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Maldiciones, herencias y acusaciones de colonialismo. ¿Qué pasará con las joyas de Isabel II?
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4 años agoon
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LA REDACCIÓN
Madrid.- Cuenta la leyenda que todos los varones que han poseído el Koh-i-Noor han caído en desgracia. Un texto hindú del siglo XIV dice que “quien posea este diamante dominará el mundo, pero también conocerá todas sus desgracias. Solo Dios o una mujer pueden llevarlo con impunidad”. Nadie se ha atrevido a desafiar la profecía en los últimos siglos, pero las cosas podrían cambiar, pues es un hombre, Carlos III de Inglaterra, quien acaba de heredarlo. El Koh-i-Noor es uno de los diamantes más grandes del mundo. Se han librado guerras en su nombre. Perteneció a monarcas hindúes, mongoles, persas y afganos. Y en 1877 pasó a manos de la familia real británica, cuando la reina Victoria fue nombrada emperatriz de la India. La joya se engastó en el centro de la llamada Corona de la reina Isabel, que ahora ha heredado el nuevo rey. Muchos esperan que no sea él quien la luzca y que, siguiendo la tradición —o superstición— familiar, se la ceda a su esposa, la reina consorte Camila. Otros tantos, en la India, esperan otra cosa.
La muerte de Isabel II, el 8 de septiembre, ha galvanizado en los últimos días una vieja disputa internacional. Las autoridades indias creen que la inclusión de esta joya nacional en la corona británica es un símbolo del yugo colonial. Aseguran que la pieza fue robada por la familia real británica, no regalada. Y las acusaciones se han intensificado en los últimos días en las redes sociales, donde el nombre de la joya se convirtió en trending topic nada más anunciarse la muerte de la monarca. La disputa viene de lejos. En 2010, el entonces primer ministro británico, David Cameron, abordó el tema en una entrevista en la televisión india con unas declaraciones que dieron la vuelta al mundo: “Si accediéramos a todas las peticiones, el Museo Británico se quedaría vacío”.
Esta es una de las muchas historias que han salido del joyero de Isabel II en los últimos días y representa muy bien por qué han despertado el interés del pueblo británico (y mundial), pues conjugan el lujo y boato de la corona con su pecado original. Son joyas, pero cuentan historias de maldiciones, intrigas palaciegas y conflictos morales e internacionales.
El año parlamentario del Reino Unido se inauguró en 2022 con un discurso del entonces príncipe Carlos. No faltó, eso sí, la Corona de la reina Isabel, aunque el actual monarca no se la puso.GETTY IMAGESSon tan famosas que han acabado convirtiéndose en una expresión: las Joyas de la Corona son una colección de alhajas y tesoros que pasa por ser la más valiosa del mundo. Más de dos millones de personas las visitan cada año en la Torre de Londres. La Corona de Eduardo el Confesor, la imperial del Estado, la de la India, la Diadema del estado, la Corona pequeña de la reina Victoria, la de la reina Isabel, la de Jorge, príncipe de Gales… Todas pertenecen a la institución, no a la persona de Isabel II, con lo cual han pasado automáticamente al nuevo rey Carlos III, aunque este puede dejarlas a distintos miembros de la familia real, como ya hacía su madre. Kate Middleton ha lucido tiaras, broches y gargantillas pertenecientes a la familia real con cierta asiduidad. Camila también. Incluso Meghan Markle, antes de distanciarse de la familia, las usó en acontecimientos especiales como en su boda con el príncipe Enrique. Normalmente, estas piezas solo se utilizan para la coronación de un monarca, en retratos oficiales y en algunas ocasiones ceremoniales.
¿Con qué joyas será enterrada la reina?
