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Opinión

Ante una invitación a un conversatorio

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 Por considerarlo de interés reproducimos el articulo de un munícipe distinguido de Santiago

Por Ramón Antonio Veras

Hace alrededor de diez días, mi amigo y colega, el Lic. Eduardo Trueba, por vía telefónica me formuló una invitación para que asistiera a un conversatorio con los directivos de la Asociación para el Desarrollo, INC. (APEDI). Le respondí que con mucho gusto aceptaba la invitación.

Posteriormente, le comuniqué al Lic. Trueba que yo no había recibido de APEDI una invitación formal, y él me manifestó que oportunamente se efectuaría.

Precisamente, el día 12 de marzo del año en curso, 2013, con fecha 11 del mismo mes recibí, remitida por el Presidente Ejecutivo de APEDI, Ing. Hendrik Kelner, una comunicación en la cual me convoca a un conversatorio a realizarse el jueves 14 de marzo 2013, a las cinco horas de la tarde, para abordar el tema sobre mis inquietudes del papel de los empresarios de Santiago en el desarrollo.

Conviene precisar que mi preocupación con relación a los empresarios de Santiago la he expuesto, en los últimos meses, por medio de escritos remitidos a distintas personas vía Internet, y recogidos en publicaciones en el periódico La Información.

He aquí los títulos y conclusiones de los textos en los cuales me refiero y tomo en consideración al empresariado de Santiago.

1.- Con el título: MI SANTIAGO QUERIDO:  HOY SUCIO Y DESORDENADO. Este escrito tiene las siguientes conclusiones:

CONCLUSIONES

A.-Este escrito no ha sido elaborado como gimnasia intelectual, sino con sentido cívico y de preocupación para que se corrija la realidad que vive Santiago de los Caballeros en lo que se refiere a sucieza y desorden municipal.

B.- Todo aquella persona, física o moral, que considere que lo expuesto por mí en este trabajo no responde a la verdad, la emplazo para, en forma pública, demostrarle la objetividad de lo denunciado.

C.- Creo que no basta con hacer las críticas, sino buscar soluciones, las cuales deben ser obra, no solamente de las autoridades municipales, sino también de las fuerzas motrices sanas, económicas, políticas y sociales. Santiago es un todo y por él debemos todos sentirnos preocupados.

Santiago de los Caballeros, 3 de diciembre de 2012

2.- Con el título: POR LA LIMPIEZA Y ORDEN MUNICIPAL EN SANTIAGO DE LOS CABALLEROS. Este escrito tiene las siguientes conclusiones:

CONCLUSIONES

a.- Al transcribir las distintas citas de periódicos, solamente hemos querido poner de manifiesto que existe una preocupación generalizada por el estado que se encuentra la ciudad de Santiago de los Caballeros, en lo que se refiere específicamente a la falta de aseo, tránsito vehicular urbano y medio ambiente.

b.- La reiteración de las denuncias con relación a los mismos temas, pone en evidencia que las dificultades municipales existen y se destacan, no para fastidiar a las autoridades edilicias, sino porque la comunidad está molesta, preocupada, y quiere solución en forma colectiva a las acciones que se han de tomar en el futuro por el bien de todos los que vivimos en Santiago y lo queremos limpio y ordenado.

c.- Ante la realidad de los hechos negativos denunciados, no hacemos nada con limitarnos a señalarlos; debemos de buscar la forma de que las autoridades municipales los solucionen para bien de los que habitamos en Santiago.

d.- En forma aislada nada vamos a lograr, y los problemas van a seguir como hasta ahora. Por tanto, creo que lo más conveniente es que un pequeño grupo de mujeres y hombres de Santiago, constituidos en comisión, comité, junta o voceros, se acerquen a la Sala Capitular y expongan, con altura, respeto y precisión, en forma detallada, los problemas que nos lesionan y cuya solución depende de la alcaldía de Santiago.

e.- Si luego de expuestas a las autoridades municipales las cuestiones que afectan a Santiago, no se solucionan, entonces ese mismo órgano que hizo de intérprete de la comunidad de Santiago, se debe reunir y elaborar un documento de llamado a las fuerzas motrices cívicas para que hagan suyos los reclamos.

f.- La presente coyuntura resulta adecuada para que las asociaciones que en Santiago agrupan a los empresarios, a los profesionales de las distintas áreas, el movimiento obrero y sindical, los clubes culturales y de servicios, las organizaciones estudiantiles, las universidades, en fin, se impone quelevante su voz todo un abanico de fuerzas cívicas, preocupadas por el estado deplorable en que se encuentra nuestro querido Santiago, a nivel de suciedad, agresión al medio ambiente,irrespeto a los espacios públicos y el caos en el tránsito de vehículos.Santiago de los caballeros,30 de enero de 2013.

