Opinión
Única respuesta a César Medina
Published
14 años agoon
Por: ANDRÉS L. MATEO
Si el destino de mi escritura fuera responderle a gente como usted, el descalabro espiritual que ello significaría haría de mi vida un asco. Yo sé quién soy (como le gritaba a Sanzón Carrasco Don Quijote de la Mancha, cuando aquél lo arrojó al suelo tratando de hacerle volver a la cordura), pero también sé quién es usted. Y ni sus millones, ni su manejo de los medios, ni su influencia en Leonel Fernández, quien es para usted la suma de todas las virtudes posibles, son poder suficientes para descalificarme.
En realidad, ¿por qué escribe usted un artículo contra mí, partiendo de la suposición de que todos mis juicios son un venero de odio, y de que me despliego como un resentido porque crítico la práctica política de su jefe? ¿Es usted quien habla, o es el aparato de dominación que se ha instaurado en este país el que le dicta esos juicios contra mi persona, únicamente por mi espíritu libre, mi rebeldía contra tanta simulación y engaño? La unanimidad es obscena, Leonel Fernández ha apostado a ser un Dios, y un Dios solitario y engreído niega el derecho a la herejía, a la singularidad y a la duda. Usted no es más que un emisario, y por sus actos debería odiarse a sí mismo, sin pudor, sin remordimientos. No es a usted, por lo tanto, a quien yo debo responder, sino a su amo.
Vi a Joaquín Balaguer Ricardo cuatro meses y nueve días antes de morir, en su cuartucho de pobre en el que consumaba sus horas. Al entrar a esa habitación tan modesta confundí el desencanto con la verdad, porque ese ser indefenso que yacía en la cama, aparentemente insignificante, desprovisto en ese instante de la enigmática virtud que el poder depara; había diezmado mi generación, encanallecido el país, y convertido su imagen en la ostentación del mito. ¿Era éste ser frágil, con pasiones asordinadas, sin amigos íntimos, sin hijos reconocidos, el mismo personaje de dureza que eligió fríamente la opción de goce del poder, y que era capaz de todos los excesos con tal de mantenerse en el mismo? Ese ser escindido que era Joaquín Balaguer es el mismo proyecto de dominación social de Leonel Fernández.
Él es la continuidad formal y también contradictoria del balaguerismo. Construye la personalidad del Príncipe a partir del Estado mesiánico. Desgaja la acción del Estado en actos personales. Hace fluir de su exclusiva laboriosidad toda la política de construcciones públicas, su súper ego instrumentaliza las políticas asistenciales, declama sobre las instituciones del Estado, pero las subordina a su voluntad; permite y deja fluir como un mecanismo de consolidación de su liderazgo el estropicio de la corrupción, labra marionetas de jueces con birretes, altera la voluntad popular con el dinero público, usa la pobreza sin remordimientos para lograr sus fines. Y, por último, su concepción patrimonial del Estado reduce toda la estrategia de la gestión pública a reproducirse él mismo en el poder.
No se trata, por lo tanto, señor Medina, de que los “éxitos político, intelectual y académico de Leonel Fernández” me amarguen la vida, sino de que la egolatría de este señor le sale muy cara a este pobre país, y ha sido impuesta como tal por gente como usted, que la ha promovido al rango de verdad. Se trata de la adicción al poder, que en este país, históricamente, todo lo deforma. En el sudario de su gloria, Joaquín Balaguer parecía no importarle la riqueza material. Balaguer sonreía al mundo, pero no lo gozaba. Leonel sonríe al mundo y lo goza. ¡Todo el presupuesto nacional está al servicio de su gloria personal! A Balaguer lo sorprendió la muerte en la más absoluta humildad material, a él la muerte ya no podrá encontrarlo jamás en un cuartucho semejante, y está muy lejos! lejos de la pobreza en que murió su modelo. No hay nada personal, ejerzo mi libertad que nada debe a su gloria.
Como soy maestro, tengo la deformación profesional de hacer recomendaciones, y le sugeriré dos cosas: primero, no use la técnica de la ironía en sus escritos, es territorio de los genios, y cuando no hay talento se suele resbalar y desnucarse. Léase “El periquillo Sarniento” o “Don Catrín de la fachenda”, de José Joaquín Fernández de Lizardi, buenos ejemplos de uso de la ironía. O quizás “Los amo”, de Juan Bosch. Y, segundo, para entender la personalidad del resentido procure adquirir “Tiberio” de Gregorio Marañón. Usted verá a quién se parecen los rasgos tipológicos del resentido en este estudio. ¡Oh, Dios!
Artículo publicado originalmente en el periódico Hoy.
Por Narciso Isa Conde
El estudio señala que la productividad aumentó un 83%, pero los salarios reales permanecen estancados
Santo Domingo.– El programa hambre cero es propaganda oficialista y exaltación del asistencialismo clientelista.