Un funeral de Estado y una coronación son dos actos bastante ceremoniales, así que las especulaciones sobre las joyas que lucirán los protagonistas se han disparado en los últimos días. Durante el funeral, el féretro de Isabel II estará decorado con cuatro objetos, como manda la tradición: el estandarte del monarca británico, el Cetro de la cruz, el Orbe del soberano y la Corona del Estado imperial (que ya se han podido ver en su traslado del palacio de Buckingham al Parlamento). Esta última tiene más de 3.000 piedras preciosas incrustadas, pero es una en concreto la que ha llamado la atención de la prensa. El diamante Cullinan II, conocido como la Gran Estrella de África, fue encontrado en Sudáfrica en 1905. Un general bóer compró el pedrusco y se lo regaló a Eduardo VII, rey de Inglaterra de la época, como demostración de lealtad del pueblo bóer, pocos años después de la guerra que enfrentó a Inglaterra con sus colonias. El gesto fue visto como un acto de servidumbre colonialista incluso en la época y aún hoy muchos sudafricanos piden que se devuelva el diamante.
Estos objetos adornarán el féretro de la reina, pero muchos especulan con las joyas con las que será enterrada. Lisa Levinson, jefa de comunicaciones de la asociación de joyeros Natural Diamond Council, ha declarado al medio británico Metro que cree que lo será con “su sencillo anillo de bodas de oro galés y un par de pendientes de perlas”. Levinson asegura que su anillo de compromiso, que perteneció a la madre de Felipe de Edimburgo, la princesa Alicia de Battenberg, será probablemente entregado a la princesa Ana, aunque no hay ninguna información oficial al respecto.
La reina Isabel II luciendo las esmeraldas de Cambridge, un juego de joyas que propiciaron el secreto de los testamentos reales en Inglaterra. La foto es de un banquete en Singapur, en octubre de 1989.TIM GRAHAM (GETTY IMAGES)Sobre la ceremonia de coronación de Carlos III (lo que se ha producido estos días ha sido su proclamación, no su coronación) hay menos certezas. Será celebrada el próximo año 2023, y se está preparando en una operación llamada pomposamente Golden Orb. Varios medios británicos han asegurado que será más pequeña, corta y económica de aquella que coronó a la difunta reina, hace 70 años. Aun así, parece difícil que la ceremonia, ligada a la tradición y el boato de esta institución centenaria, se lleve a cabo sin ciertos elementos litúrgicos. Carlos III recibirá la Corona de San Eduardo, la pieza más importante de las Joyas de la Corona británica, de las manos del arzobispo de Canterbury. Es la corona que se emplea para coronar a los monarcas del Reino Unido. Fue elaborada para la coronación del rey Carlos II. Por su parte, se espera que Camila luzca la Corona de la reina Isabel, con el Koh-i-Noor. Puede que así esquiven la maldición, pero avivarán seguramente la polémica y el enfrentamiento con el pueblo indio.
Queda aún por saber qué sucederá con el joyero personal de Isabel de Inglaterra, las preseas ligadas a su persona y no a la institución y que, por tanto, ella podrá legar libremente. Los tabloides ingleses especulan con el destino de un cofre que atesora más de 300 piezas, con un valor superior a los 120 millones de euros. La mayoría de sus joyas provenían del legado de dos matriarcas reales: su abuela, la reina María de Teck, y su tatarabuela, la reina Victoria. Algunos medios apuntan a que se dividirán entre Camila, Kate Middleton y su hija Carlota.
Lauren Kiehna, autora del libro The Court Jeweler, tiene motivos para pensar que no será así. En declaraciones al medio Page Six, esta historiadora ha aventurado que la reina legará todo a su hijo, por motivos históricos y económicos. “Creo que es muy probable que la reina haya seguido los pasos de su abuela, la reina María [de Teck], y su madre, la reina madre, y haya legado todas sus joyas directamente al nuevo monarca, el rey Carlos III”, manifestó. Esto es así porque la herencia directa entre monarcas, como es el caso, está libre del gravamen del 40% que se aplica a cualquier otra herencia en Inglaterra que supere las 325.000 libras (casi 375.000 euros).
