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Opinión

La mezcla degradante de un sistema decadente

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Por Narciso Isa Conde

El centro del sistema se empeña en desplegar lujo y progreso, y esconder su degradación; mientras su periferia sigue sometida a una recolonización cada vez más alienante y destructiva.

En tanto una parte del mundo y amplios sectores de nuestra sociedad -bajo el abrumante y fatuo poder mediático del decadente imperialismo occidental y su expresión local- están saturados de una versión acaramelada del Presidente Abinader y su primera dama; catapultada recientemente desde la rancia monarquía inglesa, entiendo necesario dar a conocer o refrescar la memoria sobre su actual gestión de gobierno, de la mano de la Casa Blanca, del poderoso Grupo Vicini y los 10 principales multimillonarios seleccionados por la Revista FORBES.

A sus supuestos éxitos anti-crisis ahora le suman sus “logros” como modelos del buen vestir, en el marco de la competencia entre las élites del planeta que participaron en la Coronación del Rey Carlos III y consorte.

Paso entonces a recapitular, procurando siempre aproximarme a la verdad històrica:

– El ascenso de Luis Abinader al Gobierno el 20 de agosto del 2020 fue logrado mediante la victoria electoral del denominado Partido Revolucionario Moderno (PRM), continuador del viejo, corrompido y neo liberalizado Partido Revolucionario Dominicano (PRD); previamente asaltado por el Grupo Vicini y el club de los mega millonarios dominicanos y  tutelado por el Departamento de Estado, el Pentágono y la CÌA de EEUU.

-El derrotado fue el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), fundado por el fallecido Profesor Juan Bosch, y penosamente convertido durante sus 20 años de gestión en una corporación de la corrupciòn y mafias diversas, y en instrumento de la estrategia neoliberal de EEUU.

-El cambio del PLD por el PRM-ABINADER-VICINI ha resultado, en menos de tres años, una gran farsa montada sobre una mezcla degradante que viene gestándose y expandiéndose en no pocos países de la periferia del decadente sistema imperialista-capitalista occidental; gran parte de ellos impactados por la agresiva resistencia del Coloso del Norte a su declive, incluida su pérdida de influencia en Nuestra América.

Esa mezcla degradante ha emanado de un capitalismo dependiente sin auto determinación…de un lumpen capitalismo dependiente a su vez de un lumpen imperialismo súper violento y atracador.

Eso se traduce además en la gansterización de sus principales componentes, sus sistemas y sus instituciones; dominadas por un sistema de partidos que generó partidocracia y bajo la tutela de una gran burguesa local y transnacional a la que fundamentalmente le interesa multiplicar ganancias, concentrar y ostentar riqueza y detentar todo tipo de poder.

De esa realidad y de los requerimientos apremiantes de una civilización decadente, estremecida por una crisis múltiple (económica-social, ambiental, de salud, educación, alimentación, urbanística, política-institucional y de valores), se deriva la apelación desde esa dominación clasista a todas las opresiones y discriminaciones tradicionales, a los antivalores conservadores, a los fundamentalismos religiosos, al machismo, el racismo, la xenofobia y la homofobia.

Todo, por demás, es negocio, consumismo y banalidades desenfrenadas.

Incluso iglesias cristianas -muchas de ellas instrumentadas por EEUU e Inglaterra- se mercantilizan aliadas al capital privado, los partidos y el Estado,

En las últimas décadas la acumulación de esa mezcla de medievalismo, modernidad y postmodernidad capitalista, potencia un poder cada vez más concentrado y opulento; deslumbrante ante la ignorancia inducida y, en consecuencia, muy distante del resto de la sociedad

El centro del sistema se empeña en desplegar lujo y progreso, y esconder su degradación; mientras su periferia sigue sometida a una recolonización cada vez más alienante y destructiva.

Señales claras de un progreso empobrecedor concentrado en las elites del Estado, el empresariado, el generalato corrompido y la llamada “clase media-alta comparona”; expresiones además  una decadencia integral, acompañada de la progresiva descomposición de la dominación impuesta.

  • VIRAJE PROLONGADO Y NUEVO VIRAJE PRECIPITADO POR LA COVID 19.