Igual las falacias que se dicen sobre la «prosperidad» y el «desarrollo» de la sociedad dominicana.
Mientras más asistencialismo, más empobrecimiento y menos desarrollo y menos prosperidad colectiva…Migajas temporales
Aquí hay mucha gente que no se come las tres calientes.
Mucha hambre de alimentos saludables y agua potable.
Hambre de viviendas habitables, de educación, salud y agua potable.
Abunda la escasez de trabajo digno y bien remunerado.
Tenemos hambre de ambiente sano y justicia ambiental… y en muchas partes la tierra también tiene hambre.
Hambre de soberanía.
Hambre de democracia real.
Tenemos hambre de seguridad ciudadana, de justicia frente al crimen, la corrupción y la impunidad.
Angustia del hambre de justicia que provoca la violencia patriarcal.
Es altísima la desnutrición de menores, de personas anémicas y seres humanos mal alimentados,
Es grande el hambre por salir de la pobreza y la indigencia.
El hambre se ve en las calles, en los semáforos, en las playas, a la orilla de ríos y cañadas en bateyes y barriadas; se contabiliza en enfermedades infecciosas, niños/as famélicos y barrigones.
Se expresa en harturas tóxicas y enfermedades de alta mortalidad.
Impera el hambre por la igualdad en una sociedad brutalmente desigual, donde el hambre mayor es la suma de necesidades vitales, física y espirituales insatisfechas.–
Es enorme el hambre por conocer la verdad y vivir con justicia social.
Entonces, vamos a las cifras no maquilladas, a las investigaciones confiables y no rebatidas; más bien irresponsablemente soslayada por un poder experto en mentir y ocultar lo que no le conviene.
El 80 por ciento de los salarios de la clase trabajadora de República Dominicana está por debajo del valor de la canasta familiar.
Casi el 50 por ciento de las personas viven por debajo de la línea de la pobreza, de acuerdo a los ingresos laborales de los hogares.
La masa salarial real en relación con el PIB ha disminuido progresivamente desde 2007, lo que indica que los trabajadores reciben la menor parte de la riqueza producida, aunque la productividad laboral ha aumentado en un 83 %-
Los salarios reales se mantienen por debajo de los niveles del año 2000, existiendo una desconexión entre el crecimiento económico y los ingresos laborales.
La pobreza general medida por los salarios afectó al 49.7% de los hombres y el 56.8 % a las mujeres trabajadoras y sus dependientes.
La pobreza extrema, igual de alarmante, alcanza un 23.3% en hombres y un 28% en mujeres.
El ingresó laboral del sector turismo, una de las principales fuentes de ingresos de los multimillonarios, está por debajo de los niveles del año 2000.
En el año 2023, el salario fue inferior en 35.8, al nivel registrado en el 2000; y en el sector industrial se ha incrementado en solo 15.2 contrastando con la productividad laboral.
Son cifras del estudio realizado por la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (FCES) de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y la Fundación Juan Bosch, incapaces de mentir como lo hace a diario la vocería oficial y le hace eco la dictadura mediática del gran capital.
Por Rosario Espinal
Sin utopía de progreso, igualdad y justicia se agrava el descontento en el mundo y dominan las luchas contra grupos sociales vulnerables, para retrotraernos a un mundo pasado de mayores desigualdades.
El siglo XX estuvo marcado por guerras en todas las escalas, pero también por grandes utopías: el sueño de la prosperidad que impulsó el capitalismo, el de la igualdad que impulsó el socialismo, y el de la justicia que impulsó la democracia.
El siglo XXI, por el contrario, está marcado por el declive de todas las utopías.
A través del siglo XX, el capitalismo pasó por diferentes etapas, desde el mercantilismo en los inicios hasta el neoliberalismo en su etapa final. En todas sus reencarnaciones, la promesa fue mayor bienestar económico.
La globalización expandió esa utopía a todos los confines, aún donde no existían las condiciones para lograrlo.
Con las expectativas de progreso multiplicadas y las posibilidades limitadas, se generó un proceso masivo de migración de los países más pobres a los más ricos, de los más inestables a los más estables.
Así, el excedente poblacional del llamado sur global pasó a repoblar el norte; y ante cada crisis económica o política, se producía más migración hacia los países del capitalismo desarrollado. Ahora, Estados Unidos y Europa plantan cara a los migrantes.
A su vez, la desindustrialización en los países desarrollados aniquiló el sueño de prosperidad continua de la clase obrera tradicional.
La democracia liberal que se desarrolló en los países del capitalismo avanzado y ha tenido expresión en algunas sociedades del capitalismo periférico, ha servido de soporte a la noción de progreso y justicia; pero ante el creciente descontento social y político, y el auge del populismo nacionalista conservador, es vituperada.
