Entregan reconocimientos a destacados dominicanos en Nueva York.
Nueva York.- El destacado chef internacional, Jay Rodríguez, el estelar segunda base de los Marineros de Seattle, Robin Canó, y el cronista de arte Joseph Cáceres, recibieron el pasado sábado 21, máximos reconocimientos durante un concierto celebrado en el Teatro United Palace, conmemorando el segundo aniversario del programa de televisión “Pégate y Gana con El Pachá”.
Los tres profesionales dominicanos fueron distinguidos por sus respectivos trabajos en el extranjero, los cuales recibieron una proclama del Congreso de los Estados Unidos, La Casa Blanca, una placa y una Medalla al Mérito, respectivamente.
El chef Rodríguez recibió la proclama por sus 20 años en el arte culinario, y por la creación de su línea de comida, “Latino Asiático”, la cual ha sido expuesta en diferentes congresos y “saboreada” en diversos eventos políticos y regionales, incluyendo una gala con senadores y funcionarios en la capital de Estados Unidos, Washington, DC.
Tras recibir el galardón con el sello oficial del US Congress, Rodríguez, dedicó el premio a toda la República Dominicana, a sus empleados de Ankla Cuisine y a todos sus clientes internacionales que prefieren sus servicios de 5 estrellas. “Este reconocimiento es muy especial para mí porque viene de la Casa Blanca y el Congreso de los Estados Unidos, firmado por el congresista Charles Rangel”, dijo.
Acto seguido, le fue entregada otra placa al deportista dominicano Robinson Canó, quien no estuvo presente porque se encontraba jugando baseball con su nuevo equipo los Marineros de Seattle y en su nombre lo recibió su padre, José Canó.
La placa le fue entregada por Frederick Martínez “El Pachá” y Domingo Bautista, en medio del concierto del Segundo Aniversario del programa de televisión “Pégate y Gana con el Pachá”.
Al mismo tiempo, el legendario cronista de arte, Joseph Cáceres, recibió la Medalla al Mérito por sus 40 años en el periodismo de entretenimiento.
“Gracias por este premio, lo comparto con todos mis seguidores y aprovecho la oportunidad para felicitarte por el arduo trabajo que vienes realizando en los medios de comunicación”, ponderó Cáceres.
También fueron homenajeados numerosos miembros del Colegió Médico Dominicano (CMD) que preside el doctor Ramón Tallaj, y el doctor Yomare Polanco, fundador de Fibrasina.
La participación artística estuvo a cargo de Fernando Villalona, Rubby Pérez, Black Jonás Point, El Prodigio, Alex Matos, Chiquito Team Band y Jay Martin, con el debut de Felipón, entre otros.
Por el evento artístico desfilaron grandes personalidades de la comunicación, entre ellos el salsólogo Eugenio Pérez, los locutores Janeiro Matos, Roberto Gerónimo, Andy Salas, DJ Lobo, Alex Sensation y Rafael Bello, de la cadena Telemundo.
El concierto “Pégate y Gana con El Pachá”, patrocinado por el Ministerio de Turismo de la República Dominicana y Fibrasina, contó con la coordinación de prensa y mercadeo de Elías Barreras Corporán.
Nueva York concentra la diáspora dominicana más grande del mundo. Más de 800 mil quisqueyanos viven entre el Bronx, Washington Heights y Brooklyn. Ese peso demográfico y económico debería traducirse en servicios consulares y diplomáticos eficientes. No ocurre.
El gobierno dominicano mantiene en Nueva York una estructura abultada: consulado general, oficinas del Instituto de Dominicanos en el Exterior, direcciones de cultura, turismo, ProDominicana, Banco de Reservas, y delegaciones de ministerios que nadie termina de identificar.
Muchos cargos existen en organigramas, no en la realidad cotidiana de la comunidad.
TRES SINTOMAS DE LA DISFUNCIONALIDAD
Duplicidad sin resultados. Hay cinco oficinas que dicen “atender a la diáspora”, pero el trámite más simple —renovar un pasaporte o sacar un acta de nacimiento— sigue tomando semanas. El ciudadano termina pagando gestores privados porque el funcionario oficial no contesta el teléfono. Se paga doble: con impuestos en RD y con tarifas extra en NY.
El autor es periodista, jefe de redacción de ALMOMENTO.NET. Reside en Nueva York.
Clientelismo sobre servicio. Demasiados nombramientos responden a pagos políticos de campaña. Llegan a Nueva York sin experiencia consular, sin inglés, y sin agenda clara. Su función real es mantener una base electoral, no resolver problemas.
Ausencia en lo que importa. La comunidad enfrenta deportaciones, desalojos, estafas migratorias y crisis de salud mental. ¿Dónde está la asistencia legal del consulado? ¿Dónde el enlace con City Hall o con Albany?
Los cargos se activan para fotos en desfiles de la Sexta Avenida y se apagan cuando hay que ir a una corte a defender a un dominicano detenido.
El gobierno central defiende estas plazas alegando “representación”. Pero representación sin gestión es decorado. Cada cargo infuncional cuesta: sueldos en dólares, viáticos, alquiler de oficinas, vehículos. Ese dinero sale del presupuesto nacional y no regresa en servicios.
¿QUE HACER?
Auditoría pública de funciones. Publicar qué hace cada oficina en Nueva York, con métricas: cuántos casos legales atendió, cuántos inversionistas canalizó, cuántos estudiantes becó. Si no hay números, no hay cargo.
Unificar ventanillas. Un dominicano no debería ir a tres direcciones distintas para un mismo trámite. Un solo “Centro de Servicios RD en Nueva York” con personal de carrera resuelve más que diez oficinas políticas.
Servicio civil consular. Separar la diplomacia de la militancia. Que los cónsules y vicecónsules pasen por concurso y evaluación, no por cuota partidaria.