La pandemia -y sobre todo el manejo de la misma por elites capitalistas-globalitas- impactaron dramáticamente sobre ese proceso de acumulación prolongada, relativamente lenta, de esa mezcla aberrante y degradante dentro de los modelos neoconservadores, llamados neoliberales.

Desnudaron la crisis sistémica y la agravaron a niveles sin precedentes.

Las recetas provinieron de los centros imperialista y fueron impuestas a costa de ocasionar innumerables sufrimientos a sus propios pueblos y a las sociedades del “Tercer y Cuarto Mundos”

Al prolongado viraje de la era neoliberal iniciada el siglo pasado, se le agregó entonces otro viraje brusco e intenso hacia el ultra conservadurismo y la ultra recolonización.

Luis Abinader y su entorno político-empresarial, resultaron el relevo ideal para este nuevo viraje que conllevaba el asalto directo del Estado por la cúpula empresarial, su privatización y su recolonización completa a nombre del “cambio”, de la lucha anticorrupción y del respeto a la institucionalidad consagrada.

Su ascenso resultó fácil. Trump, Pompeo, la oligarquía capitalista dominicana y gran parte de las derechas no perdieron tiempo en patrocinarlo y Biden por igual.

¡Hasta la “izquierda” que no es Izquierda y el progresismo poco progresista, respaldaron este proyecto y se incorporaron a la nueva farsa!

Privatizaciones, apropiación del patrimonio natural, enriquecimiento de las elites, conservadurismo ideológico, coloniaje y alineamiento con la guerra global infinita del Pentágono y la OTAN, asumieron una dinámica brutal y veloz dentro y fuera del gobierno, y en su accionar dentro y fuera del país.

Así vino el despliegue de préstamos amarrados, los proyectos de APPS, Fideicomisos, USAID, Comando Sur, FMI, BID, Banco Mundial… las diversas modalidades de privatización y desnacionalización de lo público y apropiación privada de la naturaleza.

A una creciente transculturación imperialista, se le agrega la radicalización de una perversa desviación del sentimiento patriótico-nacional para agredir, estigmatizar y condenar al pueblo haitiano; liberando de culpas a EEUU y embotando el antiimperialismo.

El tráfico de influencia pro empresarial, la sumisión al poder imperialista y el culto a lo fatuo y banal y la religiosidad oportunista, arropan al Estado y a la oligarquía capitalista, y se derraman hacia una sociedad presa del conservadurismo y el consumismo.

Las mentiras virtuales dentro de un gigantesco ejercicio publicitario del Gobierno y las grandes empresas privadas, no tienen precedentes en la historia reciente del país.

 La combinación ideológica descritas se constituye en fuente permanente de un ultra conservadurismo con vocación neofascistas, fenómeno propio de este tipo de crisis a escala local, continental y mundial.

La mezcla de lumpenizaciones genera una escala superior de Estado delincuente y de poderes privados mafiosos, legales e ilegales.

La decadencia imperialista, más el consumismo extremo, más la opulencia y el derroche sin límites, potencian la voracidad y la vocación ecocida empresarial.

La mezcla abigarrada de todos estos factores materiales e ideológicos determina la fusión Estado-partidos-religión-corporaciones y fuerzas militares, que procuran disfrazar el drama nacional y mundial con una  fantasía virtual impregnada de post verdad.

El concentrado de todo esto conforma un conjunto de empresarios metidos a políticos, políticos convertidos en empresarios al vapor; riferos, funcionarios sobornables, narco-legisladores multimillonarios y agentes de la colonialidad, ejerciendo funciones de Estado y controlando curules, alcaldías, negocios religiosos y entidades armadas que usurpan los poderes temporales y permanentes.

Así hay un país en el mundo –y muchos como él- con un pueblo empobrecido y una clase dominante-gobernante dispendiosa, en un territorio bajo un dominio colonial súper modernizado arriba, lleno de torres del lavado, celulares, softwares y cámaras espías, yipetas de lujo, equipos electrónicos y proyectos turísticos paradisiacos… solo para los ricos; con sus pequeñas NY en la Capital y Santiago, rodeado de un mar de barrios y campos empobrecidos habitados por los /as de abajo.

