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Ven economías en el mundo pueden tener mejores resultados
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13 años agoon
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LA REDACCIÓN
Ginebra.- un nuevo informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y Desarrollo (UNCTAD), las crecientes brechas en el ingreso y la riqueza en el mundo no son un resultado inevitable de la globalización y el cambio tecnológico.
Sostiene que el aumento de la concentración de los ingresos en unas pocas manos limita el potencial económico de las naciones al debilitar la demanda de bienes y servicios y reducir las posibilidades de educación y movilidad social de muchas personas, con lo que se estarían infrautilizando sus aptitudes y los posibles adelantos económicos.
El estudio afirma que esas tendencias pueden y deben revertirse mediante una intervención del Estado basada en las políticas fiscal y laboral.
El documento…
El texto del documento es el siguiente:
«SEGÚN UN INFORME, EL AUMENTO DE LA DESIGUALDAD
NO ES INEVITABLE Y LAS ECONOMÍAS PODRÍAN OBTENER
MEJORES RESULTADOS CON UNA DISTRIBUCIÓN
MÁS EQUITATIVADE LOS INGRESOS
En el Informe sobre el Comercio y el Desarrollo se afirma que las causas de la creciente desigualdad pueden variar, pero es posible revertir la tendencia utilizando las políticas públicas en materia de fiscalidad y mercados laborales
Según un nuevo informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y Desarrollo (UNCTAD), las crecientes brechas en el ingreso y la riqueza en el mundo no son un resultado inevitable de la globalización y el cambio tecnológico.
En el estudio se sostiene que el aumento de la concentración de los ingresos en unas pocas manos limita el potencial económico de las naciones al debilitar la demanda de bienes y servicios y reducir las posibilidades de educación y movilidad social de muchas personas, con lo que se estarían infrautilizando sus aptitudes y los posibles adelantos económicos.
El informe afirma que esas tendencias pueden y deben revertirse mediante una intervención del Estado basada en las políticas fiscal y laboral.
Hoy se ha publicado el Informe sobre el Comercio y el Desarrollo de 2012[1], subtitulado «Políticas para un crecimiento incluyente y equilibrado».
Las tendencias de los tres últimos decenios muestran un aumento de la desigualdad del ingreso entre países y dentro de estos. La parte del ingreso total correspondiente a los salarios se ha reducido en la mayoría de los países desarrollados y en muchos países en desarrollo. Por ejemplo, se contrajo 5 puntos porcentuales o más en Australia, los Estados Unidos de América y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, y en 10 puntos porcentuales o más en Alemania, Francia e Irlanda. En varios países, actualmente entre el 10% y el 20% de la riqueza nacional se concentra en el 1% más acaudalado de la población.
Se ha producido un cambio general similar entre los países. Si bien en 1980 el ingreso per capita de las 15 naciones más ricas era 44 veces el de las 15 más pobres, para el año 2000 esa proporción se había incrementado a 62. Sin embargo, en el informe se matiza que en 2009, esa proporción se había reducido a 56 gracias a la mejora de los resultados económicos en varios países en desarrollo o en transición.
En el informe se señala que, puesto que la globalización ha avanzado notablemente en ese mismo período de 30 años, varios economistas sostienen que el aumento de la desigualdad del ingreso es un resultado necesario de la dinámica expansión del comercio internacional y los flujos financieros, y los rápidos avances tecnológicos.
Ahora bien, según el informe este resultado no es inevitable y los gobiernos pueden recurrir a las políticas fiscales y laborales para reducir la desigualdad del ingreso.
Se afirma que este objetivo está justificado no solo por razones de equidad y bienestar social, sino también porque mejoraría los resultados económicos. Las familias de renta media y baja destinan una mayor proporción de sus ingresos al consumo, precisa el informe, y ese consumo genera la demanda que impulsa a las economías modernas. Además se señala que la débil recuperación que se está produciendo tras la recesión de 2009 en las economías desarrolladas obedece directamente a la falta de demanda.