UNA CARTA POR EL SANTIAGO QUE QUEREMOS.

Santiago de los Caballeros,

4 de febrero de 2013.

Licenciado

Carlos Alfredo Fondeur V.

Presidente del Consejo

Desarrollo Estratégico

De Santiago (CDES)

Ciudad

Distinguido Señor Presidente:

1.- Tomando como fuente de información diferentes medios de comunicación escritos, me he informado de la constitución, en Santiago de los Caballeros, del organismo “Observatorio Santiago 2020”; que tiene dentro de sus objetivos ventilar y buscar soluciones a los principales problemas del municipio y la ciudad de Santiago de los Caballeros.

2.- En el grupo de las personas que figuran firmando el documento que sirve de base al nacimiento del órgano santiaguero, figura usted; aunque mantengo relaciones cordiales y de amistad con la generalidad de los demás firmantes, he optado por dirigirme a usted para, además de hacer de su conocimiento, poner al tanto de los demás suscribientes de “Observatorio Santiago 2020”, lo que le explico a continuación.

3.- En mi condición de santiaguero me he sentido contento con la formación de “Observatorio Santiago 2020”, porque todo aquello que tenga por finalidad hacer la vida de los santigueros y santiagueras más humana, digna, saludable, higiénica, ordenada y vivificante, me llena de alegría.

4.- Estoy verdaderamente gozoso por la presencia del “Observatorio Santiago 2020” porque, al igual que yo, todos sus integrantes conocen la realidad de los problemas que afectan seriamente a nuestro querido Santiago; particularmente en lo que se refiere a suciedad, abuso en la ocupación de los espacios públicos y agresión al medio ambiente.

5.- Debo confesar mi alegría con la existencia de “Observatorio Santiago 2020”, porque en los últimos días he escrito trabajos en los cuales pongo en evidencia el estado de abandono en el que está Santiago por la indiferencia, incuria o dejadez; la falta de visión y comprensión de las autoridades que, en su conjunto, conforman la Alcaldía de Santiago.

6.- El regocijo que siento con la creación de “Observatorio Santiago 2020”, se justifica porque este órgano ha llegado en un momento oportuno; como se comprueba por lo que expuse en mi último trabajo sobre el desastre que hay en Santiago ahora, en el cual dije, entre otras cosas:

8.-Licenciado Fondeur, como santiaguero, creo que “Observatorio Santiago 2020” ha hecho acto de presencia en una coyuntura adecuada porque, si por mi mente había pasado la idea de que Santiago no tiene dolientes, ahora me siento animado. En el recién creado organismo están unificadas las fuerzas motrices que están en el deber, y tienen condiciones, para sacar a Santiago del estado de desastre en que se encuentra, que la ha convertido en una ciudad inútil, inviable para una persona decente y civilizada.

9.- No debemos ignorar que, cuando hablamos de hacer la vida agradable para Santiago, nos estamos refiriendo a lo que es de conveniencia para todos los habitantes de esta ciudad, sin distinción alguna.

10.- Es de suponer que al momento de tomar como identificación inicial la palabra “Observatorio”, de seguro que sus gestores anidaron la idea de que se comprometían, cada uno, a convertir el “Observatorio Santiago 2020” en punto fijo para observar todo lo que es de interés para Santiago.

11.- En el comportamiento de los hombres y mujeres sensibles, y sentido de civismo, no hay ni puede haber indiferencia ante los fenómenos sociales nocivos que, real y efectivamente, llenan de desvergüenza a los seres humanos de bien, como es la gran mayoría de los habitantes de la ciudad de Santiago de los Caballeros.

12.- A lo mejor esté equivocado, pero creo que en el seno de “Observatorio Santiago 2020”, están las fuerzas motrices que la ciudad de Santiago necesita se pongan en tensión;levanten su voz de alerta para ver si así las autoridades municipales, por piedad, compasión o respeto al clamor de las organizaciones cívicas organizadas, deciden honrarel compromiso que tienen de no continuar trillando el camino transitado por gestiones edilicias anteriores, al mantener a nuestro querido Santiago en estado de asquerosidad, porquería, inmundicia y caos.

13.- Tengo la esperanza de que las entidades integrantes del “Observatorio Santiago 2020”, luego de leer con detenimiento el documento que le anexo a la presente, con el títul “POR LA LIMPIEZA Y ORDEN MUNICIPAL EN SANTIAGO DE LOS CABALLEROS”, van a comprender y hacer suyas mis preocupaciones. No hay que hacer mucho esfuerzo para asimilar los problemas que actualmente preocupan y lesionan vivamente a nuestro siempre querido Santiago.