La diáspora no pide privilegios. Pide que el Estado dominicano en Nueva York funcione. Hoy, demasiados cargos son nóminas con bandera. Y una bandera no sella pasaportes ni paga fianzas.
Mientras esa estructura no se sanee, el mensaje desde Santo Domingo a Washington Heights será el mismo: los dominicanos de aquí sirven para las remesas y para los votos, no para recibir un servicio digno.
NUEVA YORK.- La embajada de la República Dominicana en Estados Unidos reafirmó su compromiso con la proyección del talento y la identidad dominicana al celebrar, junto al Aspen Institute y su iniciativa Aspen Conexión, el evento “¡Peloteros! Latinos Shaping the Legacy of American Baseball”.
La jornada puso en el centro el impacto de los dominicanos en las Grandes Ligas y su contribución al desarrollo económico y social.
El encuentro fue realizado en el marco de la bienal 2026 del Whitney Museum of American Art, uno de los espacios culturales más prestigiosos de Nueva York, y reunió a expertos financieros de McKinsey & Company y Capital One.
Contó con la presencia de Steven Puig, presidente del Banco BHD, y María Amalia León, presidenta de la Fundación León Jimenes y del Centro Cultural Eduardo León Jimenes.
Participó de forma especial Nelson Cruz, exbeisbolista de Grandes Ligas, quien compartió su experiencia dentro y fuera del terreno. También asistieron los expeloteros Francisco Cordero y Miguel Batista.
El programa incluyó palabras centrales de la embajadora dominicana y tres paneles sobre diplomacia deportiva, impacto económico del béisbol, empoderamiento financiero de los beisbolistas y la intersección entre arte y béisbol.
Steven Puig destacó que “hemos visto que la oportunidad económica ligada al béisbol en Estados Unidos es inmensa y creciente. Sin embargo, en la República Dominicana es mayor aún dada la cercanía que tienen los jugadores profesionales dominicanos. Tenemos 6 veces más peloteros profesionales activos por ciudadano, y están 60 veces más cercanos a nuestros ciudadanos si medimos los peloteros profesionales activos por kilómetro cuadrado de nuestro país”.
La embajadora María Isabel Castillo Báez analizó el béisbol dominicano desde el poder blando y el poder económico. “El béisbol dominicano ha servido como una poderosa herramienta de poder blando proyectando y posicionando a la República Dominicana en los Estados Unidos y en el mundo como una reconocida potencia del béisbol”, afirmó.
Añadió que la industria ha creado “una cadena de valor compartida” donde República Dominicana suple talento de élite y un ecosistema competitivo, mientras EE. UU. aporta capital, infraestructura y escala global.
Pilar Frank O´Leary, directora de Aspen Conexión, coanfitriona y moderadora, expresó que “nos enorgullece colaborar con la Embajada de la República Dominicana, la MLBPA, el Centro Cultural Eduardo León Jimenes, Capital One, Banco BHD y otros socios estratégicos para llevar a cabo este encuentro en el Whitney Museum of American Art”.
Agregó que “al situar en el centro la intersección entre el deporte, los negocios, la diplomacia y las artes, este diálogo destaca a la industria deportiva como un pilar fundamental de la economía creativa global”.
El programa cerró con una conversación sobre arte y béisbol entre María Amalia León y Cris Scorza, directora de Educación del Whitney Museum.
Nueva York.-El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elogió este domingo la «valentía» y el «talento» del Servicio Secreto y las fuerzas del orden tras el tiroteo registrado anoche durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, al tiempo que aprovechó el incidente para criticar a los demócratas por la gestión de los fondos destinados a la seguridad.
En una entrevista con la cadena Fox News, el mandatario aseguró que tanto él como la primera dama, Melania Trump, se encuentran «bien» tras el suceso en el hotel Washington Hilton, donde un sospechoso -que según la Fiscalía tenía como objetivo a altos cargos del Gobierno- fue interceptado tras romper el perímetro de seguridad.
«Tuvimos un gran grupo de personas allí anoche (…). El Servicio Secreto y todas las fuerzas del orden fueron, pensé, sobresalientes. Lo detuvieron en seco», afirmó Trump, comparando la velocidad del atacante con la de un «corredor de la Liga Nacional de Fútbol Americano».
Pese al reconocimiento de la labor policial, el presidente vinculó el desempeño de los agentes con la disputa presupuestaria en el Congreso.
«Este es un grupo al que no se le está pagando, si lo piensas. Los demócratas están reteniendo su pago y creo que tal vez se ablanden un poco ahora porque se mostró un gran talento anoche», declaró.
Trump restó importancia a la vulnerabilidad del recinto, subrayando que el atacante «ni siquiera estuvo cerca de llegar a las puertas» debido a las «muchas capas» de seguridad, aunque reconoció los retos logísticos del hotel Washington Hilton -lugar donde se celebró la cena de gala y donde el sospechoso se hospedaba como huésped-.
En este sentido, el mandatario hizo mención a sus planes de construir un nuevo salón de actos en los terrenos de la Casa Blanca para futuros eventos.
Las palabras de Trump coinciden con las revelaciones del fiscal general interino, Todd Blanche, quien señaló hoy en la cadena NBC que las investigaciones preliminares apuntan a que el sospechoso tenía la intención de atacar a miembros de la Administración, incluido «probablemente» el presidente.
Según Blanche, el atacante, que viajó desde Los Ángeles y portaba dos armas adquiridas legalmente en los últimos dos años, logró cruzar el perímetro apenas «unos pocos metros» antes de ser reducido.
El sospechoso, que no está colaborando con las autoridades, permanece bajo custodia y se espera que sea acusado formalmente este lunes ante un tribunal.