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La renuncia de Leonel del PLD y la formación al propio tiempo de la Fuerza del Pueblo.
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6 años agoon
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LA REDACCIÓN
Con una alocución por una cadena de radio y televisión y con un discurso que solo destaca sus bondades, pero no sus errores y como si fuera poco con poses de un pastor evangélico con citas bíblicas y todo, Leonel Fernández anunció su salida del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) para constituir un nuevo proyecto político que lleva como nombre la Fuerza del Pueblo.
El expresidente destacó de su contrincante dentro del partido de gobierno, Danilo Medina, que se trata de un obstinado con todas aquellas cosas que no son posibles y en tal virtud ahora se ha propuesto, no solo iniciar una campaña de descredito en su contra, sino también de querer perpetuarse en el poder mediante procedimientos anti-democráticos.
El discurso de Leonel plantea una serie de preguntas frente a su renuncia, como son de qué manera se la ingeniará para ser candidato presidencial por la Fuerza del Pueblo, porque la Ley de Partidos y la propia Electoral prohíbe su posible aspiración por la nueva organización política.
Tal y como lo había adelantado este periódico de que Leonel se iría del PLD y así ha ocurrido, pero no está clara la cantidad de personas que le puedan seguir en su nuevo proyecto político, sobre todo ahora que ya no hay ninguna razón para ningunas de las partes manejarse con cautela y con cierta diplomacia frente a las indelicadezas que se producen en el escenario político nacional y entre esas dos fuerzas que operaban a lo interno del PLD.
Leonel Fernández ha tomado una decisión que cambió el escenario político nacional, porque, sin lugar a dudas, demostró en las primarias internas que cuenta con una fuerza del mismo tamaño de la que tiene el sector oficialista.
De manera, que este nuevo partido podría pintar un cuadro de una segunda vuelta, porque ninguno está en capacidad de sacar más del 50 por ciento de los votos en las elecciones del 2020, lo cual plantea una amplia posibilidad de que el PLD pueda perder en esa contienda electoral.
Esta decisión de Leonel cambia el mapa político nacional que permite vislumbrarse una salida del poder del PLD, pero que habría que ver de qué manera se manejan la Fuerza del Pueblo y el Partido Revolucionario Moderno (PLD), que serán, indiscutiblemente, las tres protagónicas del proceso electoral.
Lo cierto es que Leonel sale del PLD con cierto deterioro de su credibilidad, lo cual reduce la posibilidad de que algunos rostros nuevos puedan ingresar a su nueva organización política, porque ello será determinante para saber la proyección de la situación definitiva de Leonel y de la Fuerza del Pueblo.
La llamada obstinación que Leonel le atribuye a Danilo, que nadie pone en duda lo afirmado por la conducta exhibida por el presidente en los diferentes escenarios en que se ha movido, pero vale decir que lo mismo ha podido ver la gente de la forma de actuar del exgobernante.
Si se asumiera literalmente lo dicho por Leonel, cualquier ingenuo podría pensar que se está frente a un hombre que sólo tiene bondades, cuando la realidad que él es el artífice de la transformación del PLD de un proyecto político a una corporación económica que ya no está en capacidad para hacer los cambios que reclama la sociedad y en consecuencia ser ahora una maquinaria económica y financiera, donde no importan los principios, sino los intereses.
La salida de Leonel del PLD plantea también que Danilo prácticamente se ha quedado con el PLD, porque tiene el control de todos sus organismos, lo cual quiere decir que a partir de esa obstinación de que habla Leonel llevará al presidente a tener el control del partido de gobierno e incluso sus candidatos estarán determinados por los intereses creados por los danilistas.
No deja de ser importante hacer un ejercicio de lo que podría ocurrir frente al cambio político nacional en el que el PLD se reduce a una fuerza política que no tiene el apoyo de la mayoría de los votantes, lo cual podría significar que frente a su triunfo en la contienda electoral podría haber una segunda vuelta y los leonelistas apoyar al PRM o lo contrario .