14.- Finalmente, en razón de que no tengo a mi alcance la dirección electrónica de los demás integrantes del “Observatorio Santiago 2020”, aprovecho la ocasión para incluirle con la presente, el escrito al cual ya hice mención; el cual le pido, por favor, tenga la gentileza de hacerlo llegar a cada uno de los demás miembros del indicado organismo. Las gracias anticipadas de mi parte.

4.- Con el títul EL CARNAVAL DE SANTIAGO Y UN MARTIRIO. Este escrito tiene las siguientes conclusiones:

CONCLUSIONES

a.- La fiesta de carnaval resultaría más fructífera para nuestro pueblo, si las distintas comunidades recibieran el apoyo de sus respectivas alcaldías. Si así se hiciera los habitantes de cada ciudad, municipio o sección, organizarían sus fiestas carnavalescas tomando en consideración sus costumbres, tradiciones históricas y personajes ligados a su folklor. De seguro que en corto tiempo se va apreciar lo conveniente que resulta masificar el carnaval en base a sus costumbres locales.

b.- De efectuarse las fiestas de carnaval por sector territorial, provincial o municipal, esa actividad cultural puede concluir con una gran fiesta regional, en la cual cada parte exhibe sus creaciones de personajes graciosos, con características que reflejan curiosidad en procura de la sonrisa espontánea, generando alboroto y algarabía delirante.

c.- Específicamente en la ciudadde Santiago de los Caballeros, el carnaval puede ser celebrado en cada barrio o urbanización, por ejemplo, El Ejido, La Joya, Baracoa, Los Jardines, Cienfuegos, etc.; y el último domingo del mes de febrero se efectúa un encuentro en un lugar determinado, y ahí desfilan y hacen sus presentaciones las distintas comparsas, grupos artísticos; y mamarrachos haciendo el papel de peleles, idiotas, y cuantas figuras hagan de hazmerreír.

d.- La ciudad de Santiago de los Caballeros, tiene suficiente espacio territorial, amplias avenidas, donde pueden celebrarse unificadas distintas actividades carnavalescas, sin necesidad de cerrar diecinueve (19) calles y avenidas, para impedir el libre tránsito de vehículos de motor y de tracción muscular, de los habitantes de Santiago.

e.- No hay ninguna razón valedera justificativa, para cerrar diecinueve (19) calles y avenidas de Santiago, para la celebración del carnaval, en una especie de circuito cerrado.

f.- En los últimos años, las santiagueras y santiagueros si desean disfrutar su carnaval, tienen que ir al área del Monumento de la Restauración, a la avenida Las Carreras o verlo por televisión como algo monótono, despojado de la parte agradable y entretenida, para convertirlo en aburrido, rutinario y pesado.

g.- Concentrar el carnaval de Santiago, pensando que será para el deleite de una logia, es desnaturalizar la tradición del carnaval en su aspecto histórico. Es de la esencia de las fiestas de carnaval la presencia masiva de multitud; muchedumbre de personas alegres; aglomeración de hombres y mujeres del pueblo en movimiento, cantando, bailando y cuantas cosas salen del alma para alegría propia y contagiar a los demás.

h.- Todo parece indicar que el objetivo de cerrar diecinueve (19) calles y avenidas cercanas o que hacen intersección con la avenida Las Carreras, es para hacer concurrir, a un mismo lugar, a las comparsas, lechones, y a todos aquellos que se disfrazan de mamarrachos.

i.- Al hacer converger a los que dan vida al carnaval al mismo espacio territorial, se condena a los actores de las fiestas carnavalescas a estar concentrados, en una especie de acuartelamiento festivo. El enclaustramiento de los que dan vida al carnaval, priva a amplios sectores del pueblo de Santiago de disfrutar sus ocurrencias, la genialidad de los que hacen de sus disfraces, gestos, chistes, mímicas y gracias sana.

j.- La responsabilidad del cierre de las diecinueve calles de Santiago, cada domingo del mes de febrero es de la Alcaldía Municipal y de nadie más.

k.- Resulta contraproducente la decisión de la Alcaldía de Santiago, proceder al cierre de 19 calles del centro de la ciudad, sin tomar en consideración a amplio sectores de la comunidad que necesariamente tienen que moverse en vehículos por esa zona y, de igual manera, con esa medida trastorna el tránsito vehicular por otras áreas próximas a la avenida Las Carreras.Santiago de los Caballeros, 24 de febrero de 2013.