En cualquier caso, el público nunca lo sabrá. Otra de las particularidades de los testamentos reales en Inglaterra es que son secretos. La práctica de sellarlos empezó hace un siglo y se ha arrastrado hasta el testamento del duque de Edimburgo, el más reciente antes de Isabel II. Durante este tiempo, la familia ha solicitado a la justicia mantener en secreto 33 testamentos y se ha repartido de espaldas al público activos por valor de al menos 187 millones de libras (unos 223 millones de euros) actualizados a precios de hoy, según cálculos de The Guardian. La medida se instauró para acallar un lío de faldas del príncipe Francisco de Teck, tío abuelo de Isabel II. Este legó en su testamento las joyas más valiosas de la familia, las esmeraldas Cambridge, a su amante, una mujer noble y casada. La reina María de Teck, hermana de Francisco, solicitó entonces a la justicia que el testamento de su familiar fuera secreto para ahorrarse un escándalo. Y lo consiguió, instaurando un precedente al que se han aferrado los Windsor desde entonces. El testamento era secreto, pero válido, así que la amante heredó las joyas por poco tiempo. María de Teck las compró por unas 10.000 libras de la época y las reintegró en el legado familiar. La reina Isabel II las lució en más de una ocasión. Ahora las repartirá, en secreto y quizá libres de impuestos, entre los suyos.
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Erika Hilton, la diputada trans que preside la Comisión de la Mujer en Brasil
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7 días agoon
marzo 23, 2026
São Paulo.-Hace cuatro años Brasil eligió uno de los Congresos más conservadores de las últimas décadas. Un Parlamento de mayoría bolsonarista, dominado de nuevo por señores de tez blanca, traje, corbata y Biblia. Basta comparar el poder político de los religiosos al de las mujeres. Los escaños de la bancada evangélica duplican a los ocupados por legisladoras. Pese a haber tenido una presidenta, el porcentaje de diputadas en Brasil es menor que en cualquier otro país latinoamericano… Y menor que en Arabia Saudí. Pero en aquella misma elección los brasileños también eligieron por primera vez en la historia a dos diputadas transexuales: las izquierdistas Erika Hilton, 32 años, y Duda Salabert, 44 años.
Paradojas de un país que es al mismo tiempo paraíso e infierno para ese colectivo, porque en pocos rincones del mundo tiene tanta visibilidad, pero ninguno es tan letal (al menos 80 asesinatos en 2025).
La reciente elección de una de ellas, Hilton, como presidenta de la Comisión de Defensa de los Derechos de la Mujer ha desatado una polémica formidable en torno a la diputada, la definición de mujer y la representatividad. “Siempre seré mujer”, contestó ella.
Con once votos a favor y diez en blanco, su designación fue saludada por sus aliadas de la izquierda parlamentaria como un paso más a favor de la inclusión en la política institucional. Toma el relevo al frente de la comisión de una parlamentaria indígena, también del Partido Socialismo y Libertad (PSOL). La diputada Hilton también suele definirse como “una travesti negra, de la periferia”. Erika Santos Silva creció en una favela de Francisco Morato, una ciudad en la zona metropolitana de São Paulo.
En esta controversia, a la cuestión trans, que desgarra al feminismo en medio mundo, se le suman los componentes de raza y clase, una arraigada polarización, la toxicidad de las redes sociales y la cuenta atrás para unas elecciones muy reñidas.
Los más reaccionarios intentaron sabotear la designación con una campaña para la que se apropiaron del lema Ele, não (Él, no), con el que la izquierda intentó galvanizar en 2018 la oposición a que Jair Bolsonaro alcanzara el poder, y lo resignificaron como ofensa tránsfoba. Fracasaron. Una vez electa, los ultras atacaron sin piedad a la diputada Hilton al grito de que no es una mujer “de verdad” y, por tanto, carecería de legitimidad para el cargo. Otras voces combinaron la defensa de los derechos de los transexuales con el temor a que las cuestiones identitarias monopolicen el debate en la Comisión de la Mujer y los problemas cotidianos y acuciantes que atañen a las brasileñas de a pie acaben arrinconados o diluidos en una discusión ideológica.
La nueva presidenta de la comisión ha anunciado que su prioridad será fiscalizar la red de acogida de mujeres maltratadas (en un momento en que Brasil contabiliza cuatro feminicidios al día, más que nunca), luchar contra la violencia política de género y promover políticas de salud integral para las brasileñas.
Blanco de incontables ataques y bregada en frecuentes polémicas, la parlamentaria celebró el nombramiento como “una reparación de la historia para tantas mujeres a las que les negaron la dignidad”. Y a sus críticos los despachó con el estilo combativo que ha convertido en marca de la casa: “La opinión de transfóbicos e imbeCIS es loúltimoo que me importa”, tuiteó con esas mayúsculas, haciendo un juego de palabras en portugués con imbécil y cisgénero, las personas que se identifican con el género con el que nacieron.
