Análisis Noticiosos
4F
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14 años agoon
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LA REDACCIÓNPor Elías Jaua
Hace 21 años un rayo alumbró la media noche, se iluminó de nuevo el cielo, tras una larga noche de corrupción, miseria y masacre contra el pueblo. Horas más tarde, se develaba ante nosotros el líder de la rebelión militar, apareció el rostro de aquel rayo: El Comandante Chávez y su mirada de águila elevada. Vaya que aquel día nos ha cambiado la vida en lo personal y nos ha cambiado la historia como pueblo.
Cada frase, cada gesto de aquel Comandante de boina roja, fue seguido con atención por toda Venezuela, y el “Por Ahora” quedó grabado en el imaginario colectivo, para la mayoría popular como símbolo de lucha y para los poderosos como una mueca de temor. Ambos tenían razón en sus apreciaciones.
En lo personal, de las palabras del Comandante Chávez aquel 4F de 1992, me quedó retumbando en la conciencia la frase: “…y el país tiene que enrumbarse hacia un destino mejor”. Hoy 21 años después me detengo a reflexionar sobre ese destino, que es hoy presente y sigue siendo futuro. Ahora mismo, estoy volando, retornando de la República Popular China, donde estaba cumpliendo una misión diplomática que me instruyó el Presidente Chávez, allí me reuní con el Canciller Yang Jiechi y un alto dirigente del Comité Central Permanente del Partido Comunista Chino, Yu Zhengsheng; recibiendo a través de ellos la solidaridad del Presidente Chino Hu Jintao y del Secretario General del Partido Xi Jinping, para con el Comandante Chávez, así como sus muestras de admiración y respeto por nuestro pueblo.
En ambas reuniones se expresó la voluntad de China de seguir profundizando las relaciones con Venezuela, al más alto nivel estratégico y con beneficio mutuo. Estos gestos de respeto y confianza por nuestra Patria, son una muestra de que el país se enrumbó por un destino mejor.
Pero más allá de este ejemplo, están las Misiones Sociales Socialistas y su impacto en la reducción sustantiva del hambre y la pobreza, están las positivas tasas de escolaridad y salud, están los grandes esfuerzos y primeros logros del desarrollo socialista científico, tecnológico, industrial y agrícola de Venezuela, está la plena soberanía en la Faja del Orinoco y el manejo soberano de nuestro ingreso nacional, está el desarrollo de las obras de infraestructura vial y de transporte (metros, metrocables, etc.), está la hazaña de la Gran Misión Vivienda Venezuela, está la generación de oro en el deporte, la educación y la cultura, está el pueblo con la frente en alto, celebrando los 200 años de la Independencia Nacional, está nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana, moralizada siguiendo el mandato de El Libertador, está nuestra América Latina y el Caribe, dando sus primeros pasos hacia la Unión como lo soñó Bolívar, pasos donde Venezuela ha jugado un papel de vanguardia.
Hoy está Bolívar vivo en las luchas de nuestro pueblo y aquí está un pueblo vivo, organizado y cada día más consciente de su Poder originario. No hay duda Comandante Chávez, Ud. ha cumplido, ha enrumbado a nuestro país hacia un destino mejor.
El relámpago Chávez sigue alumbrando el horizonte de la Patria y su mirada de águila elevada sigue fulgurante, como se la he visto en estos días que he tenido la dicha de reunirme con él.
Hoy, 4 de febrero de 2013, día de la Dignidad Nacional, rindamos tributo a los centenares de soldados, oficiales, estudiantes, hombres y mujeres del pueblo que empujaron el Sol para que amaneciera más temprano la Patria Nueva. En especial a los mártires, que con su vida, nos legaron un destino mejor para nuestra Patria. Honor y Gloria.
Por ellos y ellas, debemos redoblar el esfuerzo para superar los problemas que aún son un desafío, conjurar las amenazas y hacer irreversible el destino bueno de la Patria de Simón Bolívar.
¡¡Viva el Comandante Chávez; Viva el 4F; Viva la Revolución Bolivariana; Viva el Socialismo; Viva el Pueblo, Viva Bolívar!!
Análisis Noticiosos
La Pérdida de la Cultura del Trabajo
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6 días agoon
septiembre 17, 2026Por José Cabral
Un fenómeno muy preocupante que se produce en la República Dominicana tiene que ver con la pérdida de la cultura del trabajo.
Aparentemente hay un relativo cumplimiento con las obligaciones laborales cuando se trata de una empresa con altos niveles de organización y supervisión.
La pérdida de la cultura del trabajo puede ser demoledora para la micro, pequeña y mediana empresa, en las que no hay forma de que se respete el contrato laboral entre empleados y empleadores.
La desaparición de la cultura del trabajo en el país representa una crisis muy profunda debido a la precariedad laboral, la informalidad y la pérdida de incentivos para el esfuerzo formal.
La pérdida de la cultura del trabajo está asociada a una serie de factores como los bajos salarios y que un empleo no garantiza la salida de la pobreza, según los estudios económicos al respecto.
Sin embargo, la razón principal, siempre de acuerdo a lo que puedo observar, obedece a la crisis de valores que impacta a la sociedad dominicana.