3.- Con el títul SANTIAGO SIEMPRE; SUS EMPRESARIOS DE AYER Y DE HOY. Este escrito tiene las siguientes conclusiones:

CONCLUSIONES

Es posible que quien lea este trabajo se haga la pregunta ¿qué ha impulsado a Negro Veras a desarrollar este escrito con relación al sector empresarial de Santiago? He aquí mi respuesta anticipada.

a.- Estoy totalmente convencido de que la sociedad dominicana está deteriorada, agrietada en lo económico y social, de lo que no escapa la ciudad de Santiago de los Caballeros.

b.- El Santiago de hoy no es el de ayer, en población, ni en la conducta de sus habitantes, pero cuenta en su seno con hombres y mujeres de bien, que van desde empresarios hasta chiriperos.

c.- El sector económico y social que puede ejercer mayor influencia en el seno de la ciudad de Santiago, es el de los nuevos empresarios, si así lo deciden.

d.- En razón de que el poder económico genera poder social y político, los jóvenes empresarios de Santiago están en condiciones de incidir con éxito en todas las esferas de la vida de la ciudad.

e.- Mi deseo es que el poder en el país, y en Santiago en particular, estuviera bajo el control de una conjunción de fuerzas motrices económicas, políticas y sociales, con capacidad y posibilidad de administrar la nación en provecho de todos los dominicanos y dominicanas, pero hoy tal cosa no es más que una aspiración.

f.- Los sectores más calificados del empresariado de Santiago, por su juventud, talento y capacidad, así como por el origen social y familiar de la mayoría de ellos, están en condiciones de convertir a nuestra ciudad en modelo del país, y al hacerlo así estarían haciendo un aporte significativo en lo material y espiritual; y asídarían un gran ejemplo a sus descendientes, familiares, y a todos los hombres y mujeres que no quieren que Santiago de los Caballeros siga, como hasta ahora, constituyendo una afrenta como comunidad humana civilizada.

g.- Para cumplir con determinados puntos de interés para la comunidad de Santiago, los empresarios santiagueros no tienen que enfrentarse con el gobierno central ni municipal porque, en todo caso, estarían apoyándose en el pueblo, y por el beneficio del pueblo de Santiago del cual los empresarios también forman parte integral.

h.- Este artículo lo he elaborado teniendo como fuente de información mi propia experiencia de santiaguero; tiene como objetivo que Santiago de los Caballeros pueda recobrar la limpieza y el orden como ciudad de mujeres y hombres decentes y civilizados; y está motivado en el derecho que tenemos santiagueros y santiagueras, los que aquí residimos, de poder vivir y morir tranquilos y dignamente.

i.- Por último, en este escrito cuando me refiero a empresarios lo hago con el criterio dirigido a los hombres y mujeres que en Santiago han levantado, dentro de las reglas normales del sistema social imperante, grandes fortunas económicas, y con los cuales la comunidad de Santiago puede contar para producir cambios positivos para nuestra comunidad.

j.- El concepto empresarios de santiago, no va dirigido, en mi léxico, hacía aquellos que tienen dinero por serones, y los ocultan en “alganas”, porque es un dinero sucio, contaminado. Ellos pueden ser cualquier cosa, desde ricos realengos, hasta “viralatas” de mala muerte.

k.- El presente texto ha sido elaborado, pura y simplemente, por un ciudadano del mundo, nacido en República Dominicana por accidente y que, por voluntad propia, escogió para vivir y desarrollarse, y a lo mejor morir, en la ciudad de Santiago de los Caballeros; libre de prejuicios y sectarismos, sin otros fines que los ya indicados en la letra h); consciente de que el mismo puede dar lugar a debates y contradicciones, para lo cual esperoque cualquier observación, comentario o crítica que se le haga sea formulada con seriedad, altura, respeto y sentido constructivo; y apegada siempre a la decencia y libertad de pensamiento, precisando en cada caso el remitente, el número al cual corresponde el párrafo motivo de su observación. Santiago de los,7 de marzo de 2013.

De la lectura de los citados escritos se advierte con facilidad que en cada uno de ellos procuro llamar la atención de las mujeres y los hombres que en Santiago constituyen, por su posición en los marcos de las fuerzas productivas, un sector determinante en todo lo relacionado con la ciudad de Santiago de los Caballeros.

Debo de reconocer que luego de publicados los citados trabajos, y por conversación con algunos amigos que tuvieron la posibilidad de leer los mismos, mis inquietudes se han convertido en preocupaciones, hasta el punto de que mis observaciones palidecen ante lo que realmente ocurre con el abandono de nuestro querido Santiago.

Por ejemplo, da grima saber que las consecuencias de abandono que ha sido sometida nuestra ciudad han ido llenando al espacio urbano de Santiago a alcanzar los mayores niveles de retraso en todos los órdenes, exhibiendo hoy en día un aspecto horripilante.

Pero algo más. Esos mismos amigos me han hecho saber que es recomendable recordar que el Santiago de ayer tenía problemas sociales, precisamente para decir que es muy lamentable que los mismos aún persisten en la actualidad, sólo que en condiciones aún peores.

