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Einstein: Columnista invitado

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Por Narciso Isa Conde

NARCISO-ISA-CONDE1111112131Las  ideas de Einstein han sido cuidadosamente ocultadas por la dictadura del capital y prueban no solo que esta eminencia del saber científico fue un critico agudo del capitalismo y partidario del socialismo, sino que desde su origen existieron escuelas y maneras de pensar el marxismo muy distinta a sus versiones stalinistas, desgraciadamente discriminadas por el seudo marxismo oficial.

Ahora que se habla tanto de la necesidad de un nuevo socialismo y se analiza críticamente el modelo estatista-burocrático que fracasó, me parece oportuno traer a esta columna las ideas del gran científico alemán, autor de la teoría de la relatividad y descubridor de la energía atómica, sobre este trascendente tema.

Esta ideas de Einstein han sido fría y cuidadosamente ocultada por la dictadura mediática del gran capital y prueban no solo que esta eminencia del saber científico fue un critico agudo del capitalismo y partidario del socialismo, sino que desde su origen existieron escuelas y maneras de pensar el marxismo muy distinta a sus versiones dogmáticas stalinianas, semi-stalinianas o de otras matrices, desgraciadamente discriminada y marginalizada por el seudo marxismo oficia, por los políticos de Estado a nombre del socialismo.

Pongámosle atención a Einstein quien en los años cincuenta del pasado siglo nos habló de la siguiente manera:

“La anarquía económica de la sociedad capitalista tal como existe hoy es, en mi opinión, la verdadera fuente del mal. Vemos ante nosotros a una comunidad enorme de productores que se están esforzando incesantemente privándose de los frutos de su trabajo colectivo —no por la fuerza, sino en general en conformidad fiel con reglas legalmente establecidas…”

“En aras de la simplicidad, en la discusión que sigue llamaré «trabajadores» a todos los que no compartan la propiedad de los medios de producción — aunque esto no corresponda al uso habitual del término. Los propietarios de los medios de producción están en posición de comprar la fuerza de trabajo del trabajador. Usando los medios de producción, el trabajador produce nuevos bienes que se convierten en propiedad del capitalista. El punto esencial en este proceso es la relación entre lo que produce el trabajador y lo que le es pagado, ambos medidos en valor real. En cuanto que el contrato de trabajo es «libre», lo que el trabajador recibe está determinado no por el valor real de los bienes que produce, sino por sus necesidades mínimas y por la demanda de los capitalistas de fuerza de trabajo en relación con el número de trabajadores compitiendo por trabajar…”

“El capital privado tiende a concentrarse en pocas manos, en parte debido a la competencia entre los capitalistas, y en parte porque el desarrollo tecnológico y el aumento de la división del trabajo animan la formación de unidades de producción más grandes a expensas de las más pequeñas. El resultado de este proceso es una oligarquía del capital privado cuyo enorme poder no se puede controlar con eficacia incluso en una sociedad organizada políticamente de forma democrática. Esto es así porque los miembros de los cuerpos legislativos son seleccionados por los partidos políticos, financiados en gran parte o influidos de otra manera por los capitalistas privados quienes, para todos los propósitos prácticos, separan al electorado de la legislatura…. Por otra parte, bajo las condiciones existentes, los capitalistas privados inevitablemente controlan, directa o indirectamente, las fuentes principales de información (prensa, radio, educación)… y así es muy difícil para el ciudadano individual obtener conclusiones objetivas y hacer un uso inteligente de sus derechos políticos.”

