes.
En un país donde impera la opresión patriarcal con una enorme carga de violencia contra la población femenina.
Escenario de “zonas francas” inundadas de sudor mal pagado…en el
que las desigualdades sociales son sencillamente brutales y crecientes.
Por eso necesitamos al Orlando que libró combates trascendentes contra no pocos de esos males.
Sabemos que, por allá, rodeado de amor sin límites,
de la sensibilidad etérea y la alegría infinita
de los buenos espíritus… Orlando ha crecido.
¡¡ Se ha multiplicado!!
Me imagino sus conversaciones con el viejo Marx.
Sus reflexiones con Vladimir Ilich.
Sus coloquios exquisitos con el Tío Ho.
Sus diálogos con el Che y con Fidel.
Sus caminatas con Manolo.
Sus conversatorios abrileños con Francis.
Sus romances intelectuales con Minerva, Patria y María Teresa.
Pienso en las imágenes y sensaciones hermosas que habrá interiorizado escuchando declamar a León Felipe, a Rafael Alberti, a Pablo Neruda, a Pedro Mir, a Manuel del Cabral, a Aida Cartagena Portalatín, o al oír a Beethoven, a Chopin, a Verdi… a los maestros de la música que le acompañan por los cielos.
Imagino su encuentro con Narcisazo.
A él también nada humano le fue ajeno, y veinte años después, con él se repitió otra historia desgarradora.
Es lo que siempre decimos: la impunidad es el mayor estímulo a la reproducción de la perversidad.
¡Y cuántas vacas sagradas ricachonas perduran impunes junto a generales asesinos y políticos ladrones!
Seguro que Narcisazo le ha contado muchas cosas en presencia de Amín, del Moreno, Sagrario e Iván,
incluidas las buenas nuevas.
Nadie mejor para hablarte, sonrisa socarrona en labios,
del boom del merengue
del despegue extraordinario de la bachata,
del auge de la salsa.
del impacto del Hip Hop entre los jóvenes.
del gran salto en el baloncesto, el voleibol y la pelota.
Seguro le habló también de las innumerables jornadas de lucha
y acciones heroicas que se han producido y le habló de quienes no hemos claudicado.
Por eso les decía que no todo ha cambiado para peor.
Sino casi todo; y ese “casi”, tiene más valor que el resto del todo.
Porque es, precisamente, el nuevo punto de partida para cambiarlo todo, sobre todo si logramos que las nuevas generaciones digan basta y comiencen a hacer nuevos caminos al andar.
Esa sería una hermosa señal después de muchos años de Orlando marcharse sin desaparecer.
De ausentarte estando presente.
Presentes sus ideas, su trayectoria ejemplar, su dignidad y su firmeza.
Por eso, es necesario decirle suavemente en voz alta…
Ven, ven… Orlando.
Aproxímate más. Te necesitamos más cerca.
Incorpórate a la nueva Ceremonia de las Almas.
Únete a los grandes muertos vivos y a los vivos que no han muerto y que siguen combatiendo.
Participa en ese gran reencuentro al compás de los tambores, guitarras, maracas, trompetas y canciones que nos convocan a sembrar liberación y socialismo para construir felicidad colectiva.
Ceremonia necesaria para transformar los tiempos de penurias en tiempos promisorios.
Ven aquí desde tu inmortalidad.
Ayúdanos a convertir en multitudinaria la necesaria rebeldía contra la infelicidad.
Ayudamos a forjar unidad en torno a una propuesta transformadora.
¡Ayúdanos a conquistar tu cielo aquí en la Tierra!
Opinión
El papa Francisco y la incertidumbre en la Iglesia católica
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3 horas agoon
marzo 27, 2025Por Rosario Espinal
No cambió radicalmente la iglesia, pero fue lo suficientemente disidente del estatus quo para conceder un poquito de poder a las mujeres en la estructura eclesial fuertemente masculina, expresar que no juzgaba a los gais, y nombrar muchos cardenales supuestamente de su corriente más liberal.
El papa Francisco ha mejorado lo suficiente para salir del hospital, pero su edad y frágil salud complican su legado y el destino de la Iglesia católica en estos momentos de convulsión política mundial.
En sus años de papado, Francisco no cambió radicalmente la iglesia, pero fue lo suficientemente disidente del estatus quo para conceder un poquito de poder a las mujeres en la estructura eclesial fuertemente masculina, expresar que no juzgaba a los gais, y nombrar muchos cardenales supuestamente de su corriente más liberal.
Desde el primer momento, su papado ilusionó a quienes recordaban con agrado la Teología de la Liberación, aquella teoría católica que surgió con fuerza en América Latina en la década de 1960. Paralelamente, el papa ha enfrentado la oposición de los cardenales y obispos conservadores que derivan su teología del dogmatismo doctrinario.
La Iglesia católica es una institución milenaria que ha enfrentado múltiples desafíos a través del tiempo, y en las últimas décadas tres en particular: 1) los escándalos de pederastia que desde la década de 1980 han devastado parroquias y diócesis, y debilitado su credibilidad; 2) la tensión entre el progresismo que emanó del Concilio Vaticano II y el conservadurismo de Juan Pablo II y Benedicto XVI; y 3) la proliferación en las últimas décadas de iglesias evangélicas en territorios de predominio católico.
A diferencia de la Iglesia católica, con una estructura jerárquica medieval, las iglesias evangélicas proliferan en base a una lógica del emprendimiento religioso. Quien tenga el don de palabra y mayor capacidad de animación, convoca más feligreses, y los pastores pasan por un entrenamiento relativamente corto comparado con la larga formación del sacerdocio, para ejercer el ministerio y formar iglesias. Todo eso facilita la rápida proliferación de las iglesias evangélicas.
Para el caso dominicano, los datos muestran los siguientes cambios.
Del 2008 al 2019, la autoidentificación católica de los dominicanos bajó de 67.6% a 49.2%, con una pérdida neta de 18.4% en tan solo una década. El porcentaje que se autoidentificó evangélico subió de 12.1% a 26%, para una ganancia de 13.9%, y los que declararon no tener religión aumentaron de 10.2% a 18.4%, para un crecimiento de 8.2% (datos de las encuestas del Barómetro de las Américas, 2008-2019).
Una institución que en apenas una década perdió el 18.4% de su mercado debería reflexionar sobre su estrategia y posicionamientos hacia el futuro.
El conflicto interno en la Iglesia católica de hoy sigue siendo el mismo de las últimas décadas: un ala empuja hacia una iglesia doctrinaria fundamentalista, de dogmas innegociables y castigos, y otra empuja por una iglesia solidaria, compasiva y misericorde con la diversidad y complejidad humana.
A pesar de la apertura del papa Francisco, en la Iglesia Católica ha dominado en las últimas décadas el conservadurismo dogmático, en consonancia con el crecimiento del movimiento evangélico.
En la medida que ahora arrecia el conservadurismo autoritario de ultraderecha en el mundo, queda por ver qué rumbo tomará la Iglesia católica cuando termine el papado de Francisco.