Lo que si ha quedado claro al margen de cualquier especulación es que Leonel se va del PLD derrotado y con una gran perdida de credibilidad, sin que ello no quiera decir que igual situación se presenta para los que se quedaron, porque lo que habla no son las palabras, sino los hechos.
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Posición de R.D. sobre Venezuela es acomodamiento a su condición de sometida a nuevos requerimientos de Trump.
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1 día agoon
enero 8, 2026
Lo planteado por el Gobierno de Luis Abinader de que no comparte la elección de Delcy Rodríguez como presidenta transitoria de Venezuela tras el apresamiento de Nicolás Maduro, revela que República Dominicana quiere incluso superar lo impuesto por Estados Unidos, pero siempre ajustada a los intereses de la potencia del norte.
La realidad es que la pregunta que se impone es y hasta dónde y quién ha dicho que el país tiene la facultad de objetar a una mandataria provisional escogida por el órgano competente y supuestamente sugerida por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), aunque el restablecimiento de relaciones comerciales y diplomáticas conlleve algunos requerimientos democráticos.
Sin embargo, la posición dominicana implica la violación del derecho internacional, entre los que se encuentran el de soberanía y autodeterminación de los pueblos, así como la Carta de la ONU.
Evidentemente que el ingrediente introducido por el Gobierno dominicano resulta gracioso para los intereses foráneos que convergen en Venezuela, máxime los que están asociados a los Estados Unidos.
La contradicción dominicana con lo planteado en la Organización de Estados Americanos (OEA) y su práctica en política exterior, ya que el presente Gobierno siempre se inclina por la intromisión en los asuntos internos de otros países, no deja la naci0n buen parada en la comunidad internacional.
Resulta poco entendible que la República Dominicana no haya apoyado abiertamente la incursión ilegal de Estados Unidos en Venezuela, pero que preste su territorio para el apoyo logístico de la acción.
Es una especie de doble moral, pese a que en su lugar debió mantener una posición aparentemente neutral, aunque de cualquiera manera ya estaba involucrada en una intervención armada que viola los principios fundamentales del derecho internacional
De lo que no queda ninguna duda es que el crédito internacional en política exterior del país ha quedado seriamente comprometido con una causa de la que ha sido una víctima en una diversidad de ocasiones como en el 1916 y el 1965.
La verdad que pretender una conducta diferente de la nación frente a la irracionalidad de Trump sería mucho pedir, sobre todo cuando otros países pertenecientes a la Unión Europea y otras superpotencias como Rusia y China también son tolerantes con la agresividad e intromisión del principal imperio del mundo.
No obstante, desde cualquier perspectiva que sea vea el asunto la conclusión no puede ser otra que en la situación pesa más el miedo que la vergüenza y la dignidad del pueblo dominicano.
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La República Dominicana inhabilitada en política exterior en el nuevo escenario imperial de Trump
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3 días agoon
enero 6, 2026
La República Dominicana con una ocupación militar parcial de Estados Unidos, se proyecta como una presa sin libertad para expresarse libremente en política exterior.
La ocupación militar, aunque sólo se observa en el Aeropuerto Internacional de las Américas, abarca otros entornos que no son necesariamente visibles.
Pero la agresividad o poco disimulada intervención, deja el país y de igual modo a prácticamente toda Latinoamérica, a merced del capricho y la voluntad de los intereses de la nueva cara del imperio.
La República Dominicana ni por asomo se atreve a pronunciarse libremente sobre política exterior sin que esté a tono con la linea trazada o impuesto por la administración Trump.
La pregunta que subyace es si ese nuevo cuadro no implica también un trastorno del régimen legal, porque se podría estar en un escenario en el que los derechos fundamentales pasen a un segundo plano en el que el Estado Social Democrático de Derecho sea una expresión vacía y sin sentido.
Por razones geopolíticas y factores muy particulares, el país se asoma a un resquebrajamiento del proceso de constitucionalización del derecho a nivel interno y retroceder la nación a épocas ya superadas.