“…. La producción está orientada hacia el beneficio, no hacia el uso. No está garantizado que todos los que tienen capacidad y quieran trabajar puedan encontrar empleo; existe casi siempre un «ejército de parados». El trabajador está constantemente atemorizado con perder su trabajo. Desde que parados y trabajadores mal pagados no proporcionan un mercado rentable, la producción de los bienes de consumo está restringida, y la consecuencia es una gran privación. El progreso tecnológico produce con frecuencia más desempleo en vez de facilitar la carga del trabajo para todos. La motivación del beneficio, conjuntamente con la competencia entre capitalistas, es responsable de una inestabilidad en la acumulación y en la utilización del capital que conduce a depresiones cada vez más severas. La competencia ilimitada conduce a un desperdicio enorme de trabajo, y a esa amputación de la conciencia social de los individuos que mencioné antes.”

“Considero esta mutilación de los individuos el peor mal del capitalismo. Nuestro sistema educativo entero sufre de este mal. Se inculca una actitud competitiva exagerada al estudiante, que es entrenado para adorar el éxito codicioso como preparación para su carrera futura.”

“Estoy convencido de que hay solamente un camino para eliminar estos graves males: el establecimiento de una economía socialista, acompañado por un sistema educativo orientado hacia metas sociales. En una economía así, los medios de producción son poseídos por la sociedad y utilizados de una forma planificada. Una economía planificada que ajuste la producción a las necesidades de la comunidad, distribuiría el trabajo a realizar entre todos los capacitados para trabajar y garantizaría un sustento a cada hombre, mujer, y niño. La educación del individuo, además de promover sus propias capacidades naturales, procuraría desarrollar en él un sentido de la responsabilidad para sus compañeros-hombres en lugar de la glorificación del poder y del éxito que se da en nuestra sociedad actual.”

“Sin embargo, es necesario recordar que una economía planificada no es todavía socialismo. Una economía planificada puede estar acompañada de la completa esclavitud del individuo. La realización del socialismo requiere solucionar algunos problemas sociopolíticos extremadamente difíciles: ¿cómo es posible, con una centralización de gran envergadura del poder político y económico, evitar que la burocracia llegue a ser todopoderosa y arrogante? ¿Cómo pueden estar protegidos los derechos del individuo y cómo asegurar un contrapeso democrático al poder de la burocracia?” (Albert Einstein.- Fragmentos de “¿Por qué Socialismo?” tomado de “Introducción al Pensamiento Socialista.- El socialismo como ética revolucionaria y teoría de la rebelión”.- Néstor Kohan, Ocean Sur. 2007)

¿Socialismo del siglo XXI en el siglo XX?

En verdad no solo hay mucho que inventar y re crear sobre este tema, sino también mucho que rescatar del olvido inducido por el dogma oficial y los intereses dominantes. El modelo estatista resultó un desvío que lamentablemente hegemonizó décadas del pensamiento y la práctica socialista.

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«¡Salvemos la patria!»

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Por Isaías Ramos

Han transcurrido seis semanas desde la promulgación de la Ley 1-24, una normativa que socava el Estado Democrático de Derecho consagrado por nuestra Constitución, infringiendo los derechos fundamentales que esta establece.

Nos encontramos ante un ataque directo a la democracia y a los derechos de los ciudadanos, ejecutado por aquellos congresistas de la partidocracia y miembros del ejecutivo que han traicionado su juramento de respetar, proteger y hacer cumplir nuestra Carta Magna.

Este acto no tiene precedentes desde 1978, cuando el PRD, bajo el liderazgo de Don Antonio Guzmán, devolvió al pueblo dominicano sus derechos fundamentales tras una larga lucha llena de sacrificios, lágrimas y sangre. Es una verdadera deshonra que hoy sean sus propios descendientes quienes lideren este acto reprochable, fallando así a la memoria de sus antepasados.

En estos momentos críticos para nuestra nación, y en plena campaña electoral donde se intenta ahogar a las voces disidentes, es provechoso recordar las palabras del profeta Isaías: «¡Ay de aquellos que dictan leyes injustas y prescriben tiranía…!»