Es incluso probable que la creciente proporción del ingreso acaparada por los ricos haya contribuido a la crisis financiera mundial. En algunos países desarrollados, las pingües primas abonadas a los directivos de empresas, gestores y agentes financieros estaban muchas veces ligadas a la asunción de un riesgo excesivo con el fin de obtener beneficios a corto plazo y dividendos para los accionistas, mientras que los asalariados se veían obligados a contraer deudas para mantener su nivel de vida. Según el informe, «la concentración excesiva de los ingresos fue uno de los factores que condujo a la crisis mundial, ya que estaba vinculada a inventivos perversos para las personas con mayores ingresos y a un alto grado de endeudamiento en los grupos de menores ingresos». El informe prevé que no se producirá una salida significativa de la recesión hasta que los grupos de renta media y baja consigan unos ingresos suficientes para destinarlos al consumo.
El Informe sobre el Comercio y el Desarrollo sostiene que una distribución más equitativa del ingreso resulta también positiva a largo plazo, pues las disparidades acusadas privan a muchas personas de acceso a la educación y al crédito e impiden la expansión de los mercados nacionales. A lo largo de los años y las décadas, ello supone una ingente pérdida en términos de potencial económico de un país. Por lo tanto, una mejor estructura de la distribución del ingreso contribuiría a estimular y sostener el crecimiento económico a corto plazo e incentivaría más la inversión, la innovación y la creación de empleo a largo plazo, según el informe.
En el informe se afirma que en los países desarrollados, el aumento de la desigualdad es en parte atribuible a los cambios de comportamiento que se han producido en el sector empresarial: en lugar de reaccionar a la mayor competencia internacional mediante inversiones para aumentar la productividad, las empresas han buscado beneficios deslocalizando su producción a países con salarios bajos o manteniendo un nivel salarial reducido ante la mera amenaza de una deslocalización. Gran parte de los beneficios resultantes se utilizaron para pagar dividendos y recomprar acciones con el fin de maximizar el valor para los accionistas. En consecuencia, la contención de los salarios a nivel nacional se ha acompañado de una captación de ingresos cada vez mayor por los grupos más adinerados, como los rentistas y los «ricos trabajadores» en cargos de dirección.
En el informe se afirma que, en las economías en desarrollo y en transición, los resultados de la globalización y el cambio tecnológico con respecto a la distribución han dependido de los cambios en las estructuras de producción. El desplazamiento de la mano de obra, que ha abandonado la agricultura en favor de actividades con mayor productividad, como la manufactura, puede haber tenido inicialmente efectos negativos en la distribución de los ingresos, por ejemplo en China; es decir, los trabajadores de las fábricas ganan mucho más que los agricultores, y si bien para todos los trabajadores la situación ha mejorado, algunos están mejor que otros.
Sin embargo, cuando la globalización impulsada por las finanzas da lugar a una desindustrialización prematura y/o inestabilidad y crisis financieras, como ha sucedido en América Latina y las economías en transición, el traspaso de la mano de obra del sector manufacturero a actividades menos productivas (como los servicios en el sector informal o empleos precarios) o el hecho de que los trabajadores simplemente pierdan su empleo contribuye a reducir los niveles salariales y a agravar la brecha de ingresos. Según el informe, las crisis financieras y el amplio proceso de privatizaciones de empresas estatales han alterado también la estructura de la propiedad de las empresas y favorecido la concentración de la riqueza y los ingresos.
Internacionales
Decenas de personas protestan en Lisboa contra la captura de Maduro
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4 días agoon
enero 5, 2026Agencia Efe
Lisboa.- Varias decenas de personas protestaron este lunes en Lisboa contra el ataque de Estados Unidos en Venezuela y la captura el pasado sábado del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Concentración frente a la estatua de Simón Bolívar
Los manifestantes, en su mayoría portugueses, se concentraron delante de la estatua de Simón Bolívar, que se encuentra en la céntrica Avenida da Liberdade, con cánticos como «Venezuela no se rinde, la soberanía no se vende», «Venezuela no está sola» y «Venezuela soberana y bolivariana».
