Análisis Noticiosos
Surge Canal Alternativo en la Sierra
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14 años agoon
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LA REDACCIÓNPor José Cabral
En la República Dominicana en los últimos años se ha producido un fenómeno muy importante para la democratización de los medios de comunicación del país, el cual consiste en el surgimiento de canales de televisión, no sólo en los municipios, sino en todos los pueblos donde se observa un notable crecimiento comercial.
Estos canales de televisión generalmente tienen más audiencia en sus áreas de cobertura que las estaciones tradicionales que envían su señal desde la capital del país, lo que incluso permite el desarrollo de los liderazgos locales y propicia un crecimiento comercial e intelectual de un gran valor para los que viven en cada uno de estos pueblos.
Los mismos también promueven una democracia más participativa, porque de alguna manera incentivan una mayor preocupación de los ciudadanos en el acontecer local y nacional, convirtiéndose también en un foco de presión a favor de una mejor administración de los recursos públicos.
Los canales de televisión de nuestros pueblos son, sin lugar a dudas, una bendición para la gente que no tiene voz y que generalmente no cuenta para los grandes medios de comunicación que son de la capital y pertenecen a poderosos grupos económicos.
Es una televisión en la que se habla el lenguaje de los pueblos que históricamente han sido marginados por la centralización de la inversión pública en la capital de la República, pese a que los votos de los que viven en el interior tienen el mismo valor de aquellos que están radicados donde está la sede del presidente.
Hay muchas razones más para ponderar positivamente el surgimiento de los canales de televisión de nuestros pueblos, pero continuar enumerándolas es pasarse muchas horas escribiendo sobre el particular.
Hoy le anuncio a toda la República Dominicana que en las próximas semanas desde uno de los municipios más grandes del país y de la provincia de Santiago, el cual lleva como nombre San José de las Matas, saldrá la señal de la estación de televisión que lleva como nombre Sierravisión, canal 31, la señal de la naturaleza, la cual pertenece al grupo de medios alternativos La República.
De esa manera se hace justicia con el único municipio importante de la República Dominicana que no había sido privilegiado con el surgimiento de un canal de televisión, a través de cuya señal se difundirán programas dirigidos a crear una verdadera vocación de servicio en nuestros jóvenes.
San José de las Matas es de los municipios que mayor aporte hace al Producto Interno Bruto de la República Dominicana y sus hijos son pioneros en la emigración hacia los Estados Unidos, donde son propietarios de cadenas de supermercados y están posicionados en el comercio, así como en toda la dinámica económica de la comunidad dominicana radicada en la unión americana.
Sierravisión, canal 31, la señal de la naturaleza, servirá para promover los valores del serrano y estimulará el turismo ecológico y de montaña, ya que es una de las zonas más bellas y privilegiadas del territorio nacional.
La señal del canal podrá ser recibida por el nativo de San Jose de las Matas y de otros pueblos de la sierra por el sistema de cable nacional y en todo el mundo a través del internet en WWW sierravisión.com.do, cuyo contenido tendrá una gran variedad con programas como la Cosecha, Noticiero Sierravision, Noticiero Nacional y otros tantos que harán sentir orgullosa a cualquier persona que haya nacido en pueblos , como Jánico, Sabana Iglesia, Baitoa, Monción, la Cuesta, el Rubio, las Placetas y otras comunidades enclavadas en plena Cordillera Central.
Sierravisión, canal 31, la señal de la naturaleza, tiene sus estudios en la calle Padre Moscoso número 23, segunda planta, en el pleno corazón de San José de las Matas, donde operará un centro para que los jóvenes de allí se conviertan en camarógrafos, editores, directores, reporteros, productores y presentadores de televisión.
Análisis Noticiosos
La Pérdida de la Cultura del Trabajo
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6 días agoon
septiembre 17, 2026Por José Cabral
Un fenómeno muy preocupante que se produce en la República Dominicana tiene que ver con la pérdida de la cultura del trabajo.
Aparentemente hay un relativo cumplimiento con las obligaciones laborales cuando se trata de una empresa con altos niveles de organización y supervisión.
La pérdida de la cultura del trabajo puede ser demoledora para la micro, pequeña y mediana empresa, en las que no hay forma de que se respete el contrato laboral entre empleados y empleadores.
La desaparición de la cultura del trabajo en el país representa una crisis muy profunda debido a la precariedad laboral, la informalidad y la pérdida de incentivos para el esfuerzo formal.
La pérdida de la cultura del trabajo está asociada a una serie de factores como los bajos salarios y que un empleo no garantiza la salida de la pobreza, según los estudios económicos al respecto.
Sin embargo, la razón principal, siempre de acuerdo a lo que puedo observar, obedece a la crisis de valores que impacta a la sociedad dominicana.
Hay una tendencia muy acentuada a no cumplir con la responsabilidad asumida, es decir, que se observa una negación de la gente a asumir sus obligaciones.