La ciudad de hoy tiene cuatro o cinco grados de retraso en su calidad de vida si la comparamos con la ciudad de ayer.

Hoy, ante ustedes, no vengo a reiterar los conceptos vertidos en mis susodichos escritos; lo que sí quiero destacar es que cuando me refiero a los empresarios de Santiago no les veo como un grupo económico clasista homogéneo, sino muy heterogéneo, compuesto por hombres y mujeres, unos con pensamiento en el pasado, y otros en el presente y con visión de futuro.

Real y efectivamente, hacia los que piensan en el porvenir, a los empresarios con sentido de compromiso social, es a los que mentalmente me remito.

Al igual que yo, otras santiagueras y santiagueros, aspiran a que los empresarios con verdadero compromiso social deben estar dispuestos a participar activamente en la palestra pública defendiendo sus convicciones a favor de toda la sociedad como tarea prioritaria y no solo buscando ventajas que beneficien sus propios intereses particulares o grupales, los cuales generalmente se ocultan detrás de una pantalla retórica demagógica, populista o desarrollista.

En esta intervención no pretendo hacer una relación pormenorizada de mis preocupaciones con relación a Santiago, el país y los empresarios de mi ciudad natal, aunque sí quiero hacer algunas precisiones:

a.- Creo que después del encuentro de hoy, si lo considera de lugar, APEDI, puede proceder a organizar, coordinar o impulsar la realización de un seminario o taller, en el cual se discutan temas tales como vigencia pasada y presente de APEDI; su incidencia ayer y hoy partiendo del concepto de desarrollo al momento de su formación, y hasta la década del setenta, y desde esta etapa hasta la actualidad; b.- El papel de los empresarios de Santiago y su compromiso con la ciudad y el país; c.- Comportamiento de los empresarios de Santiago ante el gobierno municipal y central; d.- Actitud de las organizaciones de empresarios, comerciantes y profesionales de Santiago, ante la situación de sucieza y abandono de Santiago;

El encuentro de esta tarde tiene su valor porque demuestra inquietud por parte de los ejecutivos de APEDI.

Espero que las ideas que hoy se expongan sean fructíferas y recogidas para ser examinadas en conjunto, con la finalidad de materializarlas, con el único objetivo de que los empresarios de Santiago que piensan en el porvenir, en alianza sincera con las demás fuerzas motrices, contribuyan a que Santiago no siga siendo, como hasta ahora, una ciudad que luce estancada, sin dolientes, sucia, desorganizada y sin respuesta de civismo.

Quiero hacer constar ante los presentes, que los problemas de Santiago no son de la responsabilidad de un grupo económico, político o social, sino de todos los que habitamos en este pedazo de tierra; y que el sector o clase social que no cumpla con su rol en el ordenamiento social vigente, pasará, en conjunto, a la historia como buenos amigos, excelentes padres de familias y grandes empresarios, pero también como indolentes que nunca debieron haber ocupado un espacio en nuestro Santiago querido.

Por último, no olvidemos que los procesos sociales no se detienen por la voluntad colectiva de una organización, o persona individual. En pocas palabras, por encima de los indiferentes o insensibles, Santiago seguirá siendo, como dijo Eugenio María de Hostos, LA PROVINCIA MÁS PROVINCIA DE TODAS LAS PROVINCIAS.

Santiago de los Caballeros,

14 de febrero de 2013.

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Opinión

¿Ignorancia constitucional o rebelión institucional?

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Por Isaías Ramos

¿Puede el Congreso aprobar una ley que contradiga, en la práctica, una sentencia vinculante del Tribunal Constitucional? Esa es la pregunta que hoy enfrenta la República Dominicana tras la aprobación en primera lectura en el Senado de un proyecto que eliminaría las candidaturas independientes.

Más allá de las diferencias políticas que puedan existir sobre el modelo electoral, lo que está en discusión es algo mucho más profundo: el respeto a la Constitución de la República Dominicana, a los derechos políticos de los ciudadanos y a las decisiones vinculantes del máximo órgano de control constitucional del país.

En diciembre de 2024, el Tribunal Constitucional declaró inconstitucionales diversas disposiciones de la legislación electoral que imponían trabas desproporcionadas a las candidaturas independientes. La decisión procuró garantizar que el derecho de los ciudadanos a elegir y ser elegidos no quedara condicionado exclusivamente a la estructura de los partidos políticos.

Sin embargo, lo ocurrido en el Congreso parece avanzar en dirección contraria. La aprobación de un proyecto que, en la práctica, eliminaría las candidaturas independientes plantea un choque evidente entre la voluntad legislativa y una sentencia vinculante del máximo intérprete de la Constitución.