Entre los asistentes también se podían ver carteles con fotos de Maduro y mensajes pidiendo su liberación, pancartas en las que exigían la no intervención estadounidense, así como banderas venezolanas y cubanas.
Convocatoria y declaraciones del CPPC
La protesta fue convocada por varias organizaciones, entre ellas el Consejo Portugués para la Paz y la Cooperación (CPPC), contra «las amenazas y las agresiones de Estados Unidos», así como para pedir a la comunidad internacional y al Gobierno portugués que condenen sus acciones.
«El Gobierno portugués, al no condenar este acto, está violando lo establecido en nuestra Constitución, que establece que las relaciones entre los pueblos deben basarse en el respeto por la soberanía, la autodeterminación y la libre elección de su destino», dijo a EFE Isabel Camarinha, presidenta del CPPC.
Camarinha agregó que detrás de la acción de Washington «están los intereses del petróleo y las inmensas riquezas que quieren de Venezuela y otros países de América Latina y del Caribe». «Esta amenaza de Trump ahora se ha materializado en Venezuela, pero ya amenaza también a otros países de América Latina«, concluyó.
Diversos sectores políticos, sociales y organizaciones civiles en Europa y América Latina han expresado históricamente su oposición a sanciones, bloqueos económicos y acciones militares que consideran violatorias de la soberanía venezolana.
Internacionales
Marco Rubio explicó por qué no fueron detenidos Padrino López y Diosdado Cabello
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4 días agoon
enero 5, 2026Agencias
Mientras el país despertaba con la noticia de la caída del régimen, una pregunta comenzó a resonar entre analistas y ciudadanos: ¿por qué figuras clave como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López permanecieron en libertad y no fueron arrestadas durante el operativo?
Según explicó el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en una entrevista concedida a la cadena CBS News, la decisión no fue producto de la improvisación, sino el resultado de una estrategia cuidadosamente planificada. El objetivo principal de la operación era capturar al hombre que, en palabras de Rubio, “afirmaba ser el presidente del país, sin serlo”, quien encabezaba la lista de prioridades para Washington.
Rubio precisó que tanto Nicolás Maduro como su esposa fueron arrestados en el marco de la operación, al estar señalados por delitos. Al ser consultado sobre si otras figuras del régimen, como Diosdado Cabello y Padrino López, continúan siendo buscadas por la justicia estadounidense, el funcionario respondió que la operación no contemplaba una intervención prolongada ni múltiples detenciones simultáneas.
“No vamos a entrar y simplemente capturarlos a todos. Imaginen la reacción internacional si hubiéramos tenido que permanecer allí varios días para arrestar a otras personas”, explicó Rubio. “Conseguimos lo prioritario. El número uno en la lista era el hombre que decía ser el presidente del país, y fue arrestado junto con su esposa, quien también está acusada”.
El secretario de Estado subrayó la complejidad logística del operativo, que incluyó el aterrizaje de helicópteros en una de las bases militares más resguardadas del país, la irrupción en la residencia de Maduro, su detención formal y su extracción del territorio venezolano en cuestión de minutos, todo sin bajas entre el personal estadounidense.
Para quienes veían en la operación una oportunidad para desmantelar por completo el círculo cercano del régimen, Rubio aclaró que la decisión respondió a un cálculo estratégico y a la necesidad de priorizar objetivos. “¿Esperaban que aterrizáramos en otras cinco bases militares?”, cuestionó. Según explicó, la misión fue diseñada para minimizar riesgos y asegurar el éxito del objetivo central: la captura de Nicolás Maduro.
Internacionales
Nicolás Maduro: Soy el presidente de Venezuela y me considero un prisionero de guerra
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4 días agoon
enero 5, 2026Agencia EFE
Nueva York, Estados Unidos.-El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseveró este lunes en su primera comparecencia ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York (SDNY) que sigue siendo el presidente del país suramericano y que se considera «un prisionero de guerra«.
«Soy el presidente de Venezuela y me considero un prisionero de guerra. Fui capturado en mi casa en Caracas», afirmó Maduro durante la vista, en la que tanto él como su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables de los cargos que afrontan.
