Latinoamericanas
Vecinos de Venezuela intentan ponerle presión financiera a Maduro
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9 años agoon
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LA REDACCIÓN
En una maniobra que podría tener repercusiones económicas significativas, un grupo de 12 países de las Américas se negó el martes a reconocer la asamblea constituyente de Venezuela o cualquier ley que pase con respecto a empresas petroleras conjuntas o emisiones de deuda.
La declaración hecha por los cancilleres de Canadá y de varios países latinoamericanos es el último indicio del creciente aislamiento de Caracas. Ocurrió el mismo día en que la ONU fustigó al gobierno del Presidente Nicolás Maduro por violaciones de derechos humanos, incluyendo la muerte de 73 manifestantes de la oposición.
El Sr. Maduro convocó la asamblea constituyente en lo que él alega fue un esfuerzo por resolver las múltiples crisis del país, pero los críticos insisten que fue una toma de poder. Desde su instalación el viernes, la asamblea ha asumido el control de la Asamblea Nacional — dominada por la oposición y elegida democráticamente —, ha expulsado a la fiscal general, ha establecido una “comisión de la verdad”, y ha pasado decretos que prometen “apoyo y solidaridad” al impopular presidente.
“Hay dos puntos que se deben enfatizar”, dijo el canciller mexicano Luis Videgaray desde Lima, donde se realizó la reunión de cancilleres. “El primero es nuestro total apoyo a la Asamblea Nacional. El segundo es que no reconocemos las resoluciones de la asamblea constituyente, sólo reconoceremos las que, conforme a la constitución venezolana, requieran la aprobación de la Asamblea Nacional.”
Bajo la constitución vigente, se necesita la aprobación de la Asamblea Nacional para todas las cuestiones de deuda y empresas conjuntas de energía, incluso las que Caracas espera firmar con la empresa energética estatal rusa Rosneft.
La denominada declaración de Lima, que “condena la ruptura del orden democrático de Venezuela”, fue firmada por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú.
Cuba, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, que son partidarios del Sr. Maduro, no asistieron y en vez se incorporaron a una reunión rival que se sostuvo en Caracas, donde el ministro de relaciones exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, afirmó que la elección del 30 de julio de la asamblea constituyente del Sr. Maduro había sido “una lección de democracia”. La votación ha estado plagada de alegaciones de fraude, incluso de la empresa que proporcionó las máquinas electrónicas de votación.
EEUU tampoco asistió a la reunión de Lima, en lo que pareció un intento de asumir una posición secundaria y dejar que los países latinoamericanos tomaran la delantera en negociar con Venezuela. Washington ya ha impuesto una serie de sanciones específicas, dirigidas contra funcionarios del régimen, incluyendo al Sr. Maduro, y según informes, está presionando a países europeos y latinoamericanos a que sigan su ejemplo.
La profundización de la crisis política venezolana y la amenaza de adicionales sanciones estadounidenses, como una prohibición de la importación del petróleo venezolano, han empeorado la crisis en el país. Repsol, la empresa energética española, ha retirado a sus trabajadores extranjeros de Venezuela, como ha hecho Statoil de Noruega. Chevron de EEUU y Total de Francia también han quitado algunos de sus empleados.
Desde la disputada elección, las fuerzas de seguridad venezolanas han incrementado su presencia pública y el comisionado de derechos humanos de la ONU ha advertido sobre el “amplio y sistemático uso” de fuerza excesiva, detención arbitraria y otras violaciones de derechos.
El Sr. Maduro ha enfrentado cuatro meses de manifestaciones callejeras de oposición y algunas señales de fractura dentro de las fuerzas armadas. El domingo, soldados rebeldes que el Sr. Maduro clasificó de mercenarios, atacaron una base del ejército en la ciudad regional de Valencia, pero fueron derrotados, según el gobierno.
Por John Paul Rathbone, (c) 2017 The Financial Times Ltd. All rights reserved
Latinoamericanas
Fujimori presenta una leve ventaja en la segunda vuelta presidencial en Perú
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12 horas agoon
junio 7, 2026Agencia AFP
Perú.-La derechista Keiko Fujimori aventaja levemente al izquieridista Roberto Sánchez en los sondeos a boca de urna en un reñido balotaje presidencial (segundoa vuelta) este domingo en Perú, marcado por la inestabilidad política y la criminalidad.