Exhibiendo penosamente una pareja presidencial fascinada por el lujo de la Corte inglesa, compitiendo en los primeros lugares con las excentricidades de la nobleza del capitalismo monarquizado y las elites burguesas del planeta.

Esto en representación de una hermosa isla caribeña, con lindas montañas y valles espectaculares, rodeada de playas blancas y mares verdi-azules, preñada de penurias humanas y amenazada de sucumbir por una dominación imperial ferozmente destructiva.

Vale si reconocer la astucia de la nobleza británica

En esta ocasión estímulo hábilmente, con esa invitación  a la coronación de su Rey y la Reina Consorte, la fatuidad del gobernador de colonia con título de presidente y de la denominada “primera dama” dominicana, cuyo gobierno ha sido colocado por conveniencia colonialista, en una burbuja mediática inmune a la desgarradora crisis que azota la humanidad y el planeta; para, entre otras ventajas banales, darse el lujo de vestir elegantemente y costosamente, fascinando a los cronistas sociales, expertos en modas  a nivel internacional y local.

Ambos reventaron de orgullo, exhibiendo el cobre de su alma oculto en un baño de oro y en simulaciones criollas.

Tanto, que obnubilados no pudieron darse cuenta, que mientras con trajes de Oscar de la Renta caminaban sonriente por la alfombra roja del palacio real, de las protestas del pueblo británico por el alto costo de la vida, diciéndole a Carlos III que ese no era su Rey y demandándole introducirse en su ilustre trasero su indeseable reinado.

Tanto, que se le olvidaron los padecimientos de gran parte de los pueblos que habitan esta isla a consecuencia de dominio imperialista y oligárquico que la pareja Abinader aupa sin dolores en sus corazones

Tanto, que olvidaron los 100 millones de personas asesinadas en la India por el imperialismo y hasta el reciente robo de las reservas de oro de Venezuela depositados en la banca del Reino Unido

Esta una de las revelaciones de esta mezcla degradante que no tiene otro destino que no sea colapsar.

Aunque ciertamente su caída definitiva, necesariamente deberá hacerse acompañar de una creación heroica, que para materializarse deberá vencer todos los miedos y burlar todas las amenazas.

Nada cae solo.

Este país, esta isla, esta América, este mundo, merecen otro destino,

Hay que atreverse a forjarlos, destituyendo y constituyendo.

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Opinión

La constitunalizacion del derecho sólo existe en la mente de algunos, pero no en la realidad.

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Por José Cabral

La República Dominicana vive de grandes sueños, sobre todo en el campo de una buena o aceptable democracia. No es mucho lo logrado en el campo de la ejecución de sentencias tras el proceso de constitucionalización del derecho a partir del año 2010, lo cual permite medir qué buena o mala es la calidad de la democracia nacional.

Los textos en que se apoyan las normas podrán ser muy buenos, pero cuando los mismos se analizan en función de los hechos el país se queda corto en lo que respecta a avances democráticos. Definitivamente, el derecho sucumbe ante la política, ya que los partidos son los dueños del sistema.

Un buen ejemplo, para sólo citar un caso, es la sentencia TC/0788/24 sobre las candidaturas independientes, la cual ya nadie menciona y mucho menos lo hace el propio Tribunal Constitucional, que tuvo la misión de interpretar los artículos 156 y 157 de la Ley 20-23 del régimen electoral.

Pese a que ha quedado claro que las candidaturas independientes pueden coexistir con conjuntamente con las que presenten los partidos políticos, la oposición ha sido muy cerrada en su contra y como la dominicana se trata de una constitución de fachada, todo sigue su curso sin que nadie se moleste en exigir una explicación con lógica jurídica y convincente del por qué la misma duerme el sueño eterno ante la indiferencia de los mecanismos estatales para que esto no ocurra.

Nadie tiene dudas en el país de que esa sentencia tiene los perfiles que indica que la República Dominicana entró en un proceso de constitucionalización del derecho, pero también de que todavía la nación es una presa del partidarismo político.

La jurisprudencia sentada al respecto proviene de lo que en derecho constitucional se conoce como sentencias interpretativas, la cual se basta por sí misma y que en este caso lo único que se necesita es que la Junta Central Electoral (JCE) emita una resolución para regular un derecho ciudadano que sirve de base a la democracia, como es el de elegir y ser elegido.