Debemos señalar y responsabilizar a quienes están detrás de esta grave ofensa a la democracia. No podemos tolerar la impunidad cuando se atentan contra los derechos más elementales de los ciudadanos. Si permitimos que la corrupción y la injusticia se perpetúen, corremos el riesgo de sufrir el mismo destino que otras naciones sumidas en la miseria y el horror por décadas.

La advertencia no podría ser más clara: es urgente tomar medidas para evitar un futuro sombrío. Ha llegado el momento de despertar nuestras conciencias y movilizar acciones hacia una transformación profunda, basada en la justicia, la igualdad y el respeto por la dignidad humana.

Desde el Frente Cívico Social, convocamos al pueblo dominicano a unirse en estos tiempos de prueba, donde nuestra libertad se ve amenazada. Es crucial exigir la derogación inmediata de esta ley para restituir el Estado Democrático de Derecho, hoy vulnerado por esta partidocracia traidora.

De no revertirse este adefesio y participar en las elecciones legislativas y presidenciales, estaríamos legitimizando la anticonstitucionalidad que reviste a esta ley. A la vez, estaríamos abriendo las puertas a épocas de terror y miedo ya superadas.

Debemos prepararnos para, en caso de que no sea derogada antes de las elecciones, movilizarnos hacia una abstención máxima en el sufragio o el llamado al voto nulo.

El Frente Cívico y Social se erige como una luz de esperanza en medio de la oscuridad institucional, proponiendo un cambio radical para poner fin a la corrupción e impunidad que han plagado nuestro sistema durante décadas. Es esencial respaldar iniciativas que busquen restaurar el orden y construir una sociedad más justa y equitativa.

Nos enfrentamos a un desafío histórico: romper el ciclo de opresión y desesperanza al que hemos estado atados. La clave de nuestro éxito residirá en nuestra capacidad colectiva para organizarnos, resistir juntos y construir un futuro basado en valores éticos sólidos.

El llamado del FCS es a no permanecer indiferentes ante la injusticia que nos rodea. Es hora de levantar la voz contra el engaño político, la manipulación mediática y toda forma de opresión que amenace nuestros derechos fundamentales.

El tiempo apremia. La urgencia de actuar con determinación ante el desafío histórico que enfrentamos nos convoca. ¡Unámonos en este camino hacia una sociedad más justa e igualitaria! Es momento de despertar y actuar juntos para salvaguardar nuestra patria, nuestros derechos y nuestra democracia. La unión, la perseverancia y el compromiso de cada dominicano serán cruciales para superar esta encrucijada. La historia nos observa, y el futuro de nuestra nación descansa en nuestras manos.

Juntos, podemos revertir el curso de estos acontecimientos y asegurar que nuestra patria retome el camino de la justicia, la libertad y la prosperidad.

¡Despierta, RD!

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Una  vía apropiada para recibir las solicitudes de la Corte Penal Internacional.

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Por Rommel Santos Díaz

Según el artículo 87 del Estatuto de Roma, las solicitudes de la Corte ¨se tramitarán por vía diplomática o por cualquier otro conducto adecuado  que haya designado cada Estado Parte a la fecha de la ratificación, aceptación, aprobación o adhesión ̈. Se podrán realizar cambios subsiguientes a este establecimiento, de conformidad con las Reglas de Procedimiento y Prueba. Adicionalmente, cada Estado deberá indicar el idioma más apropiado para la correspondencia en el momento de ratificar, aceptar, aprobar o adherirse al Estatuto.

Según el artículo 87, las solicitudes de la Corte Penal Internacional podrán ser tramitadas por medio de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) o de cualquier otra organización regional competente.

En cuanto a las obligaciones el artículo 87 requiere que cada Estado, al ratificar, aceptar, aprobar o adherirse al Estatuto de Roma designe:

  1. a)Una via para comunicarse, ya sea diplomática o no; y
  2. b)Un idioma de correspondencia, ya sea el idioma oficial del Estado o un idioma de trabajo de la Corte ( inglés o francés).