Keiko Fujimori, hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000), se enfrentó en su cuarto intento de llegar a la presidencia a Sánchez, heredero político del exmandatario Pedro Castillo, preso por el fallido autogolpe de Estado de 2022.
Fujimori obtiene 50,7% frente 49,3% de Sánchez, según la encuestadora privada Ipsos; y 50,5% contra 49,5%, de acuerdo con Datum, lo que muestra prácticamente un empate técnico.
Las mesas de votación cerraron a las 17H00 locales (22H00 GMT), tras una jornada sin mayores incidentes a diferencia de la caótica primera ronda plagada de fallos técnicos y denuncias de fraude.
Fujimori, administradora de 51 años, apeló al legado ambivalente de su padre, quien estabilizó la economía, derrotó a la insurgencia, pero fue acusado de crímenes de lesa humanidad.
Sánchez, congresista y exministro de 57 años, reivindicó la herencia campesina de Castillo. Como muestra de lealtad, esperó los resultados a boca de urna en la cárcel donde está recluido su mentor, a quien prometió indultar.
Los dos candidatos no superaron juntos el 30% en una primera vuelta, en abril, empañada por denuncias de fraude que aumentaron la desconfianza en las instituciones peruanas.
– «Comunismo» o «dictadura» –
«Voté por Keiko porque representa estabilidad. Lamentablemente, no le hemos dado oportunidad de gobernar», declaró Luis Bernaola, técnico electrónico de 44 años.
Sánchez moderó su discurso de «cambio radical», se distanció de los ultranacionalistas, y dijo a la AFP que quiere una relación «respetuosa» con Washington.
El izquierdista, que lleva siempre el sombrero que le regaló Castillo, acusa a Fujimori de ser parte de la «dictadura» del poderoso Congreso que derriba presidentes, donde ella tiene influencia.
Sin afectar el balotaje, un juez lo envió a juicio por presuntas anomalías financieras en su partido. Si gana la presidencia tendría inmunidad, aunque es vulnerable ante un parlamento inclinado a la derecha.
Ninguno tiene mayoría legislativa. El futuro presidente deberá tejer alianzas si quiere concluir su mandato, opinó el analista Jeffey Radzinsky.
El ganador sustituirá a partir del 28 de julio al mandatario interino José María Balcázar.
– Extorsiones, lo más crítico –
Pese a la desilusión política, la mayor preocupación de los peruanos es la inseguridad en un país donde proliferan las bandas criminales y las denuncias de extorsión aumentanon nueve veces en cinco años.
«Es lo más crítico. Espero que acaben con la delincuencia», aseguró a la AFP Carlos Altamirano, ingeniero de 49 años, tras votar en el norte de Lima.
Fujimori receta mano dura: militarizar cárceles y zonas conflictivas, y expulsar migrantes para acabar -dice- con la «lacra social» con la «misma fuerza» con que su padre venció a la insurgencia en los años 1990.
Sánchez propone encarar la corrupción en la policía y la justicia, ante lo que denuncia como una complicidad de élites políticas con la criminalidad.
Su base social está en el campo empobrecido y abandonado, donde la inseguridad es menor. Fujimori la tiene en Lima, que de 2020 a 2025 triplicó la tasa de homicidios, para llegar a un índice de 23 por cada 100.000 habitantes.
El ganador recibirá un Perú económicamente estable, con un crecimiento del PIB del 3,4% y baja inflación. Pero siete de cada diez trabajadores están en la economía informal.
Fujimori defiende las propuestas neoliberales, el respeto a la propiedad privada y la atracción de inversiones.
Sánchez ofreció alzas salariales y tratamiento de tranquilizar a los inversionistas al prometer que mantendrá la apertura económica e independencia del banco estratégico central.
Latinoamericanas
Una nueva respuesta humanitaria beneficiará a más 400.000 personas en Haití
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6 días agoon
junio 1, 2026
Ciudad de Panamá, (EFE).- Una nueva respuesta humanitaria abarcará a más de 400.000 personas en Haití afectadas por la prolongada crisis de violencia en el país, donde más de la mitad de la población necesita asistencia alimentaria y sanitaria, informó este lunes la ONG global Plan International.
Esta iniciativa beneficiará a más de 400.000 personas en los departamentos de Ouest, Centre y Artibonite, y contempla la cobertura de sus necesidades más urgentes de alimentación, refugio y artículos esenciales.