Sin embargo, ese mandato, que se deriva de la facultad que otorga la Constitución al Tribunal Constitucional, es burlado por los partidos políticos, los cuales son los principales saboteadores de los avances democráticos que sólo son propios de los discursos, pero no de la realidad.

La primera instancia en incurrir con un gran descaro  en una grave violación del juego democrático fue la Junta Central Electoral (JCE), la cual  fue tan audaz que concebió un proyecto de ley que violentaba una serie de principios y valores constitucionales.

La segunda en hacerlo fue el Congreso Nacional, cuya Cámara de Diputados, crea una comisión de estudio de la sentencia del TC y se atreve a tomar una decisión que viola principios elementales del derecho constitucional cuando dijo que para la aplicación de la decisión del alto tribunal había que modificar la Constitución de la República.

Se olvidaron los diputados que estudiaron la jurisprudencia del Tribunal Constitucional que ese órgano extra poder es el único con la facultad para llevar el control de la constitucionalidad mediante la emisión de una serie de decisiones como las sentencias interpretativas, pero además que, si bien es cierto que los legisladores pueden interpretar la carta magna en el marco de su labor legislativa, pero que la misma no es definitiva ni vinculante como las que provienen de la alta corte.

Pero al final todo se ha quedado como si nada hubiera ocurrido, pese a que estas acciones de actores importantes de los partidos políticos, como son los diputados y senadores, quienes se la pasan hablando de democracia,  demuestra que por lo menos en el país la Constitución es una de papel que no tiene ningún valor cuando se analiza a partir de los derechos fundamentales y del Estado Social Democrático de Derecho.

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Opinión

Del ciudadano espectador al ciudadano protagonista

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Por Isaías Ramos

Nuestra nación no pierde su libertad de golpe. La pierde cada día en la indiferencia, en la resignación y en la delegación pasiva de la responsabilidad histórica. Hoy, la República Dominicana enfrenta un momento crítico: generaciones enteras han sido educadas para sobrevivir, no para decidir; para recibir migajas, no para exigir justicia; para mirar desde la grada, no para protagonizar la historia.

La transformación del ciudadano en espectador no es casualidad: termina operando como un diseño funcional al abuso: mantenernos cansados, divididos y desorientados mientras sectores políticos y económicos consolidan su poder sobre lo público. No se trata solo de corrupción visible; la tragedia más profunda es la corrupción estructural que roba identidad, carácter y propósito. Cuando se roba la identidad de un pueblo, se roba también su futuro.

El método es constante y silencioso. Servicios deficientes, educación precaria, salarios insuficientes y cultura del “parche” acostumbran al pueblo a aceptar migajas como logros. Los derechos se convierten en favores y los favores en cadenas. Se gobierna desde el miedo, la ira y la desesperanza: emociones que paralizan la razón y apagan la acción consciente. Una sociedad así observa, pero no ve; oye, pero no comprende; se indigna, pero no persiste. Además, la conversación pública se manipula con propaganda, desinformación y distracciones que terminan por cansar, dividir y confundir.

Y sobre esta realidad se instala la mentira más peligrosa: “Esto no se puede cambiar”. La partidocracia teme al ciudadano despierto, no al pobre; teme al que, informado y organizado, exige justicia. Por eso termina alimentando desesperanza y cinismo. Sin embargo, la historia nos enseña que los pueblos despiertan cuando deciden actuar.

Para nosotros, el símbolo es el 27 de febrero de 1844, cuando Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez y Ramón Matías Mella demostraron que la libertad no nace de la comodidad ni de la obediencia, sino del sacrificio, la disciplina y la organización moral. Ellos no esperaron que otros resolvieran el problema: asumieron la responsabilidad de cambiar el rumbo.

Hoy enfrentamos un desafío semejante, aunque distinto en sus formas. La dominación ya no llega solo con fusiles ni invasiones militares; también llega mediante estructuras de control financiero, contratos de largo plazo y alianzas público-privadas que pueden erosionar la soberanía cuando la ciudadanía pierde vigilancia y promueven dependencia. La captura puede ser pacífica y silenciosa, pero igualmente efectiva: convierte derechos en privilegios, dignidad en favor y futuro en incertidumbre.