La pregunta que se impone es si prevalecerá en el mundo el pregonado derecho internacional cuando las instituciones que lo enarbolan pierden autoridad moral frente a las violaciones provenientes de potencias como los Estados Unidos que ya ni siquiera guarda las apariencias
El problema, que tiene una dimensión mundial, pero impacta más severamente a los países del tercer mundo y que propicia la posibilidad del surgimiento de regímenes de fuerza, aunque con simulaciones democráticas.
La preocupación tiene que ver con el hecho de graves violaciones del derecho internacional en una época en que éste forma parte consustancial del derecho interno y entonces qué se puede esperar como resultado.
El retroceso de la línea trazada por Donald Trump representa una amenaza mundial contra los logros del derecho contemporáneo, no sólo en favor de las personas físicas, sino también de los Estados más pequeños y débiles.
Hay precedentes en esta materia cuando predominaba en el mundo el llamado constitucionalismo clásico, que dio paso a dictaduras como las Adolfo Hitler en Alemania y la de Benito Mussoline en Italia, cuyos resultados fueron realmente catastróficos para la humanidad.
La interrogante que permanece en el nuevo panorama mundial es si va a pesar más el miedo que la vergüenza y la dignidad de los pueblos del mundo.
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Donald Trump cumple su sueño de ser dictador aunque sea por un día.
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6 días agoon
enero 3, 2026Por Elba García
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumple su sueño de ser dictador hemisférico, aunque sea por un día.
La vocación dictatorial de Trump se ha expresado con mayor contundencia tras la entrada ilegal en territorio venezolano y apresar al jefe de Estado de ese país Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Tras este acontecimiento en momentos que se habla de la época del derecho constitucional, el cual incluye el derecho internacional, Trump ha anunciado su pretensión de convertir a Venezuela en una nueva colonia del imperio norteamericano.
El gobernante de los Estados Unidos ha adelantado que busca manejar la riqueza petrolera de Venezuela, una de las principales del mundo.
Pero la violación de Trump llega todavía más lejos al advertir a los demás países latinoamericanos a verse en el espejo de Venezuela.
Tromp hizo una alusión directa contra el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien dice podría correr la misma suerte de Maduro.
Anteriormente lo hizo con Brasil a propósito de la condena por conspiración del expresidente Bolsonoro.
Pero de igual modo se ha comportado con Honduras, donde en sus recientes elecciones presidenciales auspició uno de los candidatos y presionó con advertencias de actuar duramente contra los que estén en contra de sus designios.
Al fin impuso su voluntad, sin que haya reacción fuerte de rechazo a la vocación imperial del presidente de Estados Unidos.
No sé entiende por qué los países latinoamericanos no se unen en un bloque para rechazar la política de dominación y dictatorial de Donald Trump.
Incluso en el rechazo a la violación del derecho internacional por parte de los Estados Unidos pueden incluirse los países de la Unión Europea, que son permanentemente asediados y amenazados de imponerles aranceles y otros castigos como parte de la vocación dictatorial del mandatario norteamericano.
El chantaje de los Estados Unidos incluye también el otorgamiento de visados para ingresar al territorio de la potencia del norte.
La conducta de Trump es como si su administración haya borrado del mapa la supuesta clase gobernante que existe allí.
El problema se torna tan grave que la violación de derechos no solo se produce en Estados Unidos, sino en todo el mundo que parece haber retornado el derecho constitucional clásico, que fue sustituido por el derecho constitucional moderno en que los Estados grandes aplastan a los pequeños.
La época Trump prácticamente ha borrado el legado establecido por Estados Unidos a través del derecho constitucional difuso y sobre el equilibrio de los poderes.
Lo sorprendente de la era Tromp es que hasta la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos luce sometida a una cierta tolerancia del jefe de Estado de la potencia del norte.
Si la mayoría de los países no reaccionan a la política represiva y de dominación de Trump difícilmente pueda sobrevivir el sistema democrático, lo que puede crear serias tensiones y confrontaciones sociales y políticas en todo el planeta.