La gravedad del momento institucional se acentúa aún más cuando se observa que la decisión fue adoptada de manera prácticamente unánime por los senadores. Resulta legítimo preguntarse si todos los legisladores han reflexionado plenamente sobre el alcance constitucional de la decisión adoptada o si estamos ante una reacción política frente a una sentencia que algunos sectores preferirían ignorar.

Algunos constitucionalistas, como Eduardo Jorge Prats, han descrito esta reacción como una “rabieta institucional hiperpartidista disfrazada de defensa de los partidos”. Más allá de la dureza de esa expresión, la advertencia merece una reflexión seria. Cuando las decisiones de un tribunal constitucional comienzan a ser relativizadas o neutralizadas mediante decisiones políticas, el equilibrio institucional de una democracia empieza a resentirse.

La Constitución dominicana es clara en este punto. El artículo 6 establece que todas las personas y los órganos que ejercen potestades públicas están sujetos a la Constitución. El artículo 68 dispone que corresponde al Estado garantizar la efectividad de los derechos fundamentales; no basta con reconocerlos en el texto constitucional, es necesario hacerlos posibles en la realidad. El artículo 73 establece la nulidad de pleno derecho de los actos contrarios a la Constitución. El artículo 74 consagra el carácter progresivo de los derechos fundamentales. Y el artículo 184 reconoce al Tribunal Constitucional como el órgano encargado de garantizar la supremacía de la Carta Magna.

A la luz de esos principios, la iniciativa aprobada en primera lectura adquiere una dimensión particularmente sensible para el orden constitucional. Lo que está en juego es una posible tensión institucional con el Tribunal Constitucional si una ley terminara reproduciendo, en la práctica, las mismas restricciones que el propio tribunal declaró inconstitucionales. Una situación así podría tener consecuencias graves para el orden constitucional.

El artículo 68 de la Constitución no es una disposición abstracta: es la garantía de que los derechos fundamentales tengan contenido real y efectivo. Cuando el Estado limita injustificadamente vías de participación política, no solo restringe un derecho; también debilita la confianza del ciudadano en las instituciones llamadas a protegerlo.

Este no es un debate sobre simpatías o antipatías hacia las candidaturas independientes, ni sobre la importancia de los partidos políticos. Los partidos son pilares fundamentales de la democracia. Pero reconocer su importancia no significa convertirlos en los únicos canales posibles de participación política. La democracia dominicana debe abrir puertas al ciudadano, no cerrarlas.

Si la Constitución reconoce derechos políticos a los ciudadanos, surge entonces una pregunta de fondo: ¿quién puede legítimamente restringirlos? Los derechos políticos pertenecen al pueblo dominicano. Los partidos son uno —pero no el único— de los canales para ejercerlos.

Las democracias se sostienen sobre un principio simple pero esencial: la Constitución es la norma suprema del Estado y todos los poderes públicos están sometidos a ella. Cuando ese principio comienza a relativizarse, la confianza institucional se erosiona y el sistema democrático se vuelve más frágil.

Nuestro deber como nación —y particularmente de quienes ejercen responsabilidades públicas— es proteger la Constitución incluso cuando hacerlo resulte incómodo o políticamente inconveniente. El respeto al orden constitucional no es una opción circunstancial: es la base misma sobre la cual descansa la estabilidad institucional de la República.

La estabilidad democrática que hoy disfruta la República Dominicana no es un accidente histórico. Tampoco ha sido un proceso perfecto: a lo largo del tiempo ha habido episodios de indiferencia frente a los deberes y mandatos constitucionales. Pero precisamente por esa experiencia acumulada sabemos que debilitar las reglas del juego institucional solo aumenta los riesgos para el orden democrático en un mundo marcado por crecientes tensiones geopolíticas y desafíos globales.

Desde el Foro Cívico y Social y el Frente Cívico y Social creemos firmemente que aún hay espacio para la reflexión institucional. Por ello hacemos un llamado respetuoso pero firme a los honorables senadores para que, antes de la segunda lectura de este proyecto, revisen con serenidad el alcance constitucional de la decisión que se está tomando.

También está en juego el mensaje institucional que el Congreso envía al país. Cuando un poder del Estado parece actuar en contradicción con la Constitución o con una sentencia vinculante del Tribunal Constitucional, el mensaje hacia la ciudadanía y hacia las instituciones públicas es institucionalmente delicado.

En una democracia constitucional, los derechos políticos del ciudadano no dependen de la voluntad de los partidos ni de las mayorías circunstanciales del Congreso. Dependen de la Constitución. Porque cuando una democracia olvida que la Constitución es su límite, no se debilitan los partidos: se debilita la República.

Despierta RD!