Respecto a la vía diplomática o cualquier otra vía apropiada, el Estado podría preferir la práctica ya establecida por ese Estado para el Tribunal Penal Internacional  de la Antigua Yugoslavia. Por ejemplo, muchos han recibido correspondencia  de este tribunal a través de sus embajadas con sede en La Haya. En los casos en que el Estado no tenga una práctica establecida  con el tribunal de referencia, este podría designar a una sección o departamento del Ministerio de Relaciones Exteriores o del Ministerio de Justicia para que tenga comunicación directa con la Corte Penal Internacional.

Respecto a la elección de un idioma para la comunicación con la Corte Penal Internacional, el Estado puede elegir uno de sus idiomas oficiales o uno de los idiomas de trabajo de la  Corte. Asimismo los Estados podrían seguir con la práctica de comunicación establecida con  el Tribunal Penal Internacional para la Ex Yugoslavia. Claramente, el Estado deberá tomar en cuenta cualquier legislación existente sobre el idioma oficial.

Finalmente, las solicitudes podrán tramitarse desde la Corte a la Organización Internacional de Policía Criminal  o cualquier organización regional competente. Respecto a los Estados, normalmente la Corte sólo tramitará las solicitudes a una organización regional cuando requiera la asistencia de cada Estado en esa organización o requiera asistencia de la misma organización regional. La organización regional deberá contar con una estructura para tramitar tales solicitudes los Estados miembros. Los Estados a su vez deberán garantizar la posibilidad de recibir y ejecutar las solicitudes  hechas por medio de organizaciones regionales y la Interpol.

Rommelsantosdiaz@gmail.com

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Elecciones y mucha tela para cortar

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Por Nelson Encarnación

El recién transcurrido proceso electoral del domingo 18 de febrero tiene tantas vertientes importantes para analizar que habría que dedicarles varias entregas para tratar de abordarlas lo más ampliamnente que podamos.

Por lo pronto, me voy a concentrar en dos aspectos que entiendo de mucha relevancia, sobre todo por la cercanía del evento mayor, o sea, las presidenciales y congresuales de mayo.

Uno de ellos se refiere al caso muy particular de las encuestas, y de estas uno tiene mucho más de particular aún.

Los días 6,7 y 8 de febrero, el Centro Económico del Cibao publicó tres entregas sucesivas en las cuales recogía las proyecciones de los resultados probables en los 25 municipios más poblados del país, en los que vaticinaba el triunfo de los respectivos candidatos.

Como suele ocurrir en cada evento electoral, esas proyecciones fueron atacadas como el producto de “la sastrería de Aguilera”, en obvia elucubración de que se trataba de muestras prefabricadas.

¿Qué ocurrió el domingo 18? De los 25 pronósticos, el CEC falló en dos con un acierto de 99.92%, algo sencillamente impresionante cuando se trata de un proceso tan complejo como son las elecciones municipales, debido a la elevada dispersión que dificulta la muestra estadística.

De modo que, del proceso recién culminado han salido dos claros ganadores: el PRM electoralmente, y la credibilidad de Leonardo Aguilera y el Centro Económico del Cibao.

El otro elemento que abordaré tiene que ver con la narrativa de la elevada abstención como factor determinante—o por lo menos muy relevante—para la debacle electoral de la alianza opositora.

Es un argumento falaz, pues si las estadísticas no han cambiado, es bastante probable que el incremento de la votación registrara la misma distribución en términos porcentuales de lo surgido de las urnas el domingo.

Es decir que, si la población que se abstuvo hubiese acudido, su votación se habría distribuido exactamente en la relación que conocemos.

¿O puede caberle a alguien en la cabeza que los abstencionistas fueron de un litoral específico y que de haber votado se irían todos a engrosar el caudal de ese hemisferio electoral?

Argumentar sobre ese desatino tiene la única intención de justificar un desenlace adverso y una forma de evadir la responsabilidad en una serie de costosos errores políticos. Volveremos.

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