De ahí ha surgido el populismo nacionalista conservador como motor de la política del Siglo XXI en todos los confines del capitalismo desarrollado, enfrentando obreros blancos con otros grupos étnico-raciales, nativos con inmigrantes, los de menor nivel educativo con los de mayor.
Por su parte, los países comunistas fracasaron en gestar igualdad con bienestar. El Estado autoritario omnipotente aniquiló las energías económicas y sociales. La antigua Unión Soviética colapsó y China asumió un capitalismo de Estado para aliviar la pobreza de su inmensa población y mantener la hegemonía el Partido Comunista.
En su cruzada imperial, Rusia está inmersa en una guerra en Ucrania que lo aleja de su gran mercado europeo, mientras China enfrenta el desafío de cómo expandir la prosperidad y mantener estabilidad política en medio de la confrontación con Estados Unidos.
El resto del mundo enfrenta precariedades, inestabilidad e incertidumbre, mientras observa las confrontaciones entre las principales potencias del mundo.
La democracia liberal que se desarrolló en los países del capitalismo avanzado y ha tenido expresión en algunas sociedades del capitalismo periférico, ha servido de soporte a la noción de progreso y justicia; pero ante el creciente descontento social y político, y el auge del populismo nacionalista conservador, es vituperada.
Vivimos en una época de tensiones y forcejeos, de pérdidas de derechos, y a riesgo de que no se logren superar los conflictos sin que antes ocurran grandes confrontaciones armadas.
El capitalismo desarrollado opera con inmensas desigualdades y un individualismo rampante que impiden el progreso a tantos conversos y corroe la democracia liberal, y el comunismo se fue autodestruyendo por los excesos autoritarios.
Sin utopía de progreso, igualdad y justicia se agrava el descontento en el mundo y dominan las luchas contra grupos sociales vulnerables, para retrotraernos a un mundo pasado de mayores desigualdades.
Así estamos, y a la espera de qué deparará el futuro.
Opinión
Por una Corte Penal Latinoamericana en la Agenda de la X Cumbre de las Américas (1)
Published
4 días agoon
marzo 4, 2026Por Rommel Santos Diaz
La celebración de la X Cumbre de las Américas en la República Dominicana será una oportunidad de oro para que los Jefes Y Jefas de Estado y de Gobierno de las Américas discutan y adopten el compromiso de crear la Corte Penal Latinoamericana y del Caribe Contra el Crimen Transnacional Organizado (COPLA).
El apoyo a la creación de una Corte Penal Latinoamericana y del Caribe Contra el Crimen Transnacional Organizado que permita la persecución y el juzgamiento, en la región, del crimen transnacional organizado, y,la campaña que se está desarrollando a favor de su constitución sería un paso importante al combate de la delincuencia transnacional organizada en América Latina y Caribe.
Los Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno, las Organizaciones Internacionales, las Organizaciones de la Sociedad Civil y las Organizaciones No Gubernamentales que participan en la X Cumbre de las Américas están llamado a abordar la problemática de la lucha contra el Crimen Transnacional Organizado en la región, desde una perspectiva coordinada e intersectorial que potencie los esfuerzos de los recursos logísticos, humanos y de cooperación.
La actual campaña para la creación de una Corte Penal Latinoamericana y del Caribe contra el Crimen Transnacional Organizado (COPLA), mediante la cual se pueda juzgar, con competencia supranacional, a las organizaciones asociadas al crimen organizado que operan en más de un país de la región debe salir fortalecida de la X Cumbre de las Américas mediante una declaración de compromiso, y, de apoyo a la creación de esta Corte.
En la Agenda de la X Cumbre de las Américas deberá estar presente el tema de la creación de la COPLA con la urgencia que requiere ser atacado el crimen transnacional organizado, dada la rapidez con que se está extendiendo y el azote que representa para los países de la región de América Latina y el Caribe este fenómeno.
En la Declaración Final de la X Cumbre de las Américas deberá estar incluido el apoyo de los Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno, las Organizaciones Internacionales, las Organizaciones de la Sociedad Civil, las Organizaciones No Gubernamentales y los Actores Sociales, la creación de la Corte Penal Latinoamericana y del Caribe Contra el Crimen Transnacional Organizado.
La X Cumbre de las Américas es el escenario idóneo para declarar de interés regional la creación de la COPLA y de generar compromisos en los representantes de los países participantes con el estudio, la viabilidad y la exploración de alternativas destinadas a combatir el crimen transnacional organizado y evitar espacios de impunidad como la iniciativa de esta Corte.
La X Cumbre de las Américas esta llamada a abordar nuevas soluciones para el problema del narcotráfico y del crimen organizado. Entre esas nuevas soluciones, la X Cumbre de las Américas deberá apoyar la creación de una Corte Penal Latinoamericana para la persecución de los delitos relacionados con el narcotráfico y el crimen organizado entre otros.