Antes de saltar en 2022 al Congreso en Brasilia, Erika Hilton triunfó en las municipales de 2020 como la concejala más votada del país. Destaca entre sus señorías porque entra al embate directo, tiene más de cuatro millones de seguidores en Instagram y es objeto preferencial de ataques y amenazas de la derecha más radical. Y por su aspecto. Sí, tacones, vestidos ajustados y melena siempre impecable. Ella misma ha contado que de niña soñaba con ser presentadora o artista, y que decidió entrar en política al verse tirada en la calle, forzada a ganarse la vida con la prostitución, cuando era una cría de 14 años.
En una larga entrevista con el podcast Mano a mano contó que la misma madre que la crio con su abuela en un hogar donde tuvo la libertad ser tal y como se sentía abrazó un día el fundamentalismo religioso y la expulsó de casa. “De repente, era un demonio, un animal”. Ese dolor la impulsa y la acompañará siempre, aunque se haya reconciliado con su madre. “Queremos caminar con la cabeza erguida, vivir más allá de los 30 años y ser algo más que putas”, explicó en aquella entrevista.
Con un 18% de parlamentarias, los problemas de las mujeres brasileñas siempre han resultado bastante secundarios para el Parlamento. Por la presidencia de la Comisión de la Mujer ya han pasado diputadas de derechas, centro e izquierda, pero si un partido tan pequeño como el PSOL logra presidirla es porque no es ahí donde se libran las batallas políticas más relevantes para sus señorías. Un veterano observador del Congreso dice que la Comisión de la Mujer nunca, desde que fue creada en 2016, había concitado tanta atención.
Tanto Hilton como Salabert se han esforzado hacer política parlamentaria más allá de la defensa de los derechos LGTBQ+. Tienen estilos muy distintos, pero ambas son blanco preferencial de ataques derechistas, sea por su condición de mujeres, por ser transexuales o por sus propuestas. Mientras la primera centra su trabajo en cuestiones de derechos humanos o derechos laborales, como la ampliación de uno a dos días libres por semana, la segunda aborda esos asuntos además de cuestiones mediaombientales y educativas. Mientras a Hilton se la ve cómoda en la confrontación directa, Salabert, del Partido Democratico Trabalista ( PDT), de centro-izquierda, apuesta más por la conciliación.
Al hilo de la polémica, la parlamentaria Salabert ha criticado “la indignación selectiva” y recordado algunos hechos a los desmemoriados que ahora salen a defender a las mujeres: que Brasil ya tuvo una comisión municipal de la mujer integrada solo por hombres (en São Paulo, en 2024), partidos que usan candidatas femeninas fraudulentas para beneficiarse de las cuotas de género o que la dirección del Partido de la Mujer Brasileña es netamente masculina.
Todas las formaciones políticas calientan ya motores para las elecciones de octubre, de las que saldrán el presidente, los gobernadores y el Congreso. Las negociaciones para formar candidaturas y alianzas son intensas. Ni una sola mujer suena como candidata a la presidencia en unos comicios dominados por Lula y Bolsonaro hijo. Tampoco se espera ninguna revolución que propicie un desembarco de mujeres que coloque a Brasil en la parte alta de la tabla de la representación parlamentaria femenina, junto a países como México, Bolivia o Costa Rica, que rondan el 50%.
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Otras vez injerencia de Trump en Latinoaméricana, ahora es en Guatemala.
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4 semanas agoon
marzo 3, 2026La embajada estadounidense afirma: “No vamos a tolerar que haya contaminación de narcotraficantes y crimen organizado” en la designación de nuevos funcionarios de la Corte
En lo que parece ser una razón más de indignacion de los paises latinoamericanos, según una publicaciñn del periódico El Pais de España, la cual es reproducida inextensa por este diario, el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, informó este martes de que su Gobierno consultó con el Departamento de Estado de los Estados Unidos sobre una supuesta injerencia en la elección de dos magistrados, entre ellos la Fiscal General del Ministerio Público (MP), Consuelo Porras, quien, según la información del mandatario, sería nombrada para ocupar una silla en la Corte de Constitucionalidad (CC), el máximo tribunal del país.