El asistencialismo convertido en instrumento político refuerza esta trampa: carencias estructurales, alivio temporal, obediencia, silencio y perpetuación de pobreza. Eso no es justicia social; es clientelismo. Cuando se suman instituciones duplicadas, nóminas infladas, contrataciones opacas y controles débiles, el Estado se transforma en botín. La pregunta no es si tenemos recursos; es si tenemos carácter.

El cambio exige un ciudadano protagonista. Uno que entienda que sus derechos son límites que el poder no puede violar y que sus deberes son la disciplina que sostiene la convivencia. Que actúe con constancia, no con ruido. Que vigile contratos y resultados. Que forme parte de veedurías locales. Que vote con conciencia, no con gratitud fingida.

Necesitamos un ciudadano nuevo: manso ante Dios, firme ante la injusticia; que no intercambie dignidad por favores ni normalice la corrupción como “viveza”. La libertad no se sostiene con discursos; se sostiene con carácter. Y el carácter se forja en la familia, la comunidad, la educación y la fe auténtica.

Recuperar la patria también es recuperar la identidad y la memoria. Una nación sin símbolos ni historia es fácil de manipular. La patria no es un eslogan: es un hogar colectivo, un legado de sacrificio y un compromiso con el futuro. La enseñanza de Duarte sigue vigente: un país solo permanece libre si sus ciudadanos viven con moral, justicia y amor a la nación.

El camino de liberación es claro y práctico.

Primero: conciencia cívica. Conocer derechos y deberes, aprender a fiscalizar y exigir información pública.

Segundo: control institucional. Justicia independiente, auditorías verificables y consecuencias reales por abuso de poder.

Tercero: dignidad social. Trabajo decente, servicios públicos como derechos, educación y salud como patrimonio de la ciudadanía.

Cuarto: organización comunitaria. Liderazgo moral local, veedurías efectivas, redes de vigilancia y acción cívica sostenida.

El punto de quiebre está frente a nosotros: pasar de la comodidad del espectador a la responsabilidad del protagonista. El precio del cambio no es violencia ni odio; es disciplina, constancia y vigilancia. Es dejar de premiar la viveza y empezar a honrar la honestidad.

Desde el Foro y Frente Cívico y Social llamamos a formar y organizar ciudadanía en cada localidad. Allí nace la República que debemos rescatar; allí comienza la liberación verdadera.

El amanecer no llega solo. Llega cuando una sociedad deja de mirar desde la grada y entra al terreno de la responsabilidad histórica. Cuando eso ocurre, el ciudadano deja de ser espectador, la nación deja de ser botín y la patria vuelve a ser proyecto común.

El reloj de la libertad sigue marcando. Su permanencia depende de nosotros: de nuestra conciencia moral, nuestra fe y nuestra valentía. Porque cuando un pueblo vuelve a la verdad, deja de ser manipulable; cuando se organiza, deja de ser presa; cuando mantiene su carácter, la dignidad reemplaza al ocaso.

Del ciudadano espectador al ciudadano protagonista. Del silencio a la conciencia nacional que hace historia.

Despierta RD

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Opinión

El cerebro homosexual, diferente a hombre

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(Quinta parte)

Por Oscar López Reyes

Desde las épocas más primitivas, la atracción romántica y relaciones entre personas de igual sexo ha estado zarandeada por la interpretación: ¿nacida o adquirida?, en una suplida de mitos, fábulas y cuentos legendarios y morbosos, por ventanales de perogrulladas. Tardíamente, las exploraciones clínicas contemporáneas están diagnosticando que el cerebro de los homosexuales se marca distinto al de los varones o heterosexuales, por lo que su estructura y funcionalidad predisponen hacia esa preferencia carnal.

Creencias y leyendas de alto rango, asentadas en manifestaciones conductuales de los gais, son desmitificadas por la neurociencia, que autentifica que estos suelen tener el hemisferio derecho más grande que el izquierdo, que existen diferenciaciones en la magnitud de la sustancia gris en el hipotálamo y la amígdala, y que procesan los olores indistintamente.