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Opinión

Cambios societales y viejos poderes

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(Primera entrega)

Por Oscar López Reyes

Las costumbres, creencias y valores tradicionales pierden incidencia colectiva o se están esfumando, igual que la rigidez en la gobernanza de la democracia representativa/liberal; se dispersan en el descrédito y desarticulan organizaciones socio-comunitarias y sus líderes más experimentados. La vieja ciudadanía y la identidad cultural se desgastan en su funcionalidad y legitimidad, y no por casuística.

Las instancias del poder típico y clásico han menguado, y las voces que antaño repercutían con resonancia se apagan en el anclaje del paisaje de la individualización, el aislamiento y la fatiga, porque en la globalización y el necrocapitalismo se satisfacen pírricamente los deseos y aspiraciones comunales. Al unísono, esta nueva dinámica ha reducido la lucha de clases y puesto en jaque el viejo discurso político y los lances episódicos y coyunturalistas.

Visualicemos 10 componentes claves de las añejas estructuras del dominio y los procesos neodemocráticos:

1.- Crisis paternal y profesoral. Los jefes del hogar y la escuela han perdido autoridad, haciendo descansar las influencias de infantes y adolescentes en amistades de estos y en los dispositivos electrónicos, que desconcentran y aíslan. Esos tutores no les fijan límites razonables, en una permisividad aupada por el temor al autoritarismo y a la culpabilidad (“crianza culposa”). La fragilidad en el mando de los docentes radica en el escaso respaldo familiar, el decaimiento de algunos padres hacia sus hijos y su desarmonía con las nuevas tecnologías.

2.- Los partidos de masas. Las organizaciones políticas legendarias/rutinarias de alta afiliación han devenido en flácidas estructuras orgánicas, con una militancia con una pobre formación ideológica. Sus características principales son la personalización de su liderazgo en la obsolescencia e inadaptación en un contexto societario en constante cambio, la búsqueda energúmena de cargos públicos y beneficios particulares, la incursión en actos delictivos, como la corrupción, la descomposición, la escasa lealtad y las exigencias monetarias. Esos agravios se han traducido en inercia, estancamiento y en endeble suficiencia de esos partidos para movilizar a los conglomerados.

3.- Los partidos de izquierda. La atomización y decadencia del sistema de agrupaciones de izquierda tiene su raíz en el enclaustramiento a los principios invariables de la Revolución Bolchevique comandada por los reverenciados ideólogos comunistas Vladimir Lenin, León Trotsky y José Stalin (Rusia, 1917), que conduce a la negación de los cambios, o sea, a la resistencia inconsciente a la readecuación a los nuevos tiempos hegemonizados por el marketing y las alternativas populistas nacionalistas. El progresismo no aprovecha la crisis de la plutocracia librecambista, se estanca y retrocede porque tampoco satisface las aspiraciones de la mayoría. Con su dogmatismo divisionista, la izquierda no se amolda a las conversiones, ni responde a desafíos contemporáneos, como la equilibrada, emergente y ascendente República Popular China.

4.- Los grupos estudiantiles. Recrean en la penumbra de la reminiscencia los movimientos estudiantiles de liceos secundarios y la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) de las décadas 1960-1980, cuyos miembros y simpatizantes salían a las calles a movilizarse -con quemas de neumáticos y enfrentamientos con agentes de la Policía Nacional- por reivindicaciones académicas y el respetado a las libertades públicas y los derechos humanos. Han sido empequeñecidos y diezmados por la hegemonía del modelo mercantilista neoliberal, la vigencia democrática, la minimización de la izquierda y el predominio del egocentrismo.

5.- Los gremios de empresas. La afiliación sindical está en declive por la disminución de las grandes industrias manufactureras y la automatización tecnológica, que reduce empleos, mejora calidad y aumenta la productividad; el anarcosindicalismo, la percepción de corrupción y la politización de los gremios. Ahora una laptop tonifica con más utilidad que un sindicato.

6.- La gobernanza estatal. La jurisdicción del presidente de la República mengua, por los reclamos de la opinión pública en sociedades democráticas, la vigencia del estado de derecho, las imposiciones de organismos internacionales y los grupos de intereses. Asimismo, la influencia y el poder de funcionarios del Estado se ha limitado (no eliminado) por la implementación de normativas contra sobornos en licitaciones y adquisiciones, la prohibición de doble cargo remunerado, los contubernios y negocios asociados, la reducción de gastos operativos y otros relativos a los procesos de transparencia, y por temores a las denuncias públicas (los desfalcos y peculados son más conocidos) y a los enjuiciamientos judiciales.

7.- La prensa tradicional. Eleva su grado de credibilidad y se reinventa en novedosas esferas, pero desperdicia audiencias y protagonismo por el advenimiento de la internet. También les perforan las redes sociales y la gratuidad de otras plataformas digitales, que son preferidas por los nuevos usuarios, especialmente los jóvenes.