Inclinarse por la vida fácil es una percepción ciudadana que tiene que ver con la crisis de valores que procura la búsqueda de ingresos sin hacer ningún esfuerzo, cuyo ejemplo más contundente es la famosa “botella” a nivel estatal, la cual es estimulada por el clientelismo que promueven los partidos políticos.
Lo otro que explica el fenómeno es que la gente ha aprendido a reclamar sus derechos sin cumplir con sus deberes.
Es una percepción generalizada, la cual va de lo pequeño a lo grande y lo contrario, pero no parece que haya una respuesta a la vista por tratarse de una realidad en la que el Estado no hace ningún esfuerzo planificado para combatirla.
Análisis Noticiosos
La burocracia vuelve a representar la comedia triste de la entrega.
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2 semanas agoon
septiembre 11, 2026
Asistimos, con el alma acongojada pero erguida en el patriotismo más puro, al espectáculo de unos ministros que celebran como proeza histórica el servilismo diplomático.Análisis Noticiosos
El orgullo de ser dominicano bien valorado, da seguridad y confianza.
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3 semanas agoon
septiembre 5, 2026Por José Cabral
Hace ya muchos años fuí testigo de varios anécdotas que deben servir para algo a cualquier persona, no importa de que país sea.
En un lugar en Nueva York llamado Merchant, donde se vende vinos y cigarros y se toca Jaz, compartía con unos amigos, entre ellos había varias muchachas colombianas y una de ellas me pregunta que si soy dominicano y le responde que sí.
Y de inmediato me narra que su hermana más joven, quien se encontraba también en el lugar, tenía un noviazgo con un joven dominicano, pero que esa relación le había traído muchos problemas a la familia, porque su papá entendía que la misma no debía existir.
Me decía la joven que su papá siempre decía que lo menos que él debía hacer era estrangular a su hija por mantener una relación que podía terminar en procreación con una persona de una baja procedencia.
Pero la historia se repite unos años después en la calle 50 y la quinta avenida de la ciudad de Nueva York cuando me decía otro señor que conoció una muchacha tan hermosa y educada de apellido Trujillo que nadie podía pensar que fuera dominicana.
Evidentemente que ambas narraciones tenían su explicación en que la mayor parte de la inmigración dominicana hacia los Estados Unidos, que es el escenario analizado, procedia en ese momento del campo y cuya formación académica y cultural es muy pobre.
Además, por un asunto cultural, la mayoría de los dominicanos radicados en Nueva York proceden de barrios muy pobres o del campo de la región del Cibao, cuyas características y acento es, podría decirse, la representación de un regionalismo que se expresa a través del uso de la i para hablar.
Naturalmente, las razones que tienen que ver con que mucha de nuestra gente no haya tenido la oportunidad de cursar estudios universitarios y de tener una buena formacion cultural son parte de las deficiencias que se observa en el Estado dominicano.
De cualquier manera, la imagen de cualquier gentilicio se complica o deteriora cuando una buena parte del grupo étnico de que se trate se ve involucrado en actividades que nadie quiere para su familia, aunque, naturalmente, ese no sea el caso de lo planteado en este comentario.
Hay que decir que los propios colombianos se vieron en una situación indeseable cuando la época de Pablo Escobar que un pasaporte de ese país era prácticamente una ofensa a nivel internacional.
La enseñanza que quiero dejar con estas narraciones es que el orgullo de ser dominicano es algo que no se negocia, pero el mismo está determinado por la imagen que se venda en la comunidad internacional.
Y para sentirse orgulloso de la dominicanidad hay que partir, principalmente, de que sea un país en el que la dignidad humana sobresalga sobre la mayoría de los derechos, pero además que quien la representa sea gente con la decencia y un comportamiento acorde con los tiempos de las sociedades civilizadas.
Ciertamente que las democracias han fallado, sobre todo por el comportamiento de los partidos políticos y si bien hay que combatir ese mal y buscar la sustitución ahora y para siempre de esos actores de la vida nacional, pero cualquier solución al respecto no puede ser peor que lo que existe y sobre la base de lesionar el orgullo de ser dominicano.
Con esto quiero decir que en aras de preservar el orgullo nacional, se debe procurar llevar a la direccion del Estado a personas que, no sólo sean éticas y defensoras del interés nacional, sino también que coloquen en la cima, si es posible, la imagen del gentilicio por tener una conducta en el contexto de una sociedad civilizada.
Hay una expresión popular que dice que es muy importante guardar bien las apariencias, lo cual es aplicable en estos momentos en la República Dominicana, pero que ello no sea una causa para dejar de gestionar la salida del poder de los que han dañado gravemente la democracia, aunque, naturalmente, sin apoyarnos en ciudadanos que, aunque tienen el derecho constitucional de elegir y ser elegido, pero que su comportamiento lo descalifica para representar a todos los que tenemos un criterio muy claro del orgullo de ser dominicano y lo que ello implica para la economia y toda la vida nacional.