Los exámenes sobre esa identidad son variados y muchos coincidentes respecto a las células nerviosas que se alojan en el cráneo. El investigador y profesor titular de Psicología de la Sexualidad de la Universidad del País Vasco, Javier Gómez Zapiain, postula que “cuando los chicos y las chicas llegan a la adolescencia, probablemente su orientación sexual está determinada” y que “la falta de aceptación del rol sexual y la orientación homosexual pudieran ser explicadas sobre la base del tipo de diferenciación cerebral o a los diferentes niveles hormonales que circulación en el organismo” (1).

Rastreos de Tomografía por Emisión de Positrones (PET) han estipulado, asimismo, que el encéfalo de las lesbianas tiene similitud con el de los machos o heterosexuales, estructuras cerebrales que conducen a la orientación sexual. O sea, aclaran que el cerebro de los homosexuales está feminizado y el de las lesbianas masculinizado.

Los datos expuestos previamente matizan que el órgano anatómico de la homosexualidad encuadra en la epigenética (“epi” encima y genética hereditaria) y que, según neuropsicólogos, neurofisiólogos y neurobiológos, “todos nuestros genes se activan y desactivan en el cerebro humano a medida que se desarrolla” “sin alterar la secuencia del ADN”. En otras palabras, la homosexualidad no depende de un único «gen gay», sino también de otros constituyentes biológicos, neurológicos y ambientales, como la crianza o separación paterno/materno, eventos traumáticos y preferencias de juegos infantiles.

La predilección hacia personas de su propio género, neurocientíficos no la consideran una elección voluntaria, sino un empuje, conectado “con una combinación compleja de polimorfismos genéticos”, como el “entorno familiar y social, personalidad, educación y experiencias propias”, conforme a un estudio de Asociación de Genoma Completo (GWAS por sus siglas en inglés) en 493,001 participantes de los Estados Unidos, Reino Unido y Suecia. Fue publicado, en agosto de 2019, por el equipo investigador liderado por Ganna en la revista estadounidense Proceedings of the National Academy of Sciences (2).

Iguales hallazgos encontraron científicos del Instituto Karolinska de Estocolmo, en una investigación dirigida por los neurobiólogos suecos Ivanka Savic y Per Lindström, quienes observaron la estructura y el funcionamiento cerebral de 90 voluntarios de diversa condición sexual, según una publicación de la revista PNAS, órgano de la Academia de Ciencias de Estados Unidos. Ese equipo demostró, en 2006, la diferente manera que tienen homosexuales y heterosexuales de percibir los olores, así como el empleo desigual de los hemisferios cerebrales entre sexos y sus nexos entre la configuración cerebral y la orientación sexual.

A las 90 personas, Savic y Per Linström realizaron resonancias magnéticas cerebrales, divididas en cuatro grupos de edades similares de acuerdo a su sexo. Ellas mostraron que el hemisferio derecho del cerebro en los hombres heterosexuales era típicamente un 2 % más grande que el izquierdo, y que las lesbianas tenían el hemisferio derecho del cerebro un 1 % más grande que el izquierdo (3).

Asimismo, en 1991 otro neurofisiólogo abiertamente gay, Simon LeVay (nacido en Inglaterra y radicado en Estados Unidos), difundió en la revista “Science” un estudio que concluyó que las estructuras encefálicas de homosexuales y heterosexuales no son iguales, porque una pequeña zona del cerebro, el Núcleo Intersticial del Hipotálamo 3 (INAH 3, por sus siglas en inglés), era considerablemente menor en mujeres y gais (4).

Otro profesor, esta vez de fisiología humana de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, el doctor en Neurociencia y especialista en Neuroeducación Francisco Mora Teruel, sostiene que «los patrones culturales son capaces de modificar física y químicamente el cerebro», por lo que las observaciones de Savic y Lindström pueden explicarse a partir del ambiente y no serían innatas sino adquiridas, lo que refuerza la teoría multifactorial, como el entorno, la genética y las hormonas» (5).