“Nos hemos enterado de que se está intentando aparentar que la Embajada de los Estados Unidos está pidiendo el voto a favor de candidatos que no son íntegros, como Roberto Molina Barreto y Consuelo Porras”, dijo Arévalo en una conferencia de prensa y en un comunicado emitido más tarde por el Gobierno. “Esta situación es altamente irregular y preocupante. Acciones como estas son incongruentes con el excelente estado de las relaciones entre nuestro Gobierno y el de Estados Unidos. Por ello, hemos comenzado las consultas con el Departamento de Estado para aclarar esta situación”, informó el mandatario.

Consuelo Porras en Guatemala, en septiembre de 2025.Congreso de Guatemala
Guatemala deberá designar este año a los nuevos magistrados de la Corte para el periodo 2026-2031. Para integrar ese ente, el Congreso, el Ejecutivo, la Corte Suprema de Justicia, el Colegio de Abogados y Notarios y la Universidad de San Carlos, la principal del país, votan a lo interno para nombrar a un magistrado titular y un suplente eligiendo así cinco magistrados titulares y cinco suplentes que dirigirán esa Corte.
Las declaraciones del presidente surgieron luego de que uno de los candidatos que apoyaba el Ejecutivo a través de su bancada oficial y de diputados aliados, Rony López, actual magistrado suplente de la CC, quien ha denunciado al MP por seguimiento y amenazas, perdió los votos y en su lugar comenzó a correr el rumor de que el actual magistrado de la CC, Roberto Molina Barreto, sería reelecto.
Molina Barreto fue candidato a la vicepresidencia en 2018 con Zury Ríos, la hija del fallecido dictador Efraín Ríos Montt, acusado de haber cometido un genocidio contra las poblaciones indígenas de Guatemala. Además, ha sido criticado por sus fallos judiciales en los que anuló la condena por genocidio contra Ríos Montt, por fallar a favor del expresidente condenado por corrupción Otto Pérez Molina y por beneficiar al líder del Barrio 18, Aldo Ochoa.
Medios locales, que han documentado dos lobbys pagados por políticos de oposición y algunos empresarios de la élite guatemalteca, atribuyen el apoyo de la mayoría de diputados y de la embajada de Estados Unidos a favor de Barreto debido a ese cabildeo. La embajada estadounidense en Guatemala no respondió a las consultas sobre la denuncia del presidente. John Barrett, encargado de negocios de la embajada, dijo en la red social X que “como ya hemos declarado, las elecciones de segundo grado son procesos guatemaltecos que tienen sus normas y reglas, y vamos a respetar estos procesos, pero no vamos a tolerar que haya contaminación de narcotraficantes y crimen organizado”.
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Una segunda vida para los disfraces de Carnaval: la idea de Río para que los residuos de la fiesta no acaben en el vertedero
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1 mes agoon
febrero 17, 2026El proyecto ‘Sustenta Carnaval’ ha recuperado casi 70 toneladas de los vestuarios que se usan en el Sambódromo, reduciendo emisiones e integrando a población en riesgo de exclusión social
Río de Janeiro.-En la bella canción del sambista carioca Martinho da Vila llamada ‘Para tudo se acabar na quarta feira (Para que todo se acabe el miércoles)’ el compositor exalta, con cierta melancolía, a los artesanos del carnaval, esas personas anónimas que trabajan todo el año “empeñadas en construir la ilusión” para que después, todo se termine el Miércoles de Ceniza. El carnaval es, por definición, la fiesta de la alegría efímera, pero en el caso del Sambódromo de Río de Janeiro, con sus monumentales desfiles, esa fugacidad tiene un coste ambiental considerable. En las noches en que reinan las escuelas de samba, desfilan decenas de miles de personas vestidas con aparatosos disfraces, unos 100.000 cada año. Su vida útil es lo que se tarda en cruzar el gran estadio del carnaval durante el desfile, menos de 90 minutos. Hasta hace pocos años, después de brillar bajo los focos y los aplausos muchos de ellos acababan en el vertedero. Para luchar contra ese problema ambiental y convertir el residuo en oportunidad, hace unos años surgió el proyecto ‘Sustenta Carnaval’.