«Lo que vemos cada día en Haití exige una respuesta a esta escala. Las familias desplazadas, y las comunidades que las acogen, están cargando con el peso de una crisis que no se detiene», afirmó el director de Plan International Haití, Prospery Raymond, en una comunicado de prensa.
Los servicios de nutrición ampliarán el acceso a prevención, detección y tratamiento de la desnutrición aguda severa en sitios de desplazados y comunidades de acogida, al tiempo que los servicios de protección de la niñez conectarán a niñas y niños afectados por la violencia, el desplazamiento y la separación familiar con servicios esenciales y con especial atención a las niñas y a otros grupos en mayor riesgo.
La ONG global recordó que Haití atraviesa una de las peores emergencias humanitarias de su historia reciente, impulsada por la violencia armada, el desplazamiento masivo, la inseguridad alimentaria severa y el colapso de los servicios esenciales que están dejando a millones de familias sin acceso a necesidades básicas.
«Más de 6,4 millones de personas -más de la mitad de la población- necesitan asistencia humanitaria en Haití. El hambre es una de las caras más severas de esta crisis: la actualización del IPC (Marco Integrado de Clasificación de la Seguridad Alimentaria) publicada en abril de 2026 identifica a 5,8 millones de personas en inseguridad alimentaria aguda y advierte que el 70 % de las personas que viven en sitios de desplazados en Puerto Príncipe enfrenta carencias alimentarias severas», indicó Plan.
La organización recalcó que en Puerto Príncipe y sus alrededores, grupos armados controlan amplias zonas y exponen a la niñez al reclutamiento, la explotación, la violencia sexual y la interrupción de su educación.
Agencia AFP
La Paz, Bolivia.-El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, advirtió el miércoles que la crisis «está llegando al límite», en una nueva jornada de manifestaciones que exigen su renuncia pese a la posibilidad de que declare un estado de excepción para frenar las protestas.
Paz enfrenta desde hace casi un mes una convulsión social, con bloqueos de carreteras por parte de campesinos, obreros y transportistas que pedían medidas contra la crisis económica, la peor en cuatro décadas, y ahora exigen su renuncia.
«El que quiera destruir la patria se las va a ver con este presidente y con toda la fuerza de la Constitución», advirtió, en alusión a los estados de excepción.
Pero las manifestaciones no paran. Con banderas indígenas, miles de campesinos indígenas, la mayoría mujeres, marcharon este miércoles, en el Día de la Madre, por el centro de La Paz.
La marcha de campesinas se unió en una sola protesta con choferes en huelga que han paralizado parcialmente el transporte público.
«La policía boliviana no puede reprimir contra su propio pueblo. Ellos vienen de las mismas comunidades. No pueden enfrentarse contra sus propios hermanos, contra su padre, contra su madre (…) que se repliegue», dijo a la AFP Froylan Choque, en la manifestación.
– «Peor que el covid» –
La Paz, sede del gobierno, y la vecina ciudad de El Alto, son el epicentro de las protestas y bloqueos, que han causado escasez de alimentos, medicinas y combustible. En otras ciudades, como Oruro (oeste), Potosí (suroeste) y Cochabamba (centro) el problema es menor.
Grupos de cientos de vecinos en La Paz también han marchado en estos días en contra de los bloqueos de carreteras, constató la AFP.
Según el presidente, los efectos en la economía llegan a los 600 millones de dólares de pérdidas en un país en severa crisis desde 2023, que agotó sus reservas de dólares y su inflación ronda el 15%.
«Es peor que el covid», manifestó Paz, al hablar de la escasez y la subida de precios provocada por los bloqueos en La Paz y El Alto.
En un intento por bajar las tensiones, Paz, economista de 58 años, anunció esta semana que bajará a la mitad su salario, en una medida casi simbólica pues su ingreso mensual es equivalente a 3,448 dólares.
El anuncio no ha surtido ningún efecto entre los manifestantes.
«Estamos hartos con este presidente (…) Por culpa de él, está sufriendo toda la gente boliviana», expresó este miércoles Delta Salinas, otra de las manifestantes.
El gobierno de Paz denuncia un intento de «alterar el orden democrático» y señala al expresidente socialista Evo Morales (2006-2019), prófugo por un caso de presunta trata de una menor, de impulsar los disturbios en las protestas.
El líder cocalero, refugiado en la zona del Chapare, su bastión político, insta a Paz a que llame a nuevas elecciones en 90 días.