Guiándose de la anatomía del cerebro, que indica que la masculinidad o feminidad (ser hombre o mujer) empieza a forjarse entre el primer y el tercer año de existencia, la comunidad LGBTQ+ intensifica sus esfuerzos por el reconocimiento de la identidad sexual o la inclusión de género de niños y adolescentes, como mecanismo de apoyo, según sus señalamientos, para fundamentar el sentido de la vida y la aceptación familiar, a fin de evitar que caigan en la ansiedad y la depresión.

Los mensajes sobre la construcción social de la sexualidad o sexuación a través de dibujos o muñequitos, elaborados por psicólogos especialistas en intervenciones en crisis y traumas, en Identidad Sexual y Terapia Afirmativa LGBTQI+, son transmitidos por la televisión, el cine, el canal Cartoon Network y las plataformas como YouTube, Netflix y Disney+. Estos contenidos buscan seducir a niños y jóvenes, bajo la argumentación de que el matrimonio de parejas homosexuales es normal y necesario para convivir en sociedad y ser felices.

En esos relatos y descripciones afeminados y masculinizados se insiste en que los juguetes, los colores y los muñequitos no definen la orientación sexual de un niño, porque esta no se pega ni se enseña, sino que se descubre en los procesos de estimulación individual.

Son abundantes las caricaturas o muñequitos con personajes LGBT+ homosexuales o lésbicos que se alinean en esta dinámica, como Los Simpson, Víctor y Valentino, Hora de Aventura, la Casa Búho, The Loud House (Nickelodeon), Sha-Ra y las princesas del poder, Arthur (PBS Kiks), Steven Universe, Sailor Moon, Dipo y la Era de las bestias maravillosas, Bob’s Burgers, Gravity Falls, Steven Universe , BoJack Horseman, Big Mouth, Super Drags, My Little Pony: Friendship is Magic, Steven Universe, The Owl House, Legend of Korra y otros.

Como remate, las indagatorias científicas, husmeando hasta la coronilla, y reflexiones facilitan reconocer que el cerebro rosa de los homosexuales los hace distintos biológica, psicológica y socialmente a los heterosexuales. Ya hemos visualizado que ha sido atribuida, en primera instancia, al dimorfismo sexual o diferencia del tamaño corporal, la forma y los colores entre machos y hembras, debajo de los huesos craneales y faciales, así como por el hipotálamo y la “alteración de los receptores andrógenos”.

Todavía sexólogos, psicoanalistas y psicoterapeutas tienen mucha tela por donde cortar en esta encorvadura de convergencia anatómica, genética y hormonal. La neurociencia sigue teniendo un gran reto.

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El autor: Expresidente Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), vicepresidente de Asoc. Escuelas de Comunicación Social (AdecomRD), presidente Asoc. de Profesionales de Relaciones Públicas (Asodoprep) y columnista de decenas de digitales.

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Citas bibliográficas:

1.- Psicología de la Sexualidad”, Javier Gómez Zapiain, Alianza Editorial, Madrid, España, 2022, págs. 155 y 156.

2.- “Neuropsicología de la Infancia y la Adolescencia”, Natalia López Moratalla y María Font Arellano, Universidad de Piura, Perú, Eunsa, 2020, pág. 42.

3.- https://www.nationalgeographic.com/science/article/brains-of-gay-people-resemble-those-of-straight-people-of-opposite-sex.

4.- Alberto Montagut, El País, Washington, 30 de agosto de 1991.

5.https://www.colegar.com/colegar/archivo_aporte_id209_1599168691253.pdf.

Bibliografía:

1.- El Cerebro del Adolescente. Descubre cómo funciona para entenderlos y acompañarlos, David Bueno, Penguín Random House Grupo Editorial, Barcelona, España, 2023.

2.- Cómo aprende el cerebro, David A. Sousa, Ediciones Obelisco, Barcelona, España, 2019.

3.- Historia del Cerebro, José Ramón Alonso, Ediciones de María Ávila, España, 2019.

4.- El Cerebro Infantil. Los secretos del Desarrollo Cognitivo, Rita Reig Viader, RBA Coleccionables, Barcelona, España, 2019.

5.- Cómo Aprende el Cerebro. Las claves para la educación, Sarah-Jayne Blakemore y Utra Frith, Editorial Planeta, Barcelona, España, 2007.

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