8.- Los militares y policías. Los ciudadanos respetan cada vez menos a los cuerpos policiales y castrenses, que han erosionado su confianza por sus arbitrariedades, la prevaricación y gangrena, la complicidad con crímenes y su incompetencia para afrontar la desbordada delincuencia sistémica. Están siendo frenados por las denuncias ciudadanas y los rollizos esfuerzos de las autoridades oficiales, como las reformas institucionales.

9.- Las masonerías y los clubes culturales. Se estropean y desvanecen las entidades extremadamente cerradas, restringidas, desactualizadas, monótonas y sin presupuestos, como las logias masónicas y los clubes culturales. Por el contrario, las religiones se transforman y crece la espiritualidad, con prácticas como el yoga/meditación, adaptadas a estilos de convivencia flexibles, abiertos, individualistas y globalizados.

10.- Las ligas campesinas. Décadas atrás, comunidades rurales bullían de efervescencia, en intensas jornadas de lucha –que cobró vidas humanas- por la Reforma Agraria, motorizadas por núcleos de agricultores sin tierra. Hoy las ligas agrarias son debiluchas, y perecen. Ese declive brota dispersión e ineficacia para organizarse y proteger su producción, así como la emigración a las ciudades del país y el exterior. También han apaciguado el descalabro de la izquierda y el tráfico y lavado de dinero con la venta de predios.

Como se constata en las descripciones y razonamientos predichos, en la Nueva Era de trabajos digitales, computación cuántica e inteligencia artificial, líderes políticos, socio-comunitarios y organizaciones de pelajes dispares no se han remozado en perspectivas de las otras expresiones ciudadanas y paradigmas emergentes en el hogar, la escuela y los cantones geográficos. Su morfema léxico se fue a pique.

Inequívocamente, no han comprendido que las ideas y potestades ya no se imponen únicamente con la coacción o coerción, sino con el diálogo tolerante, la cercanía con discursos moderados e inclinando el pandero en otros espacios de socialización. Si persisten obstinadamente sin girar gradualmente hacia metas prioritarias y alcanzables en el corazón de esas mutaciones societales, las viejas estructuras organizacionales seguirán carcomidas en el aislamiento, por el derrotero de la desarticulación sin retorno. ¡Qué adversidad!, ¡qué lamento!, y ¡qué calamidad!

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El autor: Periodista, escritor y catedrático.

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Opinión

La guerra de Netanyahu y Trump

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Por Nelson Encarnación

Donald Trump y Benjamín Netanyahu (más Netanyahu que Trump) se han propuesto empujar al mundo a un conflicto del que se sabe cuándo comienza mas no cuándo termina. Pero sobre todo cómo termina.

El ataque “preventivo” a Irán se inscribe en esa tónica, cuya justificación se encuentra en el interés de un guerrerista que arrastra a Estados Unidos a un conflicto carente de apoyo interno, como lo evidencian las encuestas realizadas tras los bombardeos al país persa.

El primer ministro israelí actúa desde una lógica de preservación personal, teniendo la guerra como su seguro de vida, pues sabe que un Israel en calma significaría su ingreso a la cárcel por ladrón y abusador del poder que le confiere su actual investidura.

De hecho, este criminal tiene pendiente una condena de 12 años de prisión que no ha empezado a cumplir gracias a la inmunidad—o impunidad—de la que goza como derivación del cargo.

La mayor evidencia de que Netanyahu ha arrastrado a Estados Unidos a una guerra sin ninguna justificación, la tenemos en declaraciones de altos cargos de la Administración Trump, quienes han dicho que decidieron atacar a Irán porque de no hacerlo, Israel les tomaría la delantera y entonces tendrían que ingresar de segundones.

Un argumento tan insólito como aberrante, puesto que estos funcionarios, que ostentan una elevadísima responsabilidad en sus funciones, actúan como aventureros que se dejan manipular por un sujeto que tiene las manos manchadas de sangre, y que solo actúa en procura de salvar su pellejo, sin importar que el mundo arda en llamas.

Como le han enrostrado legisladores de ambos partidos, el presidente Trump se ha movido como segundón del aventurerismo de Netanyahu, sin medir las consecuencias de acciones guerreristas de las cuales tiene pocas posibilidades de salir airoso.

No importa que emerja de este enfrentamiento como superior en el campo de la batalla aérea, al final los iraníes se impondrán cuando Estados Unidos no pueda ocupar el territorio con su infantería, pues el precio a pagar en bajas sería sencillamente enorme.

Además, las últimas aventuras militares de Trump solo conducen a darle la razón a Rusia cuando lanzó en Ucrania su llamada operación militar especial, y todavía peor, deberá cruzarse de brazos cuando China se arroje sobre Taiwán y se haga con la “provincia rebelde”.

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