Hay una tendencia muy acentuada a no cumplir con la responsabilidad asumida, es decir, que se observa una negación de la gente a asumir sus obligaciones.
Inclinarse por la vida fácil es una percepción ciudadana que tiene que ver con la crisis de valores que procura la búsqueda de ingresos sin hacer ningún esfuerzo, cuyo ejemplo más contundente es la famosa “botella” a nivel estatal, la cual es estimulada por el clientelismo que promueven los partidos políticos.
Lo otro que explica el fenómeno es que la gente ha aprendido a reclamar sus derechos sin cumplir con sus deberes.
Es una percepción generalizada, la cual va de lo pequeño a lo grande y lo contrario, pero no parece que haya una respuesta a la vista por tratarse de una realidad en la que el Estado no hace ningún esfuerzo planificado para combatirla.
Análisis Noticiosos
La burocracia vuelve a representar la comedia triste de la entrega.
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2 semanas agoon
septiembre 11, 2026
Asistimos, con el alma acongojada pero erguida en el patriotismo más puro, al espectáculo de unos ministros que celebran como proeza histórica el servilismo diplomático.Análisis Noticiosos
El orgullo de ser dominicano bien valorado, da seguridad y confianza.
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3 semanas agoon
septiembre 5, 2026Por José Cabral
Hace ya muchos años fuí testigo de varios anécdotas que deben servir para algo a cualquier persona, no importa de que país sea.
En un lugar en Nueva York llamado Merchant, donde se vende vinos y cigarros y se toca Jaz, compartía con unos amigos, entre ellos había varias muchachas colombianas y una de ellas me pregunta que si soy dominicano y le responde que sí.
Y de inmediato me narra que su hermana más joven, quien se encontraba también en el lugar, tenía un noviazgo con un joven dominicano, pero que esa relación le había traído muchos problemas a la familia, porque su papá entendía que la misma no debía existir.
Me decía la joven que su papá siempre decía que lo menos que él debía hacer era estrangular a su hija por mantener una relación que podía terminar en procreación con una persona de una baja procedencia.
Pero la historia se repite unos años después en la calle 50 y la quinta avenida de la ciudad de Nueva York cuando me decía otro señor que conoció una muchacha tan hermosa y educada de apellido Trujillo que nadie podía pensar que fuera dominicana.
Evidentemente que ambas narraciones tenían su explicación en que la mayor parte de la inmigración dominicana hacia los Estados Unidos, que es el escenario analizado, procedia en ese momento del campo y cuya formación académica y cultural es muy pobre.
Además, por un asunto cultural, la mayoría de los dominicanos radicados en Nueva York proceden de barrios muy pobres o del campo de la región del Cibao, cuyas características y acento es, podría decirse, la representación de un regionalismo que se expresa a través del uso de la i para hablar.
Naturalmente, las razones que tienen que ver con que mucha de nuestra gente no haya tenido la oportunidad de cursar estudios universitarios y de tener una buena formacion cultural son parte de las deficiencias que se observa en el Estado dominicano.
De cualquier manera, la imagen de cualquier gentilicio se complica o deteriora cuando una buena parte del grupo étnico de que se trate se ve involucrado en actividades que nadie quiere para su familia, aunque, naturalmente, ese no sea el caso de lo planteado en este comentario.
Hay que decir que los propios colombianos se vieron en una situación indeseable cuando la época de Pablo Escobar que un pasaporte de ese país era prácticamente una ofensa a nivel internacional.
La enseñanza que quiero dejar con estas narraciones es que el orgullo de ser dominicano es algo que no se negocia, pero el mismo está determinado por la imagen que se venda en la comunidad internacional.
Y para sentirse orgulloso de la dominicanidad hay que partir, principalmente, de que sea un país en el que la dignidad humana sobresalga sobre la mayoría de los derechos, pero además que quien la representa sea gente con la decencia y un comportamiento acorde con los tiempos de las sociedades civilizadas.
Ciertamente que las democracias han fallado, sobre todo por el comportamiento de los partidos políticos y si bien hay que combatir ese mal y buscar la sustitución ahora y para siempre de esos actores de la vida nacional, pero cualquier solución al respecto no puede ser peor que lo que existe y sobre la base de lesionar el orgullo de ser dominicano.
Con esto quiero decir que en aras de preservar el orgullo nacional, se debe procurar llevar a la direccion del Estado a personas que, no sólo sean éticas y defensoras del interés nacional, sino también que coloquen en la cima, si es posible, la imagen del gentilicio por tener una conducta en el contexto de una sociedad civilizada.
Hay una expresión popular que dice que es muy importante guardar bien las apariencias, lo cual es aplicable en estos momentos en la República Dominicana, pero que ello no sea una causa para dejar de gestionar la salida del poder de los que han dañado gravemente la democracia, aunque, naturalmente, sin apoyarnos en ciudadanos que, aunque tienen el derecho constitucional de elegir y ser elegido, pero que su comportamiento lo descalifica para representar a todos los que tenemos un criterio muy claro del orgullo de ser dominicano y lo que ello implica para la economia y toda la vida nacional.