La sede de la organización está en la zona portuaria de Río, a pocos pasos de la Cidade do Samba, el gigante recinto donde se construyen las carrozas y se confeccionan los disfraces del carnaval. Aquí el almacén es menos opulento, pero igualmente colorido: montañas de disfraces se acumulan en el suelo y suben varios metros hasta casi tocar el techo en algunos puntos. Son los restos de los carnavales de otros años, que tras pasar por aquí tendrán una segunda oportunidad: los clientes de a pie más creativos pueden llevarse piezas tras un módico precio en función del peso, pero además hay convenios con agrupaciones carnavalescas con menos recursos o incluso con ayuntamientos de otras ciudades que buscan organizar un carnaval más económico. También se donan a escuelas públicas, o se alquilan a compañías teatrales y rodajes de cine. La idea es reciclar de todas las maneras posibles. De momento, en los últimos cinco años, los impulsores de la idea ya han salvado de la basura 66 toneladas.

Jean Michel Santos, en Río de Janeiro, el 27 de enero.Leonardo Carrato
Pululando entre esta marea de sombreros, faldas, plumas y todo tipo de tejidos aparece, siempre sonriente, Jean Santos, el coordinador técnico del proyecto. Recuerda divertido la aventura del primer año: “Fue un test, alquilamos un camión y recolectamos tres toneladas. Las colocamos provisionalmente en mi casa y en casa de una amiga, fue una locura”. En realidad, las propias escuelas de samba recopilan sus propios disfraces para reutilizar lo que se pueda al año siguiente (tras un minucioso trabajo de descarte, reconversión, pintura, tinte, etc).
No obstante, muchas no tienen los recursos ni la logística necesaria para movilizar camiones, personal y almacenes y acaban desechando parte de sus disfraces. Durante años, muchos quedaban acumulados al final del Sambódromo durante horas, pero generaban problemas incluso de seguridad, porque se generaban auténticas montañas que dificultaban la salida del recinto de los componentes de las escuelas, un flujo continuo que dura toda la madrugada durante cinco noches consecutivas.




El proyecto ha sido premiado incluso en el Reino Unido y ha logrado la certificación ISO20121, por su minucioso trabajo para mitigar la huella de carbono de estas piezas. Se sabe que la industria textil es de las más contaminantes del mundo, y según estudios de ‘Sustenta Carnaval’ un kilo de un estos disfraces generalmente sintéticos y procedentes de China o India ha supuesto, a lo largo toda su trayectoria, la emisión de 47,2 kilos de CO2 equivalente. Por eso estiman que con todo lo que se ha reusado hasta ahora se ha evitado la emisión de más de 3.115 toneladas de CO2 en a la atmósfera.

Pero la preocupación no es sólo ambiental, sino también social. En el almacén de Río trabajan personas en riesgo de exclusión social y parte de los disfraces son transformados en carteras por mujeres inmigrantes y vecinas de una favela de la ciudad de Niterói. En el propio almacén de la organización estos días se imparten talleres de reciclaje de disfraces y accesorios.
‘Sustenta Carnaval’ cuenta con el apoyo de la Secretaría de Medio Ambiente del ayuntamiento de Río y de la Liga Independiente de las Escuelas de Samba, pero faltan recursos. Santos explica que el sueño que acarician ahora es poder construir un entresuelo para ganar espacio y clasificarlo todo. Además, así también podrían impartir clases continuamente. “Nuestro sueño es que las personas que trabajan todos los años en el carnaval puedan hacer un curso y certificarlas como profesionales. Hoy en día ya hay cursos de posgrado en temas de carnaval, pero sobre todo en el mundo académico. La gente que está en la base no está certificada, nuestra idea es revertir eso”, dice optimista. Mientras tanto, una vez termine el carnaval, la rueda volverá a ponerse en marcha: será hora de hacer espacio para otra veintena de toneladas y de ir pensando en cómo aprovechar esa infinidad de posibilidades.
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